La justicia debe ponerse de pie

Por Enrique Edmundo Aguilar. Publicado el 15/5/13 en: http://www.elimparcial.es//la-justicia-debe-ponerse-de-pie-122948.html

 Después de dos largos y difíciles años, la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Contencioso Administrativo Federal revocó la cuantiosa multa que el Secretario de Comercio, Guillermo Moreno, quizá el exponente más acabado de la arbitrariedad que caracteriza al gobierno de Cristina Kirchner, impusiera a una docena de consultoras privadas que difundieron sus respectivas estimaciones de inflación no coincidentes, por cierto, con los mentirosos guarismos oficiales.

Al imponer las citadas multas, con un fin intimidatorio y conculcando libertades y derechos básicos, Moreno se había amparado paradójicamente en el artículo 9 de la ley de lealtad comercial que prohíbe “la realización de cualquier clase de presentación, de publicidad o propaganda que mediante inexactitudes u ocultamientos puedan inducir error, engaño o confusión respecto de las características o propiedades, naturaleza, origen, calidad, pureza, mezcla, cantidad, uso, precio, condiciones de comercialización o técnicas de producción de bienes muebles, inmuebles o servicios”.

La decisión de la Cámara debe verse como un hecho auspicioso, sobre todo en momentos en que está en juego la independencia del poder judicial y la continuidad de nuestra forma republicana de gobierno consagrada en el artículo 1 de la Constitución Nacional. Sería deseable, por consiguiente, que el ejemplo cundiera y que así como esta Cámara, que se sabía cercana al gobierno, se animó a poner un límite otras tantos jueces hicieran lo propio en respuesta a la lluvia de amparos que se interpondrán no bien se promulgue la ley de reforma del Consejo de la Magistratura sancionada la semana pasada que, como hemos señalado en estas columnas, significa una verdadero tiro de gracia para lo que aun queda de seguridad jurídica en el país.

Minutos antes de escribir estas líneas había citado a un estudiante un párrafo de El Espíritu de las leyes donde Montesquieu afirma que, unido al poder legislativo, “el poder sobre la vida y la libertad de los ciudadanos sería arbitrario”, y que, unido al ejecutivo, “el juez podría tener la fuerza de un opresor”. Una mención oportuna en un contexto de enorme preocupación para la Argentina precisamente por la mezcla de desmesura, atropello y corrupción estructural que venimos padeciendo y que, con el transcurso de los días, no parece sino agravarse.

 Enrique Edmundo Aguilar es Doctor en Ciencias Políticas. Decano de la Facultad de Ciencias Sociales, Políticas y de la Comunicación de la UCA y Director, en esta misma casa de estudios, del Doctorado en Ciencias Políticas. Profesor titular de teoría política en UCA, UCEMA, Universidad Austral y FLACSO,  es profesor de ESEADE y miembro del consejo editorial y de referato de su revista RIIM.