PERO QUÉ MALO QUE ES TRUMP

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 8/11/20 en: http://gzanotti.blogspot.com/2020/11/pero-que-malo-que-es-trump.html

Por supuesto.

Sobre todo, dicho esto desde muchos liberales clásicos.

Es un proteccionista. No entiende nada de libre mercado.

No entiende la libre inmigración.

No volvió al Patrón Oro.

No eliminó al Estado de Bienestar.

No eliminó la CIA ni la FED.

Como ven, un intervencionista total.

Gracias a Dios que los demócratas van a arreglar todo eso.

Estuvo en contra de la libertad de prensa.

Gracias a Dios, ahora todos tienen la libertad para criticar a Trump.

Además, tuvo el atrevimiento de hacer y decir cosas que sólo las personas malas e imbéciles conciben y defienden.

Por ejemplo, se le ocurrió proteger la libertad religiosa contra el lobby LGBT. ¡Qué horror! Homofóbico, discriminador, violador de los derechos humanos.

Osó hablar de Dios, elogió al Cristianismo, al Catolicismo, hasta llegó a hablar de las raíces cristianas de Occidente. ¡Cómo se le ocurre !!!!!!!!!!!!!!!!!! ¿No sabe que Iglesia y Estado están separados?

Defendió que las monjitas no están obligadas a dar preservativos y hasta que un bestia discriminador se negara a hacer una torta para un casamiento homosexual. ¿No ven? ¿Ven de qué modo ha violado los derechos de las minorías explotadas?

En un máximo ejemplo de delirio, que prueba su ignorancia de la Historia, declaró que Jerusalén es la Capital de Israel. Allí lo tienen, aliado de la sinarquía sionista internacional.

Sacó a EEUU de varias guerras internacionales, logró varios acuerdos de paz. ¿No ven al traidor? ¿No ven al aliado de Corea del Norte? Además llegó a decirle a la OTAM que se acabaron los free lunch. Nos dejaron indefensos.

Y no olvidemos que sacó a EEUU del acuerdo de París. ¿No ven su insensibilidad para el tema del medio ambiente? ¿No ven de qué modo quería que el capitalismo nos matara a todos con el calentamiento global? Llegó incluso a pedir que Greta terminara la secundaria. ¡¡¡¡Irrespetuoso !!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!

O sea, un matón, un ignorante, un típico WASP que negó todos los grandes progreso de las Naciones Unidas, de la OMS, de la Unesco, etc. Un símbolo de la decadencia capitalista del hombre blanco contra los profundos progreso de las últimas décadas .

Llegó también a defender los delitos de odio y discriminación que cometen todos los intelectuales de derecha en los Colleges , por los cuales están bien penados y perseguidos. Un energúmeno defensor de inadaptados. Como prueba de ello, llegó a negar que Black Lives Matter y ANTIFA eran manifestantes pacíficos . Y defendió, en el colmo de su osadía, a la historia intrínsecamente racista de los EEUU.

Para colmo, llegó a decir que el coronavirus no es peligroso, que no hay que tenerle miedo, que hay que distinguir entre casos y enfermos, negando los hechos, la ciencia, la voz de los expertos. Se opuso finalmente al sabio Dr. Fauci y además bregó por la apertura de colegios, comercios y servicios religiosos. Delincuente !!!!!!!!!!!!!!!!! ¡Que sea juzgado por al Suprema Corte Internacional de Justicia !!!!!!!!!!!!!!!!!!

Y ahora allí está, viejo prepotente y testarudo, quedando en ridículo, inventando un fraude para negar la voluntad del pueblo.

Por suerte los custodios de la verdad, los fact checkers , lo han iniciado a borrar de los medios de comunicación verdaderamente libres e independientes, no como los pasquines conservadores que circulan por internet ya los cuales ya les llegará su fin.

Ahí tiene. Que recoja lo que sembró. ¿Quiso proponer a una católica, para colmo madre y casada, para la Suprema Corte, votada finalmente por su Senado-escribanía? Que lo pague. Que sufra el escarnio por su supremo atrevimiento.

Por fin nos hemos sacado de encima a este peligroso conservador. Ahora sí que viene un liberal. 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación. Publica como @gabrielmises

La «latinoamericanización» de las elecciones en los Estados Unidos

Por Constanza Mazzina. Publicado el 7/11/20 en: https://www.cronista.com/columnistas/La-latinoamericanizacion-de-las-elecciones-en-los-Estados-Unidos–20201107-0009.html

¿Qué ha pasado que, de repente, el proceso electoral norteamericano tiene tanta prensa? ¿Por qué tanto interés, tanto fanatismo, tantas horas dedicadas a este tema? ¿Comprendimos la importancia y las consecuencias de las elecciones que ocurren allá para nuestros países? O, ¿será que esta vez aquellas elecciones se asemejan mucho a las que ocurren en estas latitudes? Algunas similitudes nos llevan a comprender que, quizás, en este año electoral, un proceso electoral que ocurría como un trámite mas de la vida cotidiana y no la alteraba, se ha convertido en una verdadera batalla. Por lo pronto, podemos señalar ciertos patrones: La creciente polarización. La violencia política. Las denuncias de fraude. El “establishment” político. Todas estas características, tan típicas de nuestras democracias, y que, con distintos matices, han estado presentes en las democracias latinoamericanas de la tercera ola, parecieran haberse exportado a las elecciones de los Estados Unidos. Comencemos por la polarización: en Estados Unidos se está dando lo que el VDEM Project denomina “polarización tóxica”: las sociedades se dividen en «desconfiados mutuos”, en “nosotros contra ellos». La política antagónica. Esta polarización tóxica va más allá de las disputas propias de la democracia sobre políticas (policies), y divide a la sociedad. Por ejemplo, las encuestas de opinión tanto en los EE.UU. como en Turquía muestran que los ciudadanos son cada vez más reacios a aceptar a alguien que apoya a otro partido político como cónyuge, amigo de su hijo o, incluso, como vecino.

Cuando los desacuerdos políticos sobre la política se traducen en el rechazo a los oponentes como un compañero aceptable (tolerancia mutua), la democracia se debilita. La propagación de la polarización tóxica, esa grieta que atraviesa a muchos países de nuestra región, es una estrategia peligrosa. Una vez que las élites políticas ya no creen que los oponentes políticos son legítimos y merecen el mismo respeto, se vuelve menos probable que se adhieran a las reglas democráticas en la lucha por el poder. Como decía Serrafero (2013) “la lógica de la polarización y el conflicto reemplaza a la lógica de la negociación y la resolución pacífica de controversias entre los distintos sectores e intereses”. Esto puede poner en marcha un círculo vicioso de desconanfiaza mutua y una violación de las normas que es difícil de detener. De la mano de ello, dos características que son causa y consecuencia: la violencia política y el fraude. Una reciente nota de la BBC comenzaba diciendo “La Casa Blanca y el Congreso rodeados de rejas, calles cerradas, vidrieras tapiadas, negocios con planes de cerrar antes del anochecer, la Guardia Nacional desplegada, policía y agentes federales en alerta…”. El USA Today y la Universidad de Suffolk mostraron una encuesta según la cual tres de cada cuatro votantes estaban preocupados por una potencial violencia postelectoral y solo uno de cada cuatro estaba «muy seguro» de que la transferencia de poder sería pacífica si Biden derrotara a Trump.

Luces oscuras se ciernen sobre el proceso por las denuncias de manipulación de los votos. Este punto es importante porque el fraude es un cuestionamiento a todo el proceso y su transparencia. Piedra basal de la democracia es un proceso electoral libre y transparente. Si ponen en entredicho esto, el ataque no es solo a Trump o a Biden, sino a todo el sistema. El resultado estará teñido de dudas y el presidente que sea electo en este proceso nacerá con una legitimidad cuestionada. La consecuencia que se ha aprendido es que el proceso electoral no es solo el acto de votar sino de fiscalizar el resultado. Finalmente, el establishment. Muchos presidentes de la tercera ola acrecentaron su popularidad con un discurso rupturista de la “vieja clase política”, pero terminaron convirtiéndose en parte de aquello que denostaban. Así, nos acostumbramos a hablar de las “familias políticas”, fenómeno que en la Argentina lo encontramos a nivel nacional, provincial y municipal. Resulta que la política norteamericana no es ajena a este fenómeno, desde los Kennedy a los Clinton, o los Bush. En los últimos años, los hijos de Donald Trump se han involucrado fuertemente en política, pero, incluso, Biden, antes de ser el vice de Obama en sus dos mandatos, había sido senador por seis períodos. Reelecciones indefinidas de por medio. El mesianismo de Trump no ha hecho sino acercarlo al modo típico en que ejercen el poder los presidentes latinoamericanos.  Hasta ahora, las instituciones norteamericanas han servido de limite a los intentos de concentración del poder alrededor del ejecutivo. Esta contención institucional es vital para la salud de la democracia.

Constanza Mazzina es doctora en Ciencias Políticas (UCA), master en Economía y Ciencias Políticas (ESEADE). Fue investigadora de ESEADE, Fundación F. A. von Hayek y UADE. Fue docente de la Universidad del Salvador en grado y postgrado y en el postgrado en desarme y no proliferación de NPSGlobal. Es profesora de ciencia política en la Fundación UADE.

¿Por qué muchos argentinos están esperando una devaluación?

Por Guillermo Luis Covernton. Publicado el 4/11/20 en: https://issuu.com/desafioexportar/docs/desafio_20exportar_20n_c2_ba_20184

Por mi actividad profesional y docente, converso a diario, (me comunico, porque, por esta pandemia, no veo a nadie desde hacen meses), con muchas personas que están preocupadas con la marcha de la economía. Y una de las preguntas que más se repiten es: ¿Puede venir una fuerte devaluación en breve?

La pregunta es tan recurrente y proviene de personas con intereses económicos y académicos tan diversos, que vale la pena detenernos a analizar las razones que dan origen a esta preocupación tan generalizada.

Una devaluación es la pérdida del poder adquisitivo de la moneda doméstica. Que se refleja claramente en una suba de precios, que no podemos adjudicar a las particulares modificaciones de la oferta o demanda de ciertos bienes. Sino, que por encima de todas estas variaciones, (que operan permanentemente, y transmiten información útil a los agentes económicos), actúa a manera de deslizamiento del valor de nuestra moneda hacia el barranco de la destrucción.

Esta cuestión tiene dos aspectos complejos. En primer lugar se distorsiona la información necesaria para una correcta y racional toma de decisiones, en la búsqueda de ajustar nuestros planes de negocios a las necesidades, patrones de consumo y deseos cambiantes de los consumidores. En segundo lugar, se distorsionan fuertemente las relaciones de precios entre unos bienes y otros. Entre insumos y productos. Entre bienes de consumo y sus sustitutivos alternativos. Entre bienes de producción y los bienes a que estos dan origen.

Todo esto altera muy fuertemente los resultados de los planes de negocios. Que han debido ser anticipados con precisión muy ajustada por los empresarios, en su rol de asignadores de recursos productivos. Es decir, que estas distorsiones destruyen el valor en las empresas, porque convierten en no rentables a proyectos de inversión que fueron concebidos cuando los precios relativos eran diferentes y estos planes de negocios, por lo tanto, sí eran rentables.

Pero esto que relatamos viene ocurriendo desde hacen meses. Si nos ponemos estrictos, viene ocurriendo desde hacen décadas. ¿Pero que es, en concreto lo que los ciudadanos de a pie estamos temiendo que ocurra en estos últimos días o semanas? La preocupación generalizada que desvela a muchos de nuestros conciudadanos es un sinceramiento de la relación de cambio entre el peso y las divisas extranjeras. Y me parece interesante detenernos en este punto, para clarificar el discurso y evitar ser manipulados. Porque es habitual escuchar que el dólar sube. Y muchos alegan que esto ocurre porque faltan dólares. Pero si intentamos adquirir cualquier divisa extranjera, euros, yenes, reales brasileños, observaremos que sus precios en pesos también han subido. Y que sus cotizaciones guardan estricta relación con el cociente entre sus precios en otros mercados del mundo. Por ende, no es el dólar el que sube. Es el peso el que ha perdido valor.

Y este deterioro en la relación de cambio de nuestra moneda, con cualquier otra divisa, que como decimos, todas cotizan contra el peso a precios que son estrictamente proporcionales a sus cross rates, es decir a sus relaciones de cambio recíprocas en otros mercados del mundo, (porque opera un arbitraje instantáneo, de operadores de cambio muy entrenados) es un deterioro que también puede verse en la cotización del peso contra otros activos, como el oro, o cualquier commodity agrícola de los de gran mercado en nuestro país.

¿Y porque es tan importante esta relación entre nuestra moneda y todas las demás divisas, que reflejan los precios de los distintos bienes y servicios que importamos y exportamos? Porque de ella depende el equilibrio de nuestra balanza comercial y la competitividad internacional de nuestras producciones exportables. Es decir que dado un nivel de productividad de nuestra economía, dado un nivel de eficiencia productiva de nuestras empresas, para producir ciertas cantidades de bienes y servicios con específicas cantidades de insumos, que pueden ser locales o importados, la variación de las relaciones de cambio entre nuestra moneda y las divisas extranjeras, vuelve a destrozar cualquier planificación y sistema de producción diseñado por los empresarios.

Entonces, nos preguntaremos: ¿Cuál debería ser la “adecuada” relación de cambio? ¿Por qué todo el mundo se pregunta si esta relación está por alterarse contra la cotización del peso? Queda claro que el equilibrio del tipo de cambio se alcanza cuando los operadores dejan de demandar divisas para importaciones, dado que el precio es demasiado elevado como para que los productos o servicios que intentan introducir, lleguen al consumidor a precios competitivos. Que es exactamente lo contrario de lo que se observa en este momento. Y asimismo, los exportadores ralentizan sus ofertas de divisas, cuando los precios que reciben en los mercados extranjeros les aportan unas cantidades de moneda extranjera (fijadas por los precios internacionales), que cuando se convierten a moneda local, al tipo de cambio imperante, no alcanzan a cubrir los costos de producción y la rentabilidad requerida, dado el nivel de riesgo asumido.

Por lo tanto, lo que está desvelando a nuestros empresarios, en estas últimas semanas es que el nivel de tipo de cambio no se exhibe como competitivo. Los llevaría no solo a exportar grandes cantidades de insumos, sino que, al abaratarse tanto, en relación a los costos internos, incrementados por la inflación reciente, hasta resulta conveniente importar el producto completo que producen, porque se consigue más barato que incurriendo en los costos de producirlo localmente.

Asimismo, los exportadores tienen que reducir a un mínimo su inversión en insumo y materiales, porque los pesos recibidos por la conversión de las divisas obtenidas por sus exportaciones no están llegando a cubrir sus costos de producción y logística. Cuando esta situación se generaliza de tal forma, no tiene sentido discutir con las autoridades económicas si el tipo de cambio es aún competitivo, a los niveles presentes, o si las exportaciones que todavía se realizan son un fenómeno inercial de liquidación de producciones a pérdida. Y hay una verdadera avalancha de solicitudes de importación.

