Reflexiones sobre la riqueza y la pobreza

Por Gabriel Boragina. Publicado el 28/5/16 en: http://www.accionhumana.com/2016/05/reflexiones-sobre-la-riqueza-y-la.html

 

La riqueza es una noción abstracta, que para qué cobre sentido necesita ser particularizada, es decir debe convertirse en relativa. Por ejemplo: Si A tiene dos trajes y B tiene uno, se dirá que A es ” más “rico”” que B. Pero si C tiene un gabán, para saber si C es “más o menos rico” que A y que B, necesitaríamos conocer qué valor le dan A, B y C a los trajes y los gabanes, cosa que ningún tercero ajeno a ellos es capaz de determinar a priori, habida cuenta que el valor es subjetivo y no objetivo. La cuestión se complica aún más –y resulta cada vez menos definida- si pasamos del rubro del vestido al de la alimentación, vivienda, recreación, trabajo, etc. En suma, hablar de la “riqueza” y de la “pobreza” en abstracto y como significaciones absolutas es una pérdida de tiempo y siempre lleva a juicios y conclusiones erróneas.
No hay pues “un” concepto de riqueza o pobreza “objetivo”, sino muchas concepciones de naturaleza -todas ellas- “subjetiva”. Esto implica que personas que podemos -desde nuestro propio punto de vista- calificar de “ricas” o “pobres”, podrían no compartir nuestra apreciación.
Muchos son los individuos que no ambicionan posesiones materiales y -sin embargo- se consideran a sí mismos ricos. De análoga manera, gente que -desde la opinión de un tercero- abunda en peculio puede pensarse a sí misma “pobre”. En este sentido, no hay un único criterio, ni menos aun “objetivo” que pueda determinar quien es “rico” o “pobre”.
Esto no quiere decir que cuantitativamente puede calificarse un patrimonio cualquiera como “rico” o “pobre”, pero nada nos dirá sobre la cualificación del mismo. Es decir, cualitativamente los respectivos titulares de esos patrimonios pueden -como señalamos arriba- no coincidir con la etiqueta de “riqueza” o “pobreza” que terceros les asignen. Incluso esos terceros también pueden no estar de acuerdo entre ellos al respecto. Es por eso que autores como Alberto Benegas Lynch (h) afirmen -con acierto- que pobreza y riqueza son términos relativos y que todos somos “ricos” o “pobres” dependiendo de con quienes nos comparemos.
Dado que resulta imposible determinar siquiera aproximadamente quienes son “ricos” o “pobres”, lo mejor que puede hacerse es dejar a la gente en la más completa y absoluta libertad para que ella decida qué quiere o no poseer, cuánto quiere o no ganar, por cuánto tiempo, en qué lugares y en qué condiciones. Nadie mejor que uno mismo (y cada uno) para decidir sobre estas y demás cuestiones. Es por esta razón que la libertad está por encima de cualquier noción de “riqueza” o de “pobreza”, porque sencillamente resulta imposible para nosotros saber qué es “lo mejor” para los demás. Cualquier cosa que pensemos al respecto no será más que nuestra propia apreciación subjetiva acerca de lo que nos parece a nosotros “óptimo” para los demás. Pero esto es en absoluto irrelevante, desde el momento en que no tenemos forma de saber qué es lo que los demás piensan y desean para sí mismos como “lo mejor”.
Ni siquiera podemos tener certeza de que es “lo bueno” para “los demás”, ni aun cuando esos “demás” nos lo manifiesten verbalmente, por la simple razón de que podrían estar mintiéndonos al respecto o, en el mejor de los casos, ser ellos víctimas de un error o confusión en relación a sus objetivos. O, más sencillamente, el sujeto en cuestión carece de la información suficiente como para saber qué es “lo mejor” para él, o -aun teniendo esa información- no posee los medios para lograr el objetivo deseado. En fin, las variables son muchísimas, y lo único cierto respecto de ellas es que no podemos conocerlas todas, ni siquiera para nuestros propios fines y necesidades como individuos.
Sin embargo, muy a menudo, la gente procede como si supiera con absoluta certeza qué es lo que los demás “realmente necesitan”, y la mayoría de las veces supone que “lo mejor para los demás” pueden ser dos de estas cosas: o exactamente lo mismo que para ella, o algo menos que para ella, ya sea en cantidad o en calidad. Raramente encontraremos a alguien que esté convencido que lo que otros “realmente necesitan” sea algo más que lo que esa persona posea, siempre y cuando no se trate de un familiar, como -por ejemplo- un padre o madre respecto de sus hijos, ya que -en estos casos- suele ser habitual que los padres deseen para sus hijos mayor y mejor fortuna que la que ellos lograron (aunque también en este punto frecuenta haber excepciones). Pero -como decíamos- salvo esta última observación, el promedio de la gente quiere para los demás lo mismo o menos de lo mismo que esa gente posee.
En este punto, el discurso de la mayoría acostumbra ser fuertemente declamativo. No hay -prácticamente- quien no diga que quiere que los “pobres” tengan más de lo que tienen, o que posean “lo suficiente para cubrir sus necesidades”, pero muy escasamente quienes así se pronuncian estén dispuestos a darles a esos “pobres” (que generalmente nunca particularizan y sólo se refieren a ellos como una masa o globalidad) algo de sus propios recursos. Y es muy usual que quienes más fuertemente dictan que “se ayude” a los “pobres” sean quienes menos se encuentran personalmente proclives a hacerlo, aun cuando cuenten con los medios suficientes para ello. No es casual, tampoco, que muchas de las personas que así hablan o escriben lo hagan posicionados desde posturas de izquierda, progresistas, socialistas, populistas, en suma, colectivistas. Más allá de cualquier discurso (encendido o no) el análisis revelador de tales ideologías siempre se descubre a través de la observación del actuar de esas personas que, como hemos dejado señalado, reitera orientarse en sentido opuesto al de sus palabras, denotando un rotundo contraste entre su decir y su proceder.
Contrariamente, es mucho más frecuente que las personas que verdaderamente ayudan a los más necesitados, no solamente no se sientan identificadas con tales ideologías, sino que efectúen sus obras benéficas en el más completo anonimato.

