“Hezbollah” después de la guerra civil siria

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 17/8/17 en:  http://www.lanacion.com.ar/2053983-hezbollah-despues-de-la-guerra-civil-siria

 

El movimiento libanés “Hezbollah”, enemigo acérrimo de Israel y de su existencia misma, nació como un grupo paramilitar, en la década de los 80. Pero con el tiempo evolucionó en dirección a transformarse en una organización religiosa y, a la vez, política, que en su accionar responde dócilmente a los impulsos precisos que le llegan desde Teherán.

La influencia iraní sobre “Hezbollah” es hoy absolutamente decisiva. El flujo de armas y dinero que llega desde Irán es incesante. Por lo demás, su exitosa intervención militar en la guerra civil siria, con decenas de miles de milicianos empeñados en una fuerte defensa del régimen secular (aunque “alawuita”) del clan Assad, le ha conferido una experiencia e importancia renovada. Sin ella, el gobierno de Assad probablemente no hubiera sobrevivido.

Hoy “Hezbollah” es entonces, a la vez, una fuerza guerrillera típica y un ejército regular, bien entrenado por la Guardia Revolucionaria iraní. Ambas cosas. Y una pieza esencial de la expansión regional iraní.

Hasta China reconoce su nueva dimensión, a punto tal que en una reciente visita a la zona un enviado especial de Beijing no vaciló en conversar con el presunto “canciller” de “Hezbollah”

El movimiento sigue proveyendo toda suerte de eficientes coberturas sociales, educativas y de salud a sus adherentes y ha construido un verdadero imperio económico en su derredor. En sus acciones con frecuencia impide el pillaje y los robos que generalmente acompañan a la presencia de las milicias sirias de los Assad. Y protege no solamente a las minorías “shiitas”, sino también a los cristianos.

Con su experiencia en la reconstrucción de la devastada Beirut, “Hezbollah” aparece hoy como uno de los candidatos que presumiblemente habrán de participar -en su momento- en la próxima reparación de la infraestructura siria. Hablamos de un esfuerzo en el capítulo de la construcción que se ha estimado en un orden de casi 200 billones de dólares. Inmenso, entonces.

En marzo pasado, “Hezbollah” anunció la creación de una brigada especial a la que está entrenando con el objetivo público de recuperar las Alturas del Golán que, desde hace medio siglo están militarizadas y en manos de Israel. Que está alerta y, cada vez que puede, impide desde el aire que “Hezbollah” reciba más armas y municiones para su ya importante arsenal, que generalmente vienen desde Irán. Incluyendo ahora los temibles misiles rusos “Yakhont”.

Por todo esto, la creciente presencia regional de “Hezbollah” es profundamente intranquilizadora. Ocurre que no estamos hablando de una fuerza de paz, sino de una máquina de guerra, lo que es bien distinto.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

Presencia militar iraní en una frontera sensible:

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 17/2/15 en: http://www.lanacion.com.ar/1769022-presencia-militar-irani-en-una-frontera-sensible

 

La relativa tranquilidad que hasta no hace mucho reinaba en derredor de las estratégicas Alturas del Golán se ha transformado de pronto en un ambiente de ansiedad. Ocurre que últimamente la presencia militar iraní en el distrito sirio de Quneitra -aledaño a las Alturas del Golán- ha estado creciendo notoriamente.

Los incidentes armados -y con explosivos- comenzaron a intensificarse allí en marzo de 2014, cuando milicianos de Hezbollah hicieron explotar una bomba en la frontera. Y, poco después, atacaron e hirieron a cuatro soldados israelíes, en esa misma zona.

En octubre pasado, los atentados se reiteraron. Y el 15 de enero de este año, el Secretario General de Hezbollah: Hassan Nasrallah, del riñón iraní, amenazó -pública y abiertamente- con la continuación de esos incidentes.

El régimen del clan Assad -cuya supervivencia hoy depende de Teherán- nada puede (ni presumiblemente quiere) hacer para cambiar el tenso estado de cosas en el Golán.

Si Irán consolidara su presencia en esa zona, la posibilidad de que de pronto se abriera un nuevo polo de apoyo e infiltración terrorista en la frontera sería importante. A lo que cabe sumar, según advierte Ely Karmon desde las columnas del “Times” de Israel, la amenaza de que, también allí, se instalen cientos de misiles que, en este caso contrabandeados desde Jordania, apunten a Israel. Lo que sería grave.

El régimen del clan Assad -cuya supervivencia hoy depende de Teherán- nada puede (ni presumiblemente quiere) hacer para cambiar el tenso estado de cosas en el Golán.