La confesión del desequilibrio originado en una política cambiaria arbitraria y perjudicial para nuestras producciones llega de la mano del discurso oficial que restringe el acceso a las divisas para importar, y exhibe una caída inusitada de las reservas de monedas extranjeras en poder del banco central.

Institución que, a su vez, enfrenta una demanda creciente de divisas, ya no solo para importar para producir, sino en una verdadera estampida de ahorristas que buscan sustraer sus recursos de los mercados financieros a efectos de atesorarlos en divisas y no exponerlos a los riesgos de prestarlos para financiar la producción doméstica, ante la caída de los niveles de actividad de las empresas locales y el crecimiento inusitado de los índices de cumplimiento de las operaciones pactadas en los mercados de ahorro. Y todo este fenómeno es acompañado por la suba notoria de las tasas de interés, que indican una elevación de los niveles de riesgo. Todo lo cual mueve a los ahorristas a exigir una remuneración más elevada por su abstención de consumo presente.

Cuando aparecen todos estos indicios, que empresario, consumidores, analistas, banqueros y calificadores de riesgo observan permanentemente y que exhiben niveles de distorsiones tales que ya resultan muy familiares, para aquellos que ya han vivido experiencias de estallidos cambiarios, el futuro se torna previsible.

¿Hay un solo resultado posible, frente a toda esta situación descripta? No necesariamente: Pero está muy claro que la única forma de desactivar esta verdadera bomba cambiaria que se ha ido configurando, por la negativa a mantener liberadas las variables económicas que orientan las decisiones en una sociedad  que crece y prospera, es generar un shock de confianza, a partir del reconocimiento de una situación que es observada unánimemente. Y que requiere de una reducción de la presión fiscal, que recomponga la rentabilidad y competitividad de las empresas que pueden exportar. Y de aquellas que pueden producir con calidad y precio. Que permita que los consumidores sustituyan voluntariamente importaciones y no que lo hagan obligados por aranceles prohibitivos, que además, cierran el ingreso de nuestras mercaderías a los países discriminados por estas tarifas. Estas conductas son graves, porque los países afectados aplicarán impuestos como represalia. Lo cual seguirá agravando la escasez de divisas. Asimismo, deberán darse señales muy claras y bien determinadas de una reducción efectiva del gasto fiscal que libere recursos para el consumo y la producción privada que son el verdadero motor de la economía. Y permitan una reducción de la presión impositiva que reduzca los costos locales e incremente la competitividad.

En la medida que no veamos este tipo de medidas radicales, los argentinos seguiremos pensando que el ajuste de las variables distorsionadas por políticas cambiarias equivocadas, será inminente, repentino y muy fuerte.

Esperemos que todavía no sea tarde para aplicar los correctivos necesarios y dejar de alambrar las decisiones económicas que son materia de análisis de los empresarios y nunca de un grupo de funcionarios que se asuma como la elite iluminada  que pretenda manejar variables que dependen y condicionan las decisiones individuales de los ciudadanos que los han elegido.

Guillermo Luis Covernton es Dr. En Economía, (ESEADE). Magíster en Economía y Administración, (ESEADE). Es Profesor Titular de Finanzas Públicas, Macroeconomía, y Emprendimiento de Negocios en la Pontificia Universidad Católica Argentina, Santa María de los Buenos Aires, (UCA). Ha sido profesor de Microeconomía, y Economía Política en la misma universidad.  Fue corredor de granos y miembro de la Cámara Arbitral de Cereales de la Bolsa de Comercio de Rosario. Fue asesor de la Comisión Nacional de Valores para el desarrollo de mercados de futuros y opciones. Es empresario y consultor.

Urgente llamado humanitario

Por Alejandro A. Tagliavini: Publicado el 4/11/20 en: https://alejandrotagliavini.com/2020/11/04/urgente-llamado-humanitario/

 La ajustada elección, contra todas las encuestas y una fuerte campaña mediática anti Trump, evidencia dos temas. Primero, los medios están alejados de la gente, y deberán hacer cambios o van a perecer frente a las personas y sus aficiones a las redes sociales. Segundo, muchas personas, sino la mayoría silenciosa, no quieren las cuarentenas y demás represiones al derecho humano de la libertad. Y el mundo deberá entenderlo o arriesgarse a lamentables protestas, cada vez más violentas, en todo el mundo.

             McQuillan y Koehler dicen que Biden va al socialismo. Apoyaría el Green New Deal -una toma de control estatal camuflada sobre el cambio climático-, un sistema bancario administrado por la Reserva Federal y el Servicio Postal con control sobre el dinero, y ampliaría el muy deficiente Medicare. Todo financiado con más impuestos que siempre pagan los pobres, porque los ricos los esquivan aumentando precios o bajando salarios.

             No sé si tienen razón. Para empezar, los políticos no cumplen su palabra. Y tampoco creo que Trump sea un adalid de la libertad, no lo votaría. Pero el problema global más grave hoy son las cuarentenas y demás represiones estatales y Trump las terminaría. Y todo por un virus que causó la muerte de menos del 0,02% de la población global cuando la gripe española, por caso, mató al 2,4%.

                 Argumentar que el virus podría desarrollarse exponencialmente es ciencia ficción frente a una catástrofe real, no supuesta, provocada por estas cuarentenas de la que, por razones de espacio, solo veremos la desnutrición.   

                 El libre mercado no es el que la derecha conservadora dice: la libertad para las grandes corporaciones. Todo lo contrario, es ausencia de coerción -violencia, policial- estatal que favorece a los poderosos, de modo que las personas comunes puedan trabajar e interactuar en paz. Y de aquí la eficacia del mercado porque, mientras el Estado se impone violentamente, las personas cooperan logrando la eficiencia dado que, al ser voluntarias las interacciones se realizan solo cuando ambas partes ganan, obtienen lo que prefieren.

                   Así, como muestra Suecia, las sociedades en libertad resuelven las epidemias con eficacia cuando la violencia del Estado llega al punto de que, la policía del Reino Unido, advirtió que es un “deber cívico” delatar a los vecinos que violan las restricciones. Me recuerda a los delatores de judíos ante la Gestapo.

                    Por las restricciones, según la OIT se perdieron 305 millones de empleos. Los agricultores se ven afectados por bloqueos que limitan el acceso a sus tierras, plantar o cosechar o acceder a los mercados y vender productos o comprar insumos. Ya 1,5 millones de neoyorquinos, en la ciudad más cosmopolita del globo, dependen del reparto de alimentos. Pero más grave es lo que cuenta Oxfam, organización en todo caso de izquierdas: 12.000 personas por día morirían de hambre por las cuarentenas, aunque Oxfam y la ONU son bastante incoherentes y lo atribuyen “a la pandemia y a las restricciones de los gobiernos”.

                    Seamos claros: quienes no trabajan es porque el gobierno lo impide. Según la ONU, el número de personas en crisis nivel de hambre se elevará a 270 millones a fin de año, 82% más que en 2019. Y esto en un planeta en el que sobran alimentos, dice Oxfam.

                     Y por esto hago un sincero llamado humanitario: terminar de manera total y definitiva con toda represión estatal.

