El Estado no tiene agallas para ser empresario

Por Gustavo Lazzari. Publicado el 20/5/20 en: https://www.infobae.com/opinion/2020/05/19/el-estado-no-tiene-agallas-para-ser-empresario/?utm_source=dlvr.it&utm_medium=twitter

 

Reflexiones sobre el supuesto proyecto (aún no presentado formalmente) por el cual el Estado tomaría parte del capital accionario de las empresas a las que ayuda
María Fernanda Vallejos, muy cercana a Cristina Kirchner, planteó que el Estado tome participación en los 

María Fernanda Vallejos, muy cercana a Cristina Kirchner, planteó que el Estado tome participación en los "grandes grupos" a los que suministra medidas de alivio en la crisis por la pandemia

La diputada kirchnerista Fernanda Vallejos emitió una serie de tweets anunciando un supuesto proyecto (aún no presentado formalmente) por el cual el Estado tomaría parte del capital accionario de las empresas a las que “ayuda”.

El argumento es “si el estado ayuda a las empresas es razonable que sea a cambio de una participación en el capital de las compañías”.

Punta de lanza

Según algunos analistas, la diputada Vallejos es la punta de lanza de un proyecto para que el Estado adquiera parte del capital de empresas grandes en principio y después, por qué no, empresas medianas y pymes.

En primer lugar, la diputada Vallejos parte de una falacia difundida en especial entre personas que ignoran leyes básicas de la economía. El estado no tiene recursos. Los recursos son siempre del sector privado. No existe tal cosa como “ayuda estatal”. Se trata de recursos privados obtenidos vía impuestos.

En segundo término, es interesante la intención de la diputada Vallejos en convertirse en empresaria. A tal efecto, sugiero, que “la pyme legislativa que maneja en su despacho” simule durante un mes trabajar en las condiciones que trabajan las pymes reales.

Debería recordar la diputada que los días 1 de cada mes deberá abonar las percepciones de Arba, el 2 las de AGIP, el 5 ya deberá pagar la segunda quincena del mes anterior, el 10 Sicore (primera quincena), el 12 el SUSS (Form 931), el 13 anticipo de ganancias, el 16 las moratorias (primer turno), el 17 Convenio Multilateral IIBB, el 19 impuestos internos, el 20 tendrá la segunda quincena, el 22 el IVA, el 25 nuevamente percepciones de Arba, el 26 tendrá la segunda oportunidad de pagar las moratorias que no pudo pagar el 16 y el 30 los salarios mensuales.

Uno de los tweets de Fernanda Vallejos. Le apunta a los

Uno de los tweets de Fernanda Vallejos. Le apunta a los “grandes grupos”, pero más temprano que tarde también les tocaría a las Pymes,

A su vez debería revisar los movimientos bancarios día a día para ver como el estado nacional y las veinticuatro provincias ingresan y carcomen la propiedad privada de sus saldos. A la hora de pagar servicios de energía y telecomunicaciones deberá registrar que el 40% de sus consumos son impuestos de dudosa legitimidad.

Además, deberá registrar su actividad en el registro correspondiente y no olvidar que cada cosa que haga, piense, sueñe o intente hacer deberá registrarse en la oficina correspondiente. Podrá contratar un ejército de gestores a tal efecto.

Realmente sería muy interesante que diputados y funcionarios que jamás pagaron una quincena y jamás corrieron a las 14:50 al banco para cubrir los cheques jueguen a ser empresarios en la Argentina.

Por lo general, diputados y senadores jamás tuvieron penuria el día 30. Siempre el sueldo se acreditó. Siempre cobraron puntual. A las 10 AM del día treinta “la guita estaba”, la “tuvieron viva”, “cash”, como si nada pasara en el planeta.

Incluso para algunos diputados la cuarentena y la no cuarentena es exactamente lo mismo. Sobredosis de play, sugerencias de barbijos. Todos los días son domingos en el placentero mundo legislativo.

No hay ninguna chance de que el Estado se haga empresario. Los políticos no tienen las agallas, el valor y el honor que tienen los empresarios argentinos.

Si fuera empresaria bonaerense, los días 1 de cada mes Vallejos debería abonar las percepciones de Arba, el 2 las de AGIP, el 5 la segunda quincena del mes anterior, el 10 Sicore (primera quincena), el 12 el SUSS (Form 931), el 13 anticipo de Ganancias, y así

Si fuera empresaria bonaerense, los días 1 de cada mes Vallejos debería abonar las percepciones de Arba, el 2 las de AGIP, el 5 la segunda quincena del mes anterior, el 10 Sicore (primera quincena), el 12 el SUSS (Form 931), el 13 anticipo de Ganancias, y así

Quedarse con el esfuerzo

Lejos de representar un proyecto serio la catarata de tweets de la diputada Vallejos es una bomba de humo que esconde una intención ulterior. La política no busca quedarse con las empresas y mucho menos sentarse en los turbulentos escritorios empresarios.

Lo que buscan es quedarse con el esfuerzo. Por ello, el proyecto de la diputada Vallejos es la punta de lanza de regulaciones tendientes al control de cambios y nuevos impuestos. Son de manual.

Los legisladores subliman la culpa haciendo una supuesta diferenciación entre empresas grandes y empresas pymes. Eso es falso. La historia demuestra que las regulaciones e impuestos que recaen “sobre los grandes” más temprano que tarde recaen también sobre los chicos.

El ejemplo más contundente es el Impuesto a las Ganancias. Nació en los años treinta para los ultra ricos. Hoy lo pagarían los cartoneros si estuvieran registrados. El estado necesita comerse también a los pobres. Por eso 165 impuestos y 69000 regulaciones destruyen el trabajo argentino y constituyen la fábrica más brutal de pobreza y marginalidad.

Para muchos legisladores El COVID-19 es más una excusa que un virus. La sociedad soporta estoicamente una cuarentena durísima impuesta por un Estado “olvidadizo” que tuvo que encerrar a la sociedad porque tras 70 años de cantinela estatista resulta que se olvidaron de las camas, los respiradores y los médicos. La pandemia es objetivamente grave tan grave como la dilapidación secular de recursos que hizo el estado.

La diputada Vallejos debería respetar a las empresas y a los empresarios y trabajadores que las componen. Soportan día a día mochilas inviables plagadas de impuestos y regulaciones absolutamente inviables. Nuevas excusas, nuevas regulaciones y amenazas de confiscaciones no solo constituyen una falta de respeto sino una nueva fuente de pobreza y marginalidad.

 

Gustavo Lazzari es Licenciado en Economía, (UCA), Fue Director de Políticas Públicas de la Fundación Atlas para una Sociedad Libre, y fue investigador del Proyecto de Políticas Públicas de ESEADE entre 1991-92, y profesor de Principios de Economía de 1993 a 1998 y en 2002. Es empresario.