El ataque israelí del 18 de enero pasado -que ultimara a seis militares iraníes y a seis comandantes de Hezbollah- parece haber sensibilizado aún más el frágil estado de cosas en la zona aledaña al Golán. Además, la jerarquía militar de los fallecidos en ese episodio y la cercanía de las elecciones israelíes agregaron dramatismo a las cosas. Y motivaron la represalia del 28 de enero pasado, acaecida en la disputada zona de las Granjas de Shebaa, cuando Hezbollah disparara un misil antitanque Kornet contra una columna militar israelí, dejando como saldo dos muertos y siete heridos entre quienes integraban ese contingente.

Tras ese último ataque, Hassan Nasrallah amenazó públicamente con poner en marcha nuevas represalias violentas en el exterior, aludiendo expresamente al cruento atentado que, en 1992, hiciera añicos la Embajada de Israel en la ciudad de Buenos Aires. Lo que, por todo lo que significa, no debe pasar inadvertido.

Porque Irán y Hezbollah son, en rigor, responsables de un largo listado de atentados contra representaciones diplomáticas israelíes en el exterior. En Baku, Bangkok, y Nueva Delhi. Así como en Kenia y Nigeria. Y hasta en Lima, Perú, el año pasado.

A lo que naturalmente se suma ahora la sospechosa “retirada” -hace muy pocos días- de un diplomático iraní que prestaba servicios en la ciudad de Montevideo y habría sido “invitado” por las autoridades uruguayas a dejar el país de los orientales cuando se advirtió su presencia en la cercanía de la representación diplomática israelí en Montevideo.

La novedad a destacar es que Irán está operando activamente en la propia frontera israelí y es ya una amenaza directa para Israel. Lo que supone un cambio cualitativo en el conflicto de Medio Oriente a tener en cuenta.

Naturalmente, sin olvidar otros tipos de atentados terroristas. Como el acontecido del aeropuerto de Burgas, en Bulgaria. Y el similar que fuera felizmente frustrado en al aeropuerto de Larnaca, en Chipre.

La novedad a destacar es que Irán está operando activamente en la propia frontera israelí y es ya una amenaza directa para Israel. Lo que supone un cambio cualitativo en elconflicto de Medio Oriente a tener en cuenta.

Entre otras cosas, porque la reciente dramática toma de Yemen por parte de los llamados “Houtis” -que responden a Irán- debe tomarse como una nueva alerta acerca de la intensidad -y decisión- con las que las autoridades iraníes prosiguen incansablemente su camino estratégico, en busca de transformarse en la potencia regional más importante, en un mundo, como el musulmán, que sumergido en un conflicto faccioso que ya se ha extendido enormemente..

Lo que ocurre ahora en las cercanías de las Alturas del Golán sugiere además que, para Irán, las fronteras entre Siria y el Líbano podrían pronto ser redefinidas. De hecho, probablemente.

Por esto sus fuerzas están ya operando en Quneitra, de la mano de las de Hezbollah y del régimen “alawita” de los Assad. Frente a ellas combaten los rebeldes sirios, liderados por Bashar al-Zoubi (un ex oficial del ejército sirio apoyado por los Estados Unidos y Jordania), que en las últimas semanas parecen haber estado cediendo terreno y posiciones. Sin olvidar a los grupos afiliados aAl-Qaeda (con la denominación de “Jabhat Al-Nusra”) que también tienen presencia en la vecindad del Golán.

Sin que, por el momento al menos, se haya detectado la presencia de contingentes del Estado Islámico , lo que podría volatilizar aún más a esa particular región, hoy transformada en un capítulo más del auténtico caos -de enorme peligrosidad- en que se ha transformado buena parte de Medio Oriente. Que más aún, es una Caja de Pandora más, de la que no puede sacarse la vista, ni por un sólo instante...

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

Posible nuevo amanecer en Gaza

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 6/8/14 en: http://www.lanacion.com.ar/1715980-posible-nuevo-amanecer-en-gaza

 

La sensación es de algún alivio. Las armas han callado en la Franja de Gaza. Por 72 horas, al menos. Ya no vuelan los misiles hacia Israel. Ni se oye el fragor de sus cañones. Hay una tregua. Frágil, pero allí está.

En las últimas horas habían aparecido las primeras señales de que los combates y acciones militares podrían quizás haber entrado en una lenta fase final. Ocurre que, desde el domingo pasado, Israel había comenzado ya a retirar buena parte de sus efectivos de las zonas pobladas de Gaza y a estacionarlos cerca de la frontera, aunque todavía dentro del territorio de Gaza. Con excepción de aquellas tropas que aún operaron activamente en las inmediaciones del paso fronterizo de Rafah, que fuera escenario de las últimas acciones militares. Hoy esos efectivos están ya en territorio israelí.

