EL “PERONISMO RACIONAL” Y TRES CARTAS DE PERÓN

Por Alberto Benegas Lynch (h)

 

 

Ahora que se acercan las elecciones argentinas, es pertinente tener en cuenta lo que aquí dejamos consignado y no solo para este país sino en general como una gimnasia también para otros lares acerca del populismo.

 

En el libro de Silvano Santander Técnica de una traición. Juan D. Perón y Eva Duarte, agentes del nazismo en la Argentina se reproduce una fotocopia en alemán de una carta del ministro consejero de la Embajada alemana en Buenos Aires, Otto Meynen, al Capitán de Navío Dietrich Niebuhr O.K.M [Ober Kommando der Marine] en Berlín, fechada el 12 de junio de 1943 traducida al castellano donde consigna que “La señorita Duarte me mostró una carta de su amante [Juan Perón] en la que se fijan los siguientes lineamientos generales para una obra futura del gobierno revolucionario: ´Los trabajadores argentinos nacieron animales de rebaño y como tales morirán. Para gobernarlos basta darles comida, trabajo y leyes para rebaño que los mantengan en brete´ […] Si no me equivoco, ya Mussolini empleó la expresión animales de rebaño para referirse a los analfabetos italianos. Perón sigue la buena escuela.” Firmado O. Meynen al que antepone el consabido “Heil Hitler”.

En un artículo publicado por Claudia Peiró en Infobae el 8 de julio de 2017, se reproduce una misiva mecanografiada de Perón a Mao:

“Madrid, 15 de julio de 1965                                         

Al Sr. Presidente MAO TSE TUNG

Mi querido Presidente y amigo:

Desde este difícil exilio, aprovecho la magnífica oportunidad que brinda el viaje de los jóvenes dirigentes peronistas del MRP, gentilmente invitados por Uds, para hacerle llegar junto con mi saludo más fraternal y amistoso, las expresiones de nuestra admiración hacia Ud., su Gobierno y su Partido; que han sabido llevar a la Nación China el logro de tantas e importantes victorias, que ya el mundo capitalista ha comenzado por reconocer y aceptar.

Su pensamiento y su palabra de Maestro Revolucionario, han calado hondo en el alma de los pueblos que luchan por liberarse -nosotros entre ellos- que nos debatimos, en estos últimos diez años, en marchas y contramarchas propias del proceso de un pueblo, que va preparando las condiciones más favorables para la lucha final contra el Imperialismo Norteamericano y sus aliados permanentes -entre ellos ahora, los actuales dirigentes soviéticos- se equivocan cuando piensan que con el engaño de una falsa coexistencia pacífica podrán detener la marcha de estos pueblos sedientos de justicia en pos de su liberación.-

El ejemplo de CHINA POPULAR, hoy base inconmovible de la Revolución Mundial, permite a los hombres de las nuevas generaciones prepararse para la larga lucha con más claridad y firme determinación.

La acción nefasta del Imperialismo, con la complicidad de las clases traidoras, han impedido en 1955 que nosotros cumpliéramos la etapa de la Revolución Democrática a fin de preparar a la clase trabajadora para la plena y posterior realización de la Revolución Socialista. Pero, de la derrota de esa fecha, hemos recogido grandes ejemplos que nos permiten prepararnos con mucha más firmeza, para que nuestro pueblo pueda tomar el poder y así instaurar la era de gobierno de los oprimidos -la clase trabajadora- única capaz de realizar una política de paz y felicidad para nuestro pueblo. Nuestros objetivos son comunes -por eso me felicito de este contacto de nuestros luchadores con esa gran realidad que son ustedes.

En lo fundamental somos coincidentes, y así lo he expresado muchas veces ante nuestros compañeros, la clase trabajadora y peronista de Argentina. Quedan los aspectos naturales y propios de nuestros países, que hacen a sus condiciones socio-económicas, y que modifican en cierta forma la táctica de lucha.

Los compañeros portadores sabrán explicar de viva voz nuestros puntos de vista, y el gran deseo de que la más profunda y sincera de las amistades se consolide entre nosotros.

Reciba, querido Presidente, las seguridades de nuestros mejores sentimientos. Somos confiantes en el triunfo de la justicia y la verdad. Nada ni nadie podrá detener la hora de los pueblos.

Por el triunfo de nuestras comunes luchas, por el triunfo y la felicidad el Pueblo Chino; por la liberación de los pueblos oprimidos, con toda amistad,

Un gran abrazo,

Juan Perón.”

Por último al efecto de seleccionar tres cartas de la nutrida correspondencia de Perón, escribió a su lugarteniente John William Cooke en los siguientes términos: “Los que tomen una casa de oligarcas y detengan o ejecuten a los dueños se quedarán con ella. Los que tomen una estancia en las mismas condiciones se quedarán con todo, lo mismo que los que ocupen establecimientos de los gorilas y enemigos del Pueblo. Los Suboficiales que maten a sus jefes y oficiales y se hagan cargo de las unidades tomarán el mando de ellas y serán los jefes del futuro. Esto mismo regirá para los simples soldados que realicen una acción militar” (Correspondencia Perón-Cooke, Buenos Aires, Editorial Cultural Argentina, 1956/1972, Vol. I, p. 190).