La Sigen descubre la rueda. Sobre los precios máximos y el desabastecimiento

Por Martín Krause. Publicado el 19/5/20 en: http://www.laprensa.com.ar/488971-La-Sigen-descubre-la-rueda.note.aspx

 

La Sindicatura General de la Nación es “el órgano rector del sistema de control interno que coordina actividades orientadas a lograr que la gestión del sector público nacional alcance los objetivos de gobierno”.

Acaba de descubrir la pólvora, esto es, que los controles de precios, en tanto y en cuanto funcionen, lo que consiguen es generar desabastecimiento. Así, en un informe que diera a conocer el 8 de Mayo afirma: “En el marco de la segunda fase del Control de Comercialización Online desarrollado sobre grandes cadenas de supermercados, la Sindicatura General de la Nación relevó faltantes superiores al 49 por ciento sobre una muestra de 234 productos incluidos en el Listado de Precios Máximos.” Continúa: “De este modo, y de acuerdo al primer relevamiento efectuado por Sigen hace dos semanas en la región del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), la falta de stock se agrava y alcanza a más productos.”

Concluye el comunicado de la Sigen que el “Síndico General de la Nación Carlos Montero, lamentó «tener que volver a observar abusos que van en detrimento de toda la comunidad, con empresas que comercializan por encima de los precios máximos del Gobierno y, peor aún, ni siquiera reflejan existencia de muchos de estos productos».

En verdad, lo que tendría que haber lamentado el Síndico General es que otras áreas de su gobierno implementen políticas destinadas al fracaso y a los resultados que precisamente ha descubierto.
Existen tres situaciones posibles en cuanto a la implementación de controles de precios.

La primera de ellas es que los precios establecidos sean superiores a los que se encuentran en el mercado. En este caso, la medida no tendría efecto económico, en tanto no hubiera una espiral inflacionaria que modificara esta situación en el futuro.

La segunda es que los precios fijados por resoluciones sean iguales a los que se pueden encontrar en el mercado, en cuyo caso no tendrían ningún efecto, ni tampoco ningún beneficio o daño, siempre con la misma salvedad respecto a la evolución futura de los precios.

La tercera, es que se fijen precios que se encuentran por debajo de los precios de mercado. Ésta, seguramente, sea la situación en que están pensando los dirigentes políticos, y ésta es, precisamente, la que genera los peores resultados, tales como los mencionados en el informe. Porque esos precios generan dos efectos, al menos: por un lado, aumentan la cantidad demandada de los productos, a precios más bajos la gente compra más y/o reemplaza productos sustitutos por estos que están controlados; por otro, restringe la cantidad ofrecida porque su producción no genera rentabilidad sino pérdidas.

El resultado inevitable es una brecha entre la cantidad ofrecida y la demanda que llamamos desabastecimiento.

Tenemos mucha experiencia en esto, ha sucedido con todos los controles de precios en nuestra historia. Y no solamente eso, en un interesante texto (que se puede conseguir porque no tiene un precio controlado), Robert Shuettinger y Eamonn Butler “4000 años de controles de precios y salarios” (varias ediciones, pero hay una de Barbarroja Ediciones en 2016), muestran el mismo resultado en todos los infructuosos intentos realizados en 40 siglos. Aquí ya sabemos que los productos cambian en sus cantidades, en su calidad, y si ninguna de esas cosas es posible, directamente desaparecen.

La resolución de la Secretaría de Comercio Interior que establece el control de precios (100/2020) considera que actúa en virtud del Artículo 42 de la Constitución Nacional, que dice: “Los consumidores y usuarios de bienes y servicios tienen derecho, en la relación de consumo, a la protección de su salud, seguridad e intereses económicos; a una información adecuada y veraz; a la libertad de elección y a condiciones de trato equitativo y digno.”

¿Será esta medida en protección de nuestros intereses económicos? Pero, ¿cómo podemos interpretar que protege nuestros intereses económicos si hace desaparecer a los productos que necesitamos de los comercios? Encuentran sobreprecios en los principales supermercados, pero tanto el desabastecimiento como los precios son mayores en pequeños supermercados o comercios.

La resolución también “intima” a las empresas que forman parte integrante de la cadena de producción, distribución y comercialización de los productos incluidos…, a incrementar su producción hasta el máximo de su capacidad instalada y a arbitrar las medidas conducentes para asegurar su transporte y provisión durante el período de vigencia de la presente medida.”

Pero como esto no ha dado resultado lo que parece quedar por delante es aquello que Hayek llamaba “camino de servidumbre”, más controles, regulaciones, eventualmente expropiaciones o, finalmente, la cárcel para aquellos productores que no acaten las normas. O dar marcha atrás y dejar que los productores llenen las góndolas, y entender que quien aumenta los precios es el mismo gobierno emitiendo una moneda que pierde valor día a día. Y eliminar las barreras para una mayor competencia.

En definitiva, tal vez no corresponde decir que la Sigen descubrió la pólvora, dados los años de fracasos de estas políticas, más bien descubrió la rueda.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade). Síguelo en @martinkrause

¿Pronóstico reservado para nuestro país?

Por Alberto Benegas Lynch (h). Publicado el 18/5/20 en: https://www.eleconomista.com.ar/2020-05-pronostico-reservado-para-nuestro-pais/

 

casa rosada estabilización

Espero equivocarme de medio a medio pero veo un futuro sumamente complicado para nosotros los argentinos. Y no se trata de la pandemia en si que ya bastantes dolores de cabeza nos trae. Este es un tema en el que solo debieran opinar los entendidos en la materia, es decir,  inmunólogos, infectólogos y médicos de prestigio. En este sentido estimo de gran relevancia las consideraciones de los distinguidos médicos Pablo Bonvehí del CEMIC y Jorge Geffner de la UBA. En ambos casos sostienen la importancia del aislamiento para evitar contagios, aunque subrayan que todas las jurisdicciones de nuestro país no deben tener el mismo tratamiento por lo que sugieren aplicar el federalismo, es decir la descentralización, también en este plano.

Por su parte el doctor en medicina y parlamentario francés Claude Malhuert, después de fustigar con claridad y precisión a los detractores del liberalismo que sostuvo son consecuencia de prestarle más atención a Robespierre que a Tocqueville, propuso en esta instancia dejar de lado la cuarentena para el caso de Francia. En el  otro extremo de las recetas se encuentra el también doctor en medicina Anthony Fauci, asesor en temas de salud del actual gobierno estadounidense,  quien insiste en  mantener el aislamiento a contracorriente de lo que imprudentemente viene predicando el Presidente de ese país.

Entonces todo no se puede poner en la misma bolsa, depende de las circunstancias por las que se atraviesa pero, como queda dicho, siempre atendiendo a los entendidos y evitar el cotorreo por parte de quienes no conocen de medicina y mucho menos de pandemias.

