Ni el circo romano vio tanta sangre

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 6/1/20 en: https://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/alejandro-tagliavini/ni-el-circo-romano-vio-tanta-sangre-columna-de-alejandro-a-tagliavini-449262?fbclid=IwAR02OMAcdzmSBQD47JRl35urN7LvM5qA-9W7JxslN6sUOTtrI_yW6a1IYww

 

¿Qué les decimos a los inocentes que fueron ejecutados anteriormente en muchos países?

 

Es un mito de Hollywood —no probado por la historia— el de que el coliseo romano fue ensangrentado por los mártires cristianos al ser devorados por leones, aunque es cierto que ocurrió en muchos anfiteatros de la época, como en el circo de Nerón, donde fue martirizado san Pedro.

En cambio, no es mito que hace un año el columnista de ‘The Washington Post’ Jamal Khashoggi entró al consulado de Arabia Saudita en Estambul, citado por las autoridades, y salió descuartizado. Y la tiranía saudí ha montado un circo sangriento para intentar calmar a la opinión pública global: una corte condenó a muerte a cinco personas por el crimen.

Los agentes implicados trabajaban directamente para el príncipe heredero saudí, pero ni él ni sus colaboradores cercanos, inicialmente acusados de ser los autores intelectuales, fueron condenados. La CIA concluyó que el príncipe heredero debe haber autorizado la operación.

Agnes Callamard, de la ONU, describió el juicio como la “antítesis de la justicia”. Amnistía Internacional dijo que era un “lavado de cal”, y para el consejo editorial del ‘Financial Times’, “los veredictos emitidos… llevan todas las características de un juicio simulado”.

Pero no solo en este Estado terrorista ocurren ejecuciones, también en países como EE. UU., y Japón, donde acaban de ejecutar a un chino, condenado por el asesinato de una familia en junio de 2003. Espantoso crimen. Pero me pregunto ¿qué les decimos a los inocentes que fueron ejecutados anteriormente en muchos países? “Perdón, fue un error de cálculo”. No creo que este argumento sirva, no creo que puedan siquiera escucharlo.

El solo hecho de saber con certeza que en algún momento los tribunales se ‘equivocarán’ y ejecutarán a un inocente es suficiente para terminar con la pena de muerte. Sobre todo si consideramos que los tribunales estatales —en todos los países— están ‘influenciados’ por quienes los financian, los políticos que manejan el Poder Ejecutivo.

Pero aún más. ¿De dónde salió la idea de que, por la fuerza, con cárcel se reeduca a los criminales? Es pura venganza. Si el delincuente no es una persona normal, necesita un tratamiento psiquiátrico, no ser encarcelado. Y si lo es, habrá que estudiar por qué delinque y solucionar eso.

Por caso, hoy la mayoría de los delitos están relacionados con el narcotráfico, entonces, levantada la prohibición que pesa sobre algunas drogas dañinas, estos delitos desaparecerían. Creer que la solución consiste en encarcelar narcos no es serio, porque serán reemplazados por otros y el delito continuará en tanto siga la prohibición.

Alemania liberó ‘por misericordia’ a 1.200 presos en Navidad, excluyendo a los penados por delitos graves, pero en realidad solo les anticiparon la salida unas semanas. Desde el inicio de esta costumbre, solo se conoce el caso de una mujer que, tras ser puesta en libertad, volvió a prisión por un robo.

“La Navidad nos recuerda que Dios sigue amando a cada hombre, incluso al peor. A mí, a ti, a cada uno de nosotros, Él nos dice hoy: ‘Te amo y siempre te amaré, eres precioso a mis ojos’ ”, dijo el papa Francisco. ¡Qué fuerte! El “peor” incluye a violadores, descuartizadores de niños, a Stalin y Hitler… Dios los ama y nosotros los encarcelamos. En fin, a medida que los humanos maduremos, entenderemos que la libertad es un don de Dios y que un hombre sin ella solo puede convertirse en una persona menos normal, no más sociable.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini

REFLEXIONES SOBRE LA ACTUAL POLÍTICA NORTEAMERICANA

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 16/10/16 en: http://gzanotti.blogspot.com.ar/2016/10/reflexiones-sobre-la-actual-politica.html

 

EEUU se encuentra en un punto de inflexión de su historia. Las próximas elecciones así lo demuestran.

Hay que ir para atrás. Poco a poco la República pasó a ser un Imperio. ¿Tuvieron razón los anti-federalistas? ¿O el liberalismo clásico tenía sus propios recursos para evitar el crecimiento del estado? Tal vez nunca lo sabremos, pero la cuestión es que el EEUU actual, con su Welfare State, su Reserva Federal, su  IRS, su CIA, su Patriot Act, y las innumerables dependencias y organismos del Estado Federal, se ha convertido en la viva contradicción de lo que fue la Declaración de Independencia de 1776.

