La cuarentena como política antiinflacionaria

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 20/4/2021 en: https://www.infobae.com/opinion/2021/04/20/la-cuarentena-como-politica-antiinflacionaria/

La recesión que provocó el ASPO en gran parte de 2020 posibilitó contener el ritmo de suba de los precios al consumidor. Pero el exceso de emisión de dinero no demoró en manifestarse

La tasa de inflación de marzo refleja el impacto de la fenomenal expansión monetaria de 2020, emisión que fue la principal fuente de financiamiento del Tesoro (EFE)

La tasa de inflación de marzo refleja el impacto de la fenomenal expansión monetaria de 2020, emisión que fue la principal fuente de financiamiento del Tesoro (EFE)

El aumento del 4,8% del Índice de Precios al Consumidor del Indec en marzo refleja el impacto de la fenomenal expansión monetaria de 2020, emisión que fue la principal fuente de financiamiento del Tesoro. Entonces, la cuarentena que impuso el ASPO (Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio) actuó como mecanismo de freno a la inflación y, a medida que fue haciéndose más flexible, por el contrario, se aceleró.

Pero antes de ir a ese punto, conviene resaltar un dato que no es menor. Si bien el IPC a nivel nacional aumentó el 4,8% en marzo, el IPC del Gran Buenos Aires tuvo un incremento del 5,2%. Fue el que más subió por regiones (Pampeana, Cuyo, Noreste, Noroeste y la Patagonia).

El tema no es menor porque de acuerdo a los últimos datos de desocupación del Indec: los partidos del Gran Buenos Aires tienen la tasa de desempleo más alta del país con el 14,1%. Además, en la mayor parte de los dominios del kirchnerismo tienen una de las tasas de pobreza más altas del país con el 51% de personas por debajo de la línea de pobreza.

Lo primero a tener en cuenta es que la aceleración de la inflación está pegando más intensamente en el electorado del kirchnerismo que, como viene la situación económica y social, tiene posibilidades de hacer una muy mala elección en octubre. Obviamente, Argentina es imprevisible electoralmente.

Yendo al tema de la inflación y la cuarentena, en primer lugar se puede ver el índice de Our in World Data que mide la severidad de la cuarentena.

La cuarentena más estricta estuvo entre fines de marzo y julio en que se mantuvo en un índice máximo de 100 y aproximadamente 90 como piso hasta principios de agosto. A partir de ese mes comenzó a descender hasta ubicarse en un nivel de 70. Es decir, nunca terminó, pero se atenuó.

Mientras que en el siguiente gráfico se puede observar qué pasó con la tasa de inflación a medida que se fue flexibilizando el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio.

Justamente en la parte más estricta de la cuarentena la tasa de inflación se mantuvo en el orden del 1,5% mensual. A partir de agosto, cuando comienzan a suavizarse las medidas de aislamiento social, el ritmo de suba de los precios al consumidor se duplicó, pasó de 1,5% a 3% mensual promedio, aproximadamente, y luego se dispara a un escalón del 4%, y en marzo corrió a una velocidad de 4,8%, que se mantuvo en la primera mitad de abril.

En otras palabras, la cuarentena actuó como un control de precios indirecto dado que la gente no podía gastar los pesos que emitía el BCRA. Entre enero de 2020 y 2021 la base monetaria aumentó 35%,en promedio de cada mes.

Causas y efectos

¿Por qué a pesar del fuerte endeudamiento del BCRA colocando Leliq y Pases y a pesar de expandir menos la base monetaria, se fue acelerando la tasa de inflación? Según funcionarios del Gobierno la culpa es de los productores ganaderos y de las empresas alimenticias que no trabajan al 100% de su capacidad de producción.

La realidad es que las empresas no trabajan al 100% de su capacidad instalada porque puede haber insumos faltantes, mantenimiento de máquinas, reparaciones o los camiones de Moyano cortando las operaciones de alguna planta productora.