 

Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE.  Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero.

Malo privado

Por Carlos Rodriguez Braun: Publicado el 18/3/16 en: http://www.carlosrodriguezbraun.com/articulos/la-razon/malo-privado/

 

Este titular de El País prometía: “Los municipios protegen el agua frente a la privatización”. Y el texto después cumplía ampliamente con las expectativas. En efecto, los ayuntamientos habían lanzado con anterioridad “una oferta general de venta de los servicios de agua a empresas privadas para hacerse con dinero”, pero por suerte el cambio electoral ha conseguido que los nuevos políticos hayan “abierto la senda para que los grifos vuelvan o sigan en manos de los vecinos”. Dirá usted: esta metáfora es insuperable. Pues no sé, no sé. Gregorio García, que es presidente del comité de Aguas de Valladolid, afirmó que una sociedad municipal persigue el servicio al ciudadano, mientras que una empresa privada busca “el lucro a costa de lo que sea”. Lógicamente, se trata de “evitar la gestión privada y defender este recurso como derecho humano”. José María Fernández, de Izquierda Unida, redondeó la visión progresista con este diagnóstico: “si hay beneficios se lo lleva la empresa y si hay pérdidas paga el ciudadano”.

Esta sucesión de disparates revela hasta qué punto el pensamiento único antiliberal está presente en nuestra sociedad. El primer periódico de España cree seriamente que lo privado es algo malo frente a lo cual debemos ser protegidos. Supongo que no defenderá su propia nacionalización. Dirá usted: no vale, porque el agua es más importante que la prensa. No sé. La comida es más importante que la prensa, y nadie pide “protección” ante las empresas privadas del sector de alimentación. Dirá usted: el agua es un bien público, pero hay otros bienes públicos cuya provisión es privada y nadie lo objeta.

Parece que los redactores de la noticia no reflexionaron sobre los motivos por los cuales es tan mala la privatización del agua. Si lo hubieran hecho, habrían descubierto, de entrada, que nunca hubo planteada privatización alguna: el agua seguiría siendo pública, exactamente igual que la famosa “privatización de la sanidad” nunca significó tal cosa, sino sólo la transferencia de la gestión a empresas privadas, pero el dinero siempre salía del bolsillo del contribuyente. Aquí pasa lo mismo, y tampoco profundiza el diario en esa idea de que la pseudoprivatización se hace para conseguir dinero, pero que si se impide el proceso, entonces “los grifos” siguen en manos de los vecinos. Obviamente no es así: el agua sólo estaría en manos de los vecinos si fueran sus propietarios y pagara cada cual su parte.

La demonización del lucro es asimismo infundada, puesto que nada indica que la ambición en ausencia del mercado resulte más atenuada o más honrada que en condiciones de competencia. Y eso de que como el agua es un “derecho humano” entonces no puede haber participación privada es absurdo, incluso dentro de la hipertrofiada y distorsionada retórica de los llamados derechos sociales, varios de los cuales dan entrada en todo el mundo a empresas privadas.

Por fin, lo del señor Fernández es análogamente desatinado, porque nunca una privatización genuina desemboca en que los ciudadanos hagan frente a las pérdidas. Eso sucede, en cambio, precisamente cuando no hay privatización.

 

Carlos Rodríguez Braun es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Consultivo de ESEADE.

“Cuba tiene una cúpula millonaria, y los demás estamos en la miseria”

Por Belén Marty: Publicado el 8/1/15 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2015/01/08/cuba-tiene-una-cupula-millonaria-y-los-demas-estamos-en-la-miseria/

 

Ernesto Oliva Torres, joven disidente, miembro de la Unión Patriótica de Cuba, cuenta lo que debe hacer un cubano para sobrevivir todos los días.

Ernesto Oliva Torres debe sentirse como el protagonista de la novela El extraño caso del doctor Jekyll y el señor Hyde. Es un joven cubano que vive bajo la dictadura de los Castro, pero por otro lado, Ernesto debe sentirse como un pequeño superhéroe. Es activista de la célula Jose María Heredia, y miembro del Frente Juvenil de la Unión Patriótica de Cuba (UNPACU), una organización civil que aboga por la defensa de las libertades civiles en la isla.

Intrigados por cómo sobrelleva este doble rol, lo interrogamos sobre cómo se vive —o sobrevive— en un régimen comunista.

¿Qué opina del embargo a Cuba por parte de Estados Unidos?

Estamos, desde la UNPACU, de acuerdo con que se levante el embargo que el Gobierno de Estados Unidos mantiene sobre Cuba; pero solo cuando exista en Cuba un Gobierno verdaderamente democrático. De no ser así, solo serviría para perpetuar en el poder a la cúpula castrista, mejorando la técnica y los beneficios de los órganos represivos que mantienen al pueblo de Cuba sin libertad ni derechos.

Portal de La Habana. (Yusnaby Pérez)

¿Qué significa ser político hoy en Cuba?

Existen dos tipos de políticos en Cuba: Uno es el político partidario del régimen; el otro es el político opositor al régimen. Al primero se llega ingresando a las organizaciones que promueve el Gobierno y manteniendo una postura sumisa, servil y aduladora hacia el régimen y sus dirigentes.

Al segundo se llega comportándose como un ciudadano verdadero, expresándose libremente y sin hipocresías sobre cualquier tema político, económico y social que afecte al pueblo; y asumiendo las represalias que bajo una dictadura totalitaria trae consigo este digno comportamiento .

En Cuba no existe la igualdad anhelada por el comunismo. En la Cuba de hoy existen millonarios, existe una cúpula dentro del Gobierno que goza de facilidades y privilegios, mientras la gran mayoría del pueblo vive sumido en la miseria con un salario mínimo de 9.00 CUC al mes (US$9), con problemas con el agua potable, comunicación, transporte, alimentación y vivienda, entre otros muchos aspectos.

Ernesto Oliva Torres reside en Santiago de Cuba. (Twitter)

¿Cuál es tu opinión de la dictadura de Batista?

Pensamos que en aquella época, pese a que también existía una dictadura, había mayores libertades y derechos que en la actualidad. Pues la dictadura de Batista era una dictadura autoritaria, donde se respetaba la propiedad privada, existía libertad de empresa, autonomía en la enseñanza, y pese a que existía cierta censura, los medios de prensa eran más libres, había el derecho de salir y entrar libremente del país, en 1958 Cuba ocupaba el puesto número 29 entre las economías del mundo, era el país de Iberoamérica con más automóviles; en 1959, La Habana era la ciudad del mundo con mayor número de salas de cine (358), etc.

En la actualidad vivimos bajo una dictadura totalitaria, que lo único que ha hecho es arruinar a la nación, no tenemos libertades, ni derechos, y nuestra situación económica es muy precaria.

¿Cómo es la conexión a internet en la isla?

La conexión a la red, para la población, se realiza en locales de ETECSA, se abre una cuenta personal por el valor de 4.50 CUC ($4.50) la hora y de ahí puede ser recargada a partir de 1.00 CUC ($1). La conexión es lenta. A los estudiantes universitarios se les permite el acceso de forma restringida a muchos sitios web a partir del 4to año de su carrera, y al salir de la universidad este servicio es retirado.

No todas las empresas tienen acceso a internet. La mayoría de los ciudadanos no conocen realmente que es Facebook, Twiter, e−mail, Google u otras redes sociales porque sencillamente no tienen acceso. El ciudadano común oye que existen pero no las ve. Muchos altos funcionarios del PCC no gozan del privilegio de navegar libremente en internet.

Solo tiene acceso aquella persona que tenga familiares en otros países y le manden dinero, o lo que es más frecuente, mediante la prostitución, de hombres y mujeres con extranjeros, y estos les dan dinero para comunicarse cuando salen de Cuba. Para comprar un teléfono en Cuba, sucede igual que con internet: debes tener familiares en el exterior, estar en negocios ilícitos o prostituirte.

Los teléfonos de los ciudadanos que se oponen al Gobierno son interrumpidos cuando hay algún evento y las llamadas son escuchadas todo el tiempo por la Policía Politica. La comunicación en Cuba es todo un desafío para el que quiera verdaderamente construirla.

¿Cuánto cuesta comer diariamente?

En Cuba comer una comida sencilla todos los días es un desafío. Muchas personas se van a trabajar, si se le puede llamar trabajo, sin desayunar, porque no tienen nada. El almuerzo muchas veces se extiende a las 6:00 p.m. porque en la noche no habrá nada que comer, y por lo tanto comes tarde para sostenerte hasta acostarte; esto es algo muy común en Cuba. Da lástima ver a los padres de familia, cuando sus hijos les dicen que tienen hambre, y como es natural en la nación, no tienen dinero para comprarles algo de comer.

Imagínese que en una casa viva una familia de cuatro personas donde trabajen el padre y la madre, y que sus salarios sean los mínimos, 225.00 CUP ($8.5), suman 450 pesos ($16.9), imaginémonos que compren cuatro panes diarios y que cada pan cuesta un peso, en un mes que traiga 30 días, son 120 pesos, ¿cuánto les queda de ambos sueldos? 330 pesos ($12.5), esto en panes nada más, y eso que al día una persona consume más de uno; imagínese una comida para esas cuatro personas todos los días al mes, esto un ejemplo de los muchos.

¿Y la tarjeta de racionamiento, qué incluye?

La tarjeta de abastecimiento o racionamiento es una pequeña libreta en la cual están normados los productos de la canasta básica que llegan a cada uno de los ciudadanos mensualmente y que el Estado usa como una de sus herramientas políticas para hacerles ver a las masas su supuesta preocupación por ellas. Asignándoles una cuota de:

Arroz ______________ 5 Libras

Frijoles_____________10 onzas

Azúcar­­­­­­­­­­­_____________4 Libras

Aceite­­­­­­­­­­­­­­­­_____________250 ml

Sal________________1 paquete de 1 Kg x 3 meses

Pollo______________17 onzas

Huevos____________5 unidades

Picadillo de Soya_____8 onzas

Leche en polvo______3 Kg a los niños

Independientemente de que lo que dan es muy poco, aún administrándolo de la mejor manera, no alcanza para sobrevivir. Si hablamos de la calidad de los productos, es pésima, ya que en casos como el de los frijoles y el arroz, llegan con suciedad y baja calidad, al igual que la sal y el azúcar. A pesar de que Cuba es una isla, a los cubanos les es muy difícil consumir productos del mar. En las carnicerías se aglomeran tantas personas cuando llega el pollo que parece que se está celebrando una boda.

A pesar de toda esta problemática, el Gobierno coloca, en las tiendas que venden en CUC., una gran gama de productos alimenticios de gran calidad, tanto nacionales como importados, a precios muy elevados. Por ejemplo, la carne de res cuesta 10.50 CUC ($10.50), una lata de sardinas, 2.75 CUC ($2.75)., un jugo de frutas, 2.25 CUC ($2.25), etc.

Una bodega en Cuba donde se compran productos racionados. (Yusnaby Perez)

¿Cómo funciona el sistema de pendrives para compartir información?

Esta es una alternativa para la información que el cubano está utilizando para romper la censura implantada por los Castro desde hace ya más de 55 años. Los programas televisivos en Cuba deben de estar acordes con la ideología del comunismo, y la televisión nunca ha admitido ningún programa de corte capitalista.

Cuba, al abrirse al turismo, creó una fisura, y así entro la realidad del mundo. Los hoteles cuentan con tv satelital, y los empleados que tuvieron que ver con esto, empezaron a grabar programas televisivos y a comercializarlos a través de estos Pen drive, pasándose así la información de una mano a otra, con lo cual se ha generado un negocio ilícito de grabación de diferentes productos televisivos que ha permitido que el cubano cambie su manera de ver las cosas, en diferentes direcciones.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.