Los republicanos no se caracterizaron por arreglar la cuestión. En el tema económico y social, no pudieron o no supieron. Ni Reagan ni menos aún los Bush pudieron o supieron tener el liderazgo suficiente para llevar a cabo las propuestas de des-centralización de la provisión de bienes públicos propuestas por Hayek y Buchanan. Los demás candidatos republicanos a la Casa Blanca casi nunca mostraron en los debates que conocieran estas ideas, excepto por supuesto Ron Paul. En temas de política exterior o seguridad, no quisieron. Es verdad que no se puede dejar solo a Israel, a Japón, a Corea del Sur, pero sus políticas en Medio Oriente fueron desastrosas. Lo de Bush ya fue terrible. La Patriot Act, que legaliza los antes delitos del gobierno federal contra las libertades individuales, es indefendible, excepto precisamente que seamos hobbesianos, que es el caso de muchos de los “neocons” que rodearon al ex presidente.

Por lo demás, excepto Reagan, los demás candiados republicanos fueron siempre –junto con los demócratas- la viva representación de un stablischment hipócrita, de sonrisa de plástico, discursos leídos, pasión cero, asesores de imágenes que convierten al parecer en el ser. Una falta total de liderazgo auténtico.

Esto último explica el ascenso de Donald Trump. Los votantes –y hay que investigar bien por qué- intuyen esa hipocresía y se hartan de los políticos tradicionales. La espontaneidad de Trump, su sinceridad entre lo que piensa y lo que dice, su hablar desde su propio ser, fue lo que lo llevó a la nominación. Pero eso mismo es lo que lo está destruyendo. Para actuar desde el ser, y resistir los archivos y las campañas sucias, hay que ser una buena persona. No juzgo la conciencia de Trump, pero su racismo, su misoginia, sus modos autoritarios, son indefendibles. Claro que se puede alegar que los demócratas son iguales y por ende hipócritas cuando lo atacan –sobre todo Hilary, casi cómplice de su marido sobre el que pesan tres acusaciones por violación– pero eso no redime, políticamente, a Trump. Si querían un candidato que se acercara al EEUU originario, allí lo tenían a Ted Cruz, Marco Rubio, Carly Fiorina, o Rand Paul. Pero sus modos, sus formas, fueron demasiado profesionalizadas para esa demanda de espontaneidad que legítimamente quisieron los votantes de la interna republicana.

Los libertarios, a su vez, presentaron esta vez a Gary Johnson. Por un lado es abortista y, por el otro, si se quiere ser abstencionista en polìtica exterior, hay que saber de polìtica exterior. Lo lamento, libertarios, el ridículo no conduce a nada.

Ahora, alea iacta est. El panorama no podría ser peor. Si gana Hilary, todo seguirá igual, lo cual quiere decir: igual de desastroso. Lo peor no son sólo sus amenazas permanentes a las libertades individuales de grupos religiosos, sino sus promesas de más impuestos y más gastos, cosa que verdaderamente puede llevar a EEUU –con una deuda pública sencillamente inconmensurable- al borde de un colapso aterrador que me abstengo de describir. Si gana Trump, tendremos a un Hobbes impredecible en el poder, que posiblemente haga alianza con Putin. Un panorama sencillamente dictatorial, una tenaza de dos autoritarios que se repartirán lo que quede del mundo.

De vuelta, un hobbesiano me podrá decir: Gabriel, ¿aún no has entendido que así es el mundo?

Mi respuesta: claro que sí. El liberalismo es la lucha permanente para que NO sea así.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

Mark Skousen: Production Drives Economies, Not Consumption

Por Belén Marty: Publicado el 25/11/14 en: http://panampost.com/belen-marty/2014/11/25/mark-skousen-production-drives-economies-not-consumption/

 

US economist Mark Skousen has worked for the CIA, headed up nonprofits, and taken leading corporate positions. But as a former professor at New York’s Columbia University, and a current presidential fellow at California’s Chapman University, he’s equally at home in academia.

Skousen seems at ease as he takes a seat in a conference room at the Catholic University in Rosario, Argentina, fresh from speaking at November’s International Conference on Austrian economics. It doesn’t take long for him to extend the PanAm Post an invitation to participate in the next FreedomFest, an annual gathering of “free minds” in Las Vegas, which he produces.

During his conference speech, he proudly told the audience of a lunch he had with Milton Friedman, and an anecdote which was met with laughter and applause. Skousen offered to pay the bill, telling Friedman that his famous axiom — “there’s no such thing as a free lunch” — was thereby disproved. Friedman replied,”Well, it wasn’t free at all. I had to listen to you for two hours.”

The PanAm Post was here to discuss an innovative new proposal in Skousen’s conference speech. Essentially, the economist argued that governments, in their reliance on the traditional GDP metric, are failing to accurately measure national economies. Instead, a new measurement — already being published by the Bureau of Economic Analysis in the United States — might well prove to be the future.

Why should we measure the economy with Gross Output (GO) rather than with GDP?

Normally, GDP is what everybody uses to represent the economy. The problem is that GDP measures only the value of the finished product. It’s like the end product, but how did you get to the end product? What production process, what invention, what entrepreneurship, what investment went into create this product? That requires money, time, creativity, all of the great thinkers like Steve Jobs, that every country has, who put in a lot of work and effort. How do we measure that?

Right now we have a wonderful measure, GDP, to measure the finished products, good and services that we use, but we need something to describe the “make” economy — the production side of the economy. That is where GO comes in play. I’ve been advocating it since I wrote The Structure of Production in 1990, and now it’s become a reality.

In the United States we have quarterly data [on GO] that is coming out, and I think most countries will eventually move towards this measure of the total economy.

What makes this way of measuring the economy revolutionary?

I think is revolutionary because when GDP came out in the 1940s it was incomplete; there are a lot of problems with just using GDP. It implies that consumption drives the economy, because consumer spending is the biggest sector of the GDP. That’s a mistake, because all studies show that economic growth is a result of technology, productivity, and all of these entrepreneurs that drive the economy.

The consumer responds and chose between what products are available and so forth. But they are not very creative. That’s where an entrepreneurial, and inventive class of people, come in.

There’s nothing wrong with GDP per se. It’s just incomplete, so we need a balanced approach of showing the “make” economyand the “use” economy and having the entire process of production and consumption being measured.

This is creating a full view of the economy, before we just had an incomplete view of the economy. In that sense is very revolutionary because it took 50, 60 years for people to figure out that we needed to measure the production side.

Do you believe this will have an impact on economic policy?

It will, because you realize now that the business sector is now more important than the consumer side of the economy. They are both essential, because you need to have a consumer to buy the product, but who comes up with the product?

Steve Jobs often quoted Henry Ford, who said, “If I’d asked the consumer what they wanted, they’d have said ‘a faster horse.’” Steve Jobs and others would say, “Listen, we need to invent new products,” but how do you create new products? It comes from the inventive minds, the production side of the economy.

So, in your opinion, what drives the economy?

What drives the economy is not so much the consumer but the business entrepreneur, the capitalists who provide the money to this entrepreneur versus that entrepreneur. There is limited supply of capital available, and the entrepreneur and the venture capitalists have to decide whether they will give the money to this person or that money.

It has become a little bit easier to raise money but the business side needs to develop more. We need to encourage entrepreneurship, we need to increase the profitability of firms, because if companies become more profitable they pay their workers more, produce more products and a greater variety of quality and quantity. That’s what we want.

We’re holding back if we don’t encourage businesspeople. We need lower taxes, less regulation or better regulation, rather than heavy and excessive regulation. We need more free trade.

What would you say to Walmart employees that are asking for a minimum wage salary of US$15 per hour?

There are many voluntary ways that companies can pay their workers more. I think it’s a big mistake to move towards mandatory, government-imposed minimum wages because that’s interfering with an extremely important relationship: labor and capital. I think it should be the last resort and not the first resort.

So, as I tell my students, there are lots of ways to get a raise: one is to provide a benefit to the company, if you have a way to save money or if you have a way to make more money. If you are more valuable, you can get a raise.

The second one is training and education. All studies show that people that get advanced degrees by going to college and university or special training … become more skilled, so you’ll get paid more because you’re more valuable to your company.

The third one is that if companies become more profitable they have more money to give to the workers. So if Walmart becomes more profitable, it increases its earnings and they can pay their workers more.

It is true that Costco has increased [its profits], they have a billion dollars in cash and they increased their payments to their workers. However, the profit margins are lower than Walmart, so they’re paying a price for doing it. Somehow Walmart and Costco need to earn more money and become more profitable.

One thing that many supply-siders have advocated is a lower corporate tax rate in the United States, since our corporate tax rate is quite high. Canada right now has a 15 percent corporate tax rate versus our 35 percent, so that’s why many companies are considering moving to Canada.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.