 

No todos los dirigentes populistas son tan crudos y francos, pero en todos anida la manía de arrogarse facultades de iluminados que les molesta que se los acose pero acosan a los demás de modo sistemático. Son los que consideran a su prójimo como infradotado que siempre hacen las cosas mal en sus vidas, haciendas y con sus hijos por lo que necesitan ser amaestrados por los soberbios del populismo.

 

También Perón proclamó “Al enemigo, ni justicia” (carta de Perón de su puño y letra dirigida al Secretario de Asuntos Políticos Román Alfredo Subiza, cit. por J. J. Sebreli, Los deseos imaginarios del peronismo, Buenos Aires, Editorial Sudamericana, 1983, p. 84). En otra ocasión anunció que “Levantaremos horcas en todo el país para colgar a los opositores” (discurso de Perón por cadena oficial de radiodifusión el 18 de septiembre de 1947, Buenos Aires). Por último, para ilustrar las características del peronismo, Perón consignó que “Si la Unión Soviética hubiera estado en condiciones de apoyarnos en 1955, podía haberme convertido en el primer Fidel Castro del continente” (Marcha, Montevideo, febrero 27 de 1970).

 

Algunos aplaudidores y distraídos han afirmado que “el tercer Perón” era distinto sin considerar la alarmante corrupción de su gobierno realizada principalmente a través de su ministro de economía José Ber Gelbard quien además provocó un grave proceso inflacionario (que denominaba “la inflación cero”) y volvió a los precios máximos de los primeros dos gobiernos peronistas (donde al final no había ni pan blanco en el mercado), el ascenso de cabo a comisario general a su otro ministro (cartera curiosamente denominada de “bienestar social”) para, desde allí, establecer la organización criminal de la Triple A. En ese contexto, Perón después de alentar a los terroristas en sus matanzas y felicitarlos por sus asesinatos, se percató que esos movimientos apuntaban a copar su espacio de poder debido a lo cual optó por combatirlos y, también  a la vuelta de su exilio, se decidió por abrazarse con Ricardo Balbín (un antiguo opositor que a esa altura se había peronizado).

 

Como hemos apuntado antes, se ha probado una y mil veces la corrupción astronómica del régimen (Américo Ghioldi, Ezequiel Martínez Estrada), su fascismo (Joseph Page, Eduardo Augusto García), su apoyo a los nazis (Uki Goñi y el antes citado Silvano Santander), su censura a la prensa (Robert Potash, Silvia Mercado), sus mentiras (Juan José Sebreli, Fernando Iglesias), la cooptación de la Justicia y la reforma inconstitucional de la Constitución (Juan A. González Calderón, Nicolás Márquez), su destrucción de la economía (Carlos García Martínez, Roberto Aizcorbe), sus ataques a los estudiantes (Rómulo Zemborain, Roberto Almaraz), las torturas y muertes (Hugo Gambini, Gerardo Ancarola), la imposición del unicato sindical y adicto (Félix Luna, Damonte Taborda). ¿Qué más puede pedirse para descalificar a un régimen?

 

Sin embargo, en nuestro medio se recurre a la tragicómica expresión “peronismo racional” una flagrante contradicción en los términos. En realidad una chanza tragicómica. Desde luego que lo dicho no se circunscribe al peronismo, hay sobradas muestras en el mundo de autoritarismos semejantes que operan bajo el rótulo de populismo para significar su concordancia con “los deseos del pueblo”, cuando en todos los casos naturalmente han destruido las posibilidades de progreso moral y material de los gobernados, muy especialmente de los más necesitados, generalmente apoyados por estructuras sindicales basadas en figuras fascistas como la personería gremial y “los agentes de retención” que obligatoriamente echan mano al fruto del trabajo ajeno para que los titulares no dispongan de lo suyo en pos de engrosados bolsillos de matones que la juegan de “protectores de los pobres”.

 

Economías alambradas, inflaciones galopantes, regulaciones asfixiantes, endeudamientos públicos colosales, gastos astronómicos de los aparatos estatales, impuestos insoportables y demás parafernalia son las indefectibles recetas de los populismos siempre estatistas y corruptos.

 

Como también hemos señalado en otras oportunidades, el nivel de vida no se mejora con voluntarismos enfundados en decretos sino en incrementos en las tasas de captitalización (a contracorriente de aquello de “combatiendo al capital”), lo cual, a su vez, solo puede lograrse en el contexto de marcos institucionales civilizados donde se respete el derecho de todos. Las mal llamadas “conquistas sociales” provocan desempleo, especialmente de la gente que más necesita trabajar, al imponer salarios y equivalentes que no se condicen con el nivel de ahorro interno y externo captados en inversiones productivas. Por eso es que en todos los populismos el nivel de vida se contrae lo cual se agrava con el establecimiento de sistemas de pensiones compulsivas y quebradas por un nefasto procedimiento de reparto.

 

Las redistribuciones de ingresos operadas desde los aparatos estatales necesariamente van a contracorriente de las asignaciones realizadas por los consumidores según sean sus prioridades y requerimientos. El machacar con el igualitarismo de resultados siempre conspira contra mejores ingresos para la población puesto que arrancan el fruto del trabajo de los más eficientes que son precisamente los que permiten el ascenso en la pirámide patrimonial a los que vienen desde la base, situación que es bloqueada y saboteada por impuestos que no permiten la movilidad social según la capacidad de cada cual de servir a sus semejantes.

 

En este cuadro de situación se termina por favorecer a pseudoempresarios que se alían con el poder político para usufructuar de privilegios que permiten explotar miserablemente a sus semejantes. No es necesario mostrar que peronismo deriva de Perón por lo que ese estigma está presente en todos sus partidarios de cualquier vertiente que no pueden alegar ignorancia del significado de las palabras a que recurren. No resulta posible a esta altura desconocer segmentos decisivos de la historia, en este caso, argentina. No podemos mirar para otro lado ni jugar a los distraídos.

 

En el caso que nos ocupa principalmente en esta nota, sería bueno para los argentinos que, como primer paso, nos diéramos cuenta de la importancia de respetar principios republicanos elementales y en esa línea argumental supiéramos leer adecuadamente nuestra propia historia para no repetir los tumbos que hasta ahora han sido causados por peronismos e imitadores de peronismos.

 

De esos flancos -como están flojos de papeles- solo se les ocurre contestar con tragicómicas calificaciones como la de “gorila” a quienes se oponen al autoritarismo, pero ni siquiera son originales en esto. Fue Aldo Cammarota quien en plena efervescencia conspirativa, en marzo de 1955, parodió en su programa radial “La revista dislocada” la producción cinematográfica Mogambo filmada en África con Clark Gable y Eva Gardner en la que un fulano asustado frente a cada ruido en la selva exclamaba “deben ser los gorilas, deben ser”.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa. Es miembro del Comité Científico de Procesos de Mercado, Revista Europea de Economía Política (Madrid). Es Presidente de la Sección Ciencias Económicas de la Academia Nacional de Ciencias de Buenos Aires, miembro del Instituto de Metodología de las Ciencias Sociales de la Academia Nacional de Ciencias Morales y Políticas, miembro del Consejo Consultivo del Institute of Economic Affairs de Londres, Académico Asociado de Cato Institute en Washington DC, miembro del Consejo Académico del Ludwig von Mises Institute en Auburn, miembro del Comité de Honor de la Fundación Bases de Rosario. Es Profesor Honorario de la Universidad del Aconcagua en Mendoza y de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas en Lima, Presidente del Consejo Académico de la Fundación Libertad y Progreso y miembro del Consejo Asesor de la revista Advances in Austrian Economics de New York. Asimismo, es miembro de los Consejos Consultivos de la Fundación Federalismo y Libertad de Tucumán, del Club de la Libertad en Corrientes y de la Fundación Libre de Córdoba.

7 Nov 18 a las 9.00 Hs: “Varones y mujeres: El nuevo liderazgo en las organizaciones”.

La brecha de género en espacios de toma de decisiones es un tema que está interesando al mundo. ¿Cuáles son las causas? ¿Qué soluciones tenemos? De esto y mucho más estaremos hablando este miércoles.

 

15 de Noviembre: Presentación del Libro de Antonella Marty, en el marco de la Maestría en Economía y Ciencias Políticas

 

Presentación del último libro de Antonella Marty,

“Lo que todo revolucionario del Siglo XXI tiene que saber (sobre sus hipocresías, enriquecimientos, fracasos, mentiras y otras cosas)”.

15 de Noviembre, a las 19:00 hs

Antonella Marty es “Licenciada en Relaciones Internacionales de la UAI y cursa la Maestría en Políticas Públicas de la Universidad Torcuato di Tella. Es Investigadora en Fundación Libertad. Asesora en el Senado de la Nación. Latin American Fellow de Atlas Network (Washington, EE.UU.). Autora de dos libros: “La dictadura intelectual populista” y “Lo que todo revolucionario del siglo XXI tiene que saber””

Disparates monetarios y la crisis en Argentina

Por Iván Carrino. Publicado el 2/11/18 en: http://www.ivancarrino.com/disparates-monetarios-y-la-crisis-en-argentina/

 

Los gobiernos que imprimen su propia moneda también pueden quebrar.

Tras una década de estar completamente marginada, en los últimos años Argentina volvió a ser protagonista de los diarios financieros del mundo. Al principio, allá por 2015 y 2016, el motivo era la enorme expectativa que los mercados tenían con el nuevo gobierno de Macri.

No obstante, no pasó mucho tiempo hasta que las noticias económicas sobre Argentina cambiaron de tenor. De la gran expectativa y confianza internacional, pasamos a la fuerte devaluación del peso y los dos pedidos de asistencia al Fondo Monetario Internacional.

De momento, la situación cambiaria parece estar más tranquila, con el peso recuperándose frente al dólar en las últimas semanas.

Por otro lado, el gobierno aprobó un presupuesto que apunta a tener equilibrio primario para 2019. Es decir, excluyendo el pago de los intereses, el año que viene la suma de ingresos y gasto público debería dar $ 0.