Las armas han callado en la Franja de Gaza. Por 72 horas, al menos

También Hamas -presumiblemente como consecuencia de los bombardeos israelíes- parecía haber disminuido un tanto la intensidad de sus disparos de misiles contra Israel. En los cinco primeros días del reciente estallido de violencia -esto es, desde el 8 al 13 de julio pasado- los disparos indiscriminados de misiles palestinos contra Israel alcanzaron un ritmo realmente aterrador: 300 misiles diarios. La magnitud de esos ataques había ido disminuyendo paulatinamente, hasta llegar a los 55 misiles que se dispararan durante el domingo pasado. Y a los 53 del lunes, el día previo a la tregua acordada.

Las cifras de bajas acumuladas en la reciente espiral de violencia son de horror: 1834 muertos palestinos (de los que bastante más de 1000 han sido civiles inocentes) y 9370 heridos. A los que hay que sumar las 64 muertes de soldados israelíes y los tres muertos israelíes, civiles inocentes.

Israel había, entonces, comenzado a cerrar unilateralmente su tercer enfrentamiento militar abierto en la Franja de Gaza contra los milicianos de Hamas. El final, si esto se consolida, podría ser parecido al que ocurriera a comienzos de 2009, en oportunidad del primer ciclo de combates entre ambas partes. De hecho. Sin que exista un cese el fuego explícito, convenido entre las partes. No obstante, ahora ha aparecido la oportunidad de consolidar la reciente interrupción de las hostilidades. Y de intentar construir una paz duradera.

Ahora ha aparecido la oportunidad de consolidar la reciente interrupción de las hostilidades. Y de intentar construir una paz duradera

Para Israel, el objetivo de inutilizar, destruir o, por lo menos, neutralizar la enorme red de 32 túneles construida por Hamas que penetraban en el territorio de Israel, parece haber sido sustancialmente alcanzado. No obstante, Hamas tiene aún un inventario importante de misiles no utilizados, estimado en unos 3000. Esa es una obvia amenaza para la paz. Lo que se evidencia con sólo recordar que, desde el 8 de julio pasado, desde el interior de Gaza se dispararon nada menos que unos 3300 misiles contra Israel. Indiscriminadamente. Lo que está expresamente prohibido por el derecho humanitario internacional.

Para Hamas, alcanzar el objetivo del levantamiento del bloqueo que, por ocho años, es cierto, ha lastimado profundamente a la población de la Franja de Gaza sigue siendo prioritario. Lo cierto es que lograrlo no pasa por las acciones militares, sino por los andariveles de la diplomacia. Y es de esperar que esto se comprenda y que, cuando una oportunidad parece haber aparecido, no se desaproveche.

El gobierno de Egipto ha sido decisivo en el logro del cese el fuego provisorio. Apoyado por las Naciones Unidas y los Estados Unidos. Su gestión debe continuar. Porque el camino de la paz no admite el cansancio. Egipto merece ahora el reconocimiento y el apoyo que corresponde.

En Israel, el premier Benjamin Netanyahu cuenta con el abrumador respaldo de la población de su país. Que ha tomado plena conciencia del peligro que corre. Hablamos de nada menos que un 85% de esa población. Los pacifistas se han hecho oír, pero los sondeos confirman que su peso en la opinión pública israelí es débil.

Las defensas antimisilísticas israelíes han demostrado una vez más su tremenda eficacia, destruyendo en el aire a los misiles que podían caer en los centros poblados o sobre blancos estratégicos. Pero el tema de la “proporcionalidad” de la reacción militar israelí es -y será siempre- una cuestión harto difícil, donde las opiniones estarán divididas.

En otro andarivel, pero en el mismo vecindario, cabe destacar que una buena parte de los líderes árabes esta vez pareció no apoyar a Hamas. Sucede que su propio mundo está inmerso en la fragilidad de una peligrosísima confrontación facciosa -increíblemente violenta- que se ha extendido por el mundo árabe, dividiéndolo profundamente. La que tiene como protagonistas a los fundamentalismos, tanto “shiitas” como “sunnis”. Con acciones que, con frecuencia, evidencian un nivel de barbarie desesperante, absolutamente de espaldas a las normas del derecho humanitario internacional; esto es, a las leyes de la guerra.

Son pocos, felizmente, los que procuran que Gaza se convierta, de pronto, en una nueva Mosul. Sería una pesadilla. Multiplicando exponencialmente su fragilidad y acercándose así al abismo impredecible de la guerra religiosa. Adquiriendo, además, otro nivel de peligrosidad e irracionalidad. Con un marco de decapitaciones y circuncisión masiva de las mujeres. Con expulsión -o muerte- de quienes no comulgan con la versión del Islam que abrazan los “jihadistas”.

Por todo esto quizás, Egipto, Jordania, Arabia Saudita y los Emiratos han estado casi en silencio. Sin apoyar abiertamente a Hamas. A diferencia de Turquía y Qatar, que endosaron a ese movimiento.

