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Libertad y convicciones, en honor a Juan Carlos Cachanosky

Por Adrián Ravier: Publicado el 11/8/17 en: https://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2017/08/11/libertad-y-convicciones-en-honor-a-juan-carlos-cachanosky/

 

Nicolás Cachanosky, hijo de Juan Carlos Cachanosky, con la obra en honor al economista argentino en la Biblioteca Ludwig von Mises.

Libertad y convicciones, se titula el libro en honor al economista argentino Juan Carlos Cachanosky, que se presentó en una actividad organizada por UFM Ediciones realizada en la Biblioteca Ludwig von Mises de la Universidad Francisco Marroquín.

La obra fue editada por dos amigos del destacado economista argentino los doctores Wenceslao Giménez-Bonet (exdecano de la Facultad de Ciencias Económicas de la UFM) y Antón Toursinov, coordinador del Área de Lengua y Literatura de la casa de la libertad.

El libro fue presentado por el profesor visitante argentino Adrián Ravier y por Nicolás Cachanosky, hijo de Juan Carlos y profesor de economía de la Metropolitan State University of Denver (EE.UU); ambos son parte del colectivo de autores de los ensayos y artículos que conforman el libro. Además de ellos, el libro contiene los trabajos sobre economía, filosofía y literatura de destacados representantes del liberalismo hispanoamericano.

Entre los autores figuran colegas y amigos del profesor Cachanosky, Florencia Roca, María Blanco, Alberto Benegas Lynch (h), Carlos Rodríguez Braun, Alejandro Chafuen, Gabriel Zanotti, Martín Krause, Alejandro Gómez, Guillermo Luis Covernton, Juan Sebastián Landoni, Pedro Schwartz. Julio Cole, aportó el artículo Sobre utopías y distopías; y Juan José Ramírez Ochoa escribió Una revisión crítica de la teoría del crecimiento a la luz del rol empresarial, ambos profesores de de la UFM.

Puedes adquiri la obra por medio de Amazon o en Guatemala, ya disponible en el catálogo de UFM Ediciones.

El doctor Juan Carlos Cachanosky (Buenos Aires, 1953-2015) fue profesor y director de los doctorados en Economía Austriaca en varias universidades argentinas, estadounidenses y europeas. Asimismo, fundó y dirigió, junto con el Dr. Wenceslao Giménez-Bonet, CMT-Group, una escuela de posgrados en economía, empresarialidad y emprendimiento. En la UFM fue director del Centro Henry Hazlitt y cofundador de la Escuela de Negocios. Es considerado uno de los máximos exponentes de la Escuela Austriaca de Economía en la actualidad. En 2016 publicó el libro La Escuela Austriaca de Economía que también se presentó en la UFM.

 

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Master en Economía y Administración de Empresas por ESEADE. Es profesor de Economía en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa y profesor de Macroeconomía en la Universidad Francisco Marroquín.

Nuevo Libro: Libertad y Convicciones: Ensayos en Honor a Juan C. Cachanosky (1953 – 2015)

Gracias al trabajo del Dr. Wenceslao Giemenz Bonet y Editorial Episteme, ya se encuentra disponible en versión Kindle un pryecto en recuerdo de Juan C. Cachanosky. Colegas, alumnos, y quien escribe, lo recuerdan con una colección de ensayos cuya diversidad de temas refleja las diversas curiosidades intelectuales a lo largo de su vida.

ÍNDICE

  1. PRÓLOGO (Beatriz Loza de Cachanosky)
  2. EL TRABAJO DE HORMIGA DE JUAN CARLOS CACHANOSKY (1953-2015) (Wenceslao Giménez Bonet)
  3. ECONOMÍA Y FINANZAS: ENTREVISTA A JUAN CARLOS CACHANOSKY (Adrián Ravier)
  4. ECONOMIC VALUE ADDED UNA APLICACIÓN FINANCIERA AL ANÁLISIS ECONÓMICO (Nicolás Cachanosky)
  5. APUNTES SOBRE EL CONCEPTO DE COPYRIGHT (Alberto Benegas Lynch (h))
  6. PIKETTY MALINTERPRETA A AUSTEN E IGNORA A SMITH (Carlos Rodríguez Braun)
  7. SOBRE LA OFERTA Y LA DEMANDA DE DERECHO (Martín Krause)
  8. CONTRA EL NUEVO LUDISMO (Iván Carrino)
  9. LA IMPORTANCIA DE LA EMPRESA: UNA APROXIMACIÓN DESDE LA TEORÍA DE SISTEMAS (María Blanco)
  10. LA CRÍTICA A LA TEORÍA DEL VALOR DE MARX Y A SU INTERPRETACIÓN DE LA DISTRIBUCIÓN COMO DEPENDIENTE DE LOS FACTORES DE PODER EN EUGEN VON BÖHM BAWERK (Guillermo Luis Covernton)
  11. LA RELEVANCIA DE LA TASA DE INTERÉS EN LA TEORÍA ECONÓMICA.
  12. CONSIDERACIONES DE JUAN CARLOS CACHANOSKY (Juan Sebastián Landoni)
  13. UNA REVISIÓN CRÍTICA DE LA TEORÍA DEL CRECIMIENTO A LA LUZ DEL ROL EMPRESARIAL (Juan José Ramírez Ochoa)
  14. ¿ES LA MÉTRICA EVA® CONSISTENTE CON LA ECONOMÍA AUSTRÍACA? (Florencia Roca)
  15. EL CONCEPTO DE PERSONA E INDIVIDUO EN EL PENSAMIENTO LIBERAL: ALGUNAS IMPLICANCIAS PARA LA POLÍTICA ECONÓMICA (Alejandro Chafuen)
  16. ¿QUÉ AGREGAN LA FENOMENOLOGÍA Y LA HERMENÉUTICA AL DEBATE SOBRE LAS
  17. MATEMÁTICAS EN ECONOMÍA? (Gabriel J. Zanotti)
  18. LIBERTAD INVISIBLE (Alejandro Gómez)
  19. SOBRE UTOPÍAS Y DISTOPÍAS (con comentarios sobre una novela distópica moderna) (Julio H. Cole)
  20. POBREZA Y DESIGUALDAD (Pedro Schwartz Girón)

ANTHONY DE JASAY: UNA MENTE ORIGINAL

Por Alberto Benegas Lynch (h)

 

Se trata de uno de los intelectuales más sobresalientes en el campo de las ciencias sociales, específicamente de la economía y la ciencia política. De Jasay nació en Hungría en 1925, en Budapest completó su carrera de grado en ciencias agrarias y trabajó de periodista hasta que tuvo que fugarse de la opresión soviética en 1948. Se radicó en Austria durante dos años, luego de lo cual viajó a Australia país en el que estudió economía en la Universidad de Western Australia donde permaneció hasta que fue invitado como Research Fellow en el Nuffield College de la Universidad de Oxford, casa de estudios en la que permaneció de 1955 a 1962, período en el que publicó diversos trabajos en el Economic Journal y en el Journal of Political Economy.

 

En 1962 se radicó en Paris donde operó como banquero y financista hasta que en 1979 se mudó a Normandía, allí escribió sus obras más relevantes que fueron The State (Basil Blackwell, 1985), Social Contract, Free Ride: A Study of the Public Good Problem (Clarendon Press, 1989),  Market Socialism: A Scrutiny (Institute for Economic Affairs, 1990), Choice, Contract and Consent: A Restatement of Liberalism (Institute for Economic Affairs, 1991), las colecciones de ensayos bajo los títulos de Against Politics (Routledge, 1997) y Justice and its Sunrroundings (Liberty Fund, 2002). Esta última institución de Indianapolis, recientemente agregó dos nuevas colecciones bajo los títulos Economic Sense and Non Sense y Social Justice and the Indian Rope Trick.

 

La dedicatoria de uno de mis libros (sobre Jean Gustave Courcelle-Seneuil) publicado hace cinco años por la Universidad del Desarrollo en Chile rezaba así: “En homenaje al insigne maestro Anthony de Jasay, el más original, prolífico y sofisticado de los autores contemporáneos en el área de las ciencias sociales”.  Siendo rector de ESEADE lo invité a dictar clase, traduje varios de sus ensayos en la revista académica Libertas, organicé un seminario patrocinado por Liberty Fund en Buenos Aires en el entonces Plaza Hotel, dedicado a estudiar uno de sus libros en el que estuvieron presentes, entre otros, el propio autor, el premio Nobel  en economía James M. Buchanan, Hartmut Kliemt, Bruce Benson, Guido Pincione. Lo encontré en diversos foros, lo invité en mi carácter de miembro del Programa Académico de la Mont Pelerin Society como orador a la reunión en Río de Janeiro y tuvo la generosidad de comentar por la vía epistolar un ensayo de mi autoria que preparé para un seminario en el que participé en Seúl en 1995, trabajo titulado “Towards a Theory of Autogovernment” (publicado en Values and the Social Order, Aldershot, UK, Avebury Series in Philosophy, 1997, Gerard Radnitzky, ed., libro para el que también escribió de Jasay aunque no pudo estar presente en esa oportunidad). Seminario en el que tuvieron una destacada participación presencial Gordon Tullock, Antony Flew, Angelo Petroni, el antes mencionado Bruce Benson y Hans-Hermann Hope.

 

Para una magnífica síntesis del pensamiento de este tratadista al que hoy rendimos homenaje, puede consultarse la entrevista que le realizó Harmut Kliemt en “The Intellectual Portrait Series” A Conversation with Anthony de Jasay también de Liberty Fund. Por su parte, James M. Buchanan escribe sobre la antedicha Against Politics que “Aquí se encuentra la filosofía política como debería ser: temas serios discutidos con elocuencia, agudeza, coraje y un genuino conocimiento” y Richard A. Epstein anota sobre el mismo libro que “Su posición corresponde a una minoría sobresaliente de pensadores serios […] Los liberales clásicos partidarios del gobierno limitado siempre están empujados desde la izquierda, pero es importante reconocer que uno de los desafíos más potentes provienen del otro lado del espectro político”.

