Mi nuevo hijo de papel

Por Alberto Benegas Lynch (h). Publicado el 26/10/19 en:  https://www.elpais.com.uy/opinion/columnistas/alberto-benegas-lynch/mi-nuevo-hijo-papel.html

 

Tengo la satisfacción de que mi último libro titulado El poder corrompe será presentado en Montevideo por María Dolores Benavente, presidente de la Academia Nacional de Economía de Uruguay, Martín Aguirre, Director de este centenario periódico en el que ahora aparecen estas líneas y por Eduardo Palacios, mi colega en la Mont Pelerin Society. El libro es editado por el CED que preside Hernán Bonilla quien es el responsable de haber organizado la referida presentación.

 

El título de la obra deriva del célebre dictum de Lord Acton: “el poder tiende a corromper y el poder absoluto corrompe absolutamente” que fue parte de una misiva que este historiador le envió el 5 de abril de 1887 al Obispo de la Iglesia de Inglaterra, Mandell Creighton, a raíz de su aseveración en el sentido de que gobernantes y miembros de la Iglesia debían ser tratados con benevolencia. Así, en el pasaje pertinente, responde Acton en la referida misiva: “No puedo aceptar su canon en cuanto a que debemos juzgar al Papa y al Rey de manera distinta a otros hombres con una presunción favorable que no han hecho mal. Si hay alguna presunción se ubica en lo opuesto en lo que atañe a quienes mantienen una posición de poder, mayor cuanto mayor sea el poder que ostentan.”

 

Mi libro en modo alguno descalifica a todos los que han pasado por el poder político en el sentido que no han sido todos los que se han dejado tentar por el mal uso de los dineros públicos ni se han adaptado a la nefasta idea de que el Leviatán debe ser más adiposo. Por el contrario, los ha habido de un cuidado especial respecto a lo que no les pertenece y, en cantidades mucho menores, los que incluso se esforzaron por mantener en brete al aparato estatal para que retorne a los límites de un sistema republicano y así revertir tendencias del empobrecedor estatismo.

 

Desafortunadamente estos últimos casos son muy minoritarios en el mundo que nos ha tocado vivir, especialmente si observamos la creciente xenofobia y los consiguientes nacionalismos y mal llamados “proteccionismos” en Europa y en Estados Unidos, para no decir nada de algunos sucesos lamentables en nuestro continente con gastos públicos crecientes que se traducen en deudas alarmantes, impuestos asfixiantes y manipulaciones monetarias descabelladas.

 

El problema radica en la batalla cultural que por el momento estamos perdiendo en la esfera política los partidarios de la sociedad abierta en detrimento de los derechos de las personas y sus respectivas autonomías a manos de megalómanos que apuntan a manejar a su antojo las vidas y las haciendas ajenas.

 

Es a esta batalla cultural a que apunta mi nuevo libro. Pretende una contribución a fundamentar los valores y principios de la libertad como medio no solo para el respeto recíproco sino para mejorar las condiciones morales y materiales de todos, muy especialmente de los más carenciados. Lamentablemente en el nombre de los pobres se adoptan una y otra vez medidas que los perjudican de modo muy especial, puesto que los derroches se traducen en consumo de las tasas de capitalización que, a su turno, constituyen la única causa de mayores salarios e ingresos en términos reales.

 

La tradición de pensamiento liberal se resume en el respeto irrestricto por los proyectos de vida de otros. En otros términos se trata de recurrir a la fuerza solo y exclusivamente cuando hay lesiones de derechos, esto es siempre con carácter defensivo, nunca para imponer modos de vida privativos de cada cual. El establecimiento de límites al abuso del poder fue la idea del constitucionalismo moderno.

 

Hoy en día muchas constituciones parecen un catálogo de aspiraciones de deseos mezcladas con pseudoderechos, es decir, facultades que se otorgan para arrancar el fruto del trabajo ajeno. Así, para ilustrar el aserto recordamos que en la Asamblea Constituyente Ecuador, hace poco seriamente se sugirió –afortunadamente la moción no prosperó- incluir en  un artículo “el derecho al orgasmo de la mujer”.

 

Mi texto intenta mostrar que el liberalismo no se corta en tajos por lo que incluye la exploraciones de muy diversas avenidas que tratan temas éticos, filosóficos, jurídicos, históricos y económicos al efecto de poner en evidencia que abarca las más importantes manifestaciones humanas. Dada mi profesión de economista, es pertinente traer a colación un pensamiento del premio Nobel en economía Friedrich Hayek en cuanto a que “el economista que solo se queda en la economía será un estorbo, cuando no un peligro público”. Nuestra especialización exige completar la formación con los antedichos campos de estudio para poder pronunciarnos con solvencia sobre la ciencia económica.

 

Nadie mejor que el marxista Antonio Gramsci para resumir el eje central de nuestro problema medular, solo que lo proponía desde la visión opuesta a la nuestra: “tomen la cultura y la educación y el resto se da por añadidura”. Por eso es que resulta vital comprender que el proceso educativo libre demanda sistemas de puertas y ventanas abiertas de par en par en un contexto competitivo en el que la imposición de estructuras curriculares desde el poder político dan por tierra con la necesaria excelencia.

 

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

2 comentarios en “Mi nuevo hijo de papel”

  1. Los errores de los argentinos

    Los cálculos y acciones de los argentinos estuvieron cubiertos de errores en estas elecciones no solamente las encuestadoras que no previeron una diferencia de 15 puntos en las PASO sino que a nadie se le ocurrió que esa diferencia podía existir, ni a políticos ni a economistas, ni a nadie.

    Luego, en las elecciones del 27 de octubre 2019 no solamente las encuestadoras preveían una amplia diferencia similar a la de las PASO entre Fernandez y Macri sino que fue una sorpresa para todos que Juntos para el Cambio sacara un poco más del 40% de los votos y que el kirchnerismo solamente sacara el 48%.

    Con ello, tanto el macrismo como el kirchnerismo salieron ganando, el macrismo obtuvo más votos que en las elecciones primarias del 2015 con 34,9% y el kichnerismo obtuvo en 2015 solamente el 36,1% por lo que la grieta benefició a ambos salvo que el macrismo termine como De la Rúa podemos aspirar, en el mejor de los casos a un bipartidimo como el que gobernó la Argentina los últimos 70 años y a más de decadencia o en el peor de los casos a un socialismo siglo XXI estilo Venezuela.

    Es cierto que ninguno de los partidos que gobernaron la Argentina desde el inicio de la democracia fue de economía de mercado o liberal y esa falta permitió una Argentina empobrecida con los años pero, también, es cierto que la ausencia de un partido liberal que se sostuviera en el tiempo impidió que un partido de esas características ocupara un importante espacio en las decisiones políticas.

    La ausencia de un partido de economía de mercado o de sano capitalismo según Juan Pablo II apoyado por los liberales a largo plazo y el volcar todo el esfuerzo en una supuesta batalla cultural únicamente ha tenido como resultado, hasta el momento presente, la pobreza moral y cultural en la dirigencia política argentina y la mayor pobreza en el país.

    Muchos liberales y partidarios de la economía de mercado han aplicado la Realpolitik, a saber, entre dos partidos malos con chance de ganar una elección, elegir el mal menor, ello pasó con Alfonsín, con De la Rúa, con Kirchner, con Macri y, nuevamente, con Macri, no así con Angeloz y Menem, como consecuencia de la Realpolitik aplicada por los liberales nos encontramos sin un partido liberal fuerte y con dos híbridos: el kirchnerismo, un híbrido entre el peronismo y el socialismo del siglo XXI o comunismo, y el macrismo, un híbrido entre el peronismo, radicalismo, socialismo, kirchnerismo, etc.

    Nadie esperaba que Argentina se pareciera tanto a Venezuela en 2019 pero los medios y la gente quieren convencerse de que Fernandez y el kirchnerismo van a llevar adelante un buen gobierno en los próximos años y que no terminaremos en una situación peor.

    En ese sentido, todos tratan de calmarse unos a otros, incluso los liberales y de poner buena onda como si solamente bastara con eso para hacer de un grupo de malos hombres en el poder unos buenos gobernantes aquí puede existir un error de apreciación mío sobre el gobierno que hará Fernandez con el kirchnerismo pero lo considero muy poco probable. Por lo pronto, el cepo de $100 dólares le pareció de maravilla y fueron a ayudar a conseguir más dinero del FMI que postergará, un poco, el definitivo default de la deuda.

    Por otro lado, está sin resolver para los liberales el problema de Espert. Lo planteo como un problema para los liberales no solamente en la práctica sino en la teoría. Un problema es malo si uno no lo sabe resolver bien sino puede abrirle las puertas para una mejor comprensión de la realidad.

    Espert parece decidido a postularse en 2021 y 2023, eso nos exige plantear el problema que ha generado una grieta entre liberales macristas y liberales espertianos y ese problema constituye una posibilidad única para plantear un tema de gran importancia y supera la preocupación de algunos por la grieta liberal y los enojos y rencores.

    ¿Qué debe enseñar el liberalismo y la economía de mercado en materia política? ¿Debe enseñar a aplicar la Realpolitik o enseñar los principios republicanos y los principios y valores de la economía de mercado?

    Este es el problema porque o se practican y se enseñan los principios y valores de la economía de mercado y de la República o se practica y se enseña la Realpolitik, no puede practicarse Realpolitik y enseñarse valores y principios republicanos y de economía de mercado como no puede enseñarse la Realpollitik y practicarse lo opuesto.

    Esto no por el principio de no contradicción porque es posible encontrar una persona que en materia de política aplique la Realpolitik y que como educador, columnista o académico enseñe los valores republicanos y la economía de mercado pero sería un comportamiento hipócrita porque, en algún sentido, enseña algo que no cree conveniente llevar a la práctica, enseña algo que no cree o que cree que es falso desde la práctica o en la realidad.

    ¿Podremos dar una batalla cultural o enseñar algo sobre economía de mercado, sobre valores y principios republicanos si nos movemos en la práctica de acuerdo con la Realpolitik y si, en la práctica, hacemos lo contrario de lo que enseñamos o afirmamos?

    A mí, personalmente, no me importa, importó o importará para mis decisiones si Espert tiene, tenía o tendrá posibilidades de ganar las elecciones con su partido, lo que me interesa siempre es saber si su política económica es la correcta o no y si tiene una cierta moral para apoyarlo y votarlo.

    El problema de la grieta entre los liberales no es solamente establecer de manera clara si es correcto hacerle la guerra cultural a un liberal que se postule a presidente sino si corresponde apoyar un partido intervencionista siguiendo la Realpolitik como es el macrismo en una búsqueda permanente del mal menor que siempre es un mal y que termina generando decadencia desde hace siete décadas.

    Una decisión entre la Realpolitik y los principios y valores implica exigir e imponer en lo que uno hace y dice una cierta decencia y coherencia intelectual para dejar de boicotear a los candidatos partidarios de una economía de mercado aunque no sean perfectos y maravillosos y cometan errores políticos de cierta magnitud en sus inicios y aunque su partido no se destaque por tener, solamente, gente buena y capacitada, todo comienzo tiene ciertas imperfecciones que deberán corregirse. Podemos apoyar señalando errores y pidiendo correcciones pero no podemos exigir la perfección política en la Argentina y esto no es Realpolitik es, simplemente, la política de las universidades católicas que enseñaba monseñor Octavio Derisi aplicado a la política argentina.

    Digamos claramente las cosas, en los futuros años si Fernandez no nos lleva a un socialismo siglo XXI las únicas posibilidades de que en Argentina se aplique una economía de mercado son: a) la teoría de Ricardo López Murphy de que la misma economía le va a exigir a un gobierno enderezar las cosas como, supuestamente, sucedió durante el gobierno de Menem, b) la idea de que se necesita un partido político de economía de mercado para que de alguna manera influya para que un gobierno tome las medidas acertadas de política económica participando en dicho gobierno, caso Ucede, y c) que se necesita formar un partido político de economía de mercado para que influya sobre los gobiernos intervencionistas o keynesianos, sin formar parte de los mismos, para evitar la sanción de leyes injustas o lograr la sanción de otras justas, formar la opinión pública y, en un supuesto especial, acceder al poder ganando las elecciones.

    Uno podría pensar que esta última idea debería ser desechada porque no ha sucedido en el pasado en Argentina pero como señalamos, en el pasado, muchos liberales han aplicado la Realpolitik y no han apostado a un partido de economía de mercado para el largo plazo, la Ucede cedió su partido para buscar el poder con Menem y como todo partido mediano que se incorpora a un gobierno de otro partido perdió para siempre su capacidad de captar votos pues, en esa posición, los éxitos son del gobierno y el partido mediano desaparece.

    La postura de Espert parecería ser formar un partido político de economía de mercado a largo plazo. Es la idea del pescado que se mueve fuera del agua sin saber si en algún momento llegará a ella pero que se mueve buscando el agua. Soy partidario de esta última postura.

    En la teoría de Ricardo López Murphy parecería que la batalla cultural del liberalismo no juega ningún papel. Y ceder el partido por puestos de gobierno como sucedió con la Ucede dio resultados opuestos a los esperados, desprestigio y desaparición del partido por las malas políticas fiscales y monetarias de Menem con una grave crisis en 2001, eso sí fue Realpolitik en acción.

    La decisión y el derecho de participar en política de Espert no depende de las mayorías ni de las minoría, de los éxitos o de los fracasos porque hay que respetar los derechos de cualquier ciudadano a participar activamente en política como candidato a presidente o vice y apoyarlo si consideramos que sus ideas son las correctas y que las llevará a cabo.

    Porque lo que dice siempre la Realpolitik es tratar de que gane de los dos candidatos con más chances el que resulte un mal menor pero lo que dicen los principios y valores es que se debe apoyar la economía de mercado y no a candidatos que demostraron y demuestran un desprecio por la misma y por la República.

    Se debe permitir el ejercicio del derecho a ser candidato a presidente y a participar en política de los liberales y si uno considera la economía de mercado la mejor política económica apoyar a aquel candidato que claramente la sostiene.

    ¿Existe un derecho de los liberales a comportarse en la práctica siguiendo la Realpolitik?

    Es un derecho de todo liberal y de toda persona llevar a cabo acciones sobre la base de la Realpolitik, en ese sentido, no afirmamos que está bien y que es correcto y justo ese comportamiento sino que utilizamos la palabra derecho para señalar una simple tolerancia jurídica en el sentido de que debe ser permitido a los liberales y hombres comportarse de manera antiliberal y antirepublicana en política porque no corresponde coaccionarlos para lograr que se comporten como buenos hombres pero, a su vez, consideramos estas acciones como moralmente reprochables. Las permitimos en lo jurídico porque utilizar la coacción para exigir ciertos comportamientos morales no es correcto ni jurídica ni moralmente pero no las promovemos ni enseñamos.

    Los liberales deberán decidirse a elegir entre los principios y valores republicanos y de mercado y la Realpolitik porque la Realpolitik no es liberal, es antiliberal y antirepublicana y carece de toda moral.

    ¿Puede llevarse adelante la enseñanza de la economía de mercado y de la Realpolitik sin que sea absolutamente contradictorio lo que se enseña?

    Aquí si es posible aplicar el principio de no contradicción no pueden enseñarse cosas contradictorias como si las dos fueran verdaderas al mismo tiempo y desde el mismo punto de vista. Ya que no pueden practicarse ambas tampoco al mismo tiempo sin que deba ceder la Realpolitik o los principios y valores republicanos y de mercado lo que tenemos es una falta de coherencia y un error en el razonamiento cuando entre lo que se enseña y lo que se hace existe esta oposición.

    La coherencia entre teoría y práctica, entre pensamiento económico y político y la praxis se impone como una exigencia de la razón y como una obligación no solamente en la política sino en la batalla cultural.

    No es suficiente con que algunos académicos y políticos liberales del Primer Mundo nos guiñen el ojo para que de algo que es en esencia contradictorio no surja sino un mal para el país. Con lo que llegamos a que el problema Espert no es solamente el problema de Espert, aquí hay un problema ético y político para todo liberal que resolver previamente, un problema científico que debe resolverse desde el punto de vista académico y no simplemente evitarse.

    O priman en las enseñanzas y artículos de la batalla cultural los principios republicanos y de economía de mercado o directamente pasamos a enseñar otra cosa.

    Es significativo el hecho de que hasta un liberal de años una vez impuesto el primer cepo por el macrismo haya salido a defender el cepo aquí vemos que la razón impone, en última instancia, elegir los principios de mercado y morales o la Realpolitik.

    La Realpolitik es la política o diplomacia basada en intereses prácticos y acciones concretas, sin atender a la teoría o la filosofía como elementos formadores de políticas. La Realpolitik aboga por buscar el avance en los intereses de un país de acuerdo con las circunstancias actuales de su entorno, en lugar de seguir principios filosóficos, teóricos o morales. La batalla cultural por la economía de mercado y el capitalismo sano de Juan Pablo II exige cierto rechazo de políticas y partidos intervencionistas o keynesianos y no solamente desde lo teórico sino desde lo práctico un cierto combate en contra de la llegada al poder de partidos contrarios al mercado.

    Se trata de tomarse los principios, la teoría y la moral en serio o dejarlas a un lado para conseguir mejores resultados buscando el mal menor. Esta es la discusión que quisiera que se llevara a cabo y que se resolviera en institutos de enseñanzas y fundaciones relacionadas con la economía de mercado. Dejaremos y apoyaremos a cualquier partido de economía de mercado o sano capitalismo según enseña Juan Pablo II que presente algunos candidatos con ciertos valores morales y cierta integridad demostrada durante toda una vida o seremos liberales en lo teórico mientras en lo práctico nos comportamos como radicales, macristas, kirchneristas o lo que sea que en un futuro aparezca como el mal menor, buscando y creando excusas para no votar lo que corresponde porque, supuestamente, no es lo suficientemente bueno el partido o por esta o aquella causa que no se refiera a una objeción de conciencia.

    Si no lo resolvemos la economía de mercado y el liberalismo no tendrán ningún futuro en Argentina ni para la batalla cultural ni en lo político como no lo tienen actualmente.

    Quisiera terminar esto con una mención sobre los errores, un error no significa necesariamente una mala acción moral y una mala acción moral no significa necesariamente un vicio, o sea, uno puede equivocarse de buena fe, uno puede equivocarse también de mala fe sin que ello lo convierta necesariamente en una persona malvada, generalmente, los errores académicos se originan en la soberbia, a mí me ha pasado, por soberbia uno cree saber más de lo que realmente sabe o se cree más inteligente de lo que es en realidad y se vuelve imprudente y comete el error.

    Luego de cometer el error quedan dos caminos o la pusilanimidad que es la otra cara de la soberbia, el pusilánime evita realizar nuevas acciones para no exponerse al fracaso porque se estima en más de lo que debe estimarse o la corrección de la conducta.

    Uno puede actuar en cierta situación con soberbia o pusilanimidad sin que ello implique necesariamente adquirir esos hábitos malos o vicios, tratemos de aprender de nuestros errores y ser más prudentes y humildes y seguir actuando en la política y en la vida para no ser pusilánimes.

    Alberto Ramón Althaus

  2. Licuar salarios, jubilaciones y subsidios para reducir el Gasto Público

    La gente percibe el peligro y lo advierten los economistas como Roberto Cachanosky se sabe que no existen posibilidades de financiar el déficit fiscal y que el gasto público está en 47%, no lo redujeron los macristas, los peronistas y los radicales y no lo reducirán los kirchneristas salvo por una hiper que licue los salarios, subsidios y jubilaciones.

    No se puede colocar deuda para financiarlo ni en el exterior ni en el mercado local salvo con deuda pública en Anses y otros organismos pero con un límite.

    En el programa Animales sueltos de fecha 30/10/19 minuto 47,50 del programa https://www.youtube.com/watch?v=z45YNm1-bbI se señala que el presidente firmó el lunes pasado, a horas de la derrota electoral, el decreto de necesidad y urgencia 740 que hace una reasignación de partidas del presupuesto por $ 600.000 millones y que autoriza al BCRA a emitir por $400.000 millones para gastos presupuestarios de aquí a fin de año, hay una línea que dice anticipos del BCRA por $400.000 millones hay una autorización presupuestaria para que el BCRA emita $400.000 millones a fin de año para financiar el Tesoro.

    Autorización legal para emitir esa cantidad de dinero pero dicen que no van a emitir esa cantidad, usualmente, según afirman se subejecuta el presupuesto en $350.000 millones, el déficit operativo lo van a financiar con deuda pública en Anses y Organismos públicos y en parte con emisión monetaria según reconocen.

    Cuál es la realidad de la situación: Desde el 11 de agosto se vendieron U$S 6.500 millones, el Central absorbió unos 380.000 millones de pesos y se redujo las leliq en 500.000 millones de pesos, o sea, los $380.000 millones es un monto comparable con la reducción de leliq de $500.000 millones según información de Infobae un 40% del stock. https://www.infobae.com/economia/finanzas-y-negocios/2019/10/26/el-banco-central-desarma-las-leliq-forzado-por-las-cancelaciones-de-los-plazos-fijos-en-pesos/

    O sea, se redujo el problema de las leliq en parte. Pero entre estos montos hay un importe no menor de $120.000 millones según información del programa de Animales sueltos en el decreto que firmó el presidente se formalizan unos $200.000 millones emitidos donde el BCRA le adelanta utilidades al tesoro, en mayo adelantó $70.000 millones y en agosto adelantó $127.000 millones que se formalizaron por el decreto mencionado.

    O sea, son los $120.000 millones que nos faltaban y que el BCRA emite para pagar deuda del tesoro en pesos y, supuestamente, el tesoro le dio dólares.

    Con todo esto surge claramente que el BCRA muestra por un decreto presidencial haber emitido $200.000 millones, hasta el momento, en mayo y agosto y sin que exista un decreto previo que formalmente lo autorice. Uno ve que la inflación tiene una causa monetaria que, muchas veces, se relaciona con la emisión, aquí se observa que existe un déficit que se debe cubrir con emisión.

    Pero como señalamos el presidente autoriza a emitir hasta $400.000 millones más hasta fin de año pero, además, el BCRA admitió que el cambio “eleva automáticamente la demanda de base monetaria en aproximadamente $154.000 millones, efecto que debe contemplarse en la formulación de la meta de base monetaria de noviembre para no generar una contracción excesiva”. https://lmdiario.com.ar/contenido/187623/el-bcra-fija-en-un-minimo-de-63-la-tasa-de-leliq-para-noviembre

    EL BCRA debió sustituir unos $150.000 millones de leliq por encajes sin remunerar para aumentar la demanda de pesos y reducir la de leliq. Esta liberación de pesos en el mercado es un 20% de los $785.558 de leliq en circulación y de las leliq a fecha 25/10/19 que estaban en $778.978 millones y es un importe similar al 54,3% de la base monetaria de ayer que al 25/10/19 era de $1.487.182 millones. Parte de la información es de infobae https://www.infobae.com/economia/2019/10/30/el-central-acelero-el-desarme-de-leliq-y-restringio-la-compra-de-los-bancos-habra-impacto-en-el-dolar-y-la-inflacion/ y parte del Informe monetario del BCRA.

    Mientras los depósitos del sector privado en pesos no había variado en fecha 25/10/2019 teniendo a la vista unos $1.128.879 millones y en depósitos a plazo $1.123.969 millones es lógico suponer que en esta situación con cepo bancario, el desarme de las leliq si no está acompañada por una baja de la inflación por las nuevas emisiones monetarias genere una huida al dólar blue y a los precios que puede ser de gigantescas proporciones pues la base monetaria es solamente $1.487.182 millones.

    Con lo que la maniobra de reducir las leliq y la tasa de interés si bien hasta ahora ha sido parcialmente exitosa ya que se debió recurrir a un super cepo y como vemos que va a existir más emisión, todo ello, genera una situación sumamente peligrosa para la economía. Precios que suben, dólar blue, CCL y MEP en subida, emisión monetaria para cubrir déficit fiscal y, por el otro lado, baja de las tasas de interés y desarme de las leliq no son evidentemente una política económica correcta.

    Sin duda, detrás de esto existe la posibilidad de que se busque una inflación muy alta para licuar salarios, jubilaciones y subsidios y que el nuevo gobierno comience sin déficit fiscal o asuma parte de la hiper no habiendo bajado el gasto público de una manera eficiente y con cierto superávit que permita el pago de deuda se busca una situación tal vez similar a la del 2001 con default (no para el FMI ni para E.E.U.U.) incluido, hiperinflación de 1989 y un ordenar los números para un nuevo gobierno como con De la Rúa y Alfonsín.

    Pero ¿será Macri el que pague los costos de la crisis? Todo parece indicar que los presidentes están de acuerdo con las medidas que se toman y todo esto no es casualidad sino una historia repetida, al fin y al cabo, el macrismo vuelve a ser funcional al kirchnerismo en el mismo bipartidismo de los últimos setenta años de decadencia. ¿Cuál puede ser el motivo para hacer esto?

    Pagar la deuda de U$S50.000 millones de dólares que se tiene con Trump y el FMI aquí se entiende las expresiones de Trump a Fernández. Trump no quiere otra Venezuela pero le interesa recuperar ese dinero y a Fernandez, Macri y la Argentina no les interesa reducir el Gasto Público de manera eficiente así que se hará como siempre con una hiper como señaló Milei y, luego, sí con precios máximos, acuerdos salariales, retenciones e impuestos al campo, a la industria y a la clase media, salvo los empresaurios como le gusta a la Argentina.

    Por último, si todo sale mal siempre queda la solución de Venezuela esclavizar a la población bajo un gobierno tirano. Gracias M, te queremos.

    Alberto Ramón Althaus

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