La inflación empezó a acelerarse a medida que se fue suavizando la cuarentena porque la gente pudo huir del dinero que emitió el BCRA y no lo podía usar porque no podía consumir durante la cuarentena estricta. Lo que se está dando es una combinación de expansión monetaria, junto con una caída en la demanda de moneda y una disminución en la oferta de bienes y servicios.Lo que se está dando es una combinación de expansión monetaria, junto con una caída en la demanda de moneda y una disminución en la oferta de bienes y servicios (Reuters)Lo que se está dando es una combinación de expansión monetaria, junto con una caída en la demanda de moneda y una disminución en la oferta de bienes y servicios (Reuters)

Si bien es cierto que el nivel de actividad rebotó, recién está en los niveles de febrero de 2020, mes anterior al inicio de la cuarentena, cuando arrastraba más de 18 meses en recesión. En definitiva, hay más billetes circulando, pero la gente no los quiere retener, se los saca rápidamente de encima, y la oferta de bienes y servicios crece a un ritmo menor que la expansión de dinero.

Considerando que la moneda es una mercadería más, se puede ver el problema desde otro ángulo. El BCRA produce cada vez mayor cantidad de una mercadería llamada pesos que la gente no quiere.

Es como si hubiese un precio relativo entre cantidad de trigo y de carne. Hay que entregar determinada cantidad de trigo por un kilo de carne. Si disminuye la demanda de trigo y aumenta su producción y, al mismo tiempo, baja la oferta de carne pero crece su demanda, es obvio que habrá que entregar cada vez más cantidad del primero trigo por igual cantidad del segundo.Para que el ministro Martín Guzmán pueda cumplir con la meta del 29% de inflación en 2021, la tasa de inflación mensual promedio de los próximos 9 meses tendría que ubicarse en 1,66% mensual (Reuters)Para que el ministro Martín Guzmán pueda cumplir con la meta del 29% de inflación en 2021, la tasa de inflación mensual promedio de los próximos 9 meses tendría que ubicarse en 1,66% mensual (Reuters)

Es la tormenta perfecta en materia inflacionaria: más emisión, menor demanda de moneda y baja la oferta de bienes y servicios.

Para que el ministro Martín Guzmán pueda cumplir con la meta del 29% de inflación en 2021, el aumento promedio mensual del índice general de precios al consumidor del Indec en los 9 meses que falta tendría que ubicarse en el 1,48%. Meta difícil de lograr con la caída en la demanda de moneda y con un BCRA que volvió a expandir base monetaria en marzo luego de dos meses de descanso a la maquinita.

Y atención con precios mayoristas que en febrero fue del 6,1%, alcanzó un ritmo anualizado de 103% anual. Es decir, ya alcanzó un rango de 3 dígitos anuales, pisando las tarifas de los servicios públicos y el tipo de cambio oficial.

El Gobierno podrá seguir inventando argumentos exóticos y buscar culpables por todos lados para explicar inflación que se acelera, pero la dura realidad es que la teoría monetaria de la inflación está pasando, implacablemente, su factura.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

El ministro Guzmán se acordó tarde de dar señales de disciplina monetaria

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 2/11/2020 en: https://www.infobae.com/opinion/2020/11/03/el-ministro-guzman-se-acordo-tarde-de-dar-senales-de-disciplina-monetaria/

Economía renunció a recibir en noviembre y diciembre Adelantos Transitorios del Banco Central, pero podrá contar con unos $800.000 millones de saldo de giro de utilidades de la entidad del año anterior

El ministro de Economía emitió un comunicado anunciando que en el último bimestre del año el Tesoro no hará uso de los Adelantos Transitorios del BCRA (EFE)

El ministro de Economía emitió un comunicado anunciando que en el último bimestre del año el Tesoro no hará uso de los Adelantos Transitorios del BCRA (EFE)

Al inicio de la semana, antes que el mercado financiero comenzara a operar, el Ministerio de Economía emitió un comunicado anunciando que en el último bimestre del año el Tesoro no hará uso de los Adelantos Transitorios del BCRA. De acuerdo con la Carta Orgánica del Banco Central, que es una ley, sólo puede asistir al Tesoro considerando los siguientes límites: 12% de la Base Monetaria, 10% de los recursos en efectivo que el Gobierno nacional haya recibido en los últimos 12 meses (un límite muy difuso) y, en casos excepcionales, hasta el 10% adicional del monto citado en el párrafo anterior. Es decir, hasta el 10% de los recursos en efectivo.

Al momento de redactar esta nota, el stock de adelantos transitorios era de $1,4 billones. Según los parámetros enumerados en el párrafo anterior por nivel de base monetaria podía girarle $268.800 millones y por la duplicación del 10% de los ingresos tributarios otros $1,1 billones, de manera que el BCRA ya está en el límite de lo que le permite la Carta Orgánica de la Entidad, sólo modificable por una ley del Congreso.

