Regular el reclamo colectivo, una tarea urgente

Por Demetrio A. Chamatropulos: Publicado el 31/12/16 en: http://www.lanacion.com.ar/1971898-regular-el-reclamo-colectivo-una-tarea-urgente

 

Los consumidores presentan sus quejas conjuntas; cuáles son los riesgos y los desafíos

La preocupación creciente en el mundo empresarial es el evidente aumento de reclamos colectivos de consumidores. La inquietud es lógica, pues esos reclamos involucran sumas millonarias capaces de atraer la atención de quienes analizan o auditan estados contables de cualquier empresa o capaces de ser, por ejemplo, la causa del fracaso de una due diligence.

Naturalmente, hay industrias más sensibles a estos cuantiosos reclamos. Bancos, aseguradoras, retail, laboratorios, e-commerce, telecomunicaciones, automotrices, prepagas, transporte, entre otras, pueden dar fe de estos “nuevos pasivos”.

Además del estricto impacto en números de una condena, no se pueden dejar de lado aspectos que a primera vista parecen intangibles, pero que ya son objeto frecuente de valuaciones de activos cada vez más sofisticadas. En tal sentido, la reputación y el valor de una marca pueden pulverizarse en cuestión de segundos cuando el público toma conocimiento de reclamos o condenas millonarias que ocupan un lugar destacado en los medios de comunicación. En tiempos de “viralizaciones” de noticias (positivas y negativas), las compañías no pueden permanecer indiferentes.

No obstante lo dicho, se advierte algo llamativo: más allá de su crecimiento exponencial (sobre todo en los últimos diez años, con una curva interanual muy ascendente), hay consenso entre los distintos sectores sobre la cuasi inexistente regulación legal del tema, sin perjuicio de disposiciones puntuales en leyes que resultan notoriamente insuficientes.

A partir de 2009, la Corte Suprema de Justicia de la Nación (caso “Halabi”, complementado por muchos otros siguientes) puso el tema en el centro de la escena, al recomendar el dictado de una ley general que regulara estos procesos colectivos. En el último tiempo tomó incluso un rol más protagónico al dictar acordadas en donde intenta dar algunas soluciones.

En línea con lo apuntado y en el marco del proyecto Justicia 2020, el Ministerio de Justicia de la Nación viene trabajando en un anteproyecto específico sobre la temática referida. Otras autoridades promueven iniciativas de tónica similar.

Dentro del marco normativo a proponerse deberían analizarse cuestiones tales como quiénes pueden iniciar estas acciones, su régimen de responsabilidad, cómo regular su representatividad, la intervención personal de representados en los casos, la registración y la publicidad de los procesos, los alcances jurisdiccionales y la ejecución de las sentencias, los aspectos probatorios, las medidas cautelares, los costos y gastos de justicia de estos reclamos (y quién los debe pagar), las demandas colectivas sin contenido patrimonial, los problemas de competencia entre los magistrados, la multiplicidad de procesos en simultáneo, los acuerdos transaccionales y su ejecución, los honorarios de los profesionales intervinientes, entre otros.

Todo lo dicho deja evidenciada la necesidad de regular el fenómeno de los reclamos y procesos colectivos, lo cual constituye un desafío impostergable.

 

Demetrio Chamatropulos es abogado. Profesor de ESEADE y subdirector de la Maestría en Derecho Empresario de ESEADE.

Una represa minera colapsa, muere gente y se destruyen poblaciones: faltan derechos de propiedad

Por Martín Krause. Publicada el 10/4/16 en: http://bazar.ufm.edu/una-represa-minera-colapsa-muere-gente-y-se-destruyen-poblaciones-faltan-derechos-de-propiedad/

 