El presidente de Egipto, el ex general Abdel Fattah al Sisi, mantuvo su cooperación con Israel respecto del bloqueo de Gaza, así como en la tarea de inutilización de la red de túneles de Hamas. Mientras luchaba, en paralelo, contra el “jihadismo islámico” en su propia tierra. Especialmente en el norte de Sinaí, al norte mismo de la Franja de Gaza. A lo que cabe agregar que su principal enemigo doméstico -al que ha calificado formalmente de organización terrorista- es la Hermandad Musulmana, organización islámica que tiene intimidad con Hamas.

No obstante, Egipto, como correspondía en esta emergencia al país “decano” de la diplomacia africana, ha ayudado a Hamas en el capítulo de la ayuda humanitaria. Y ha tenido éxito en poder concertar el reciente cese del fuego. Lo que debe ser apoyado.

Irán, alejado de Hamas desde que el movimiento se negara a cooperar -como lo hiciera Hezbollah- en la represión de la insurgencia siria, está sobreextendido en su apoyo -en Siria- al clan Assad y al gobierno de Irak, ambos invadidos por las bien entrenadas fuerzas “jihadistas sunnis” que, luego de tres años de guerra en Siria, han conformado ahora el califato al que se ha llamado: ISIS. Y siguen expandiéndolo. En los últimos días han avanzado mucho tanto sobre la zona kurda de Irak, como sobre el Líbano. Como si sus contingentes fueran imparables. Hablamos de un fenómeno de enorme peligrosidad, que acaba de infectar a Libia, donde las fuerzas fundamentalistas que se han apoderado de la ciudad de Benghazi, han proclamado -también allí- un califato.

La aislada Rusia, con su ilegal manotazo sobre Crimea y Sebastopol, ha dañado severamente al derecho internacional, infectando al escenario internacional de anomia. Lo que naturalmente no ayuda en temas como el de Gaza. Como, además, Rusia mantiene su propio conflicto armado interno contra los fundamentalistas islámicos, en Chechenia y Dagestán, no ha mostrado simpatía por la causa de Hamas. Y no ha asumido en Gaza rol protagónico alguno. A diferencia de lo sucedido en Siria.

Algo bastante parecido sucede con China, donde el conflicto similar que el país oriental mantiene con los “uighures” en el noroeste de su territorio, ha crecido fuertemente en intensidad a lo largo de las últimas semanas.

Jordania está también en tensión, con las fuerzas de ISIS en su frontera controlando la ciudad de Ar Rudba. Y con cientos de miles de ansiosos palestinos refugiados, desde hace décadas, en su interior. Por su parte, tanto Siria como el Líbano e Irak son ya presas de la guerra facciosa que divide -cada vez más- al islamismo.

Frente a todo esto, releyendo el discurso de Elie Wiesel cuando recibiera el Premio Nobel a la Paz, en 1986, uno encuentra palabras proféticas y certeras que, 28 años después, mantienen su actualidad. “El sufrimiento humano en cualquier parte aflige a los hombres y mujeres en todas partes. Esto se aplica también a los palestinos, respecto de cuya situación soy sensible, pero cuyos métodos deploro. Los deploro cuando conducen a la violencia. La violencia no es la respuesta. El terrorismo es la más peligrosa de las respuestas. Ellos están frustrados. Lo que es comprensible. Algo debe estar mal. Los refugiados y su miseria. Los chicos y sus miedos. Los desarraigados y su desesperanza. Algo debe hacerse respecto de esta situación. Tanto el pueblo judío como el pueblo palestino han perdido demasiados hijos e hijas y han derramado demasiada sangre. Esto debe terminar y todos los intentos porque termine deben ser alentados.”

El clamor, entonces, debe hoy ser uno solo: el de mantener el cese total de la violencia. Y comenzar a edificar, sin pausas, una paz duradera. Sabiendo que la tarea es bien compleja y que debe ser abordada sin demoras. Y con absoluto realismo. Aunque, seguramente, edificarla lleve su tiempo.

Los misiles palestinos no deben seguir volando en procura de sembrar la muerte. Las reacciones militares israelíes, por inevitables que sean, llenan al mundo de congoja. Por esto, la Franja de Gaza (que hoy contiene a unos 260.000 desplazados) debería ser desmilitarizada, con un adecuado control internacional. Mientras, en paralelo, se comienza a trabajar sobre cómo levantar la manta de miseria que se ha extendido sobre su población, que lleva años de indescriptibles sufrimientos y frustraciones.

En el escenario actual, la acción de las Naciones Unidas (como aconteciera en los casos de Timor Oriental y Kosovo) podría ser central y el aporte y apoyo de todos para que ella se concrete resulta indispensable. Es hora de pasar de la retórica y los oportunismos a empujar las soluciones duraderas, incluyendo la acción humanitaria. Lo que supone apoyar, sin titubeos, a los actores capaces de impedir que la violencia vuelva, de pronto, a apoderarse de la Franja de Gaza..