La otra opción que tiene el BCRA es emitir por el giro de utilidades que se “inventaron” al cambiar a fines de 2019 la forma de valuar las Letras Intransferibles que le entregó el Tesoro al BCRA a cambio de quitarle reservas en divisas. Eso se hizo intensamente en el anterior período K, y se repitió en el último balance semanal de la entidad del año anterior, que mostró una utilidad de $2 billones.

En lo que va del año el BCRA le giro “utilidades” al Tesoro por $1,2 billones, lo que significa que todavía le quedan $800.000 millones para emitir y transferir a la Administración Central. En otras palabras, el déficit fiscal podría seguir financiándose con emisión monetaria pero no vía los Adelantos Transitorios.

Al 30 de octubre la base monetaria era de $2,3 billones, el doble del nivel que tenía a comienzos del año. En rigor, parte de esa emisión se transformó en Leliq y Pases, por un total de $2,4 billones, con lo cual parte del déficit fiscal se financió con emisión y parte con deuda del BCRA que no puede pagar porque no genera utilidades genuinas para honrar la devolución el principal y los intereses.

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Así, el Central generó un crecimiento de $1,4 billones de la deuda emitida para financiar el déficit fiscal, y con eso armó una “bomba de tiempo” muy sensible en términos de perspectivas de inflación, que se agrava con la emisión monetaria remanente; o bien la repetición de un plan Bonex, como a fines de 1989, si la gente fuese a retirar los depósitos en pesos de los bancos.

Crowding out

El ministro Martín Guzmán dice que va a comenzar a financiar el déficit fiscal del último bimestre del año con colocación de deuda en el mercado interno. Eso significa desplazar al sector privado del mercado crediticio. Al 27 de octubre el BCRA tenía colocadas Leliq y Pases por el equivalente al 47% del total de depósitos en pesos del sector privado. Es decir, el Estado ya absorbe casi la mitad del ahorro de los particulares en el sistema financiero y deja escaso margen para que haya préstamos a tasas accesibles al resto del mercado.

La intención de Economía es tratar de reducir las expectativas inflacionarias, pero no queda claro su mensaje, porque sólo se refirió a uno de los principales componentes de la emisión originada en el sector público, los adelantos, pero nada dijo de las transferencias de utilidades del BCRA.El problema que todavía le queda pendiente por resolver a Economía y al Banco Central, y que puede generar una disparada del tipo de cambio y de los precios, es la caída estacional en la demanda por moneda (Reuters)El problema que todavía le queda pendiente por resolver a Economía y al Banco Central, y que puede generar una disparada del tipo de cambio y de los precios, es la caída estacional en la demanda por moneda (Reuters)

Y aunque en el último bimestre no se emita moneda para financiar al Tesoro, el problema que todavía le queda pendiente por resolver y que puede generar una disparada del tipo de cambio y de los precios es la caída estacional en la demanda por moneda. Aunque el Central no emita un solo peso más para financiar el déficit fiscal, la expansión previa es tan grande que se ha convertido en una bola de pesos imparable.

Desempeño de la recaudación de impuestos

El ministro afirma en el comunicado en la apertura de la semana que “la paulatina y aún incipiente recuperación de la actividad económica ha repercutido positivamente en la recaudación impositiva”. Es cierto que los ingresos fiscales de octubre superaron la inflación anual, pero también es cierto que impuestos claves como el IVA-DGI y sobre los Créditos y Débitos Bancarios, que reflejan el nivel de actividad económica, crecieron nominalmente 26,4% y 25,8%, respectivamente, ubicándose entre 12 y 13 puntos porcentuales por debajo de la inflación anual.

Por tanto, conviene insistir en que el ministro se acordó tarde de comenzar a poner orden monetario, porque ahora tiene el reloj de las Leliq que sigue corriendo y se suma la caída en la demanda de moneda nacional.

¿Fue culpa de la pandemia – cuarentena este desborde monetario? Considerando que antes de que se produjera la crisis sanitaria el BCRA ya había dibujado utilidades por $2 billones para poder emitir y transferirle al Tesoro con la idea de ponerle dinero en el bolsillo de la gente para reanimar el consumo, pareciera que ya estaba en la mente del Gobierno. Lo que cambió fue el motivo por el cual se generó este festival de expansión de pesos.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky