Del optimismo al pesimismo

Por Adrián Ravier.  Publicado el 24/9/20 en: https://www.cronista.com/columnistas/Del-optimismo-al-pesimismo-20190902-0018.html

El viernes previo a las elecciones PASO, el mercado explotó de conanza y el Merval mostró una suba signicativa. El lunes tras las PASO, el Merval mostró una caída del 50% en dólares. Una baja récord, no sólo para la Argentina,sino para el mundo.
Había dos escenarios claramente opuestos entre los cuales los argentinos debían elegir. De un lado, la continuidad de la política económica de Mauricio Macri; del otro, elregreso de la política económica del kirchnerismo. Claro que esta simplicación, como toda simplicación, es engañosa:

1) la elección no era más que internas partidarias, 2) había otros candidatos, 3) Macri podría girar hacia reformas más profundas que las tomadas en estos años, y 4) no está claro tampoco que Alberto Fernandez sea la continuidad del kirchnerismo, pero la grieta sigue presente en la opinión pública, y la elección parecía jugarse bajos esos escenarios futuros.
El aplastante resultado en favor de Alberto Fernández sobre Mauricio Macri le dio señales al mercado de que la política económica cambiará. Un mix de incertidumbre y desconanza llevó a los tenedores de bonos y acciones a vendertodos sus activos, asumirlas pérdidas, y emigrar con los pocos dólares que pudieron obtener(en términos relativos). La fuerte demanda porla divisa llevó el tipo de cambio de 45 a 60 pesos por dólar, agregando una nueva devaluación, a las ya acumuladas en 2016, 2018 y principios de . Construir“un muro” para defender el peso en ese instante tras las PASO, de poco hubiera servido, y la pérdida de reservas habría sido más signicativa aún que la observada.

Agosto, el mes de las PASO, dejó un saldo terrible e irrecuperable para la Argentina en el corto plazo, que nos ha hecho a todos muchos más pobres de lo que éramos el viernes anterior.
Ese viernes, el escenario optimista era el que pintaban muchos analistas políticos conados en la continuidad de la política económica de Mauricio Macri,sumados a una serie de reformas estructurales que la Argentina necesita en el ámbito económico.
Elrelato ocial mostraba un cambio desde la pesada herencia hacia el equilibrio scal primario, un tipo de cambio competitivo y una inación en baja, que a su turno permitiría ir bajando tasas de interés, para ir desarmando las Leliqs mientras se incrementaba la demanda de pesos en el escenario post-electoral.

El estimador mensual de actividad económica (EMAE) que elabora el Indec mostraba que Argentina dejó de caer en 2019, que entró en una meseta, e incluso la economía empezaba a rebotar en julio del corriente. El motor del campo nos está dejando la mejor cosecha de la historia después del año de sequía, y el acuerdo de libre comercio con la Unión Europea, nos devolvía la
posibilidad de integrarnos nuevamente con el mundo.
Tras las elecciones,se rumoreaba que Argentina avanzaría en una agenda de reformas previsional, laboral e impositiva, que la volvería a colocar como un mercado atractivo para recibir inversiones de capital, lo que permitiría generar un crecimiento vigoroso, y con ello promover emprendimientos, más empleo, mejores ingresos y baja en la pobreza.
Parece romántico creer que este cuento, más que escenario, era posible de efectivizar. Los argentinos lo desconocieron, o los que lo escucharon, no lo creyeron. Y había razones para no creerlo, pues sus acos bolsillos no vieron nada de esto en un largo y doloroso gobierno de cuatro años.
El gradualismo elegido, primero con Prat Gay y luego con sussucesores, evitó las políticas de shock que podrían haber generado la única vía de solución que evitara este desenlace que hoy observamos. El 2016 fue un año de correcciones mínimas que sentaron las bases para un 2017 de recuperación. Pero fue una recuperación que se consumió el capital político y económico, y estaba basado
en un contexto único de fuerte endeudamiento, con ausencia de shocks externos, en un mundo volátil.
El 2018 trajo todas las malas noticias juntas. El cóctel explosivo estuvo compuesto por:

1) una sequía que llevó a una mala cosecha y a la consecuente escasez de divisas,
2) elsudden stop (un corte repentino del crédito internacional, en palabras del economista argentino Guillermo Calvo), 3) errores de política económica como el impuesto a la renta nanciera y 4) la falta de independencia del Banco Central con el lógico incumplimiento de metas. Quedará el lema de aquellos años resumido en el problema de “inconsistencia entre la política fiscal y monetaria”.
La necesidad llevó al Gobierno a comprender que se acababa el tiempo para enderezar elrumbo, y fue solo entonces y obligado por las circunstancias que recurrió al Fondo Monetario Internacional y guiado porsus sugerencias empezó a acelerarla corrección de los desequilibrios macroeconómicos.
Personalmente, celebré que nalmente se corrigiera elrumbo y se aceleraran las correcciones de estos desequilibrios. De 2018 a 2019, Argentina se ató a la difícil meta de llegar al equilibrio scal primario en un solo año, meta que parece alcanzará en medio de esta crisis.
La renuncia de Sturzenegger en el Banco Central también permitió que por n el foco se pusiera en los agregados monetarios en lugar de las tasas de interés (como manda la receta ortodoxa), aunque claro que las Lebac (heredadas del kirchnerismo pero ampliadas por Sturzenegger) y posteriormente sus hijas, las Leliq, dejarán su huella en un futuro cercano.

¿Por qué los economistas fallamos en prever este escenario económico tan destructivo? Primero porque las encuestas para las PASO mostraban cierta paridad entre el ocialismo y Alberto Fernández. Segundo porque los analistas políticos describían una alta probabilidad de continuidad de la política económica de Cambiemos. Tercero, porque aun una derrota electoral de hasta 5 % en las PASO, Cambiemos podría revertirla. El escenario político contagió el error a los escenarios que los economistas construimos.

Desde el abandono del Patrón oro, los sistemas nancieros modernos dependen bastante de la conanza y las expectativas. Un país como la Argentina, con el prontuario inacionario e hiperinacionario depende todavía más de la conanza. Las PASO desataron una ola de desconanza. Unos dirán que se debió al propio mensaje de miedo que el ocialismo generó. Otros dirán que ese miedo está justicado en los antecedentes de los miembros de la oposición. Lo cierto es que cualquiersea el motivo, tras las PASO el mercado prerió reconocerlas pérdidas y salir con lo puesto.
Si los dólares en reservas eran sucientes previo a las PASO para sostenerla estabilidad del mercado cambiario, ante la enorme desconanza desatada tras la elección de agosto las mismas parecen insucientes. El gobierno no logra renovarlas Letes lo que lleva a la autoridad monetaria a proveer al Tesoro de parte de las reservas para atendersus compromisos. Además, los
depositantes de dólares desconfían que el Banco Central disponga de las divisas cuando se las requiera en el futuro y han decidido irtras ellas mientras todavía están disponibles. Ambos factores generaron una fuerte reducción de las reservas internacionales, lo que ya compromete la estabilidad delsistema cambiario.
Como si esto fuera poco, las Leliq que adquieren los bancos sobre la base de los plazos jos que construyen los depositantes, difícilmente puedan serrenovados. Si el billón de pesos en Leliq se monetiza en estos casi dos meses que quedan antes de las elecciones, la demanda de dólares de parte de los depositantes irá porlos dólares, y la presión sobre el tipo de cambio ya será extrema.
En medio de esto, las negociaciones con el FMI se vuelven fundamentales, para sabersi la autoridad monetaria contará con algo más de reservas para afrontarlas múltiples presiones por su demanda.
El Gobierno decidió ir a un “default selectivo”, para estirar algunos plazos, y reducir la demanda porlas escasas divisas en reserva.
Agregaría también en esta semana un control de cambios limitando los dólares que las personas y empresas pueden adquirir. Pero si bien esto puede ayudar a transitarlos dos meses previos a la elección, aun quedará otro plazo por cumplir hasta el 10 de diciembre

En síntesis, es demasiado largo el plazo que resta hasta el cambio de Gobierno, y son pocos los ladrillos de los que dispone para construir un muro que evite la sangría de reservas. El FMI podría ayudar, pero el potencial candidato a Presidente Alberto Fernández ya culpó a la institución portodos nuestros males, y dejó en claro que renegociará esos compromisos, en un marco de nuevo default.
El ocialismo debe encerrarse a hacer cuentas, tomarla base monetaria en pesos,sumarlos pasivos del Banco Central, analizarlas reservas netas de las que dispone y evaluar una política de tipo de cambio fijo, convertibilidad o dolarización, en la cual restablezca la confianza en la moneda de circulación.
Aunque hay un problema adicional: el oficialismo ya no parece tener el poder, la fuerza y la voluntad de encontrar una solución de estas características. Estamos presenciando el nal del peso, otra moneda mal gestionada en la historia argentina, y nuevamente por las mismas razones: los abusos de los sucesivos gobiernos en el terreno fiscal

Adrián Ravier es Doctor en Economía Aplicada por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid, Master en Economía y Administración de Empresas por ESEADE. Es profesor de Economía en la Facultad de Ciencias Económicas y Jurídicas de la Universidad Nacional de La Pampa y profesor de Macroeconomía en la Universidad Francisco Marroquín.

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