“El problema no es el déficit”

La votación por un presupuesto equilibrado apunta a recuperar la confianza de los inversores, quienes comenzaron a dudar de la capacidad del gobierno argentino para pagar sus deudas. Así, como la deuda es hija del déficit, suena lógico que se quiera reducir el origen del endeudamiento.

Ahora bien, esta supuesta lógica no les cierra a todos. En un intercambio reciente que tuve con una economista del partido Unidad Ciudadana (de la ex presidente Cristina Fernández de Kirchner) ella sugería que el déficit del gobierno no representaba ningún problema para la economía. Que, dada la nueva Carta Orgánica del Banco Central de Argentina, el financiamiento del gobierno “se resuelve emitiendo pesos, porque los docentes y los empleados públicos cobran en pesos”.

Pocos días atrás volví a ver un argumento de este tipo en Twitter, donde un supuesto economista explicaba que “el problema es el déficit comercial (en dólares que no emitís), no el fiscal (en pesos que emitís).”

¿De dónde viene esta idea? La respuesta es que, al menos en tiempos recientes, estos conceptos han sido popularizados por la llamada Teoría Monetaria Moderna (o MMT, por sus siglas en inglés).

De acuerdo con los principales exponentes de la Teoría Monetaria Moderna, los déficits presupuestarios de los gobiernos no son un problema en la medida que estos puedan emitir el dinero en el que toman esa deuda.

De acuerdo con la MMT, en un mundo donde el dinero se impone por decreto del propio gobierno, no hay motivos para temer por un default de la deuda pública, ya que siempre se puede acudir a la emisión de dinero para cancelarla.

En palabras de uno de sus máximos exponentes, Randall Wray:

Los hogares y las empresas son usuarios de la moneda mientras que el gobierno soberano es el emisor. Esto marca una gran diferencia: los usuarios pueden quedarse sin moneda pero los emisores no. Si un usuario se compromete a pagar con moneda, hay una posibilidad de que esa persona no sea capaz de obtener ese dinero y se vea obligado a incumplir dicho compromiso. El emisor, por el contrario, no está forzado al default,1 ya que la promesa podrá cumplirse mediante la emisión de la moneda. El gobierno soberano no puede declararse insolvente o incurrir en un default a causa de promesas de pago –deuda– nominadas en su propia moneda.

Tomando en cuenta este concepto, uno se pregunta por qué el gobierno argentino se endeuda en dólares y si no tendría beneficios adicionales el endeudarse en pesos argentinos.

La inflación es un default

A la primera pregunta,  los heterodoxos locales le encuentran una respuesta muy clara. El endeudamiento en dólares se hace para financiar la “fuga de capitales” y favorecer a los grandes grupos concentrados.

No obstante, hay un razonamiento mucho más aritmético y simple: el volumen de endeudamiento que el gobierno colocó en los mercados internacionales es sencillamente demasiado grande para ser absorbido por el mercado local que opera en pesos.

Para tener una idea de los números, al día de hoy los depósitos a plazo fijo del sector privado ascienden a USD 22.000 millones ($AR 772.000 millones), mientras que las emisiones de deuda del gobierno de Macri acumulan unos USD 140.000 millones, 6 veces más.

Ahora el segundo punto es el más interesante y curioso dada la historia reciente de nuestro país.

¿Nos ahorraríamos la posibilidad de “default” si la deuda la contrajéramos en pesos? La respuesta es solo parcialmente positiva. Es que si se mira la película en términos nominales, es cierto que quien emite su propia moneda nunca puede no pagar una deuda.

Si el Banco Central debe $ 100, siempre podrá emitir esos $ 100 para afrontar el pago. No obstante, en términos reales, es decir, en términos de lo que ese dinero puede comprar, la situación es muy diferente.

Entre 2003 y 2018, por ejemplo, el billete de $ 100 perdió el 90% de su valor. O sea que si el gobierno argentino hubiera tomado en 2003 deuda por $ 100 y en 2018 hubiera devuelto esos mismos $ 100, habría repudiado nada menos que el 90% del valor real de su deuda.

Es decir, habría incurrido en un default mayúsculo.

Destrucción económica

Llama la atención que tras tantos años de desarrollo de la teoría económica, los postulados de la MMT generen adhesiones. Sin embargo, uno puede entender que esto ocurra en países como Estados Unidos o en la Europa Occidental, donde hace décadas que prácticamente borraron del mapa a la inflación.

Ahora que en Argentina, que a fines de los ’80 y principios de los años ’90 padeció dos hiperinflaciones y donde por los últimos 15 años –precisamente por financiar el déficit fiscal con “soberanía monetaria”- se mantuvo una de las inflaciones más elevadas del mundo, estas ideas siquiera tengan algo de atractivo es realmente inexplicable.

Esperemos que no sigan avanzando, puesto que ya debería ser claro su rotundo fracaso y capacidad de destrucción económica.

 

Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Es editor de El Diario del Lunes, el informe económico de Inversor Global. Además, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y de Economía en la Universidad de Belgrano. Es Sub Director de la Maestría en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE.

Si compartes tu riqueza, ¡no eres terrorista, eres amigo!