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

Persecuciones religiosas

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 7/5/14 en http://www.lanacion.com.ar/1687921-persecuciones-religiosas

 

Una ola de violencia extrema parece haber de pronto estallado en muy distintos rincones del mundo. Con componentes diversos, que provocan conflictos -y hasta guerras civiles- caracterizados por conductas aberrantes e inhumanas de todo tipo.

En algunos casos ellas parecen tener razones de corte fundamentalmente nacionalista como sucede, por ejemplo, en el conflicto interno que afecta a Ucrania. En otros, se advierten en cambio particularidades de contenido religioso. Como ocurre, por ejemplo, en Siria o en Nigeria. O en Pakistán. Lo cierto es que asistimos a un aumento -tan preocupante como notorio- de las persecuciones religiosas. El mundo no sale de la natural sensación de rechazo que ellas generan, permaneciendo indiferente cuando de reaccionar con eficiencia frente a ellas se trata.

Los cristianos somos -con mucha frecuencia- objeto de ellas. Se estima que nada menos que un 80% de las persecuciones religiosas actuales apunta o se dirige contra los cristianos, en sus distintas denominaciones.

Esas persecuciones ocurren en algunas naciones musulmanas, por cierto. Pero también existen en China, Cuba y en los más diversos rincones de África. Desde Egipto a Nigeria. Y en los países del centro de África. Por año, como consecuencia de las persecuciones religiosas, mueren aproximadamente unos 10.000 cristianos. Los mártires, queda visto, no son cosa del pasado.

No obstante, también es cierto que los cristianos no son los únicos y exclusivos blancos del terror persecutorio. Los musulmanes son asimismo objeto de ataques. Como ocurre en Myanmar o en algunos lugares de la India, a modo de ejemplo.

Una serie de repulsivas fotografías recientes que registran lo que sucede a los cristianos en laciudad siria de Raqqa, emplazada en el noreste del país, ha dado una rápida vuelta al mundo. Y hecho llorar al propio Papa. Conmoviendo, naturalmente, a la opinión pública.

Porque allí se muestra, descarnadamente, cómo se asesina -ante los ojos de todos y con una dosis de brutalidad sin par- a seres humanos, por el simple hecho de ser cristianos. Para exhibir enseguida -con saña- sus cuerpos crucificados, a la manera de símbolo o mensaje -tan horrible, como desafiante- de lo que es un odio irracional, profundo y salvaje en su exteriorización.

Los verdugos son en el mencionado caso sirio militantes del fundamentalismo islámico que pertenecen a la insurgencia que se ha rebelado contra el régimen autoritario de los Assad (respaldado por Irán). Ellos controlan Raqqa y muchas otras localidades sirias, donde han sometido a sus habitantes, que viven ahora presos del miedo.

Lo cierto es que las crucifixiones de cristianos se han sucedido en Siria desde el mes de marzo pasado. Desgraciadamente. Ellas han ocurrido en otras ciudades sirias, como es el caso de Maalula. Sus responsables pertenecen -casi siempre- al llamado “Estado Islámico de Irak y el Levante”, organización terrorista que, promoviendo una versión del fundamentalismo islámico, demoniza sin cesar a los cristianos y los obliga a pagar un impuesto especial por pertenecer a su fe, prohibiéndoles, además, exhibir en público los símbolos del cristianismo. Muy particularmente, la cruz.

Atentados bastante parecidos, por su inmensa crueldad, ocurren también en otras latitudes y en otros continentes. Entre ellas, reiteradamente, en el norte de Nigeria. Hablamos de un país que acaba de reclamar para sí la distinción de ser la economía más importante de África, pero que no consigue poner coto a las tropelías de un sangriento movimiento fundamentalista islámico que responde al nombre de: “Boko Haram” (que, en idioma hausa, significa “la educación occidental es pecado”). Esa organización está dedicada a incendiar impunemente los templos, escuelas y residencias de los cristianos. En su accionar viola y asesina. Hasta ha secuestrado cobardemente a centenares de niñas cristianas para llevarlas aparentemente a Chad y Camerún y entregarlas allí como “esposas” a sus militantes. Por el precio de nueve euros cada una. Sin que, hasta ahora, se haya podido impedir la ola de terror religioso desatada por “Boko Haram”, que ahora asola también a Abuja, la capital del país.

El papa Francisco ha hecho, con toda razón, reiterados llamados públicos denunciando las persecuciones religiosas y pidiendo que ellas sean reemplazadas por actitudes de tolerancia y de respeto recíproco.

Hasta ahora, esas sabias advertencias no parecen haber calado en los oídos de aquellos que son responsables del mantenimiento del orden en los países en los que las persecuciones religiosas ocurren. Los llamados papales a la concordia tienen su fundamento en hechos de crudo salvajismo y nos recuerdan que la libertad religiosa es un componente esencial de la dignidad de la persona humana.