Pero las preocupaciones de quien ahora escribe estas líneas van mucho más allá del problema de salud y se inscriben en la irresponsable y exponencial expansión monetaria, al tratamiento de nuevas cargas tributarias, al embate contra comerciantes, al tratamiento desaprensivo de la deuda, a las características de los nuevos nombramientos en el gobierno y el consiguiente incremento sideral en el gasto público, al pretendido manotazo a la Justicia, a la eliminación de la oficina correspondiente como querellante en causas de corrupción, a la idea antirepublicana de delegar el tratamiento del presupuesto en la jefatura de gabinete y a los siempre absurdos y contraproducentes controles de precios sobre lo cual me pronuncié en una  columna en este mismo medio.

En este contexto a pesar de mis inmensas simpatías por el liberalismo he sugerido en reiteradas oportunidades que estimo no es el momento de insistir en el establecimiento de un partido liberal puesto que estamos sumamente atrasados en la batalla cultural. Esto último lo ejemplifico con un sueco que desea  comunicarse en su idioma con una audiencia hispanoparlante para lo cual el primer requisito es que los receptores de su mensaje entiendan sueco, de lo contrario la parla será inútil. Eso ocurre desafortunadamente en nuestro medio, en general aun no se entiende de qué estamos hablando los liberales. Hay muchos deberes que debemos hacer proponiendo debates de fondo al efecto de correr el eje del debate que en su momento obligará a los políticos a modificar sus discursos.

No debe confundirse el plano político con el académico. Desde la tribuna el político debe hacer propuestas que la gente acepta y comprende. Hablarles en sueco no es conducente si la audiencia no entiende esa lengua. Nuestro país estaba a la vanguardia del mundo civilizado desde la promulgación de la Constitución liberal de 1853 hasta el derrumbe con la revolución fascista del 30 acentuado notablemente a partir del golpe militar del 43, una situación que mantenemos hasta nuestros días y que debemos revertir.

Considero que debe ofrecerse apoyo e iniciativas a la actual oposición que se ha constituido merced a la cantidad de personas que clamaron por mantener los principios republicanos esenciales y no como apoyo al fracaso estrepitoso del gobierno anterior. Fraccionar esa oposición no permitirá el espacio necesario y el tiempo que requiere la antes mencionada batalla cultural.

En resumen, espero equivocarme pero vislumbro revueltas de magnitud y esperpentos mayores a los que hemos vivido hasta el presente. Es imperioso apoyar a las fundaciones e instituciones actuales establecidas precisamente para dar esa batalla cultural. Hay que tener en cuenta el pensamiento del marxista Antonio Gramsci: “tomen la cultura y la educación, el resto se da por añadidura”.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

Se disparó fuerte la inflación en abril y asoma la híper

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 17/5/20 en: https://alejandrotagliavini.com/2020/05/17/se-disparo-fuerte-la-inflacion-en-abril-y-asoma-la-hiper/

 

Días atrás, la OCDE advertía que el crecimiento anual del IPC en los países desarrollados se desaceleró significativamente, cayó al 1,7% en marzo desde el 2,3% en febrero, “reflejo de la evaporación de la demanda” a medida que la represión de los gobiernos detuvo casi por completo la actividad.

El 11 de febrero escribí una nota (¿Por qué el dólar es la divisa con mejores expectativas a nivel global?) dónde decía que la moneda de mejor desempeño era el billete verde -el Dollar Index Spot (DXY:CUR) superaba los 98.84- ya que entonces “Los activos estadounidenses se benefician por los buenos datos”. Era inimaginable la draconiana represión a la actividad como método de los Estados para “combatir el coronavirus”.

Hoy, irónicamente, el dólar sigue siendo la estrella a pesar de que los datos son pésimos. Además de que el euro no resulta atractivo, entre otras cosas, porque el Banco Central Europeo ve con buenos ojos las tasas de interés negativas, la incertidumbre global provoca que los inversores busquen activos refugio. Así las cosas, hoy el DXY:CUR supera los 99.50.

Captura de pantalla (7)

 

Dan Kopf, por nombrar uno entre muchos analistas, dice que la suba del dólar es lo que evidencia el IPC de EE.UU. que disminuyó un -0,8% en abril, la mayor caída desde diciembre de 2008, acumulando en 2020 una baja del -0,2%. Ahora, Kopf aclara que el IPC intenta medir el cambio en el costo de una canasta típica, pero la cuarentena forzada está cambiando drásticamente los hábitos, por caso, no se compran autos ni gasolina ni van a restaurantes, “Eso significa que el IPC, no refleja la realidad de la inflación”, concluye coincidiendo con todos los analistas.

Entretanto el Indec anuncia con bombos y platillos que “la inflación” -la suba del IPC en rigor- de abril fue del 1,5%, la más baja en 30 meses, una fuerte caída comparada con la de marzo del 3,3%. De esta manera, la “inflación” interanual baja al 45,6%.

Pero esto se debe a los cambios en el consumo, a la recesión -los mayoristas pasan precios 40 y 50% superiores que los minoristas no trasladan o porque están cerrados o por la caída en las ventas-, a que los precios “regulados” bajaron -0,7% y a que las mediciones no se realizan en el campo dada la cuarentena, de haberlo hecho el resultado habría sido diferente: personalmente, algo más de un mes atrás compré huevos en un almacén de barrio y pagué $ 100 la docena, ayer pagué $ 160, ¡60% más en poco más de 30 días!

Y el gobierno y muchos analistas toman esto como un resultado alentador. Pero resulta que la inflación es el exceso de emisión, en tiempo real, sobre la demanda y eso desvaloriza el peso y, por ello, si bien es imposible calcularla con precisión, sin dudas su reflejo más realista es la cotización de una moneda marco en un mercado no distorsionado por intervenciones estatales: el blue.

Claro que en política -cortoplacista, ganar la popularidad hoy a costa del futuro- importa más el IPC, el problema es que la inflación más temprano que tarde se trasladará con fuerza a los precios o, mejor dicho, la depreciación del peso -la inflación- necesariamente se verá reflejada en el poder adquisitivo de los consumidores. Hoy quién viaje por el mundo encontrará que el sueldo promedio en argentina es de apenas ($ 75.000) US$ 600 al valor blue -el umbral de pobreza familiar en España es de US$ 630-, y menos si cambia, por ejemplo, en Montevideo donde el dólar cotiza a unos 165 pesos argentinos.

El blue, desde el 26 de febrero de 2015 ($ 13,26) hasta fines de 2019 ($ 77,90) aumentó 587% mientras la base monetaria creció 427% -y el IPC subió 452%- la diferencia puede atribuirse a una caída en la demanda monetaria. En lo que va del año, el blue sube (hasta $ 124) 70% y la base monetaria 39%, diferencia otra vez atribuible a la caída en la demanda monetaria. En abril, sube (hasta $ 117,80 desde 83,75) 41% y en lo que va de mayo (hasta $ 124) 15%

El BCRA ya emitió para auxiliar al Tesoro -acumulado en lo que va de 2020- $ 731.620 M, es decir, 132% más de lo girado el año pasado, equivalente al 2.4% del PBI versus el 2.5% de todo el 2019.

Captura de pantalla (2)Fuente: BCRA

Es decir que la emisión se acelera, entre otras cosas porque la recaudación cae estrepitosamente, -33% i.a. en términos reales, según el IARAF.

Captura de pantalla (8)

Y, consecuentemente, se acelera a una velocidad temeraria la brecha cambiaria entre el dólar oficial y los alternativos llegando el viernes al 103%  -aunque luego de momento bajó a 78%- nivel similar al que alcanzó en la hiperinflación del junio 1989, cuando los precios se dispararon 3.079% en un año. También, antes del Rodrigazo -el plan económico implementado en el 1975 que llevó a una fuerte devaluación y a una hiperinflación- la brecha se mantuvo entre 100 y 120% y luego de desatada la crisis tuvo picos de 370%.

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En algún momento el precio del blue se trasladará al IPC, aunque el gobierno porfía en que detendrá el aumento de los precios absorbiendo pesos en el futuro. Eso es no comprender que la inflación se da en tiempo real, de modo que absorber moneda más tarde no solo que no sirve, sino que contrae la demanda.

Ya la capacidad del BCRA de sostener el tipo de cambio oficial se complica y veremos qué pasa con las negociaciones por la deuda. Para Delphos Investment, la relación de circulante más depósitos totales (M2) sobre reservas brutas hoy arroja un precio del dólar oficial del orden de los $130.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Asesor Senior de The Cedar Portfolio, Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini

Si la Argentina fuera una empresa ya le hubieran decretado la quiebra

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 19/5/2020 en: https://www.infobae.com/opinion/2020/05/19/si-la-argentina-fuera-una-empresa-ya-le-hubieran-decretado-la-quiebra/

 

Algún abogado dirá que un país nunca quiebra porque no hay un juez que pueda ejecutar los activos del Estado, salvo en el caso argentino la Fragata Libertad o alguna otra cosa (Reuters)

Algún abogado dirá que un país nunca quiebra porque no hay un juez que pueda ejecutar los activos del Estado, salvo en el caso argentino la Fragata Libertad o alguna otra cosa (Reuters)

 

Si bien el Gobierno llamó a una convocatoria de acreedores para decirles que no puede pagarles los vencimientos del capital ni de los intereses, por un tiempo, los datos muestran que la oferta inicial de pago con quitas no será aceptada, con lo cual si no se llega a un acuerdo el juez estaría decretando la quiebra en poco tiempo más.

Algún abogado dirá que un país nunca quiebra porque no hay un juez que pueda ejecutar los activos del Estado, salvo en el caso argentino la Fragata Libertad o alguna otra cosa.

Pero lo que se plantea es que el Estado argentino con los activos corrientes que tiene no puede afrontar el pago de los pasivos del corriente año. El país no tiene caja, ni créditos a cobrar y tampoco activos líquidos de fácil liquidación para enfrentar los pagos de los intereses y del capital.

Frente a esta situación, el Gobierno llamó a una suerte de concurso de acreedores para presentarles una oferta de pago en el futuro. Si los acreedores no aceptan la propuesta, entonces, se dispondría el default, equivalente a la quiebra en el caso de una empresa.

En rigor, no va a haber ningún juez de algún estrado que decrete la quiebra de Argentina, pero será la gente la que la determine de hecho, a través de la decisión de dejar de invertir en el país, fugando sus capitales a otro país en donde no se confisque recurrentemente la riqueza que se genera, y se agrave la situación de pobreza de la mayor parte de la población.

Lo que los populistas llaman fuga de capitales, no es otra cosa que la búsqueda de invertir el fruto del trabajo honesto de la gente en países que les respeten su derecho de propiedad, en respuesta a la prohibición de compra de divisas. No le roban a nadie. Eso es lo que pretenden vender los populistas que se ponen mal porque esos activos quedan fuera del país.

Es curioso cómo los populistas gritan a vos en cuello: fuga de capitales. ¿Qué es eso? Que la gente desprecia la moneda que produce el BCRA y, con el fruto de su trabajo, neto de sus gastos, prefiere comprar dólares en vez de pesos. Así de fácil. Alguien produce un bien y con los pesos que le entrega el comprador, deduce los costos y si le queda algo compra la divisa.

El bien que produce, como su trabajo, es de su propiedad y por lo tanto los dólares que decide comprar son de su propiedad. Pero los populistas insisten con que son del Estado y no del dueño, del productor que vendió a cambio de los dólares.

¿Por qué semejante disparate? Porque en realidad no quieren que suba el tipo de cambio y quede en evidencia la mala calidad de la moneda que emite el Banco Central. Si la gente no quiere los pesos, entonces demanda dólares y encima muchos decide llevarlo al exterior para escapar del robo legalizado que implementan los políticos populistas. Es obvio que en ese caso el tipo de cambio va a subir reflejando la debilidad del peso.

Cuando un gobierno dice que los dólares son del Estado porque los necesita, lo que hace es confiscar parte del fruto del trabajo del sector privado. Un ejemplo sencillo: un productor de soja cobra, por cada dólar exportado $48,83, sin embargo el fruto de su trabajo indica que cada dólar que generó de riqueza cotiza en el mercado a $130. El Estado le confisca el 63 por ciento. Y, se pierde de vista que no es el país el que necesita los dólares para comprar los insumos para producir, sino las empresas porque ningún país que quiera desarrollarse se autoabastece plenamente de la producción nacional.

El problema es que como el BCRA produce una mercadería moneda de mala calidad que nadie quiere, todos la venden a cambio de una moneda en la que confían, que es el dólar. Y lo que quiere el Estado es que el dólar para importar sea artificialmente barato para esconder el mayor costo de producción derivado de la depreciación del peso.

Larga historia de incumplimientos

Ahora bien, ¿por qué Argentina va a la quiebra? En primer lugar porque difícilmente los acreedores le acepten plenamente la propuesta de recorte de intereses y de capital. Pero lo que es más grave, no genera la riqueza necesaria como para que los ingresos fiscales futuros permitan generar el superávit primario requerido para poder honrar el nuevo perfil de vencimientos de la deuda pública.

El Estado no genera hoy la riqueza necesaria como para que los ingresos fiscales futuros permitan generar el superávit primario requerido para poder honrar el nuevo perfil de vencimientos de la deuda pública

El Estado no genera hoy la riqueza necesaria como para que los ingresos fiscales futuros permitan generar el superávit primario requerido para poder honrar el nuevo perfil de vencimientos de la deuda pública

Esto de no poder pagar la deuda y entrar en default no es nuevo. De acuerdo a los cálculos que hizo Nicolás Cachanosky, Argentina estuvo en default el 40% del tiempo desde el fin de la Segunda Guerra Mundial. ¿Por qué? Porque, en primer lugar, el Estado gasta más de lo que recauda. La diferencia la cubre con endeudamiento. Pero no toma deuda para reestructurar el país, sino que lo hace en general para consumir vía populismo e incentivar a la gente a no producir. Es como si el jefe del hogar consume con la tarjeta de crédito, no trabaja y cuando del banco lo llaman para cobrar lo que debe, acusa al banco de buitre.

Aunque también es bueno reconocer que los que administran fondos de inversión compran con la plata de sus inversores bonos de países que claramente no pueden pagar la deuda que están contrayendo. Esos administradores cobran su bonus a fin de año y luego se van a hacer otro trabajo.

De ahí que también en parte del sector privado se observa un alto grado de irresponsabilidad, lo que no quiere decir que los gobiernos argentinos, uno detrás de otro, gaste más de los que le ingresa, se endeude y luego se haga el enojado diciendo que no paga. Si en los fondos de inversión hay irresponsables invirtiendo los ahorros de los inversores, eso no quiere decir que los gobernantes argentinos no aprovechan esa irresponsabilidad para ser ellos también irresponsables y asumir compromisos que luego no podrán honrar.

Por momentos esto de la deuda de Argentina deja en evidencia que es un juego de tahúres. En el medio está la gente que los vota para que se endeuden, en esta competencia populista en que se convirtió la democracia, por esa cultura de la dádiva que impera en el país.

Lo concreto es que el Estado no solo no genera los ingresos suficientes para poder pagar la deuda ni los intereses, tampoco tiene activos para cancelar esos pasivos y, lo que es peor, no tiene un plan económico consistente que haga pensar que en el futuro podrá pagar el capital y los intereses de la deuda pública.

Si la economía argentina no crece, no hay posibilidad alguna de poder pagar los intereses de la deuda. Para crecer, no solo hace falta tener un plan económico consistente, también se requiere de ser consistentes con la calidad institucional a lo largo del tiempo.

Para captar inversiones hace falta ser serios en lo institucional y la realidad es que la dirigencia política argentina no es, en líneas generales, seria, ni preparada. Los políticos argentinos son habilidosos para ganar elecciones, pero son incompetentes para hacer crecer el país. Su ambición por permanecer en el poder los lleva a hacer populismo. Y si no es por ambición de poder, es por incapacidad que hacen populismo.

La Argentina es como una empresa que no tiene un problema financiero de carácter transitorio, sino administradores, la dirigencia política, que la condujo a la quiebra. El Estado no solo tiene más pasivos que activos, sino que, además, tiene un flujo horrible de ingresos versus egresos, fruto del populismo.

El populismo destruyó las finanzas del país, pero sobre todo las instituciones básicas para atraer inversiones y crecer, y por tanto disparó la pobreza hasta niveles insospechados. De ahí que, mientras siga imperando esta filosofía populista, todo debate sobre cómo negociar el pago de la deuda pasa a ser absolutamente irrelevante.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

Los números que explican los beneficios del libre comercio

Por Martín Krause. Publicado el 7/5/20 en: https://www.infobae.com/opinion/2020/05/07/los-numeros-que-explican-los-beneficios-del-libre-comercio/

 

Hay frases que dicen muchas cosas. El canciller Felipe Solá dijo una de esas: “Los que piden tratados de libre comercio del Mercosur con otros países no pueden destacar un solo beneficio para el trabajo argentino. Su posición es ideológica: el libre comercio siempre será mejor por definición”.

Vamos por partes. Al demandar que se presente, aunque sea, un beneficio del libre comercio el canciller manifiesta que evalúa el tema en relación a sus consecuencias, al resultado. El libre comercio puede defenderse desde otra perspectiva: que se trata de un derecho. Tomemos a esos trabajadores argentinos que menciona en la frase. ¿Tienen derecho a disponer de su ingreso como les parezca apropiado? ¿Pueden decidir si lo van a gastar comprando a alguien del barrio, o de otra provincia, o del Uruguay, o de México, o de Noruega y Finlandia, que tanto le gustan al Presidente?

No es esa la visión del canciller, pero es la que defienden en otros ámbitos. ¿Acaso no plantean también que las personas tienen “derecho” a un cierto ingreso sin tomar en cuenta las consecuencias? Que tienen un derecho a la ayuda del Estado aunque este no tenga recursos, aunque emita para pagarlos, aunque genere más inflación que deteriora esos mismos recursos, aunque desafíe la hiperinflación. Esas parecen ser cuestiones de “derechos”, y no de consecuencias. Entonces, ¿cuándo tomamos en cuenta derechos y cuándo resultados?

Respecto a si el libre comercio siempre será mejor por definición, eso es correcto, pero no es una posición “ideológica”, que implica “sesgada”, sino una posición “científica”. Es lo que señala la ciencia económica desde que David Ricardo desarrollara la teoría de las ventajas comparativas en su famoso texto de 1817. No es una teoría que se haya mantenido inalterada, sin embargo. La “revolución” que implicó considerar al valor como algo subjetivo llevó a la reformulación de esta teoría en base al costo de oportunidad por Gottfried Haberler en 1930 y en las décadas recientes ha avanzado desde analizar las ventajas comparativas de países, a las de industrias y a las de empresas, con aportes, entre otros, de Paul Krugman, que le valieran el premio Nobel, no sus artículos en el New York Times.

Es que esa “ley” económica no es más que parte de la llamada Ley de Asociación, según la cual a cada uno de nosotros nos conviene dedicarnos a algo y luego comprar lo que necesitemos de los demás. Ya Adam Smith señalaba que no nos parecería lógico que un padre de familia intentara producir desde el alimento que le va a dar a sus hijos, pasando por su ropa, sus libros y cuadernos para el colegio hasta sus vacunas o tratamiento dental. Y lo que es razonable para una familia no deja de serlo para un “reino”.

Supongo que el Canciller querrá seguir a quienes han desafiado estas teorías, aceptadas por el 95% de los economistas según encuestas entre ellos. No hace mucho, George Mankiw, director del Departamento de Economía de Harvard, volvía a hacer referencia a esto señalando que “pocas proposiciones logran tanto consenso entre los economistas profesionales como que el comercio global abierto incrementa el crecimiento económico y los estándares de vida”.

Los países que se han abierto al comercio internacional han mejorado consistentemente su nivel de ingresos y diversificado su comercio internacional. Así, por ejemplo, los dos países con menores barreras al comercio son Singapur y Hong Kong. En el primer caso el ingreso per cápita era de 3.503 dólares en 1960, según el Banco Mundial, y ahora es $ 58.247; para Hong Kong de $3.380 a $38.781 en el mismo lapso.

Son muy distintos a Argentina, se dirá. Veamos uno un poco más parecido en cuanto a recursos, Nueva Zelanda, que está en el tercer lugar como economía más abierta. Pasó de $20.973 en 1970, cuando decidió abrir su economía, a $37.797 ahora. Australia es mucho más parecido a nosotros en cuanto a recursos disponibles, se encuentra en el puesto 17° y su ingreso per cápita pasó de $19.378 en 1960 a $ 56.842 ahora. Canadá también tiene recursos parecidos, y está en el puesto 10° de apertura comercial y con un cambio de $16.449 en 1960 a $51.391 ahora. Mientras tanto Argentina está en el puesto 71° de apertura comercial y nuestro ingreso ha crecido de $5.642 en 1960 a $10.043 en 2018.

Nótese que en el caso del país más abierto, Singapur, el ingreso per cápita se multiplicó 16,6 veces; en Hong Kong 11,4 veces; en Australia 2,93 veces; en Canadá 3,12 veces, mientras que en Argentina creció 1,78 veces en el mismo período.

Si queremos tomar algunos ejemplos más cercanos, Chile pasó de un ingreso per cápita de $4.465 en 1983 cuando comenzó a abrir su economía, a $15.130 en 2018, unas 3,38 veces. Como siempre se dirá que fue una dictadura aunque el proceso continuó y se aceleró en gobiernos posteriores. Si no es ese podemos ver el caso de Perú, que inició sus reformas en los 90s, es el primero en la región en cuanto a apertura comercial y vio crecer su ingreso de $2.589 en 1992 a $6.453 en 2018, 2,49 veces en 25 años.

¿Podrán destacarse estos resultados como los “beneficios” que el Canciller dice nadie puede mostrar? No hay ninguna ideología acá, lo que hay es teoría confirmada por los hechos. Ideología puede ser la del Canciller, que le impide ver los resultados.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade). Síguelo en @martinkrause

Lo que nunca hay que hacer

Por Alberto Benegas Lynch (h). Publicado el 11/5/20 en: https://www.eleconomista.com.ar/2020-05-lo-que-nunca-hay-que-hacer/

 

supermercado inflación Ley de Góndolas. inflacion IPC

Observamos con estupor que después de 4.000 años de fracasos reiterados con los controles de precios por parte de aparatos estatales, en algunos lugares se sigue con esa manía y en medio de una situación grave como es la pandemia que a todos nos envuelve.

En todos los casos, el referido control de precios conduce a faltantes artificiales puesto que precios menores a los de mercado hacen que haya más gente que puede adquirir el producto en cuestión pero no por el hecho del control las estanterías se multiplican por arte de magia. Más aun, tienden a contraerse puesto que los productores que estaban en el margen, al achatarse el precio, se contraen sus márgenes operativos y desaparecen del mercado con lo que se agudiza el faltante, al tiempo que los precios relativos se desdibujan con lo que la asignación de los siempre escasos factores productivos son impulsados en direcciones ineficientes. Esto último indefectiblemente se traduce en salarios e ingresos menores debido al consecuente despilfarro.

Decimos que esto ocurre en todos los casos pero en situaciones extremas como un tsunami, un terremoto, una guerra o una pandemia se hace especialmente grave y destructivo el faltante de elementos esenciales para la supervivencia y para afrontar el problema. Se dice equivocadamente que no debe permitirse que comerciantes se aprovechen de la situación delicada por la que se atraviesa. Pero es que de eso se trata: todos los que venden un bien o prestan un servicio es porque se aprovechan de las correspondientes necesidades. El panadero se aprovecha de la necesidad de pan, el farmacéutico de la necesidad de medicamentos para gente enferma, el vendedor de teléfonos de la urgencia en comunicarse de sus clientes y así sucesivamente.

Cuando un bien se hace más escaso que de costumbre es indispensable que suba el precio para llamar la atención de otros para ingresar al mercado e incrementar el abastecimiento. De lo contrario, se condena a la gente a quedarse sin lo que necesita.

Se critica también la especulación sin percatarse que todos los seres humanos somos especuladores puesto que la acción misma revela ese hecho. En este momento estoy especulando con que esta nota me salga clara (y el lector que no perderá el tiempo con su lectura), el que estudia especula con graduarse, el que viaja especula con llegar a destino, el comerciante especula con obtener una ganancia y el consumidor especula con la satisfacción de su demanda. Es cierto que el que asalta un banco también especula con que el atraco le salga bien lo cual debe ser castigado, pero todas las actividades lícitas que surgen de usar y disponer de lo suyo deben ser respetadas. Al fin y al cabo la Justicia es “dar a cada uno lo suyo”, lo cual remite a la institución de la propiedad.

Resulta clave que los planificadores estatales dejen de lado su arrogancia al pretender la administración coactiva de vidas y haciendas ajenas y centren su atención en la protección de derechos en el contexto de la antedicha Justicia. La soberbia estatista conduce a cataclismos de diversa magnitud, especialmente para el bolsillo de los más débiles. Pensemos que la tierra gira sobre su eje a 1.600 kilómetros por hora y en torno al sol a 30 kilómetros por segundo y sin piloto. Hay procesos naturales como la coordinación de actividades económicas vía los precios que se basan en el conocimiento disperso y fraccionado entre millones de personas y cuando irrumpen los aparatos estatales en estos menesteres concentran ignorancia.
Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

El maldito sector privado al rescate del coronavirus

Por Martín Krause. Publicado el 18/4/20 en: https://www.infobae.com/economia/2020/04/18/el-maldito-sector-privado-al-rescate-del-coronavirus/

 

Decenas del laboratorios privados de todo el mundo investigan la vacuna para derrotar la pandemia

Decenas del laboratorios privados de todo el mundo investigan la vacuna para derrotar la pandemia

Las viejas películas de Hollywood sobre el Lejano Oeste mostraban, en muchas ocasiones, una caravana de carretas con colonos atacada por los indios. Las carretas se ponían en círculo para protegerse, pero eran asediadas por los indios hasta la llegada salvadora, a último momento, del quinto de caballería. Todo esto sería muy políticamente incorrecto para Hollywood en estos días, pero sirve como una metáfora de lo que nos está ocurriendo.

Como los colonos, estamos rodeados por el coronavirus y no podemos salir, en este caso porque el gobierno ha decretado la cuarentena. Mientras tanto, le echamos la culpa de muchas consecuencias a esos perversos agentes del sector privado: un supermercado, los almacenes chinos, los bancos, etc.

Sin embargo, va a ser el sector privado el que cumplirá el papel de los que vienen al rescate de nuestro encierro. Por un lado, es el que produce la materia prima (caña de azúcar y maíz) necesaria para producir alcohol. No hay problemas de stock allí, y si los hubiera se puede derivar parte de lo que se dedica a producir el componente complementario de las naftas. Hay algunos distribuidores mayoristas que llevan el alcohol 96% a varios laboratorios y fabricantes de alcohol envasado, por lo menos seis. Tres de ellos son grandes, Porta (Bialcohol), Elea Phoenix (Pervicol) y Fradealco (MF). Una de ellas está trabajando 24 horas al día, otra piensa llevar la producción de 20.000 unidades mensuales a 600.000 (La Nación; Alcohol en gel: la cadena desconocida del «oro» en tiempos de pandemia, 26/3). Un laboratorio de las Fuerzas Armadas, también produce alcohol en gel. Hay ciertas demoras en la producción porque se utilizan algunos componentes importados.

La empresa Tecme, que produce respiradores en Córdoba y exportaba el 80% de su producción antes de la crisis, cuadruplicó su producción, completamente volcada al mercado local (Cronista; El mayor fabricante de respiradores produce contrarreloj para cumplir con la demanda, 22/3).

En cuanto a las importaciones, se sufren demoras porque tienen que ser aprobadas por la Anmat (Clarín, Restricciones al comercio exterior: Coronavirus en la Argentina: denuncian trabas y demoras en la importación de reactivos y barbijos, 27/3). Cuando una empresa compra barbijos para sus empleados, el despacho se demora diez días; si son para comercializar, veinte. La importación de reactivos se ve demorada porque el sistema informático de la Aduana no reconoce la autorización de la Anmat. Los respiradores importados también tienen que ser autorizados por esa agencia.

Por último, en el Instituto Leloir están desarrollando un test (InfoTechnology; Argentina, a un paso de lograr tests masivos propios: el descubrimiento que cambiaría las pruebas en el país, 30/3), pero ya sabemos que en el mundo se han desarrollado varios. Hace poco se anunciaba que el Laboratorio Abbott tenía uno que daba el resultado en pocos minutos.

Lo mismo sucede en otros lugares, como Estados Unidos. Eo Products y GoJo industries han multiplicado la producción de alcohol en gel, la primera dieciséis veces. 3M duplicó su producción global de respiradores, a 100 millones por mes en todo el mundo. Ventec Life Systems, Medtronic y Zoll Medical Corporation también lo han hecho. Además de Abbott, Cepheid ha desarrollado un test con resultados en menos de una hora.

Por último, decenas de empresas farmacéuticas y de biotecnología se han lanzado a la carrera para desarrollar tratamientos para la enfermedad, y vacunas. Algunas de ellas en Estados Unidos son Novavax, Pfizer, Gilead Sciences, Heat Biologics, Inovio Pharmaceuticals, Johnson & Johnson, Moderna, Regeneron Pharmaceuticals, Vaxart, Vir Biotechnology, Airway Therapeutics, Altimmune, Tonix Pharmaceuticals, Innovation Pharmaceuticals, CytoDyn, Applied DNA Sciences, Eli Lilly, Arcturus Therapeutics (Cato Institute: American Businesses Help Tackle the Coronavirus, 1/4). Todas correrán por la patente, y por el prestigio, aun cuando si obtienen la primera corran el riesgo que los gobiernos populistas fuercen licencias obligatorias luego de que estos han gastado millones en su desarrollo.

Todos esos desarrollos son perversos, por supuesto, porque están motivados por el lucro, aunque en realidad si bien lo suponemos, no podemos saberlo. Alguno podría estar motivado por contribuir en estas circunstancias, por la fama, por alcanzar el cielo o por cualquier otra cosa. El mercado recoge todo tipo de motivaciones.

Y al final del día, lo que nos importará es que lleguen los productos, los equipos, los tests y las vacunas, pero igual diremos que son unos malditos explotadores.

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade). Síguelo en @martinkrause

UPDATE: ULTIMAS VOCES HERÉTICAS CONTRA LA OMS Y LA CUARENTENA OBLIGATORIA

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 3/5/20 en:  http://gzanotti.blogspot.com/2020/05/update-ultimas-voces-hereticas-contra.html

 

(PARA LOS QUE PUEDAN ESCUCHAR OTROS PUNTOS DE VISTA SIN INSULTAR).

https://mailchi.mp/ronpaulinstitute/coronatyrants?e=503b6b0ca0&fbclid=IwAR0YxG2NzN0F1DahMxxuiOzt81RM5CFmWVlQ8ud70yUGmKVGXF-UN9PvFRA

http://debatime.com.ar/el-lockdown-y-la-destruccion-de-la-estructura-economica/?fbclid=IwAR3oudYvCWyutkYPH3eVcKNAmzslbnSEnsM4HPik6okTKzFUCaE_Nxq0Khg

https://www.foxnews.com/opinion/tucker-carlson-during-coronavirus-pandemic-totalitarianism-doesnt-shock-us-anymore?fbclid=IwAR3vOhl097892fWnwYvRWONDsUMxOsmVo4mNpxmOvoQGuz44sgyubxY0hnI

https://www.prensalibre.com/opinion/columnasdiarias/paren-el-panico-terminen-el-encierro/?fbclid=IwAR0Kr3xJ_mJnHgPX2mvn-sKALb5ndm1gwGPCdzFVQu96ftTPflTXQeLwaR0

https://www.youtube.com/watch?feature=youtu.be&v=9uMgjTugCFU&fbclid=IwAR3uiLxaUtH2XZEKv2vTvGscvNt-BwNeQoPC_qR2zN_2pr0Mbm28pM8sWLs&app=desktop

https://www.lewrockwell.com/2020/05/no_author/the-dubious-covid-models-the-tests-and-now-the-consequences/?fbclid=IwAR1INFbWK4qcM_64ODKqke9QHxXKLFCGdutWsDVC6_d4wC3bpENv0NGOe9w

https://www.lewrockwell.com/2020/05/chuck-baldwin/never-again-2/?fbclid=IwAR2wuY2btqKnXZ3P-HbzNKiH4Wwn8t4m79LKgT-dYsYcpn-vrrDsBybSRgA

https://puntodevistaeconomico.com/2020/05/01/aier-to-avoid-permanent-leviathan-people-must-reclaim-their-rights/?fbclid=IwAR2BDUdAMFeAolp6RaeF4zVQsxW20YMd38sEWcOkWWUlotT3IXUq7tx0lxg

https://www.coordinationproblem.org/2020/04/emergencies-have-always-been-the-pretext-.html?fbclid=IwAR1CN7qctErmhvmg6MtVXY7PqOPZeumLDqGM2-6SZp5Wc2SrOO3V2_nR-3I

https://entrerios24.com/santa-fe-se-armo-liga-de-comerciantes-a-partir-del-10-mayo-abrimos-si-o-si-estamos-al-borde-de-fundirnos/?fbclid=IwAR3IWPMReIgnyDrBut5MZcC8dzZ-unMmVtPX0ilMVUFhZnNdr438-GtTdO4

https://mises.org/wire/protest-france?fbclid=IwAR2LJCEHAwwsZlJsHO_YsGW14mZeNds72CaDgnAU7xmEzuB78kivi57W23E

https://www.lewrockwell.com/2020/04/andrew-p-napolitano/the-land-of-the-free-and-home-of-the-brave/?fbclid=IwAR05PU6Fpzm5iOzkKwbZ5s_13OoSqivix5hN1nyispYWRkDq_XndPQJPIK4

https://www.fundacionlibertad.com/articulo/modelos-matematicos-epidemias-y-por-que-no-somos-mosquitos?fbclid=IwAR2AJqoZL-NLv9sMF0yW5Ixe4u1PJ8x1KEvE72TmUxUJyrjy37eSAkR3mp0

https://www.youtube.com/watch?v=BgK5iXOWf6s&t=7s&ab_channel=DaniM%C3%A1rquez&fbclid=IwAR3G-epfPLePdmYBWamORHvA-aoxZDOOgg6hhLt7l2-c3FzhZlsFCZD7lF8

https://www.youtube.com/watch?v=k0Q4naYOYDw&fbclid=IwAR3tQ0k6ERV1ILyuAiraIewQKD1mDSFOcD254vwOK7Ojh96lwrCTDAlQQUE&ab_channel=JourneymanPictures

https://www.youtube.com/watch?v=T11K7qufnLA&ab_channel=GrupoZonica&fbclid=IwAR1Ktf9OVf3-2jtQA2jkYucxSDa59cYPYv84dyg4ctRXTPGULi_kwrNXisk

https://www.youtube.com/watch?v=cwPqmLoZA4s&feature=youtu.be&fbclid=IwAR1xJBR5yReIrAdQdvrsCOTJyshozBYNSdEdF7yZPMsBb_qtPayUbKSSb3I&ab_channel=JourneymanPictures

https://www.facebook.com/kyesha.williams.7/videos/704941840313508/UzpfSTE1ODg0OTcwNzQ6MTAyMTk5NjUzNzg5MTY2NzA/

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación. Publica como @gabrielmises

De cómo los argentinos pobres financian a Boeing

Por Alejandro Tagliavini. Publicado el 5/5/20 en: https://www.ambito.com/opiniones/de-como-los-argentinos-pobres-financian-boeing-n5100212

El dólar tiene una gran demanda global y eso absorbe inflación. Y entre los demandantes están los argentinos cada vez más incentivados por el Gobierno. Boeing, en el medio.
De cómo los argentinos pobres financian a Boeing

Twitter @BoeingAirplanes
Dos meses atrás Boeing Co. (NYSE:BA) fue a Washington a pedir un rescate de u$s60.000 M para sí y sus proveedores. Había gastado mucho en recompras de acciones mientras se recuperaba del desastre del 737 Max y cuando recién empiezan los efectos de la represión del mercado aerocomercial por parte de los gobiernos.

Pero la decisión de la Fed de utilizar su balance casi ilimitado -en dos meses, creció hasta un récord equivalente al 30% de la economía del país- aumentó tanto la liquidez del mercado, aun cuando aún no ha gastado un dólar en su programa de deuda corporativa que, finalmente, Boeing, luego de publicar sus ganancias trimestrales el 29 de abril, recaudó u$s25.000 M de inversores privados y retiró su solicitud de rescate. Muchas compañías han hecho lo mismo, dijo el presidente de la Fed.

BA el jueves pasado esperaba recaudar hasta u$s15.000 M vendiendo bonos cuyos vencimientos se extienden hasta 40 años, incluyendo disposiciones que aumentarán la tasa pagada si las calificaciones crediticias se reducen a basura. BA tiene una calificación BBB- de S&P Global Ratings, el grado de inversión más bajo. La demanda superó los u$s70.000 M, y Boeing estableció el corte en u$s25.000 M, la mayor venta de bonos corporativos del año en EE.UU. y la sexta más grande registrada.

En rigor, Boeing nunca estuvo en peligro inminente, tenía u$s15.500 M en efectivo a fines de marzo, pero es grande la preocupación por el daño a largo plazo. Con todo, la compañía aún tendrá que reducir 16.000 empleos para adaptarse a un mercado achicado.

Ahora, cómo es que EE.UU. se da el lujo de regalar dinero a dos manos y la inflación no se desmadra. Para entenderlo, hay que llamar inflación a la inflación -valga la redundancia- y no al aumento del IPC que, aunque está muy relacionado, es independiente. La inflación es el exceso de emisión en tiempo real respecto de la demanda, entonces, la moneda se desvaloriza.

Pero el dólar tiene una gran demanda global y eso absorbe inflación. Y entre los demandantes están los argentinos cada vez más incentivados por el Gobierno. Los políticos no entienden un principio filosófico básico: que la violencia destruye, es decir, toda represión policial al mercado logrará el efecto contrario.

Los pesos en circulación se expanden al 70% anual. Si el IPC no se dispara se debe a que la recesión no da para aumentar precios. Pero esto no mide la inflación, un mucho mejor medidor es el blue -porque muestra la desvalorización del peso- que se replicará en los precios ya que siempre se termina en una devaluación oficial, con esta o la próxima administración. Entretanto el Gobierno restringe cada vez más la compra de dólares logrando que más gente se vuelque al blue, es decir, que disminuya la demanda de pesos acelerando la inflación.

Por caso, las escrituras cayeron 49,1% i.a. en marzo, el vigésimo segundo mes de retroceso en la CABA. Y va para peor. Pero antes, cerrar operaciones ya era difícil dadas las restricciones a la compraventa de dólares. Así se desincentivan inversiones tradicionales como es el ladrillo para volcarlas al blue.

Con el objetivo de reconstruir el mercado de deuda en pesos y quitarle presión al dólar, entre varias medidas, la CNV limitó las disponibilidades en dólares de los FCI en pesos al 25% de su patrimonio. Luego dispuso que los fondos en moneda local tienen que invertir el 75% de su cartera en títulos en pesos. Así unos u$s1000 M de inversores que pretendían dolarizarse, se desviarían al blue.

Por cierto, los bonos en pesos resultaron una de las mejores inversiones de marzo porque el Gobierno no dejó de pagarlos. De hecho, arrancaron con paridades de 30% y los que vencieron este año llegaron al 100%. En tanto que los que se canjearon al año que viene ya subieron al 70% y 80%. Este viernes vence el plazo dado a los acreedores en dólares y si hubiera algún acuerdo, se reduciría el miedo a quedarse en pesos, al evitarse el default, bajando la presión sobre el dólar.

Para incentivar, aún más, la migración al blue, ahora solo los bancos y casas de cambio podrán realizar operaciones de compra venta de dólares, así, por caso, se les quita la licencia a las agencias online y, que siga el baile, este fin de semana se estableció el “cepo ultrahard”.

Sea como sea, los compradores de dólares absorben la inflación que de otra manera ocurriría en EE.UU. por culpa de lo que la Fed regala o induce hacia las empresas. Pero más pagan los pobres porque, como no compran blue, pagan la inflación real del peso, que tarde o temprano se trasladará a los precios locales, y pagan la inflación del blue.

Por cierto, la UCA ya estima la pobreza en el 45% con lo que el umbral del 50% se sobrepasará pronto. En términos reales, los salarios cayeron un 15% durante la era Macri hasta hoy y ahora se suma una reducción del 25% por las suspensiones que comprenderían a más de un millón de trabajadores.

Un 50% de los trabajadores registrados privados –unos 3 M- gana neto menos de $45.000. Así, los suspendidos perforarán la línea de pobreza valuada a marzo -cuando la canasta básica subió 3%- en $41.994 para familia tipo, sin alquiler. También ingresarían en la pobreza, el Jefe de Hogar con un hijo ya que, según la edad del hijo, la canasta se ubica entre los $35.000 y 39.000, sin alquiler. Y quedan por sumar, los no registrados cuya reducción salarial es mayor y los cuentapropistas que, por la cuarentena, se quedaron sin nada.

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Asesor Senior de The Cedar Portfolio, Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini