Increíble reacción ante las pandemias y una extensión de la probabilidad de vida que no para de aumentar

Por Martín Krause. Publicada el 7/3/17 en:  http://bazar.ufm.edu/increible-reaccion-ante-las-pandemias-una-extension-la-probabilidad-vida-no-aumentar/

 

Hay, creo, dos razones por las cuales predomina el pesimismo en la avalancha de noticias que recibimos a diario: la primera de ellas es que las buenas noticias no generan tantos lectores como las malas, la normalidad se asume como tal, mientras que el accidente o el crimen serían la excepción; la segunda es que todo el que quiera promover algún cambio ‘revolucionario’ (no evolutivo) en la sociedad, debe antes mostrar que todo anda mal, ya que por eso se necesita el cambio.

Al respecto, una serie de autores (Matt Ridley, Steven Pinker y ahora Johan Norberg) han escrito sendos libros presentando una visión contraria, esto es, optimista, del progreso de la sociedad y el ser humano, sobre todo a partir de la llegada de la sociedad liberal y el capitalismo. Las referencias y los números son contundentes. Aquí algunos del libro  Johan Norberg, Progress: Ten Reasons to Look Forward to the Future:

“Tras la fiebre H1N1 en 2009, una versión totalmente nueva del virus de 1918, hemos visto la respuesta más rápida a una pandemia en la historia. Internet hizo posible rastrear su origen y facilitó la cooperación entre instituciones, científicos y trabajadores de la salud alrededor del planeta. Después que científicos norteamericanos obtuvieron una muestra del virus en un paciente a mediados de Abril del 2009, el secuenciamiento de genes se obtuvo en un solo día. En una semana, en genoma completo del virus H1N1 fue publicado online, para que el mundo lo use. Esto hizo posible que los desarrolladores de tests en todo el mundo modificaran los existentes y encontraran nuevos casos. Antes de un mes, comenzaron a enviarse nuevos kits de tests a laboratorios clínicos y de salud pública.

Al mismo tiempo, las compañías farmacéuticas utilizaron esta información, más nuevas tecnologías de cultivo de células y otras innovaciones para comenzar a trabajar en vacunas. EN Junio de 2009, la OMS declaró que la fiebre H1N1 era pandémica. Justo tres meses más tarde varios productores habían completado ya el desarrollo de una vacuna y la comenzaban a producir. Para Diciembre, más de 50 países habían comenzado programas de vacunación.

No hay una garantía de que la expectativa de vida siga aumentando. HIV/AIDS ocasionó una repentina caída en varios países africanos comparable con algunas guerras. Zimbabue y Botsuana perdieron más de quince años en expectativa de vida. En los años siguientes al colapso de la economía planificada, la expectativa de vida en Rusia cayó cinco años. Por otra parte, la expectativa de vida en África es ahora siete años más alta de lo que era antes del impacto del HIV/AIDS, y la expectativa de vida en Rusia es ahora mayor a la que alguna vez alcanzó bajo el comunismo, por lo que puede afirmarse que la expectativa de vida  se mueve en una dirección general, aun cuando también veamos obstáculos e incluso reversiones temporales. La expectativa de vida es, también, por varias razones, una estimación conservadora. Es una medida del tiempo que puede esperar vivir un recién nacido promedio si es que no vemos ninguna mejora adicional en la salud, por lo que no toma en cuenta ningún progreso en la extensión de la vida.

Algunos dicen que hemos llegado a los límites de lo que es posible, y que la vida no se puede incrementar mucho más. Pero han dicho eso antes, una y otra vez, y siempre se han equivocado. EN 1928, cuando la expectativa de vida en los Estados Unidos era de 57 años, el estadístico Louis Dublin calculó la posibilidad máxima eran 65 años. Como no tenía número de Nueva Zelanda, no sabía que ese límite ya había sido sobrepasado por las mujeres en ese país. Otro equipo de investigación repitió el ejercicio en 1990, y llegó a señalar un límite de 85 años. Que fue alcanzado por mujeres japonesas en 1996.”