El cristianismo tiene en su larga historia, es cierto, sus propias manifestaciones de intolerancia. Como las que tuvieron que ver con la inquisición y con algunas conductas evidenciadas durante las cruzadas, todas muy alejadas del espíritu de paz y generosidad predicado, con su ejemplo, por San Francisco de Asís.

No obstante, a partir del Concilio Vaticano Segundo, la defensa de la libertad religiosa está indisolublemente unida a la de respetar las creencias religiosas de los demás. Aún desde el punto de vista del secularismo, la libertad religiosa es, cada vez más, vista como un instrumento a través del cual todos los puntos de vista religiosos pueden contribuir a enriquecer el bienestar de una sociedad, en su conjunto.

Es hora de preocuparse muy seriamente por la creciente realidad de las persecuciones religiosas y por sus enormes atrocidades. Esto es, no sólo por sus motivaciones, sino además por las conductas aberrantes que de ellas se derivan.

También es tiempo de plantear insistentemente a los gobernantes de las naciones en las que ellas ocurren la necesidad prioritaria de que sean enfrentadas -con decisión y recursos- para que cesen, siendo reemplazadas por la prédica sincera del respeto y la tolerancia, virtudes sin las cuales la paz del mundo estará siempre amenazada.

Los esfuerzos serán necesariamente largos, pero deben emprenderse sin demora. En un escenario donde ni siquiera hemos sido capaces de desterrar el antisemitismo, poner coto a las persecuciones religiosas es una cuestión urgente.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

Golpe político a Ahmadinejad

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 10/8/12 en http://www.lanacion.com.ar/1497813-golpe-politico-a-ahmadinejad

Desde hace meses, la tensa pulseada por el poder que enfrenta al presidente de Irán, Mahmoud Ahmadinejad, con los líderes religiosos fundamentalistas de la teocracia iraní que apoyan al Ayatollah Ali Kamenei, es evidente. Aunque sorda, por momentos, pero real y dura. Implacable, más bien, cuando todos están de cara a las elecciones nacionales de junio del año próximo. Sea para intentar preservar el poder, en el caso de Ahmadinejad, sea para hacerse también del timón político del país, en el de los clérigos.

Un reciente anuncio del vocero del poder judicial iraní, Gholam-Hossein Mohseni-Ejei, provocó conmoción. Porque luce como un golpe devastador -aunque no sorpresivo- contra Ahmadinejad. En Irán, recordemos, la justicia está, desde la revolución teocrática de 1969, muy lejos de ser considerada como un poder independiente o imparcial y actúa, más bien, como una suerte de apéndice o agente sumiso al máximo poder religioso.

 El anuncio informó a la opinión pública que un tribunal iraní acaba de sentenciar a muerte a cuatro de los 38 ciudadanos que estaban siendo investigados en un sonado caso de corrupción financiera. Los demás acusados han sido condenados a prisión perpetua. Insólitamente no se dieron a conocer los nombres de los cuatro acusados que fueron condenados a la pena capital. Irán, recordemos, es uno de los países del mundo que con mayor frecuencia recurre a utilizar esa inhumana pena.

Los investigados son considerados como personas cercanas al presidente Ahmadinejad. Los medios apuntan a responsabilizar del fraude al millonario Mahafarid Khosravi, al que tienen como cabeza de la cadena de presuntos delitos investigados. Khosravi, a su vez, es considerado como una suerte de testaferro de Esfandiar Rahim Mashaei, uno de los aliados políticos más conocidos -de gran visibilidad- del presidente. Ante esto, Ahmadinejad ha negado siempre cualquier relación con Khosravi.

Las acusaciones que se hicieron contra los investigados fueron extremadamente graves, incluyendo fraude, lavado de dinero y hasta “atentar contra el sistema económico iraní”. No obstante, parece meridianamente claro que hay en ellas un componente político sumamente importante: la lucha por el poder en marcha entre quienes, como Ahmadinejad, creen que se debe de alguna manera separar la gestión de lo religioso del manejo de lo secular y político, y los clérigos que reclaman un poder absoluto, sobre todos los capítulos de la vida iraní.

La lucha por el poder entre ambas facciones es intensa y se advierte en todos los escenarios. Tanto es así, que otra sentencia judicial reciente acaba de decidir que el jefe de los servicios de inteligencia de Ahmadinejad, Sead Mortazavi, debe abandonar su puesto. Se trata de uno de los hombres de confianza más cercano al presidente y de uno de los principales responsables de la represión inhumana con la que se sofocara, en 2009, las protestas que estallaron en las principales ciudades iraníes cuando, con fraude, Ahmadinejad consolidó su reelección.

El ejemplo de la cruenta represión iraní de 2009 es ahora seguido por el régimen de los Assad en Siria, con la misma perversidad violenta. Con apoyo iraní, por cierto. Como lo sugiere la admisión del canciller iraní, Ali Akbar Salehi, confirmando que -entre los iraníes recientemente secuestrados por los rebeldes cerca del aeropuerto de Damasco- hay miembros de la Guardia Revolucionaria (Pasdaran) iraní..

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

 

Israel: temprano quiebre de la coalición de unidad nacional

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 25/7/12 en http://www.lanacion.com.ar/1492983-israel-temprano-quiebre-de-la-coalicion-de-unidad-nacional

La amplia coalición de gobiernoencabezada por el primer ministro Benjamín Netanyahu, que incluía en su seno al partido Kadima, de centro, se acaba de romper. Ya es historia, entonces. El gobierno de unidad nacional duró poco. Apenas unas diez semanas.

Insatisfecho con el pobre resultado de las conversaciones vinculadas con el servicio militar -o público- que deberían cumplir los ciudadanos de los grupos ultraortodoxos, Kadima decidió abandonar el gobierno. Así lo ratificaron 25 de los 28 legisladores pertenecientes a ese partido. La disolución previa del grupo de trabajo especial que se ocupaba del tema -con participación multipartidaria- de alguna manera preanunció lo sucedido. Lo que no priva a Benjamín Netanyahu de contar con una sólida mayoría parlamentaria, salvo que, de pronto, el éxodo incluya a algún otro partido.

No obstante, Netanyahu no contará con la “supermayoría” de 94 parlamentarios sobre los 120 miembros de la legislatura, con la que contaba. La ruptura obliga a Netanyahu a pensar en convocar a elecciones, que para muchos tendrán lugar a comienzos del año próximo, para las que Netanyahu aparece como el gran favorito. Como consecuencia de lo sucedido, la influencia política de los partidos de la derecha religiosa presumiblemente volverá a ser fuerte.

Cuando la guerra civil siria parece haber acorralado al régimen de los Assad, aunque con un final aún incierto, y cuando la cuestión iraní está muy lejos de haberse resuelto, el debilitamiento del gobierno israelí no es lo ideal. Pero así son las cosas.

 La razón de la separación, explicada por el propio líder de Kadima, Shaul Mofaz, tuvo ciertamente que ver con la imposibilidad de alcanzar acuerdos satisfactorios sobre la delicada cuestión del servicio militar de los ultraortodoxos israelíes, que para Mofaz tiene que ver con el principio de igualdad. Acuerdo político que luce urgente, atento a que la Suprema Corte de Israel declaró inconstitucionales las excepciones que actualmente favorecen a los ultraortodoxos o haredim, que expiran el 1° de agosto.

El 17% de los ultraortodoxos hoy presta servicios en las fuerzas armadas israelíes o trabaja en servicios al público. Unos 60.000 estudiantes de ese mismo grupo estaban exentos por la norma recientemente declarada inconstitucional por la Suprema Corte, lo que es mucho más que las 400 excepciones fueran originalmente concedidas para contribuir al futuro de los estudios sobre la Torah.

Kadima pretendía lograr cambios rápidos. Netanyahu es, en cambio, partidario del gradualismo en este tema tan particular. Por ello la coalición no logró un consenso sobre esta cuestión. Una oportunidad realmente histórica para definir un tema no resuelto desde hace 64 años parece haber sido desaprovechada.

Kadima propuso que el 80% de los ciudadanos ultraortodoxos prestara su servicio militar en el plazo de los próximos cuatro años. Para Netanyahu eso era demasiado precipitado. Este desacuerdo terminó provocando la ruptura de la coalición.

Otra cuestión parece también haber irritado a la dirigencia de Kadima: la propuesta del partido de Abigdor Lieberman (Israel Beiteinu) de que los árabes que son ciudadanos de Israel, presten -ellos también- más servicios comunitarios.

Para el debilitado Kadima -un partido que nació en 2005, despegado del riñón del Likud de Netanyahu- la incertidumbre acerca de su propio futuro ha vuelto a flotar. Esta será en el corto plazo, seguramente, su preocupación central.

No es imposible que Ehud Olmert -que acaba de haber sido absuelto de los cargos de corrupción formulados en su contra- vuelva a tener un rol protagónico en ese partido. Para Tzipi Livni, por su parte, quizá aparezca una nueva oportunidad para retornar al centro del escenario partidario, del que había sido desplazada por Mofaz. No obstante, hay quienes creen que, si los líderes de Kadima no conducen bien esta transición, el partido puede hasta enfrentar una implosión o, al menos, una etapa de fuerte desgaste o, quizás, desintegración.

Para Netanyahu, al menos por el momento, no aparecen amenazas serias respecto de sus ambiciones de continuar como primer ministro. Sigue siendo no sólo la figura central del espectro político israelí, sino la más popular de todas. Mientras la incertidumbre continúe flotando en las fronteras de Israel, esto difícilmente se alterará.

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

 

Ahmadinejad, otra vez en América latina:

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 5/6/12 en http://www.lanacion.com.ar/1477999-ahmadinejad-otra-vez-en-america-latina

En pocos días más, el políticamente alicaído presidente de Irán, Mahmud Ahmadinejad, visitará nuevamente a América latina. Para ello aprovechará la realización de una nueva cumbre de las Naciones Unidas sobre desarrollo sustentable, que tendrá lugar en Río de Janeiro entre el 20 y el 22 de junio.

Allí tendrá la oportunidad de encontrarse con otros líderes del mundo con motivo de esa reunión, cuyo objetivo central es el de contribuir a la protección del medio ambiente y a asegurar la sustentabilidad del planeta. Según el gobierno anfitrión, podrían concurrir al encuentro nada menos que 116 Jefes de Estado de muy distintos países y unos 50.000 participantes adicionales que estarán presentes en las diversas reuniones y participarán en las actividades que conforman el mencionado evento. Algunos de ellos comenzarán a llegar el 13 de este mes.

Se trata de la cuarta reunión “cumbre” sobre estos temas en particular, que sigue el camino iniciado con las reuniones ya celebradas en Estocolmo (1972), Río de Janeiro (1992) y Johannesburgo (2002).

Entre los mandatarios que -además de Ahmadinejad- han confirmado su presencia cabe incluir a algunas figuras públicas realmente interesantes, como el recientemente electo presidente de Francia, Francois Hollande; el ahora nuevamente presidente de Rusia, Vladimir Putin; el presidente de la Comisión Europea, el portugués José Manuel Barroso y el actual presidente de España, Mariano Rajoy.

En cambio, tanto Angela Merkel como David Cameron, absolutamente absorbidos por la grave crisis económica del Viejo Mundo, han anticipado que no concurrirán. Lo más probable es que tampoco llegue al Brasil Barack Obama, que está activamente en campaña electoral con la mira puesta en su posible reelección como presidente de los Estados Unidos el próximo mes de noviembre.

Para Ahmadinejad esta es una oportunidad bastante poco frecuente que seguramente le conferirá alguna visibilidad externa y le deparará, además, la posibilidad de realizar (en la opacidad) toda suerte de discretas reuniones laterales que pueden ser organizadas en paralelo con la mencionada cumbre. Por esto su gobierno está ya activamente trabajando su agenda, visitando a algunos de sus aliados y socios estratégicos bolivarianos de nuestra región. Aquellos que lamentablemente siguen apoyando y suministrando combustibles y otros pertrechos al régimen sirio del clan Assad, sin condenar ni considerar sus cada vez más abominables atrocidades contra su propio pueblo.

Hablamos, por ejemplo, de Ecuador, donde el líder bolivariano Rafael Correa acaba de recibir -en el mismo palacio de Carondelet- la visita del vicepresidente iraní, Ali Saeedlou, quien llegó al país andino presuntamente para hablar de la cumbre de Río e invitar a Correa -y asegurar ex ante su presencia- en la reunión del llamado “Movimiento de los No-alineados” que tendrá lugar en Teherán, a fines de agosto venidero. Ocurre que Irán tiene -por los próximos tres años- la presidencia de esa organización que fuera fundada en 1955 y tuviera entre sus líderes a personajes como Jawaharlal Nehru, Jamal Abdul Nasser y Josip Broz Tito. Hoy la organización referida luce relativamente pasada de moda, pero todavía agrupa a 118 Estados, que representan el 55% de la población del mundo.

La nueva visita de Ahmadinejad a nuestra región tendrá lugar en el marco de un ambiente muy particular. Muy pocos días después de realizarse la próxima reunión del G-7 con Irán, en Moscú, referida al desarrollo de su programa nuclear, en la que continuarán las conversaciones sobre el mismo, que se iniciaron con entusiasmo (sino alguna apresurada euforia), pero que hoy están envueltas en una nube de preocupación por su falta de avances.

 Mientras tanto, las duras sanciones económicas norteamericanas y europeas contra Irán entrarán en vigor el 1° de julio próximo, y tanto los Estados Unidos como Israel siguen considerando la opción militar como una peligrosa alternativa eventual para tratar de detener un tan poco trasparente como acelerado programa iraní de enriquecimiento de uranio, que preocupa ciertamente a la comunidad internacional.

En momentos en que no se registran avances de significación en la comprometida cooperación iraní con las investigaciones y requerimientos de la justicia argentina respecto de los atentados terroristas en nuestro país en los se sospecha pudieron haber participado algunos altos funcionarios de la teocracia iraní, nuestra delegación a la cumbre de Río de Janeiro debería actuar con total y absoluta transparencia en lo que a contactos y reuniones con las resbaladizas autoridades de Irán se refiere..

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.