Por Alejandro A. Tagliavini. Publicado el 31/10/18 en: https://alejandrotagliavini.com/2018/10/31/si-compartes-tu-riqueza-no-eres-terrorista-eres-amigo/

 

Todavía fresco el crimen de Yamal Khashoggi, expertos de la ONU han instado a Arabia Saudí a suspender la ejecución de seis jóvenes, detenidos cuando eran menores de edad, y condenados a muerte por participar en las manifestaciones de 2011 al calor de la primavera árabe. “Fueron… sentenciados… por cargos que consideramos una criminalización del ejercicio de los derechos fundamentales, incluidas las libertades de reunión y expresión cuando tenían menos de 18 años”, dice el comunicado oficial.

Entre los condenados se encuentra el chií Ali al Nimr sobrino de Nimr al Nimr, un conocido reformista ejecutado a principios de 2016 por liderar las protestas pacíficas que tomaron las calles de la provincia saudí de Al Qatif exigiendo el fin de la discriminación a la minoría chií y una reforma constitucional. Además, fueron torturados y forzados a confesar sin acceso a una asistencia legal.

Conforme al sistema saudí, inspirado en la ‘sharia’ -legislación islámica-, se castigan con la pena de muerte el asesinato, la violación, el robo, la apostasía y el tráfico de drogas. Ante la ausencia de código penal, las vagas definiciones de la ‘sharia’ favorecen la arbitrariedad.

Días atrás, 19 filipinas estuvieron cinco días detenidas en Arabia Saudí por asistir a una fiesta de Halloween, en la que había hombres y mujeres. Agentes de la inteligencia entraron en un local en la capital donde se celebraba una fiesta y arrestaron a los asistentes, porque las leyes de la ‘sharia’ prohíben estrictamente a hombres y mujeres solteros ser vistos juntos en público. Y, probablemente, aun liberadas serán juzgadas por violar la ley islámica.

Así las cosas, las mujeres -y los hombres- forzados a vivir en estas condiciones, no extraña que prefieran suicidarse, sobre todo si les prometen el cielo eterno luego de su muerte. De modo que no resultan sorprendentes hechos como el que sucedió, días atrás, cuando una mujer de 30 años dejó más de nueve heridos, tras un ataque suicida perpetrado en el centro de la capital de Túnez

Jaled Bin Farhan al Saud, es el único miembro díscolo de la vasta familia real saudí que sobrevive exiliado en el extranjero, en Alemania, gracias a que no cayó en la trampa de acudir a una cita preparada para secuestrarlo y llevarlo de vuelta a su país, como ha ocurrido con el resto. Con respecto al crimen de Yamal Khashoggi, le ha dicho a El Mundo de Madrid, que “Es un crimen propio de una mafia, la última señal de la política impulsiva del príncipe heredero”.

“Cinco príncipes visitaron hace unos días al monarca para conversar con él a propósito de este caso y quejarse de cómo las políticas de su hijo están afectando al país y al propio futuro de la familia real. Tras la reunión, fueron detenidos”, denuncia Bin Farhan que pide “a la comunidad internacional que defienda los derechos humanos… “. ¿Lo harán, serán severos o seguirán “disfrutando” de los cuantiosos “petrodólares” que consiguen con sus ventas de armas?

Como si todo esto no fuera suficiente para dejar claro que el Estado saudí es terrorista, su campaña de bombardeos iniciada en Yemen en 2015 ha dejado ya más de 10.000 víctimas civiles. A tal punto estos ataques son inhumanos que, hasta su mejor aliado, EE.UU., exige que se detenga. Tres años y medio de guerra en uno de los países más pobres del mundo han dejado a dos tercios de los 27 millones de yemeníes dependientes de la ayuda humanitaria.

 

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Ex Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.

El análisis económico de la política: James Buchanan y la política como es, no cómo soñamos que podría ser: sin romanticismos

Por Martín Krause. Publicado el 30/10/18 en: http://bazar.ufm.edu/analisis-economico-la-politica-james-buchanan-la-politica-no-sonamos-podria-sin-romanticismos/

 

Con los alumnos de la materia Public Choice comenzamos a considerar el tema con uno de sus fundadores. James Buchanan en un artículo titulado “Política sin Romanticismos”

Así describe el objetivo de la “teoría de la elección pública” o Public Choice:

“En esta conferencia me propongo resumir la aparición y el contenido de la “Teoría de la Elección Pública”, o, alternativamente, la teoría económica de la política, o “la Nueva Economía Política”. Esta tarea de investigación únicamente ha llegado a ser importante en las décadas posteriores a la Segunda Guerra Mundial. De hecho, en Europa y Japón, la teoría sólo ha llegado a constituir el centro de atención de los estudiosos en los años setenta; los desarrollos en América provienen de los años cincuenta y sesenta. Como espero que mis observaciones sugieran, la Teoría de la Elección Pública no carece de antecedentes, especialmente en el pensamiento europeo de los siglos XVIII y XIX. El Eclesiastés nos dice que no hay nada nuevo bajo el sol y en un sentido auténtico tal pretensión es seguramente correcta, especialmente en las llamadas “ciencias sociales”. Sin embargo, en el terreno de las ideas dominantes, la ”elección pública” es nueva, y esta subdisciplina, situada a mitad de camino entre la Economía y la Ciencia Política, ha hecho cambiar la forma de pensar de muchas personas. Si se me permite utilizar aquí la manida expresión de Thomas Kuhn, creo que podemos decir que un viejo paradigma ha sido sustituido por otro nuevo. 0, retrocediendo un poco más en el tiempo y utilizando la metáfora de Nietzsche, ahora nosotros miramos algunos aspectos de nuestro mundo, y especialmente nuestro mundo de la política, a través de una ventana diferente.

