Default: ante la crisis, malvinizar la deuda externa

Por Roberto H. Cachanosky. Publicado el 3/8/14 en: http://economiaparatodos.net/default-ante-la-crisis-malvinizar-la-deuda-externa/

 

Dado el malhumor de la gente y la crisis que viene la alternativa des patear el tablero y malvinizar el tema de la deuda externa

Luego de ver y padecer el comportamiento del kirchnerismo durante algo más de 11 años, ya sabemos que la mentira es parte de su forma de gobernar además de tener como característica distintiva la confrontación permanente. La búsqueda de un enemigo que quiere destruir a la Argentina en general y al gobierno k en particular porque el gobierno k encontró la fórmula mágica de solucionar todos los problemas de la gente. Y cuando las cosas salen mal la culpa siempre de es algún enemigo interno o externo. El que esté a mano en el momento.

La semana pasada el gobierno tomó la decisión de ir al default, situación que negaron pero que es real. La cuestión es que todos los males que vengan de ahora en más serán culpa de Griesa, Pollak, los fondos buitres, la justicia americana, el gobierno de Estados Unidos y todos  los que opinen diferente al gobierno. Digamos que la jugada del gobierno es tan repetida que ya la conocemos de memoria.

Ahora bien, luego que el kirchnerismo despotricara contra la justicia de EE.UU. la pregunta que surge es: ¿y por qué eligieron esos estrados para solucionar los diferendos que pudieran surgir al punto que tanto Néstor Kirchner como Cristina Fernández de Kirchner firmaron dos canjes de deuda aceptando subordinar los diferendos en los tribunales de EE.UU.?

La respuesta a este interrogante es muy sencilla. Tanto la presidente como Néstor Kirchner aceptaron someterse a la justicia americana porque les resultaba más barato el canje de deuda. Es más, casi diría que era la única manera de poder hacer el canje. Para ponerlo de otra manera, como la justicia argentina tiene escaso prestigio y bajo el gobierno k está sospechada de someterse al Ejecutivo, nadie confía que vaya a ser imparcial al momento de tener que resolver un conflicto como puede ser el de cobrar un bono. Es más, aun siendo independiente del Ejecutivo, el gobierno k ha demostrado que tampoco acata los fallos en su contra. Ejemplo fallo de la Corte Suprema de Justicia sobre jubilados.

¿Cuál es el costo de tener una justicia poco confiable y/o de tener un Poder Ejecutivo que no acata las sentencias de la justicia cuando son en su contra? Tener, en el caso financiero, una tasa de interés mayor. Tanto Néstor Kirchner y Cristina Fernández aceptaron someter los diferendos en la justicia norteamericana porque si no lo hacían tenían que pagar una tasa de interés altísima por el riesgo institucional que implicaba someterse a la justicia argentina con la gran duda que luego el gobierno argentino acatara los fallos de la justicia. Ya vemos que CFK no acata ni los fallos de la justicia argentina ni los de la justicia norteamericana cuando le son adversos. Es decir, como buen gobierno con tendencias autoritarias no se someten a la justicia. Se consideran por encima de ella. Creen que, porque tuvieron una circunstancial mayoría de votos, pueden utilizar el poder a su antojo. Que no necesitan someterse al orden jurídico porque ya ganaron las elecciones y ganar las elecciones implica el poder absoluto.

Bien, el autoritarismo tiene su costo para el país. Al no tener una justicia independiente el componente del riesgo institucional crece. Por eso siempre insisto en la importancia de la calidad institucional para poder crecer. Calidad institucional no implica tener solamente disciplina fiscal y monetaria, además significa tener un gobierno subordinado a la ley. Un gobierno que no utiliza el monopolio de la fuerza para violar el derecho a la vida, la libertad y la propiedad de la gente. Para perseguir a quienes piensan diferente utilizando el aparato estatal. Como Argentina padece del mal del populismo desde hace décadas, y el populismo tiende a ser autoritario, nuestro riesgo institucional es alto y, por lo tanto, la tasa de interés es tan elevada que hace inviables las inversiones y el crecimiento. Pero en esencia quiero remarcar que hoy el gobierno k se queja del fallo de Griesa pero en su momento aceptaron someterse a esos tribunales porque si no aceptaban esa condición nadie les entraba en el canje porque nadie confía en la calidad institucional en el sentido expresado más arriba.