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Asesor Senior de The Cedar Portfolio, Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini

Para evitar una nueva crisis, necesitamos un piloto que sepa volar este avión

Por Aldo Abram: Publicado el 3/11/20 en: https://www.elliberal.com.ar/noticia/546491/que-numero-salio-sorteo-tombola-santiaguena?utm_campaign=ScrollInfinitoDesktop&utm_medium=scroll&utm_source=nota

Para entender lo que pasa con la economía argentina, podemos imaginarnos un avión que intenta volar y lleva una enorme sobrecarga de problemas. El combustible de la nave es la confianza de argentinos y extranjeros. Cuanto mayor es ésta, más tiempo puede volar y a más altura. Si es poca, entonces no podrá levantar mucho del piso y, quizás, empiece a descender con riesgo de estrellarse. Por eso, con su gestión, un gobierno debe ocuparse de aliviar el peso de los problemas y proveer el combustible necesario.

Con su discurso y las medidas que toma puede incrementar la credibilidad en un futuro de prosperidad del país; lo que atraerá el ahorro e inversiones de argentinos y extranjeros, permitiéndoles desarrollarse. Una gestión mediocre implicará un crecimiento de igual tono. En tanto, si no cumple las promesas, o las políticas instrumentadas son malas, veremos cómo todos pierden la fe en el futuro del país y los inversores tratarán de sacar sus capitales del país; mientras la gente empieza a ahorrar en dólares que van a parar al fondo del ropero, una caja de seguridad o al exterior. Así, con menor financiamiento, consumo e inversión, la economía entrará en una de sus habituales crisis.

Lo que estamos viendo actualmente en la Argentina es justamente el resultado de la pérdida de credibilidad en el país y es algo previo a la pandemia. La cuarentena solamente profundizó el impacto negativo en la economía y el bienestar de la gente. De hecho, el cepo fue una medida que simplemente buscó restringir las posibilidades de huir del peso y de sacar nuestros ahorros e inversiones de la economía local. Sin embargo, es insostenible en el tiempo; ya que implica mantener un nivel de valor de dólar oficialque no reconoce todo lo que el Banco Central (BCRA) está depreciando el peso para quitarle a la gente poder adquisitivo y transferírselo al gobierno para que pueda seguir gastando de más.

La prueba de que ese tipo de cambio es artificialmente barato es que cerca de 4.000.000 de argentinos compraban “dólar ahorro”, a pesar de que debían pagar un 30% extra de impuesto PAÍS. El BCRA les compra a los exportadores sus divisas a ese valor artificialmente muy bajo; por lo que pierden incentivos a vender al exterior y traer moneda extranjera. Por otro lado, los importadores pueden comprar afuera con dólares “baratos” para vender en el país, aumentando la demanda de moneda extranjera de las reservas internacionales. Es obvio que el resultado será que éstas tenderán a bajar. Cabe aclarar que sobre los flujos financieros con el exterior también ocurre algo similar; por lo que no es de extrañar que esto lleve al BCRA a instrumentar más restricciones, para que no le compren dólares. Sin embargo, éstas sólo generan un alivio coyuntural y, luego, vuelve la caída de su stock de divisas; lo que lleva a nuevas limitaciones y así en un círculo vicioso que termina en una crisis monetaria y cambiaria.

Hay que aprender del pasado. En los 70 años anteriores al cepo de Cristina Fernández de Kirchner hubo 23 cepos y todos terminaron en forma muy traumática debido a que se los intentó sostener indefinidamente. Sin embargo, de este último se pudo salir sin una crisis porque cambio el gobierno y éste prometió que iba a resolver los problemas de fondo de la Argentina. Ello despertó credibilidad; lo cual mermó la salida de ahorros de locales y extranjeros, permitiendo abandonar el cepo. En definitiva, éste último se usa para moderar la fuga de capitales. Lamentablemente, luego, no se realizaron las reformas estructurales prometidas, y a partir de 2018, se entró en crisis por la imposibilidad de mantener sin resolver indefinidamente los problemas de fondo.

Por lo tanto, para evitar una crisis y salir del cepo en forma poco traumática, el gobierno del Presidente Alberto Fernández debería anunciar que avanzará en las reformas estructurales pendientes y las llevará a cabo para despertar credibilidad; poder salir del control de cambio en forma poco traumática y lograr crecer fuerte en el tiempo.

¿Cuáles son esas políticas?

a) Eliminación y reducción gradual de impuestos: Revisión integral de la estructura tributaria a fin de suprimir gravámenes de muy escasa recaudación, reducir su peso y simplificar su administración por parte de los contribuyentes. Es imposible pensar que alguien invertirá en un país que está en el puesto 21, entre 190, en un ranking de los que más exprimen a sus empresas con impuestos o, según el Banco Mundial, una PyMe que pagará todos sus tributos es altamente probable que pierda plata. Por supuesto, sería demagógico plantear esto sin aclarar que demandará hacer más eficiente el gasto público para llevarlo a niveles que sean pagables con una imposición razonable.

b) Reforma de la administración nacional: Su objetivo es reducir sustancialmente el número de empleados de la Administración Nacional y las erogaciones innecesarias, asegurando que ninguna persona pierda ingresos en lo inmediato y que tenga oportunidad de reinsertarse y progresar. Comprende: i) Cambios en las normas laborales del sector público para incorporar la gestión por resultados. Continuar con la digitalización y las mejoras en la tecnología informática. ii) un Decreto con nueva estructura (hay un organigrama propuesto) en el marco de las atribuciones establecidas en la Ley 25.164, de Empleo Público. Se definirán las unidades administrativas dependientes de cada uno de los ocho ministerios, hasta el nivel de direcciones nacionales, direcciones generales y organismos descentralizados. El decreto establecerá la dotación de personal de cada unidad administrativa, por categoría. iii) Designación de los ministros de la nueva estructura. En forma transitoria, por 90 días, las unidades administrativas de la vieja estructura son asignadas a cada uno de los nuevos ministerios. En ese plazo cada nuevo ministro cubre los cargos de la nueva estructura dando prioridad al personal en disponibilidad. Una vez completado el re encasillamiento del personal, los que no hubieran sido reubicados en la nueva estructura quedarán en la condición de disponibilidad establecida por la Ley N° 25.164 Art 11 (No cumplen tareas; pero cobran un sueldo por uno o dos años. Así se evita el costo social de que queden sin ingresos.). iv) Incentivos a las empresas que los contraten: ej: eximición de los aportes patronales durante un período de dos años y subsidio sobre los gastos de capacitación en el nuevo empleo. Jubilación temprana a quienes, quedando en disponibilidad, no hubieran conseguido empleo en dos años y tengan más de 60 años de edad.

c)Desregular la economía: Armar un nuevo sistema con las normas que son realmente necesarias y derogando todas las otras, de las más de 67.000 existentes, que no estén incluidas

d) Reforma laboral. Privilegiar los acuerdos laborales a nivel de empresa sobre los acuerdos colectivos a nivel de sector de actividad. Ello requerirá que se unifique la representación de los trabajadores de la empresa. Esta reforma requiere un cambio en los artículos 17, 18 y 19 de la Ley 14.250 de Convenciones Colectivas (por DNU o por Ley). Asegurar la libertad sindical. Desregular y simplificar los controles administrativos de la autoridad de aplicación, y de la policía laboral. Modificar mediante decreto reglamentario, el Art 84 de la Ley de Contrato de Trabajo para aumentar la productividad y reducir el sobrecosto y el riesgo laboral. Reducir el costo y riesgo de despido, respetando los derechos adquiridos, mediante la supresión hacia adelante de la indemnización por despido (reforma de los artículos 231 a 255 de la Ley de Contrato de Trabajo, por DNU o Ley) compensado por un fondo y seguro de desempleo.

De esta forma, los argentinos y extranjeros confiarán que, si ahorran o invierten en el país, no se los exprimirá con impuestos ni se les avasallará su derecho de propiedad. Serán ellos los que decidirán sobre sus ahorros o negocios y no los funcionarios de turno a través de una maraña de regulaciones. La Argentina volverá a brindar oportunidades de hacer inversiones rentables. Con una legislación laboral que promueva la creación de empleos productivos, se podrán crear puestos de trabajo digno para todos los que lo perdieron por la crisis y la cuarentena, los que hoy sobreviven pobremente con planes asistenciales, aquellos que antes tenían un cargo público que no le era útil a la sociedad y todos los jóvenes que se incorporan al mercado laboral cada año. Así podremos gestar mayores oportunidades de progreso para todos los argentinos.

Aldo Abram es Lic. en Economía y fue director del Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados de Argentina (Ciima-Eseade). Publica como @AbramAldo .

Argentina y Wall Street esperando los resultados de las elecciones en Estados Unidos

Por Alejandro A. Tagliavini: Publicado el 3/11/20 en: https://www.dataclave.com.ar/economia/argentina-y-wall-street-esperando-los-resultados-de-las-elecciones-en-estados-unidos————————_a5fa0bcdcdaaeb8185c91bf06

La economía de EE.UU. creció 7,4 % (33,1% anualizado, récord) en el tercer trimestre, superando las expectativas. Pero el PBI todavía está 3,5% debajo del pico anterior a las cuarentenas. Si este martes gana Trump, Wall Street podría ponerse eufórica. Todas las encuestas dan por triunfador a Biden, pero algunos tienen dudas.

Entretanto, el BCRA, para “controlar” al dólar, en octubre vendió casi US$ 1.000 M. Y Paraguay que no reprime al dólar ni tiene retenciones ya está entre los principales exportadores de soja y su banco central con exceso de dólares. A ver, el dólar no se dispara, el peso cae por la inflación, el exceso de emisión monetaria en tiempo real: 

En octubre la Secretaría de Finanzas obtuvo $420.583 M, finalizando el mes con un financiamiento neto positivo de unos $250.000 M, el mayor rollover del año. Pero esto se debe básicamente a personas no pueden salir al exterior. De hecho, gran parte se recaudó con instrumentos dólar linked que, por cierto, podrían muy bien ser defaulteados y, aun cuando se sincere la devaluación, para entonces probablemente se haya ganado más con el oro.

Pero como toda represión al mercado, esto no es natural y, por tanto, más temprano que tarde estallará por algún lado. Economía pretende mostrar un ordenamiento monetario y anunció que hasta fin de año no pedirá dinero al BCRA, financiándose con deuda del mercado local, buscando reducir la emisión. Lo que elevará las tasas provocando recesión, ergo, caída en la demanda de dinero en tiempo real con lo que -recordando que inflación es sobreoferta de dinero en tiempo real- esta sobreoferta seguirá porque la demanda caerá más que la oferta.

A la vez, Economía informó que la recaudación creció encima de la inflación, casi 44% i.a. en octubre. Pero el blue, que muestra con más certeza la inflación -ya que es la devaluación del peso, no el aumento del IPC encorsetado por el gobierno- subió 143%, o sea que la recaudación cayó brutalmente en términos reales, reales de los de verdad.

Ahora Argentina tiene un problema de, por lo menos, mediano plazo porque no se ven ideas claras en la oposición. El principio filosófico de todo esto es que la violencia siempre destruye, como ya lo sabían los filósofos griegos, i.e. Aristóteles, que la definían como aquello que pretende desviar al cosmos de su curso natural. Es decir, cualquier represión estatal -utilizando el monopolio de la violencia, su poder policial- es necesariamente destructivo.

Entre los que critican el gasto hay quienes están de acuerdo con la cuarentena o lo estaban y, ahora, que toca pagar la fiesta, se desdicen. A ver, los confinamientos cuestan mucho dinero y, siendo el Estado el responsable, tiene que aumentar el gasto. De modo que, para bajar el dispendio estatal, debe empezarse por levantar toda restricción al mercado.

Por cierto, más allá de que las personas en libertad pueden manejar cualquier epidemia con mayor eficacia que la proverbial ineficiencia estatal, las consecuencias de las represiones -violencia- estatales conllevan consecuencias mucho más negativas que las del virus: como relata Oxfam, los desnutridos en el mundo aumentarán hasta 270 millones este año, 82% más que en 2019.

Luego, como dice el keynesianismo, el gasto estatal -eventualmente financiado con emisión monetaria- ¿estimula la demanda de bienes y servicios y así, en un círculo virtuoso, aumenta la producción absorbiendo oferta monetaria, evitando la inflación (la sobreoferta)? O ¿es contraproducente como dice la oposición? Pues lo que destruye es la violencia, no otra cosa.

Desde el 2003 hasta el 2016, el gasto del sector público consolidado pasó del 22,7% al 41,5% del PBI y, desde entonces, se disparó tipo Space X. Pero el error de los críticos del gobierno consiste en creer que el Estado solo puede financiarse de tres modos: deuda, emisión y recaudación impositiva. En estos tres casos sí se utiliza la fuerza policial del Estado, con la que se recaudan los impuestos, se impone el curso forzoso de la moneda que se emite y, finalmente, se toma deuda precisamente garantizada por el cobro coactivo de impuestos. Y por ello son destructivos.

La emisión monetaria tampoco sería un problema si la economía creciera al ritmo necesario para absorber esos billetes. Pero como el PBI no crece, el exceso de emisión -en tiempo real- es inflación, desvaloriza el peso. La carga impositiva destruye porque es dinero coactivamente retirado del trabajador, lo que resulta en ineficiencia desde que la eficiencia es definida por cada persona, ya que supone el servicio más adecuado a la necesidad de cada individuo, en tiempo real. En cuanto al endeudamiento estatal, en principio, provoca una suba de tasas dificultando crédito para el sector productivo.

Pero no es cierto que estos tres sean los únicos métodos para financiar el gasto, no existe relación directa entre aumento del gasto público y caída del PBI. Eventualmente, por caso, el Estado podría vender parte de las casi infinitas propiedades que posee -edificios deshabitados como la imponente residencia de Mansilla en Belgrano, innumerables terrenos, pasando por empresas y mucho más- y con lo recaudado solventar ese gasto. Y esto sería reactivador desde que propiedades inutilizadas o ineficientemente manejadas pasarían a contribuir al crecimiento del PBI. 

Con deshacerse de estas empresas el ahorro sería de $347.274 M en 2021, como twitteó Ramiro Marra:

Otra propuesta de la crítica opositora es la de echar empleados públicos. Pero hacerlo hoy es contraproducente porque, dado que la oferta y demanda de trabajadores está encorsetada por leyes laborales, esto produciría un desempleo que, entre otras cosas, potenciaría el delito. De modo que, antes, debe desregularse el mercado laboral para que se produzca plena ocupación, al principio con salarios muy bajos -mejor que nada- y, luego, habrá que desregular el panorama empresario y de inversiones de modo que crezcan, demanden mano de obra y así aumenten las remuneraciones.

Por cierto, ese es el modo de combatir el delito: logrando plena ocupación y salarios dignos y no con más represión policial que, por el contrario -otra incoherencia- aumenta el gasto estatal.

Ahora, desregular el mercado laboral es complicado porque los gremios se opondrían, y tienen mucha fuerza represiva a partir del Estado que se las garantiza: por ejemplo, obligando a los trabajadores, incluso a los no afiliados, a aportar dinero a los sindicatos. De modo que, el primerísimo acto de gobierno, que la oposición ni cuenta, es la desregulación de la actividad sindical de manera que existan todos los sindicatos que quieran -o no- los trabajadores y que aporten, o no, a los que prefieran.

Así las cosas, como muestra este gráfico de Infobae Profesional, no hay inversión rentable, contra el blue. El Merval, ajustado por CCL, está en alrededor del 17% de su máximo, en 2018, cuando llegó a los USD 1800. 

De modo que Argentina está fuera de foco como para que las elecciones en EE.UU. puedan, en principio, interesar. En cuanto a Wall Street, viene aflojando ante las dudas por los comicios y la falta de acuerdo por más “incentivos” fiscales (léase, burbuja para hoy inflación para mañana).

La economía de EE.UU. creció 7,4 % (33,1% anualizado, récord) en el tercer trimestre, superando las expectativas. Pero el PBI todavía está 3,5% debajo del pico anterior a las cuarentenas. En tanto que el índice de manufacturas (ISM manufacturing index) subió al 59,3 desde el 55,4 superando también las expectativas.

Si este martes gana Trump, Wall Street podría ponerse eufórica. Todas las encuestas dan por triunfador a Biden, pero algunos tienen dudas. Este gráfico de JP Morgan muestra que las apuestas a favor de Trump superan a las del 2016:

Y este martes el mercado estará muy atento a los resultados, que podrían ir anticipándose, a raíz de que el voto por correo ha aumentado mucho y gran parte ya ha sido emitido, y algunos Estados como Florida y Carolina del Norte pueden contar esos votos antes del día de las elecciones y publicarlos apenas cierre la votación.              

Ahora, supuestamente Wall Street ganaría con el triunfo de los republicanos porque favorecerían a las grandes corporaciones. Sin embargo, el récord de crecimiento del S&P 500 se lo lleva Bill Clinton que, aun siendo demócrata, hizo uno de los gobiernos más pro mercado de la historia moderna de EE.UU., incluso más que Reagan:

El Dow Jones cayó en octubre -4,61% y casi -6% en el año con la recuperación del lunes, el S&P 500 -3,33% en octubre y gana 1% en 2020 y el Nasdaq 100 cae -3,2% en el mismo mes, y siguió cayendo ayer, pero aun sube 26% en lo que va del año. Decepcionaron los resultados de beneficios de las tecnológicas y, entre viernes y lunes, Apple (NASDAQ:AAPL) bajó más de -6%, Amazon (NASDAQ:AMZN) y Facebook (NASDAQ:FB) más de -7,50% y, la sorpresa, Twitter (NYSE:TWTR) se hundió casi -27%. Se salvó Alphabet (NASDAQ:GOOGL), que supera el 4,50% de subida.

Entretanto si el oro no termina de dispararse es, precisamente, porque apurados por sus balances críticos, los bancos centrales han sido vendedores netos en el tercer trimestre.    

Según Ego Von Greyerz hay que prepararse para “el peor colapso de la historia humana”. EE.UU. es un país en bancarrota con déficits presupuestarios desde 1930, excepto cuatro años en las décadas de 1940 y 1950. La consecuencia ha sido una deuda en aumento exponencial hasta los USD 27 B. Von Greyerz cree que la deuda podría llegar fácilmente a USD 100 B, o incluso 1000 B cuando estalle la burbuja de los derivados.

Cuando comenzó la crisis de 2006, el balance de la Fed era de USD 830.000 M: 

Mirando los déficits presupuestarios previstos para los próximos 4 años, más los problemas acelerados en el sistema financiero, es probable que el balance de la Fed explote. El nuevo presidente inundará la economía de dinero y así los mercados de valores quizás se dupliquen en un período de 9 a 18 meses, pero luego podrían caer más del 90% en términos reales, y esta vez que los bancos centrales no podrán salvarlos.

Imprimir cantidades ilimitadas de dinero siempre tiene consecuencias. Desde 1971 el dólar ha perdido un 98% en términos reales, frente al oro:

Según Von Greyerz, el dólar está comenzando ahora su viaje final a cero, como muestra la tabla. Podrían utilizar “computadoras cuánticas”, ironiza, que pueden imprimir billones y miles de billones de dólares.

Así, finalmente, estallarán las materias primas, hoy en un mínimo de 50 años frente a las acciones a las que podrían superar en 20 veces, según se muestra en el gráfico siguiente. Y estas materias primas, por cierto, incluyen a la gallina de oro argentina -que están matando con las retenciones- la soja, como señalaba en una columna anterior.

Oro, plata y platino superarán ampliamente a las acciones. El Dow Jones perderá 97% frente al oro en los próximo cinco años, estima Von Greyerz, en tanto que Goldman Sachs espera que alcance los USD 2.300/onza en 2021, objetivo que podría resultar muy conservador.

 En fin, si bien mantener metales físicos almacenados en bóvedas seguras fuera del sistema bancario y bursátil -ya que ambos podrían estallar- es costoso, muchos lo recomiendan, incluso más que las acciones de las mineras de oro que hoy tienen una mejor performance que el metal físico.

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Asesor Senior de The Cedar Portfolio, Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE. Síguelo como @alextagliavini

El ministro Guzmán se acordó tarde de dar señales de disciplina monetaria

Por Roberto Cachanosky. Publicado el 2/11/2020 en: https://www.infobae.com/opinion/2020/11/03/el-ministro-guzman-se-acordo-tarde-de-dar-senales-de-disciplina-monetaria/

Economía renunció a recibir en noviembre y diciembre Adelantos Transitorios del Banco Central, pero podrá contar con unos $800.000 millones de saldo de giro de utilidades de la entidad del año anterior

El ministro de Economía emitió un comunicado anunciando que en el último bimestre del año el Tesoro no hará uso de los Adelantos Transitorios del BCRA (EFE)

El ministro de Economía emitió un comunicado anunciando que en el último bimestre del año el Tesoro no hará uso de los Adelantos Transitorios del BCRA (EFE)

Al inicio de la semana, antes que el mercado financiero comenzara a operar, el Ministerio de Economía emitió un comunicado anunciando que en el último bimestre del año el Tesoro no hará uso de los Adelantos Transitorios del BCRA. De acuerdo con la Carta Orgánica del Banco Central, que es una ley, sólo puede asistir al Tesoro considerando los siguientes límites: 12% de la Base Monetaria, 10% de los recursos en efectivo que el Gobierno nacional haya recibido en los últimos 12 meses (un límite muy difuso) y, en casos excepcionales, hasta el 10% adicional del monto citado en el párrafo anterior. Es decir, hasta el 10% de los recursos en efectivo.

Al momento de redactar esta nota, el stock de adelantos transitorios era de $1,4 billones. Según los parámetros enumerados en el párrafo anterior por nivel de base monetaria podía girarle $268.800 millones y por la duplicación del 10% de los ingresos tributarios otros $1,1 billones, de manera que el BCRA ya está en el límite de lo que le permite la Carta Orgánica de la Entidad, sólo modificable por una ley del Congreso.

La otra opción que tiene el BCRA es emitir por el giro de utilidades que se “inventaron” al cambiar a fines de 2019 la forma de valuar las Letras Intransferibles que le entregó el Tesoro al BCRA a cambio de quitarle reservas en divisas. Eso se hizo intensamente en el anterior período K, y se repitió en el último balance semanal de la entidad del año anterior, que mostró una utilidad de $2 billones.

En lo que va del año el BCRA le giro “utilidades” al Tesoro por $1,2 billones, lo que significa que todavía le quedan $800.000 millones para emitir y transferir a la Administración Central. En otras palabras, el déficit fiscal podría seguir financiándose con emisión monetaria pero no vía los Adelantos Transitorios.

Al 30 de octubre la base monetaria era de $2,3 billones, el doble del nivel que tenía a comienzos del año. En rigor, parte de esa emisión se transformó en Leliq y Pases, por un total de $2,4 billones, con lo cual parte del déficit fiscal se financió con emisión y parte con deuda del BCRA que no puede pagar porque no genera utilidades genuinas para honrar la devolución el principal y los intereses.

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Así, el Central generó un crecimiento de $1,4 billones de la deuda emitida para financiar el déficit fiscal, y con eso armó una “bomba de tiempo” muy sensible en términos de perspectivas de inflación, que se agrava con la emisión monetaria remanente; o bien la repetición de un plan Bonex, como a fines de 1989, si la gente fuese a retirar los depósitos en pesos de los bancos.

Crowding out

El ministro Martín Guzmán dice que va a comenzar a financiar el déficit fiscal del último bimestre del año con colocación de deuda en el mercado interno. Eso significa desplazar al sector privado del mercado crediticio. Al 27 de octubre el BCRA tenía colocadas Leliq y Pases por el equivalente al 47% del total de depósitos en pesos del sector privado. Es decir, el Estado ya absorbe casi la mitad del ahorro de los particulares en el sistema financiero y deja escaso margen para que haya préstamos a tasas accesibles al resto del mercado.

La intención de Economía es tratar de reducir las expectativas inflacionarias, pero no queda claro su mensaje, porque sólo se refirió a uno de los principales componentes de la emisión originada en el sector público, los adelantos, pero nada dijo de las transferencias de utilidades del BCRA.El problema que todavía le queda pendiente por resolver a Economía y al Banco Central, y que puede generar una disparada del tipo de cambio y de los precios, es la caída estacional en la demanda por moneda (Reuters)El problema que todavía le queda pendiente por resolver a Economía y al Banco Central, y que puede generar una disparada del tipo de cambio y de los precios, es la caída estacional en la demanda por moneda (Reuters)

Y aunque en el último bimestre no se emita moneda para financiar al Tesoro, el problema que todavía le queda pendiente por resolver y que puede generar una disparada del tipo de cambio y de los precios es la caída estacional en la demanda por moneda. Aunque el Central no emita un solo peso más para financiar el déficit fiscal, la expansión previa es tan grande que se ha convertido en una bola de pesos imparable.

Desempeño de la recaudación de impuestos

El ministro afirma en el comunicado en la apertura de la semana que “la paulatina y aún incipiente recuperación de la actividad económica ha repercutido positivamente en la recaudación impositiva”. Es cierto que los ingresos fiscales de octubre superaron la inflación anual, pero también es cierto que impuestos claves como el IVA-DGI y sobre los Créditos y Débitos Bancarios, que reflejan el nivel de actividad económica, crecieron nominalmente 26,4% y 25,8%, respectivamente, ubicándose entre 12 y 13 puntos porcentuales por debajo de la inflación anual.

Por tanto, conviene insistir en que el ministro se acordó tarde de comenzar a poner orden monetario, porque ahora tiene el reloj de las Leliq que sigue corriendo y se suma la caída en la demanda de moneda nacional.

¿Fue culpa de la pandemia – cuarentena este desborde monetario? Considerando que antes de que se produjera la crisis sanitaria el BCRA ya había dibujado utilidades por $2 billones para poder emitir y transferirle al Tesoro con la idea de ponerle dinero en el bolsillo de la gente para reanimar el consumo, pareciera que ya estaba en la mente del Gobierno. Lo que cambió fue el motivo por el cual se generó este festival de expansión de pesos.

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE. Síguelo en @RCachanosky

La gestión política del resentimiento

Por Mauricio Alejandro Vázquez. Publicado el 1/11/20 en: https://www.dataclave.com.ar/opinion/la-gestion-politica-del-resentimiento_a5f9e0994daaeb8185c91140a

La propaganda no se asienta en la razón, sino en la emoción. «El rico se abusa del pobre, porque es rico y nada más», suelen afirmar ciertos sectores. El resentimiento como conformación de una determinada cadena de valores. ¿Es viable una Nación con estas características?


La propaganda política no se asienta en la razón sino en la emoción.
 El entendimiento acabado de esta simple frase de trece palabras, divide las aguas entre quienes son efectivos a la hora de ganarse el caudal de legitimidad que emana del pueblo, y los que perecen en intentos fútiles.

Desde la reciente “son cosas que pasan entre ricos”, de Alberto Fernández, al referirse al intento de usurpación de la propiedad de la familia Etchevehere, pasando por otros latiguillos discursivos similares que se han lanzado al gran público, ocultos tras la mascarada de la espontaneidad, ha existido desde el comienzo de la gestión iniciada a nivel nacional en Diciembre de 2019, un claro intento de gestionar las pasiones más oscuras de nuestro pueblo, a su favor.

Así, el asesinato de Fernando Báez Sosa en enero de 2019, se instaló desde la perspectiva de un grupo de rugbiers ricos y asesinos, cuando el fenómeno podía ser también ilustrado desde otras perspectivas. Por ejemplo, los excesos que se producen por la falta de control policial, el abuso del alcohol y/o las drogas, una sociedad cada vez más violenta, o tantos otros enfoques que eran igualmente válidos pero que quedaron relegados frente al recurso discursivo que despierta una indignación emocional mayor: “el rico se abusa del pobre, porque es rico y nada más”.

Lo mismo se hizo cuando fue evidente que el Covid-19 sí llegaría al país, contrario a lo que el Ministro de Salud, Ginés Gonzales García, afirmó desde un primer momento. En esta ocasión se instaló rápidamente la idea de que el arribo del virus era producto de “los ricos que viajaban a Europa”. Del mismo modo se expresó a nivel subnacional en su momento, Marcelo Saín, ministro de Seguridad de Santa Fe, al afirmar que la pandemia era responsabilidad de “los chetos”.

Valgan estos ejemplos para representar, entre muchos otros, la estrategia comunicativa preferida de quienes se asientan en el espectro ideológico del centro a la izquierda, no solo en nuestro país, sino en todo Latinoamérica. La oligarquía, los chetos, los ricos, la insensible y egoísta clase media, “los del campo”, los antipatria, entre otras imágenes discursivas similares, son los sujetos que constituyen ese “otro” tan necesario, en los ejercicios de propaganda.

El fenómeno en sí funciona, en base a dos hechos fácticos. En primer lugar, Latinoamérica es una de las regiones del globo con mayor pobreza y, por tanto, desde una regla meramente lógica, los pobres son muchos y los ricos pocos. Por ende, ¿a quiénes debería emocionar un candidato que quiere ganar elecciones sin esforzarse demasiado en gestionar un discurso superador? ¿En quienes debería buscar una legitimidad a prueba de razones, sobre todo, cuando no hay mucho éxito real para mostrar? En segundo lugar, existen varias emociones que los comunicadores conocemos como prevalentes y fácilmente manejables en los discursos políticos. El miedo es uno, desde ya. El otro es el resentimiento.

Valga esta breve digresión para señalar que el resentimiento es algo profundamente diferente a la envidia. Si esta última es una señal emocional de aquello que anhelamos y, en tal sentido, algo hasta útil cuando es percibido por aquellos con algún tipo de entrenamiento en la gestión de sus propias emociones, el resentimiento es diametralmente distinto.

El resentimiento está formado por una cadena de valoraciones que pueden dispararse por la emoción de envidia, pero que luego transcurre a la siguiente idea: “Yo no tengo X, y no lo tengo porque sí lo tiene Y, e Y lo tiene porque en algún momento me/nos quitó H”. Esta cadena causal, se puede encontrar en un sinnúmero de piezas retóricas que inundan nuestra región. Desde “Las venas abiertas de América Latina”, libro del cual el propio Galeano renegó antes de morir, a la gran mayoría de los discursos de los que, como decía anteriormente, se sitúan del centro a la izquierda del espectro.

Lo que muchas veces no se percibe, son los concomitantes de estas estrategias tan efectivas. Por un lado, la profundización del recelo social y la destrucción sistemática de las posibilidades de armonizar intereses entre quienes más necesitan cooperar en sociedades como las nuestras. Del mismo modo, luego, la creciente violencia social que de esta situación se deriva.

Y, por último, y solo para no hacer más extenso este artículo porque podríamos encontrar infinitos subproductos negativos de esta estrategia de propaganda, el desempoderamiento sistemático de quienes a partir de estos relatos perciben que no pueden hacer nada para salir de la situación en la que se encuentran, y que solo dependen del favor de aquellos que se auto postulan como sus salvadores políticos.

En resumen, la gestión política del resentimiento, es una estrategia propagandística que trae frutos de corto plazo, como los trajo en Chile en el referéndum del pasado 25 de octubre, por ejemplo, pero que, en el mediano y largo plazo, solo destruye los lazos que hacen a la posibilidad de generar sociedades en donde predomine la cooperación y la verdadera movilidad social.

Mauricio Alejandro Vázquez es Título de Honor en Ciencia Política por la Universidad de Buenos Aires, Magister en Ciencias del Estado por la Universidad del CEMA, Magister en Políticas Publicas por la Universidad Torcuato Di Tella y coach certificado por la International Coach Federation. Ha trabajado en la transformación de organismos públicos y empresas. Actualmente es docente de Teoría Política, Ética, Comunicación, Metodología y administración en UADE y de Políticas Públicas en Maestría de ESEADE. También es conferencista y columnista en medios como Ámbito Financiero, Infoabe, La Prensa, entre otros. Síguelo en @triunfalibertad

¿Chile se suicida?

Por Alberto Benegas Lynch (h) Publicado el 1/11/20 en: https://www.elpais.com.uy/opinion/columnistas/alberto-benegas-lynch/chile-suicida.html

Nuestros hermanos chilenos vienen en problemas de un tiempo a esta parte lo cual desembocó en el referéndum para modificar el marco institucional supremo: la Carta Magna. Antes he escrito sobre lo que sigue pero ahora revive a raíz de los últimos acontecimientos. En las presentes circunstancias, estimo de gran importancia distinguir aspectos de la rebelión del 11 de septiembre de 1973 en Chile. En primer término, la justificación al derecho de resistencia tan caro a las tradiciones liberales, contemporáneamente desde Sidney y Locke, a la Declaración de la Independencia estadounidense que enfatiza que si cualquier forma de gobierno atenta contra las libertades de las personas, “está en el derecho de la gente alterarlo o abolirlo e instituir un nuevo gobierno”. Lo mismo había ocurrido en Inglaterra con la sublevación contra Jacobo II y, posteriormente, contra el despotismo español en Sudamérica, la invasión aliada contra Hitler o la sublevación de Castro contra Batista (aunque este último contragolpe resultara mucho peor que los golpes del régimen anterior a las instituciones republicanas).

Salvador Allende ganó las elecciones con el 36.2% de los votos, esto es, 1.3% más que el segundo candidato, Jorge Alessandri. Como no obtuvo la mayoría necesaria, la Democracia Cristiana, como tercera fuerza, le otorgó el apoyo en el Congreso, al primero. Recordemos que como han destacado los Giovanni Sartori de nuestra época, la esencia de la democracia radica en el respeto a los derechos. En este sentido ha consignado Benjamin Constant que “la voluntad de todo un pueblo no puede hacer justo lo que es injusto” y Juan González Calderón ha señalado que “los demócratas de los números ni de números saben pues se basan en dos ecuaciones falsas: 50%+1%=100% y 50%-1%=0%.”

Una vez en el poder, Allende estableció relaciones diplomáticas con Cuba, Alemania Oriental, Corea del Norte y Vietnam del Norte, y anunció su propósito de modificar la Corte de Justicia, ya que juzgaba que adolecía “de parcialidad de clase” y también al Congreso, eliminando su estructura bicameral y amenazó con clausurarlo si continuaba con “su actitud obstruccionista”, a pesar de haber votado la modificación constitucional -con carácter retroactivo- para proceder a expropiaciones masivas de la propiedad privada.

Comenzaron las “tomas” violentas, la inflación fue del 500% en su primer año de gobierno, los controles de precios produjeron faltantes de prácticamente todos los bienes. Además, desórdenes cotidianos que incluían matanzas impunes y un estado de zozobra generalizada, puesta de manifiesto en crecientes marchas multitudinarias opositoras, como la de diciembre 1 de 1971.

El propio Eduardo Frei declaró al diario italiano Corriere della Sera (reproducido en El Mercurio, el 30 de marzo de 1973) que el país era “un carnaval de locura” y que se encaminaba a “un régimen totalitario marxista”. Incluso, en el editorial del New York Times de junio 25 de 1973 se lee que la política de Allende “dominada por su coalición marxista insiste con políticas y tácticas que aceleran la polarización y empujan a Chile al abismo”, todo ratificado en su asidua correspondencia con Fidel Castro y sus conocidas confesiones a Regis Debray.

En este clima de prostitución y degradación de los principios más elementales de la democracia se produjo la sublevación de marras, ampliamente justificada por los espíritus libres. El segundo aspecto que debe distinguirse, sobre el que he escrito reiteradamente, es el a todas luces injustificable e inaceptable manejo de la guerra antisubersiva, dando lugar a la bochornosa y repugnante figura de los desaparecidos con el consecuente rechazo a debidos procesos, en ausencia, incluso, de juicios sumarios y actas con responsables.

Por otra parte, nada ni nadie civilizado, en ninguna circunstancia, puede aceptar la apropiación de dineros públicos para usos personales.

De todas maneras en medio del desbarajuste inaceptable que dejamos consignado el régimen abrió la posibilidad de un llamado a elecciones y también se introdujeron casi de contrabando y a contracorriente del resto de lo realizado algunas ideas que iban a sentar las bases de posibles aperturas que en modo alguno justifican lo dicho más arriba pero que debe tomarse nota pues estas fueron en gran medida ratificadas por gobiernos constitucionales posteriores.

En este cuadro de situación -tal como he señalado antes- de un tiempo a esta parte irrumpe la denominada Revolución Molecular inspirada por autores como Michel Foucault y Jacques Derrida que refuerzan la tesis gramsciana con la adulteración del lenguaje en el contexto de mostrar lo innecesario de liderazgos ya que cada cual opera pertrechado en fuertes convicciones marxistas para proceder en consecuencia.

En este contexto es que se han producido reiterados incendios en sentido literal y figurado en Chile que apuntan a arrasar con la parte buena de las instituciones republicanas como, por ejemplo, el sistema de pensiones que si bien es mejorable en cuanto a que cada uno debe poder usar y disponer el fruto de su trabajo como le venga en gana, constituye un paso adelante salir del quebrado y fraudulento sistema de reparto para ir a la capitalización.

En resumen, aparentemente la mayoría chilena ha decidido suicidarse y dejar de lado los avances hacia una sociedad libre para retroceder a la tribu. Una pena, lo cual no significa que claudiquen las muchas reservas morales del país hermano.

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h