El título principal que he dado a esta conferencia, “Política sin romanticismos” fue escogido por su precisión descriptiva. La Teoría de la Elección Pública ha sido el vehículo a través del cual un conjunto de ideas románticas e ilusiones sobre el funcionamiento de los Gobiernos y el comportamiento de las personas que gobiernan ha sido sustituido por otro conjunto de ideas que incorpora un mayor escepticismo sobre lo que los Gobiernos pueden hacer y sobre lo que los gobernantes harán, ideas que sin duda son más acordes con la realidad política que todos nosotros podemos observar a nuestro alrededor. He dicho a menudo que la elección pública ofrece una “teoría de los fallos del sector público” que es totalmente comparable a la “teoría de los fallos del mercado” que surgió de la Economía del bienestar de los años treinta y cuarenta. En aquel primer esfuerzo se demostró que el sistema de mercados privados fallaba en ciertos aspectos al ser contrastado con los criterios ideales de eficiencia en la asignación de los recursos y en la distribución de la renta. En el esfuerzo posterior, en la elección pública, se demuestra que el sector público o la organización política falla en ciertos aspectos cuando se la contrasta con la satisfacción de criterios ideales de eficiencia y equidad. Lo que ha ocurrido es que hoy encontramos pocos estudiosos bien preparados que están dispuestos a intentar contrastar los mercados con modelos ideales. Ahora es posible analizar la decisión sector privado-sector público que toda comunidad ha de tomar en términos más significativos, comparando los aspectos organizativos de varias alternativas realistas.

Parece cosa de elemental sentido común comparar las instituciones tal como cabe esperar que de hecho funcionen en lugar de comparar modelos románticos de cómo se podría esperar que tales instituciones funcionen. Pero este criterio tan simple y obvio desapareció de la conciencia culta del hombre occidental durante más de un siglo. Tampoco puede en absoluto decirse que esta idea sea aceptada hoy de forma general. Tenemos que admitir que la mística socialista de que el Estado, la política, consiguen alcanzar de alguna manera el “bien público” trascendente pervive todavía entre nosotros bajo diversas formas. E incluso entre aquellos que rechazan tal mística hay muchos que buscan incesantemente el ideal que resolverá el dilema de la política.”

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

PACTO POLÍTICO E INMIGRACIÓN.

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 4/11/18 en: http://gzanotti.blogspot.com/2018/11/pacto-politico-e-inmigracion.html

 

 

Una caravana de miles de personas se dirige a los EEUU (¡qué raro!!! ¿Por qué no van a Venezuela??). Sí, seguramente ha sido manipulada y politizada. Por aquellos que, seguramente, no tienen necesidad de emigrar hacia ninguna parte.

Todos están criticando a Trump porque “no los va a dejar entrar” (como si no hubiera leyes que estén por encima de él). Pero me pregunto quién tiene autoridad moral para criticar a Trump. Me pregunto quiénes eliminarían todas las fronteras, todas las aduanas, todos los aranceles, para sus propios países. ¿Quiénes?

El que no quiera aduanas para su propio país, el que no quiera pasaportes y etc. para que otros entren a su propio país, que arroje la primera piedra.

Bien, déjenme entonces encontrar una buena piedra.

Pero entonces, vos y los demás liberales y libertarios, ¿están locos?

Sí, claro, somos liberales, obvio que estamos locos, pero en este caso analicemos esta locura específica.

¿Cómo debe haber libre emigración e inmigración de capitales y de personas? Sí, porque ello se llama libertades individuales y libre comercio.

¿Y la propiedad? ¿Puede entrar cualquiera a la propiedad de otro? No, claro. Pero mientras haya estados nacionales con caminos, puertos y aeropuertos como bienes públicos estatales, eso no es así.

¿Y si alguien quiere entrar a cometer delitos? Bueno, eso no se puede saber hasta que se lo cometa, pero si tiene antecedentes penales en otro país, se le puede pedir una visa.

Y si viene de una nación cuyo gobierno ha cometido actos terroristas contra el nuestro, se le puede pedir una visa.

El problema es que gran parte de los inmigrantes actuales no se sienten individuos que van a entrar a un Estado de Derecho donde se supone que va a trabajar y a ejercer en paz sus libertades individuales. Porque ESE es el pacto político que posibilitó la inmigración masiva a la Argentina y a EEUU en siglos anteriores. Ahora ese pacto político, parece que se ha perdido. Por algún motivo difícil de discernir, ahora entran masas de individuos que se sienten parte de un colectivo, con sus propias normas, que no están dispuestas a respetar el Estado de Derecho del país al que ingresan. Tal vez sean masas bien manejadas. Tal vez sean masas de gente que huyen desesperadas sin saber lo que es el Estado de Derecho del lugar a donde van.