 

En estos temas como en otros, debe estudiarse con la mente abierta y sin prejuicios. Puede concordarse o no con el autor pero primero es menester escuchar con atención y sin telarañas mentales sus sofisticada y sesuda argumentación basada principalmente en la teoría de los juegos. Hay tres pasajes de Anthony de Jasay -Tony para los que tuvimos el privilegio de conocerlo- que ilustran y resumen muy bien el eje central de su tesis. En su ensayo titulado “La amarga medicina de la libertad” dice de Jasay que “Amamos la retórica y la palabrería de la libertad a la que damos rienda suelta más allá de la sobriedad y el buen gusto, pero está abierto a serias dudas si realmente aceptamos el contenido sustantivo de la libertad”. En el titulado “Hayek: algunas piezas ausentes” concluye que “La teoría más reciente sugiere que incluso el cumplimiento de contratos puede proveerse voluntariamente por parte de aquellos que pretenden beneficiarse con el respeto a esos arreglos, y no hay evidencia que un poder estatal organizado para su cumplimiento sea más eficiente y menos gravosos en términos de costos totales de transacción respecto a la provisión descentralizada y privada”, trabajos en los que trata de modo magistral las diversas facetas del dilema del prisionero, los bienes públicos, las asimetrías de la información y la externalidades en el contexto de lo que se ha denominado “la elección racional”.

 

Por último, la tercera cita la tomamos de una entrevista que en 2011 Aschwin Wolf concretó en The Independent Review (16, No. 2, otoño) en el que de Jasay consigna que “se elaboran bellísimas constituciones basadas en valores liberales como la libertad, la propiedad y el estado de derecho, la  independencia del poder judicial y así sucesivamente, explicando la superioridad moral y las ventajas prácticas del orden liberal que una constitución de este tipo produciría, lo cual muestra una confianza y una ingenuidad patéticas en que la constitución soñada producirá el resultado soñado”.

 

Desde luego que no es cuestión de rechazar sin más los detenidos estudios de Anthony de Jasay, lo cual demostraría cerrazón mental, escasa profesionalidad y muy poco entrenamiento académico, sino que su producción demanda análisis con detenimiento, digerirlos y, en su caso, discutirlos. Como queda dicho, puede coincidirse o disentir con el autor, pero lo que no puede desconocer el académico actualizado y vinculado a las ciencias sociales es la producción intelectual de este autor. En el mundo académico propiamente dicho, se coincida o no con trabajos de estatura intelectual, la averiguación está siempre abierta para examinar y debatir nuevas líneas de investigación.

 

Las ponderaciones sobre su obra son de muy diversas procedencias intelectuales: Roderik T. Long afirma que su trabajo “es inusualmente rico, provocativo y cubre un vasto territorio”, el antes referido Aschwin Wolf sostiene que “es el más grande pensador social de nuestro tiempo” y Frank van Dun concluye que “es uno de los más poderosos pensadores en temas políticos y sociales de todas las épocas”.

 

No en todos los casos los escritos de este autor son de fácil comprensión. A mí por lo menos, buena parte de sus textos me resultan dificultosos y me exigen varias lecturas para entender el significado de lo escrito. La versación de Anthony de Jasay es notable, sus miradas son siempre originales y su grado de elaboración para las explicaciones, argumentaciones de gran calado y concatenación de razonamientos resultan en verdad llamativas.

 

En el trabajo aludido de este autor sobre esa contradicción en términos conocida como “socialismo de mercado”, entre otras muchas cosas, explica lo autodestructivo que resulta la manía de sostener que aún aplicando la guillotina horizontal puede funcionar la competitividad. De Jasay refuta la peregrina idea de que es posible largar en la carrera por la vida desde posiciones patrimoniales niveladas por los gobiernos y, al mismo tiempo, cada cual estará incentivado a participar en el evento esforzándose por ganarlo, sin percibir que si se es consistente con las antedichas nivelaciones habrá que proceder de igual manera a la largada de la siguiente carrera con lo que se bloquea la posibilidad de que los ganadores trasmitan su patrimonio a la próxima generación, lo cual destruye los necesarios incentivos para el certamen (por si fuera de algún interés, consigno al margen que mi tesis de doctorado en economía aprobada en la Universidad Católica Argentina se tituló Influencia del socialismo de mercado en el mundo contemporáneo: una revisión crítica de sus ejes centrales).

 

De Jasay me recomendó muy diversas lecturas en distintas ocasiones. Todas fueron muy provechosas para mí. La última sugerencia fue la obra de Leslie Green The Authority of the State publicada por Oxford University Press de la que destaco muy especialmente el texto bajo el siguiente subtítulo: “The Prisoner´s Dilemma Dilemmas”, una cadena argumentativa densa pero sumamente fértil y elocuente.

 

En lo personal, ni bien se publicó el libro de mayor difusión de Thomas Piketty sobre el igualitarismo, escribí una crítica y después de ello he leído varios ensayos de gran valor sobre el tema, algunos centrados en puntos conceptuales y otros apuntan a su manejo (o desmanejo) estadístico, pero recientemente he leído el formidable de Anthony de Jasay que me parece el mejor de todos de lejos: “The Python that Eats Itself by the Tail: A Self-Contradictory Theory of Capitalism”.