Finalmente, la pregunta que surge es: ¿por  qué CFK optó por lanzar al país al default, desconocer el fallo de la justicia a la cual voluntariamente se sometió y generar una situación de mayor aislamiento económico?

Podrá argumentarse incapacidad, capricho, soberbia, búsqueda de réditos políticos apelando a un falso nacionalismo u otros argumentos. Mi impresión es que, además de todos esos argumentos, el gobierno necesitaba acceder al mercado voluntario de deuda porque los dólares escasean. Los únicos dólares que ingresan al país son los de las exportaciones y éstas vienen cayendo sistemáticamente. Tal vez la esperanza de esta gente tan poco capacitada para administrar un país era que tomando el caso la Corte Suprema de Justicia de EE.UU. estirara el tiempo del litigio con los holdouts. Eso hacía pensar que el conflictivo iba para largas y el gobierno podía colocar algo de deuda aunque sea a tasas altas. El problema se desató cuando la Corte Suprema de EE.UU. decidió no tomar el tema haciendo que el caso volviera al Griesa que ya tenía fallo emitido, confirmado por la Cámara. A partir de ese momento el gobierno argentino sabía que todo acceso al mercado voluntario de deuda iba a ser muy complicado. Con holdouts con sentencia en firme, había una cola de U$S 15.000 millones esperando para cobrar. De manera que nadie le iba a prestar con semejante riesgo.

Dadas la delicadísima situación fiscal y del sector externo y ante la recesión que tenemos por delante, la mejor opción era patear el tablero. ¿Por qué? Porque dado el malhumor social que ya tenemos y se intensificará con despidos, más caída del salario real, recesión, etc. ahora tienen al enemigo perfecto: el imperio norteamericano que es el imperio de mal, con los fondos buitres y el capitalismo salvaje que quiere destruir al exitoso modelo Nac&Pop. Malvinizar la pelea con los holdouts puede darle algo de aire político ante tanta malaria económica que tenemos por delante.

Pero cuidado, no vaya a ser cosa que la malaria económica termine pesando más que el falso nacionalismo y la estrategia elegida por los k, que siempre es la de inventar conspiraciones y enemigos, termine pesando más que el falso nacionalismo y el tiro les termine saliendo por la culata. Veremos.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE.

Con default o sin default estamos en el horno

Por Roberto H. Cachanosky. Publicado el 20/7/14 en: http://economiaparatodos.net/y-dale-con-el-tema-del-default/

 

La buena noticia pareciera ser que es que el gobierno que hizo todo este destrozo económico puede llegar a tener que pagar el costo político de su ambición autoritaria

Francamente, a esta altura del partido seguir hablando de los holdouts (o fondos buitres como le gusta decir al gobierno) si le pagamos o no le pagamos, si caemos en default o no caemos en default, resulta casi una tortura.

Por empezar nadie tiene la más mínima idea sobre cómo puede terminar esta historia por la sencilla razón que ni el mismo gobierno debe saber qué va a hacer mañana. Todos sabemos que su estrategia es la improvisación y no veo ninguna razón por la cual vaya a cambiar su modo de actuar en este tema de los holdouts. Es decir improvisar según las circunstancias llegado el momento.

Para hacerla fácil: lo que sabemos es que el gobierno perdió un juicio con una parte de los holdouts. Lo segundo que sabemos es que el gobierno inventa que si le paga a los holdouts de acuerdo al fallo de Griessa, se dispara la cláusula RUFO ((Rights Upon Future Offers), esto significa que al pagarle más a los holdouts obligatoriamente tiene que pagarle  más a todos los que entraron al canje. ¿Por qué es un invento del gobierno? Porque el anexo I del pliego del canje establece que la cláusula RUFO se dispara si el gobierno VOLUNTARIAMENTE le paga más a los holdouts. Pero aquí no hay un mejor pago en forma VOLUNTARIA del gobierno, sino que el gobierno argentino tiene que cumplir con el fallo de la justicia a la cual voluntariamente se sometieron Néstor Kirchner y Cristina Fernández de Kirchner al firmar los correspondientes canjes. Así que es puro verso que el fallo de Griessa quiere llevar a la Argentina al default.