Más de una vez hemos planteado en el libro “El Foro y el Bazar” y aquí en el blog la importancia de los derechos de propiedad claramente definidos para la resolución de muchos problemas ambientales. Ahora, una tragedia en Brasil, analizada por el Wall Street Journal Americas, plantea un caso donde se podría analizar eso como una solución, en lugar de regulaciones que, en definitiva, no funcionan. El artículo, titulado “Las presas de desechos de las mineras son cada vez más grandes y riesgosas” fue publicado por La Nación aquí: http://www.lanacion.com.ar/1886137-las-presas-de-desechos-de-las-mineras-son-cada-vez-mas-grandes-y-riesgosas

Comienza informando sobre la tragedia:

“El 5 de noviembre, una represa de tierra que contenía este mar de lodo colapsó, provocando una inundación que cobró la vida de 19 personas, destruyó poblaciones y recorrió más de 640 kilómetros camino al Océano Atlántico, donde dejó una mancha café rojiza visible desde el espacio. La represa de casi 30 pisos de altura y con capacidad para 55 millones de metros cúbicos de desechos mineros, fue la estructura más grande de su tipo en quebrarse.”

¿Qué son las represas de tierra? “De Chile a Australia, la búsqueda de economías de escala ha llevado a las empresas mineras a excavar canteras más grandes y profundas, lo que ha creado volúmenes récord de desechos. Para almacenar estos residuos, han construido algunas de las estructuras más colosales que el hombre haya hecho en el planeta. Conocidas como presas de relaves, estos terraplenes contienen depósitos de lodo, roca finamente molida y agua que queda después de separar los metales de los minerales.”

wall-street-journal-americas-2182361w640

¿Cómo se puede evitar que esto suceda, o si ocurre, que se reparen los daños ocasionados? La primera respuesta de todos es la que el estado debe regular. ¿Ha funcionado la regulación? Dice el artículo:

“Samarco, (la minera), bajo investigación por posible delito en Brasil en relación con el desastre, dice que Fundão cumplía con los requerimientos legales y regulatorios, y que no mostraba signos de problemas estructurales antes de que colapsara, una posición que uno de sus consultores cuestiona. Vale y BHP Billiton han dicho que la represa era responsabilidad de Samarco. Las tres compañías han cooperado en los esfuerzos de alivio a la población y han prometido reconstruir las viviendas. En marzo acordaron gastar un mínimo de 9.460 millones de reales (US$2.600 millones) en la limpieza.”

Más adelante, el artículo señala:

“En el caso de Brasil, los funcionarios reconocen que la supervisión de los reguladores es escasa. Los fiscales dicen que el Departamento Nacional de Producción Mineral (DNPM) tenía dos especialistas en seguridad para monitorear más de 300 relaves en el estado de Minas Gerais antes del accidente.”

No siempre debería ser así, ni lo es. Se reconocen algunos casos positivos:

“Algunas presas cerradas se mantienen estables y hasta cierto punto armonizan con el entorno. Antofagasta Minerals PLC está reforestando con plantas nativas su descomunal presa de Quillayes en Chile, que cerró en la década pasada, para absorber toxinas y restaurar la zona con el fin de que se parezca a su estado natural. La presa de la cerrada mina de oro Cannon, en Wenatchee, estado de Washington, ha sido convertida en el área de cabalgatas Dry Gulch.”

¿Cómo hacer que todas actúen de esta forma y no como en Brasil? La respuesta es, derechos de propiedad. SI estuvieran claramente definidos todo daño debería ser reparado y compensado. Las mineras seguramente buscarían asegurar ese riesgo y serían las aseguradoras las que controlarían las medidas tomadas para que eso no ocurra, y si ocurriera sería un “siniestro” del cual tienen que hacerse cargo. Los incentivos serían muy fuertes para tomar esto en cuenta y evitarlo, ya que en tal circunstancia todos pierden. Eso no ocurre ahora, los reguladores no tienen incentivos tan fuertes como los aseguradores, o los accionistas de las mismas empresas que verían caer el valor de sus acciones, o los banqueros que las financian que temerían no recuperar sus préstamos. Todos estarían evaluando ese riesgo, pero éste sólo existe si hay que hacerse cargo de los daños a la propiedad de los demás.

 

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).