 

Hace poco, Carlos Rodríguez Braun me propuso desde España que editemos juntos en castellano ensayos de este coloso del pensamiento. Aun no hemos conseguido financiación para lograr este objetivo. De Jasay estaba informado de este proyecto que recibió con entusiasmo, lo cual puso de manifiesto en varios correos que nos ha enviado a los dos con diversas reflexiones sumamente atinadas.

 

Lo dicho hasta aquí basta para una nota periodística sobre este escudriñador de la economía y la filosofía política que se ha apartado de la visión convencional para invitar a la exploración de un paradigma y un andamiaje conceptual diferente. Es inmensa la gratitud de  todos los que tuvimos el placer de tratarlo. Como queda consignado, hasta hace muy poco hemos mantenido numerosos contactos por la vía electrónica, a pesar de su edad y las dificultades que venía arrastrando en su capacidad ocular y otros problemas de salud más recientes (en uno  de mis últimos contactos epistolares le comenté un  libro reciente –The Problem of Political Authority de Michael Huemer- a lo que me contestó que ya no podía leer y que sus mails se los leían y se los escribían (conjeturo que su encantadora mujer a quien conocí en Cannes hace años). De cualquier modo, siempre fue muy solícito y generoso para atender consultas y comentarios varios. Sus enseñanzas perduran y algún día serán reconocidas más allá del mundo académico.  Recuerdo que hacen ya muchos años, la primera vez que escuché hablar del autor que vengo comentando fue por una recomendación de Emilio Pacheco, en vuelo Buenos Aires-Bariloche para un seminario en esta última ciudad.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa.

Las dos páginas más memorables escritas en economía: Adam Smith en La Riqueza de las Naciones

Por Martín Krause. Publicada el /8/16 en: http://bazar.ufm.edu/las-dos-paginas-mas-memorables-escritas-en-economia-adam-smith-en-la-riqueza-de-las-naciones/

 

Con los alumnos de UCEMA vemos a Adam Smith y su famoso texto “La Riqueza de las Naciones”: Smith, Adam (1776), An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, Book IV, Chapter 1 y 2, “On the Principle of the Commercial or Mercantile System” y “Of Restraints upon the Importation from Foreign Countries of such Goods as can be Produced at Home”. Disponible en:http://www.econlib.org/library/Smith/smWN12.html#B.IVhttp://www.econlib.org/library/Smith/smWN13.html#firstpage-bar

AdamSmith

Si tuviera que elegir las dos páginas más memorables y relevantes que se hayan escrito en toda la historia del pensamiento económico creo que elegiría las del Libro IV, Capítulo II.

Hay tantas cosas en esas páginas que tal vez ningún otro texto haya podido aportar tantos temas como los que allí aparecen en algunos pocos párrafos. Para empezar, la famosa frase sobre la “mano invisible”, explicando que existe allí un “orden espontáneo” que lleva a que las acciones individuales motivadas aunque sea por el interés personal, terminan contribuyendo a un fin que no era parte de su intención. Persiguiendo su propio interés (que puede incluir la preocupación por el bienestar de otros), promueve más el bien de la sociedad que si se lo hubiera propuesto. Ya con eso sólo, por supuesto, ha pasado a la historia.

El tema va más allá que una mera metáfora sobre una “mano invisible”. Carlos Rodriguez Braun señala con muy buen criterio que en verdad es engañosa porque no hay allí ninguna mano, ni siquiera invisible, sino que son los incentivos de cada uno por los que para obtener lo que queremos tenemos que ofrecer a los demás algo que ellos necesiten y valoren. Pero es la magia de que allí, en el mercado, se ordenan las acciones de todos de una forma que termina beneficiándonos como no lo podríamos hacer si actuáramos con esa intención (por ejemplo, planificando la economía hacia un supuesto bienestar general).

Esta es una de las contribuciones más importantes que se hayan realizado a las ciencias sociales: la existencia de ciertos órdenes espontáneos donde las partes componentes se acomodan a sí mismas y no hay nadie que las acomode en un cierto lugar. Esos órdenes espontáneos incluyen además de los mercados, al lenguaje, la moral, la moneda y otros.

En el párrafo siguiente plantea la cuestión del conocimiento local, algo que luego Hayek profundizaría en su artículo “El uso del conocimiento en la sociedad”. Allí dice, precisamente, que cada individuo “en su situación local” juzgará mucho mejor cómo invertir su capital que cualquier “político o legislador”.

“El político que se asignara esa tarea no solamente se estaría cargando a sí mismo con algo innecesario y cuya decisión no podría confiarse …, sino que además sería muy arriesgado otorgar esa decisión a alguno que fuera tan loco o presuntuoso que pensara que puede tomarla.”

“Si podemos proveernos algo de afuera más barato pagando con el producto de nuestra propia actividad, sería ridículo no hacerlo. El trabajo no se aplica a la mejor ventaja cuando se dirige a algo que es más barato comprarlo que producirlo.”

La idea de que la lógica de la familia no es distinta de la lógica del “reino” es fundamental, sobre todo en estos tiempos donde aplicamos un razonamiento y un accionar a nivel individual pero se nos dice que a nivel agregado es todo lo contrario.

 

En fin, el capítulo da para más, pero tan solo estas dos páginas traen todos estos temas. Con uno sólo de ellos hubiera sido suficiente como para hacer historia. Es como un álbum de música que pone cuatro o cinco temas en el número uno. Si hay algún caso de esos, ya está en la historia grande.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

Dos libros para el nuevo equipo económico

Por Adrián Ravier: Publicado el 14/12/15 en: https://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2015/12/14/dos-libros-para-el-nuevo-equipo-economico/

 

Afirmó, estos últimos días, Alfonso Prat Gay: -“Nunca dijimos que íbamos a desmantelar Precios Cuidados […]. Vamos a hacer un acuerdo amplio económico y social. No creemos en los aprietes de [Guillermo] Moreno, pero tampoco creemos en la ley de la selva.”

La referencia aparenta ser simple, pero contiene dos graves problemas para un nuevo equipo económico que debe enfrentar un complejo proceso de reestructuración económica, política y social, después de doce años de regulaciones y controles excesivos sobre el mercado.

Las palabras del nuevo secretario de Hacienda y Finanzas son entonces lamentables, pues nos obliga a retroceder a lo más esencial de los fundamentos de la teoría e historia económica, alterando negativamente las expectativas del propio mercado respecto a la capacidad del equipo económico de afrontar el desafío de revertir esta situación.

En primer lugar, quisiera recomendar al nuevo equipo económico el libro de Robert Schuettinger y Eamonn Butler, titulado “4000 años de control de precios y salarios” y que lleva como subtítulo “Cómo no combatir la inflación”.

La lección es simple: a pesar de las buenas intenciones, los controles de precios fracasan en alcanzar su objetivo de contener la suba de precios, y más bien agravan la situación incrementando la escasez, como consecuencia de que los productores –por las propias intervenciones, regulaciones y controles-, abandonan o reducen la producción de los  bienes y servicios en cuestión. Al reducirse la oferta, el precio sube, lo que implica más intervenciones, regulaciones y controles para perseguir el mismo objetivo, lo que a su turno incrementan aún más la escasez, lo que vuelve a incrementar los precios, sometiendo a los consumidores a un proceso caída del poder adquisitivo, que además divide a la población entre quienes se ven obligados a vender por debajo del precio de mercado y quienes deben pagar más de lo que habrían pagado en condiciones de libre mercado.

El mencionado libro ejemplifica numerosos casos recolectados en los últimos 4000 años, partiendo con el Mundo Antiguo y siguiendo con el Imperio Romano, el Medioevo, la Era Moderna, Canadá, Estados Unidos y la Revolución Francesa en el siglo XVIII, casos concretos del siglo XIX, la Alemania nacional socialista y la Unión Soviética entre la Primera y Segunda Guerra Mundial, la posguerra, Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá entre 1970 y 1978, cerrando –en esta versión en español- con un documento del Ing. Alvaro Alsogaray titulado “El control de precios y salarios en Argentina”.

Un segundo libro que complementa el análisis mencionado y que también deseo recomendar se titula “Estado contra Mercado”, y fue escrito por el economista e historiador argentino Carlos Rodriguez Braun, catedrático de la Universidad Complutense de Madrid, quien cuestiona precisamente la afirmación del nuevo Secretario de Hacienda y Finanzas:

“Quizás la imagen más repetida de estos críticos acerca del mercado sea la de su crueldad. El capitalismo es salvaje; el mercado, nos dicen, es la selva. Ahora bien, como sabe cualquiera sin necesidad de salir del salón de su casa, porque basta con ver documentales por televisión, en la selva no hay capitalismo. No hay capitalismo, ni mercado, ni empresas, ni ciudades, ni casas, ni calles, ni gente, ni nada. […] la explicación es bien sencilla: eso sucede porque allí no hay derechos y sólo rige la ley de la selva, la ley del más fuerte, la inseguridad total.

Los mercados, en cambio, florecen en contextos diferentes, donde lo que impera es la libertad, la justicia, la seguridad personal, la protección de los derechos y la garantía de los cumplimientos de los contratos. Por eso la economía de mercado y la civilización y el progreso van de la mano: sus condiciones de existencia y desarrollo son las mismas reglas. […]

El mercado, así, es difícil de definir, pero desde luego no es un sitio ni una tienda. Es un marco institucional caracterizado, digámoslo una vez más, por reglas.”

En ese mercado, la oferta y la demanda determinan los precios. No existen grandes productores capaces de formar precios por sí solos, sin la presencia de la competencia efectiva y potencial. Cada vez que el empresario con poder de lobby se asocia al estado para obtener beneficios o mercados cautivos, lo que ocurre es que se abandona precisamente la esfera del mercado para ingresar en la esfera de la intervención estatal.

Debemos insistir en la importancia de la “certidumbre”. Hoy el campo se pregunta cuándo podrá liquidar sus cosechas con un tipo de cambio oficial ajustado o corregido, mientras toda la industria se pregunta si deberá seguir conviviendo con las restricciones impuestas por Guillermo Moreno y sus sucesores. Las palabras del secretario de Hacienda y Finanzas resultan desafortunadas pues ni siquiera consideró a los “precios cuidados” un elemento de transición, las que además son contradictorias con las promesas de campaña del Presidente electo acerca de liberar las fuerzas de mercado y la creatividad empresarial.

 

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Master en Economía y Administración de Empresas por ESEADE. Es profesor de Economía en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa y profesor de Macroeconomía en la Universidad Francisco Marroquín.

Adam Smith: las dos páginas más grandes de la historia de la economía, con eso solo ya era genio

Por Martín Krause. Publicado el 7/8/15 en:

 

Con los alumnos de UCEMA vemos a Adam Smith y su famoso texto “La Riqueza de las Naciones”: Smith, Adam (1776), An Inquiry into the Nature and Causes of the Wealth of Nations, Book IV, Chapter 1 y 2, “On the Principle of the Commercial or Mercantile System” y “Of Restraints upon the Importation from Foreign Countries of such Goods as can be Produced at Home”. Disponible en: http://www.econlib.org/library/Smith/smWN12.html#B.IV; http://www.econlib.org/library/Smith/smWN13.html#firstpage-bar

Si tuviera que elegir las dos páginas más memorables y relevantes que se hayan escrito en toda la historia del pensamiento económico creo que elegiría las del Libro IV, Capítulo II.

AdamSmith

Hay tantas cosas en esas páginas que tal vez ningún otro texto haya podido aportar tantos temas como los que allí aparecen en algunos pocos párrafos. Para empezar, la famosa frase sobre la “mano invisible”, explicando que existe allí un “orden espontáneo” que lleva a que las acciones individuales motivadas aunque sea por el interés personal, terminan contribuyendo a un fin que no era parte de su intención. Persiguiendo su propio interés (que puede incluir la preocupación por el bienestar de otros), promueve más el bien de la sociedad que si se lo hubiera propuesto. Ya con eso sólo, por supuesto, ha pasado a la historia.

El tema va más allá que una mera metáfora sobre una “mano invisible”. Carlos Rodriguez Braun señala con muy criterio que en verdad es engañosa porque no hay allí ninguna mano, ni siquiera invisible, sino que son los incentivos de cada uno por los que para obtener lo que queremos tenemos que ofrecer a los demás algo que ellos necesiten y valoren. Pero es la magia de que allí, en el mercado, se ordenan las acciones de todos de una forma que termina beneficiándonos como no lo podríamos hacer si actuáramos con esa intención (por ejemplo, planificando la economía hacia un supuesto bienestar general).

Esta es una de las contribuciones más importantes que se hayan realizado a las ciencias sociales: la existencia de ciertos órdenes espontáneos donde las partes componentes se acomodan a sí mismas y no hay nadie que las acomode en un cierto lugar. Esos órdenes espontáneos incluyen además de los mercados, al lenguaje, la moral, la moneda y otros. En el párrafo siguiente plantea la cuestión del conocimiento local, algo que luego Hayek profundizaría en su artículo “El uso del conocimiento en la sociedad”. Allí dice, precisamente, que cada individuo “en su situación local” juzgará mucho mejor cómo invertir su capital que cualquier “político o legislador”.

“El político que se asignara esa tarea se estaría cargando a sí mismo con algo innecesario y cuya decisión no podría confiarse que además sería muy arriesgado otorgar esa decisión a alguno que fuera tan loco o presuntuoso que pensara que puede tomarla.

Si podemos proveernos algo de afuera más barato pagando con el producto de nuestra propia actividad, sería ridículo no hacerlo. El trabajo no se aplica a la mejor ventaja cuando se dirige a algo que es más barato comprarlo que producirlo.”

La idea de que la lógica de la familia no es distinta de la lógica del “reino” es fundamental, sobre todo en estos tiempos donde aplicamos un razonamiento y un accionar a nivel individual pero se nos dice que a nivel agregado es todo lo contrario.

En fin, el capítulo da para más, pero tan solo estas dos páginas traen todos estos temas. Con uno sólo de ellos hubiera sido suficiente como para hacer historia. Es como un álbum de música que pone cuatro o cinco temas en el número uno. Si hay algún caso de esos, ya está en la historia grande.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

Los caciques liberales:

Por Alejandro A. Chafuén. Publicado el 9/3/15 en: http://www.libertaddigital.com/cultura/libros/2015-03-09/alejandro-chafuen-los-caciques-liberales-75020/

 

El libro Las tribus liberales, de María Blanco, es de fácil lectura, pero difícil para sacar conclusiones acerca del estado actual del liberalismo. La autora tiene una vida muy activa como profesora y también en las redes sociales. En su Twitter y en su blog utiliza el apodo de Lady Godiva. En sus comentarios se desnuda con franqueza frente al lector presentando sus ideas sin ropajes que las cubran o embellezcan. Lo mismo hace en este libro, donde refleja en forma transparente lo que ve del mundo liberal.

Pasé toda mi vida profesional en estas tribus, por lo que me cuesta ser imparcial. Por más que traté de ponerme afuera del libro, como si fuese un lector que ha tenido poco contacto con los indios de esta tribu, creo que me autoengaño. Pongo indios en cursivas porque en el mundo liberal existen casi más caciques, gurús e inquisidores que indios o tribus.