La cuestión es que donde van, habitualmente, hay una redistribución de ingresos a nivel nacional. Parece que algo hizo creer a nacionales y extranjeros que puede haber medicina, salud, vivienda y etc. gratis para todos. A donde van, hay sindicatos que prohíben el ingreso de trabajadores extranjeros, porque algo hizo creer, a nacionales y extranjeros, que si no es así los cerdos capitalistas explotan a los pobres trabajadores. A donde van, si no tienes los títulos oficiales educativos de ese país en cuestión, no puedes trabajar, porque algo convenció a todo el mundo de que el estado certifica quién es apto para el mercado y quién no. O sea, los inmigrantes buscan entrar a un paraíso estatista, que se ha desarrollado “a pesar de” los capitales privados que sostienen a este estado pseudo-providente.

Me pregunto qué pasaría si miles y miles de inmigrantes entraran a una nación donde no hubiera seguros sociales estatales y obligatorios.  Donde no hubiera sindicatos con poderes coactivos. Donde a nadie le sería requerido un certificado estatal de sus habilidades. Donde todos pudieran educar a sus hijos según sus convicciones, y hablar y vivir según sus convicciones, pero que se dieran cuenta que si sus convicciones son violar las libertades de los otros, que estarán fuera más rápido de lo que entraron. Donde los ciudadanos pudieran ejercer libremente su derecho a la legítima defensa. Me pregunto qué pasaría. Me pregunto si en ese caso el pacto político no se re-instauraría de modo espontáneo. Sólo me lo pregunto.

 

Mientras tanto, qué hermoso que un lamentable desierto como la Argentina fuera un lugar así. Para poder decir a esas miles de personas: vengan para acá. No los espera el estado, sino sólo el Estado de Derecho, que es otra cosa. Sólo con eso pueblen la Patagonia, el noreste, el noroeste, y todos los desiertos que constituyen este desperdiciado territorio. Recursos naturales en abundancia, casi sin terremotos, tifones, tornados o tsunamis. Sólo gente que quiera trabajar en paz y un Estado de Derecho liberal. Ya fue posible. Parece que ahora ya no. Parece que ahora ya fue. Ya no hay gente. Sólo quedan gobernantes. Sólo quedan sus esclavos.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

El conflicto entre Rusia y Ucrania divide a la Iglesia Ortodoxa

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 1/11/18 en: https://www.lanacion.com.ar/2187438-el-conflicto-rusia-ucrania-divide-iglesia-ortodoxa

 