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

Optimismo y noticias que no se comentan: el capitalismo derrotó el pesimismo Malthusiano y las hambrunas

Por Martín Krause. Publicada el 23/2/17 en: http://bazar.ufm.edu/optimismo-noticias-no-se-comentan-capitalismo-derroto-pesimismo-malthusiano-las-hambrunas/

 

Hay, creo, dos razones por las cuales predomina el pesimismo en la avalancha de noticias que recibimos a diario: la primera de ellas es que las buenas noticias no generan tantos lectores como las malas, la normalidad se asume como tal, mientras que el accidente o el crimen serían la excepción; la segunda es que todo el que quiera promover algún cambio ‘revolucionario’ (no evolutivo) en la sociedad, debe antes mostrar que todo anda mal, ya que por eso se necesita el cambio.

Al respecto, una serie de autores (Matt Ridley, Steven Pinker y ahora Johan Norberg) han escrito sendos libros presentando una visión contraria, esto es, optimista, del progreso de la sociedad y el ser humano, sobre todo a partir de la llegada de la sociedad liberal y el capitalismo. Las referencias y los números son contundentes. Aquí algunos del libro  Johan Norberg, Progress: Ten Reasons to Look Forward to the Future:

“Cosechas fracasadas no eran poco comunes en Suecia. Una sola hambruna, entre 1695 y 1697, causó la muerte de una en quince personas, y hay referencias a canibalismo en los relatos orales. Sin maquinarias, almacenaje frío, irrigación o fertilizante artificial, los fracasos de cosechas eran siempre una amenaza, y en ausencia de comunicaciones modernas y transporte, una cosecha fallida a menuda significaba hambruna”.

“Las hambrunas eran universales, un fenómeno regular, que sucedía tan regularmente en Europa que se había incorporado en el régimen biológico del ser humano y formaba parte de su vida diaria, según el historiador francés Fernand Braudel. Francia, uno de los países más ricos del mundo, sufrió 26 hambrunas nacionales en el siglo XI, dos en el XII, cuatro en el XIV, siete en el XV, trece en el XVI, once en el XVII y dieciséis en el XVIII. En cada siglo hubo también cientos de hambrunas locales”

Por eso Malthus decía:

“El poder de la población es tan superior al poder de la tierra para producir la subsistencia del hombre, que la muerte prematura debe de alguna forma visitar a la naturaleza humana. Los vicios de la humanidad [infanticidio, aborto, contracepción] son activos y eficientes instrumentos de la despoblación. Son los grandes precursores en el gran ejército de la destrucción, y a menudo completan el trabajo ellos mismos. Pero si fracasaran en esta guerra de exterminio, pestes, epidemias, pestilencias, y plagas, avanzas en terrífica amplitud, y barre de a miles o decenas de miles. Y si el éxito fuera aún incompleto la inevitable hambruna gigante aparece por detrás, y con un gran y poderoso golpe, nivela a la población con los alimentos del mundo”.

Malthus describía acertadamente la situación de la humanidad. Pero subestimó su capacidad para innovar, para resolver problemas y cambiar sus usos cuando las ideas del Iluminismo y las mayores libertades le dieron una oportunidad a la gente de hacerlo. A medida que los campesinos obtuvieron derechos de propiedad, tuvieron un incentivo para producir más. A medida que se abrieron las fronteras al comercio internacional, las regiones comenzaron a especializarse en el tipo de producción apropiado para aprovechar esas oportunidades. Aun cuando la población crecía rápidamente, la oferta de alimentos crecía más rápido. El consumo per cápita en Francia e Inglaterra aumentó de alrededor de 1700-2200 calorías a mediados del siglo XVIII a 2500-2800 en 1850. Las hambrunas comenzaron a desaparecer. Suecia fue declarada libre del hambre crónica a comienzos del siglo XX.”

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).