Hace unos días uno de mis amigos puso un cartel en Facebook que decía: “Los libertarios son como los dioses griegos, todos se pelean pero nadie cree en ellos”. La autora recurre a la mitología griega para describir las secciones de su libro, pero no quiere dar la imagen de división. En la portada incluye el dibujo de un árbol fecundo donde cada escuela liberal tiene un lugar. El libro es más bien una radiografía del mundo liberal, especialmente del liberalismo español. Parte de la obra es historia de pensamiento liberal contemporáneo, y parte análisis cuasi-psicológico de los actores. Una sección, que no voy a analizar aquí, está dedicada a explicar algunas de las posiciones liberales donde nos sentimos menos entendidos: la responsabilidad social, el paro, la contaminación, el trabajo infantil.

Blanco escribe que las tribus liberales están muy activas produciendo libros, artículos, comentarios en las redes sociales, conferencias, reuniones, conferencias y reuniones. Todas tienen miembros que opinan de política, pero pocos actúan en política. La incansable labor académica de los caciques de estas tribus ayuda a impartir educación a miles de alumnos con la esperanza que de allí salgan los futuros líderes de un renacimiento liberal.

La descripción que aparece en el libro no solo muestra logros, también carencias en las tribus. Algunas aparecen en forma explícita: hay muchas divisiones; la narrativa de los liberales es pobre y poco atractiva; los liberales son pocos, “apenas llenan un autobús”. Pero, según la autora, el gran “demonio del liberalismo”, el “punto negro”, es la forma en que sus líderes y sus indios interactúan con los demás. “Es imprescindible deshacerse de la arrogancia y abrazar la actitud humilde de todo buscador de la verdad”. De las 500 figuras liberales más importantes que he conocido en mi vida, a solo un puñado de ellos alguien los ha llamado “humildes”.

Otras carencias de los liberales se demuestran por lo que no aparece en la obra. Ninguno de los caciques o las tribus, por ejemplo, se muestra muy activo en grupos sociales fuera de internet, o como líderes en sociedades intermedias. Lo social repele a la mayoría de los liberales individualistas. Quizá las mujeres liberales, aún más minoritarias que sus pares masculinos, son una excepción. En una de sus frases más lapidarias, F. A. Hayek describió social como “esa palabra parasitaria que se esparce como un hongo”. Son pocos los liberales que quieren hacer campo común con los que piensan distinto. Cuando algunos liberales participamos en actos sociales, como ir a votar, otros intelectuales liberales nos aclaran con un discursito bien racional lo ilógico que es votar; cuando celebramos una fiesta patria, otros nos señalan todos los atropellos que se hacen en nombre de la nación donde vivimos. Los liberales descuidan la importancia de integrarse en la vida social del vecindario, la ciudad o el país, formar parte de agrupaciones religiosas, clubes deportivos, caminar la calle… Carlos Rodríguez Braun hace una acertada recomendación, citada en el libro, sobre la importancia de sentarse a dialogar por un ratito con el que piensa distinto

Una sección del libro analiza a los liberales que se atreven a meterse en política. Describe tanto a los que cuando llegan al gobierno abandonan sus convicciones como a los que solo quieren llegar al subsector anárquico, radical o libertario. En mi país de nacimiento, Argentina, como si no nos alcanzara perder con liberalismos de centro, algunos de nosotros ayudamos a crear partidos liberales radicales, o liberales libertarios. La pureza doctrinal aparece como única guía.

Señala la autora que “cuando se observan a distancia las redes sociales y cómo interactuamos los liberales”, vemos que hay “personas que deciden apoderar por su cuenta y riesgo una causa que no es propiedad de nadie y tampoco de ellos”. Si alguien defiende el libre mercado pero no adhiere a los dogmas políticamente correctos de muchos libertarios de hoy, se lo acusa de “antiliberal”. Para otros, solo el anarcocapitalismo es una opción liberal válida. En cuanto a la narrativa y la actitud de sus tribus, escribe Blanco:

Los liberales somos aburridos, incomprensibles y molestos (…) Estamos acostumbrados a hablar para minorías convencidas, a contestar con citas de autores.

Amén.

María Blanco habla de sus viajes a eventos financiados y planeados por organizaciones extranjeras como Liberty Fund o Atlas en USA, o la Universidad Francisco Marroquín en Guatemala. Allí uno pasa un tiempo agradable con mucha gente que piensa como uno, o casi como uno. María se encuentra con Alejandra y con Alejandro, con el contado gran escritor y con la contada figura política que, por algunos años, pasa el test del liberalómetro. A pocas cuadras de los salones de reuniones de los liberales, el populismo y el estatismo avanzan al galope. Nosotros juntamos cientos, ellos miles.

Hay corrientes liberales que piensan que nuestras ideas son perfectas y que el único problema es la narrativa o la maldad e inmoralidad de nuestros enemigos. Hay otras corrientes liberales que se fundamentan en la biología para concluir que “la libertad tiene el éxito asegurado”. Si es así, lo único que podemos hacer es aligerar los dolores de parto.

Aunque conozco a la enorme mayoría de las personas mencionadas en el libro, conozco más a las tribus de Estados Unidos. Y la radiografía no es tan distinta. La mayoría de los liberales se autoinvitan como ponentes a sus eventos. Con la gran proliferación de think tanks liberales (la red del State Policy Network cuenta con 65 miembros) y con un número similar o mayor de centros universitarios, la tentación es de comunicarse solamente con grupos afines. Son tantas las publicaciones online que cualquier artículo, por más que no diga nada novedoso, encuentra un lugar para ser divulgado. Y cuando esto fracasa, siempre queda el blog propio. Nos conectamos entre nosotros y nos desconectamos del resto.

Me pregunto lo que pensarán los socialistas que lean este libro. ¿Dirán”Los liberales no presentan problema alguno” oCuidado, los liberales están creciendo estratégicamente”? A ellos les toca contestar.

Pese a la considerable autocrítica, Blanco termina en forma positiva. Creo que su conclusión optimista tiene algo que ver con su pasión. Al ser una enamorada de la libertad, ve más las bondades que las carencias. Si no los canoniza, la obra al menos humaniza a los liberales y destierra el mito de que son parte de una conspiración creada y financiada por unos pocos mecenas.

Blanco concluye diciendo que los liberales “no somos ni héroes ni dioses”, pero describe lo que, para mí, son aspirantes a caciques intelectuales. El campo de acción de los liberales seguirá siendo el de las ideas. Para poder crecer, los liberales necesitarán ayuda desde fuera de sus tribus, de líderes políticos, sociales y empresariales, que aceptaran algunas de las ideas liberales pero no todas.

 

Alejandro A. Chafuén es Dr. En Economía por el International College de California. Licenciado en Economía, (UCA), es miembro del comité de consejeros para The Center for Vision & Values, fideicomisario del Grove City College, y presidente de la Atlas Economic Research Foundation. Se ha desempeñado como fideicomisario del Fraser Institute desde 1991. Fue profesor de ESEADE.

Adam Smith y las dos páginas más memorables de la historia del pensamiento económico

Por Martín Krause. Publicado el 8/8/14 en: http://bazar.ufm.edu/adam-smith-y-las-dos-paginas-mas-memorables-de-la-historia-del-pensamiento-economico/

 

Si tuviera que elegir las dos páginas más memorables y relevantes que se hayan escrito en toda la historia del pensamiento económico creo que elegiría las del Libro IV, Capítulo II de “La Riqueza de las Naciones”, [(1776) Liberty Fund 1982], pags 456 y 457.

AdamSmith

Hay tantas cosas en esas dos páginas que tal vez ningún otro texto haya podido aportar tantos temas como los que allí aparecen en algunos pocos párrafos. Empieza la página 456 con la famosa frase sobre la “mano invisible”, explicando que existe allí un “orden espontáneo” que lleva a que las acciones individuales motivadas aunque sea por el interés personal, terminan contribuyendo a un fin que no era parte de su intención. Persiguiendo su propio interés (que puede incluir la preocupación por el bienestar de otros), promueve más el bien de la sociedad que si se lo hubiera propuesto. Ya con eso sólo, por supuesto, ha pasado a la historia. El tema va más allá que una mera metáfora sobre una “mano invisible”. Carlos Rodriguez Braun señala con muy criterio que en verdad es engañosa porque no hay allí ninguna mano, ni siquiera invisible, sino que son los incentivos de cada uno por los que para obtener lo que queremos tenemos que ofrecer a los demás algo que ellos necesiten y valoren. Pero es la magia de que allí, en el mercado, se ordenan las acciones de todos de una forma que termina beneficiándonos como no lo podríamos hacer si actuáramos con esa intención (por ejemplo, planificando la economía hacia un supuesto bienestar general).

Esta es una de las contribuciones más importantes que se hayan realizado a las ciencias sociales: la existencia de ciertos órdenes espontáneos donde las partes componentes se acomodan a sí mismas y no hay nadie que las acomode en un cierto lugar. Esos órdenes espontáneos incluyen además de los mercados, al lenguaje, la moral, la moneda y otros. En el párrafo siguiente plantea la cuestión del conocimiento local, algo que luego Hayek profundizaría en su artículo “El uso del conocimiento en la sociedad”. Allí dice, precisamente, que cada individuo “en su situación local” juzgará mucho mejor cómo invertir su capital que cualquier “político o legislador”.

El político que se asignara esa tarea se estaría cargando a sí mismo con algo innecesario y cuya decisión no podría confiarse que además sería muy arriesgado otorgar esa decisión a alguno que fuera tan loco o presuntuoso que pensara que puede tomarla.

. Si podemos proveernos algo de afuera más barato pagando con el producto de nuestra propia actividad, sería ridículo no hacerlo. El trabajo no se aplica a la mejor ventaja cuando se dirige a algo que es más barato comprarlo que producirlo.

La idea de que la lógica de la familia no es distinta de la lógica del “reino” es fundamental, sobre todo en estos tiempos donde aplicamos un razonamiento y un accionar a nivel individual pero se nos dice que a nivel agregado es todo lo contrario.

En fin, el capítulo da para más, pero tan solo estas dos páginas traen todos estos temas. Con uno sólo de ellos hubiera sido suficiente como para hacer historia. Es como un álbum de música que pone cuatro o cinco temas en el número uno. Si hay algún caso de esos, ya está en la historia grande.

 

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).