Tampoco al otro día de cobrar NML van a aparecer en la ventanilla los otros U$S 15.000 millones en holdouts para cobrar en base al fallo de Griessa. ¿Entonces? Entonces lo que tenemos es que el gobierno ya no puede seguir estirando los tiempos e intentar llegar al 2015 con el juicio en el freezer y colocando deuda en el mercado voluntario, aunque sea a tasas altas, para poder llegar al final del mandato. Terminada la franela judicial, me parece que al gobierno le va a ser muy complicado poder colocar deuda en el mercado voluntario sabiendo los eventuales acreedores que en el mediano plazo están pendientes los U$S 15.000 millones de los holdouts que todavía tienen la opción de cobrar. Es decir, el que le preste un dólar al gobierno sabe que hay una cola de U$S 15.000 millones esperando cobrar.

El dilema del gobierno no es si le paga a NML que entra en default por la cláusula RUFO, el dilema del gobierno es que sabe que al rechazar la Corte Suprema de Justicia de EE.UU. tratar el caso argentino, el gobierno se quedó sin tiempo y sin financiamiento para llegar al 2015.

Visto desde el punto de vista del gobierno es un problema, visto desde el punto de vista del país no es tan malo por dos razones: a) se evita que Argentina tome deuda para financiar más populismo y dejarle al próximo gobierno una situación peor a la actual y b) si el gobierno tuviera la posibilidad de colocar deuda en el mercado voluntario de deuda podría evitar una crisis y llegar al 2015 estirando la mecha para que la bomba le explote al próximo gobierno.

Visto desde el punto de vista de la conveniencia del país, entonces, lo mejor que puede ocurrir es que sea este gobierno, que fue el que armó todo este lío económico populista, el que asuma plenamente el costo político del desastre que hizo durante 11 años con el solo objetivo de acumular cada vez más poder.

Obviamente que lo que acabo de decir va a sonar espantoso para quienes se consideran políticamente correctos y dicen que hay que ayudar a CFK a terminar su mandato, que es lo mismo que decir que hay que ayudarla a terminar de demoler el país, pero sería bueno que de una vez por todas los que destrozan el país en busca de poder absoluto terminen pagando el costo político y jurídico de sus actos.

Si el gobierno no puede acceder al crédito externo tendrá que afrontar los problemas fiscales con: a) mayor carga tributaria, lo cual puede llevar a una rebelión fiscal, b) más emisión monetaria haciendo estallar el mercado de cambios y la inflación y/o c) tomar deuda en el mercado interno ahogando más la economía, profundizando la recesión, lo cual haría bajar más la recaudación, aumentando el déficit fiscal y generando una serie crisis social por desocupación y caída del salario real.

Por supuesto que si el gobierno va a un default de toda la deuda la situación va a ser mucho más crítica que la actual y seguramente lo use como argumento para buscar a otro responsable de los desastres que ellos hacen.

En definitiva, la buena noticia pareciera ser que es que el gobierno que hizo todo este destrozo económico puede llegar a tener que pagar el costo político de su ambición autoritaria. Obvio que el óptimo hubiese sido que hubiese gobernado con decencia, eficientemente, en forma democrática y republicana y Argentina hubiese aprovechado una década de condiciones internacionales excepcionales. Pero lamentablemente la cosa no fue así. Esas condiciones excepcionales fueron utilizadas para acumular poder, ejercerlo en forma despótica y destruir la economía.

Tal vez, si por una vez en la historia argentina, el que hace el lío tiene que pagar el costo político de sus desastres, en el futuro los gobernantes tendrán mucho más cuidado al momento de tratar de hacer populismo y acumular poder hasta destruir la democracia republicana.

Finalmente, otra buena noticia, cuánto menos dure la destrucción de la economía, más rápida la recuperación en el futuro.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE.