Estafa inflacionaria y recetas cosméticas

Por Alberto Benegas Lynch (h). Publicado el 15/4/19 en: https://www.cronista.com/columnistas/Estafa-inflacionaria-y-recetas-cosmeticas-20190414-0028.html

 

Estafa inflacionaria y recetas cosméticas

Lamentablemente no hemos aprendido nada. Seguimos a las andadas. Como el gobierno no puede resolver la estafa inflacionaria, se decide por aplicar recetas que disimulan transitoriamente el problema. Prefieren la cosmética. Como la parla de control de precios es a esta altura inconveniente dados los rotundos fracasos de esa política, se piensa que puede camuflarse con otras denominaciones, por ejemplo, con el fascista “acuerdo de precios y salarios” inaugurado por Mussolini y en nuestras latitudes continuado por gobiernos peronistas, imitados por casi todos los demás desde hace siete décadas y siempre con los mismos resultados bochornosos.

 

Sin embargo, es importante insistir que los precios no constituyen un simulacro o números que pueden manipularse en distintas direcciones según los deseos de políticos, empresarios o sindicalistas. Se trata de un mecanismo delicado de información de constante prueba y error al efecto de encontrar el nivel que hace oferta y demanda  iguales. No es un proceso estático sino eminentemente dinámico que no puede anticiparse puesto que es el resultado de valorizaciones cruzadas en las millones de transacciones diarias en el momento.

 

Sea a través del control directo de precios o vía el subterfugio del mencionado “acuerdo”, cuando esos indicadores se establecen a niveles inferiores a los estipulados en un proceso abierto de mercado, inexorablemente (desde Dioclesiano a la fecha) se suscitan cuatro efectos centrales, muy dañinos.

Primero, se expande la demanda. Segundo, en el instante inicial, por el hecho de que la demanda se incrementa no aparece una mayor oferta, por tanto se produce un faltante artificial. Tercero, los productores marginales -los menos eficientes- al reducirse su margen operativo desaparecen del mercado, con lo que se agudiza el referido faltante. Y cuarto, al alterarse los precios relativos y consecuentemente los diversos márgenes operativos, artificialmente surgen otros reglones como más atractivos y, por ende, se invierte en áreas que en verdad no son prioritarias, lo cual se traduce en derroche de capital que, a su vez afecta salarios e ingresos en términos reales.

Si en verdad se quiere disminuir la pobreza, lo peor es trastocar las únicas señales con que cuentan los participantes en el mercado a los efectos de guiar sus ocupaciones. Indicadores falseados indefectiblemente conducen al despilfarro y, consiguientemente a la contracción de salarios puesto que estos dependen exclusivamente de las tasas de capitalización.

No se gana nada con la cosmética en base a la idea de obtener algunos votos circunstanciales puesto que el problema se agudiza a la vuelta de la esquina.

Una vez más repetimos que el gasto estatal elefantiásico succiona recursos para financiarse a través de presiones tributarias exorbitantes y colosales deudas gubernamentales. Este no es el camino por más que momentáneamente pueda disfrazarse la situación con divisas producto de la  estacionalidad.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba. Difunde sus ideas en Twitter: @ABENEGASLYNCH_h

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