Ucrania está convulsionada y dramáticamente dividida. Su gobierno central controla
sólo la mayor parte de su territorio, con excepción de buena parte del mismo que está,
desde hace cuatro años ya, en manos de separatistas cuyas propuestas incluyen la de
volver a integrarse con la Federación Rusa. Hablamos del este del país.
El tema no es sólo político y no tiene que ver únicamente con la soberanía sobre
espacios territoriales concretos. También conforma -como veremos- una difícil
cuestión religiosa que afecta muy seriamente a la Iglesia Ortodoxa. Por su
envergadura confesional, que no es demasiado distinta a la reforma protestante
ocurrida hace ya cinco siglos.
En Ucrania, más de las dos terceras partes de la población pertenece a esa Iglesia.
Pero, en función de acuerdos que llevan más de tres siglos de vigencia, buena parte de
los ortodoxos ucranianos han estado, religiosamente, bajo la autoridad del Patriarca
de Moscú que, naturalmente, ahora está siendo cuestionada.
La Iglesia Ortodoxa, a diferencia de la católica, no tiene un Patriarca supremo. Nada,
ni parecido, al Papa de los católicos. Cada Patriarca es considerado supremo en su
propia jurisdicción. Cada Iglesia Ortodoxa es entonces -por definición- “autocéfala”,
es decir, esencialmente independiente.
Todos los Patriarcas ortodoxos se consideran entonces como líderes que están a la par,
con excepción de un tema crucial: aquel que tiene que ver con la determinación y
extensión de sus respectivas jurisdicciones, respecto del cual el Patriarca de
Constantinopla dirime históricamente los conflictos y diferencias. Hoy es el Patriarca
Bartolomé, basado en la ciudad de Estambul, sede patriarcal desde que
Constantinopla -en su momento- se transformara en la capital del Imperio Bizantino.
El fuerte conflicto político y militar entre Rusia y Ucrania generó tensiones muy
ríspidas dentro de la Iglesia Ortodoxa ucraniana. A punto tal, que ella decidió
separarse del Patriarca de Moscú y transformarse en un Patriarcado autónomo. Para
ello -como era de suponer- solicitó la opinión al mencionado Patriarca Bartolomé
quien -luego de convocar a un sínodo “ad hoc” de tres días- dictaminó, sin mayores
demoras, en contra de Moscú, reconociendo autonomía completa a la Iglesia Ortodoxa
ucraniana basada en la ciudad de Kiev, donde precisamente naciera -en su origen- la
propia Iglesia Ortodoxa.
Las tensiones entre Rusia y Ucrania han generado un cisma entre las iglesias
ortodoxas de ambos países, ahora reconocido como tal por el mencionado Patriarca
Bartolomé.
Para el Patriarca Ortodoxo de Moscú, ello supone una derrota evidente. Los lazos
entre el Patriarca de Moscú, Kyril I, y Vladimir Putin, no sólo son estrechos, sino
sumamente ostensibles. Por esto, todos los líderes ortodoxos en Moscú rechazan la
decisión del Patriarca Bartolomé, al que ahora -de pronto- no consideran como el
primer Patriarca entre iguales.
La Iglesia Ortodoxa está dividida en 14 regiones, algunas de las cuales coinciden con
naciones de Europa Oriental y otras con las viejas regiones del Imperio Bizantino. En
Ucrania existen parroquias que conforman nada menos que un tercio de aquellas que
el Patriarca de Moscú considera que están bajo su jurisdicción directa. El tema,
aunque esencialmente religioso, tiene claramente una complicada arista económica,
desde que tiene que ver con quién es finalmente el propietario de las iglesias, los
conventos, y otros inmuebles de la Iglesia Ortodoxa.
Para Vladimir Putin, al haberse extinguido los elementos sobre los que -en tiempos
del comunismo- se edificaba culturalmente su nación, todo lo que hoy suponga valores
religiosos capaces de unificar socialmente y de conformar el núcleo central de una
nacionalidad tiene una enorme importancia.
La Iglesia Ortodoxa, recordemos, nació en 1054, cuando el Imperio Romano se dividió
entre Oriente y Occidente. La Iglesia Ortodoxa ucraniana, por su parte, ha estado bajo
la jurisdicción del Patriarcado de Moscú desde 1686. Desde hace más de tres siglos,
entonces. Por esto último el tema es urticante.
La tensión religiosa entre Rusia y Ucrania en el seno de la Iglesia Ortodoxa
inevitablemente se ha extendido a varias otras naciones del este europeo. Entre ellas,
a Serbia, cuya iglesia ortodoxa es muy cercana a la de Moscú, ciudad a la que
considera como una tercera Roma. Y a Grecia, donde los ortodoxos tienen gran
vinculación no sólo con sus pares serbios, sino con el propio Patriarca de Moscú.
Hasta en el importante monasterio del Monte Athos las opiniones están divididas. La
reciente anulación por parte del Patriarca de Constantinopla de la dependencia de la
Iglesia Ortodoxa Ucraniana del Patriarca de Moscú ha provocado también remezones
en Bielorrusia y Lituania que, por su parte, han sido históricamente más cercanas al
Patriarca de Kiev.
Todo un complejo entuerto de poder en el ámbito religioso ha estallado, afectando la
convivencia pacífica en el interior de la Iglesia Ortodoxa y abriendo grietas profundas,
que no será nada fácil cerrar. Particularmente cuando, en el plano de lo religioso, las
emociones suelen estar a flor de piel.
Lo que sucede en Ucrania genera ciertamente desconfianza externa respecto de la
Federación Rusa. Más allá de la Iglesia Ortodoxa. Muy especialmente porque otros
episodios recientes han provocado también preocupación en Occidente. Me refiero a
los envenenamientos recientes en Salisbury, de los que habrían sido partícipes espías
rusos, y al descubrimiento, también reciente, de centros de espionaje rusos en
territorio de Holanda.
En idéntico sentido, también generan nerviosismo las constantes provocaciones de
aviones y naves militares rusos, en diversas fronteras y espacios aéreos que parecen
haberse transformado en una suerte de peligrosa constante. Estas actitudes
conforman un clima de tensión nuevo, que recuerda al que en su momento existiera
entre la Federación Rusa y las naciones occidentales, cuando la llamada Guerra Fría.
Las consecuencias de esas provocaciones pueden ser graves. Sin ir más lejos, la ilegal
ocupación rusa de la Península de Crimea generó enfrentamientos armados en el este
de Ucrania con un saldo terrible de 10.000 muertos, del que pocos hablan. De
aquellos que son imposibles de olvidar.
Para hacer las cosas aún más complejas Ucrania aspira abiertamente a poder ser
miembro de la OTAN. A la manera de presunto “seguro” de que no volverá a caer bajo
el poder ruso. Esa aspiración, sin embargo, no se ha concretado. Quizás porque ella
supone trasponer una “línea roja” para Vladimir Putin, quien sostiene que el ingreso
de Ucrania a la OTAN equivaldría, para Rusia, a un “acto de agresión”.
Complementando el tumulto en el plano religioso, la Iglesia Ortodoxa de Macedonia
acaba de reclamar que se reconozca su propia independencia.
Mientras todo esto sucede, el gobierno norteamericano no acepta la legitimidad de la
ocupación rusa de Crimea y Sebastopol y, por ello, mantiene duras sanciones
económicas impuestas por la Casa Blanca contra la Federación Rusa.
Hasta 2014, Ucrania tenía un gobierno pro-ruso. Estaba encabezado por Viktor
Yanukovych. El expresidente ucraniano -asediado por las masivas protestas callejeras huyó
de su país en febrero de 2014 y desde entonces está refugiado en la Federación
Rusa, lo que es toda una señal. “Real politik”, entonces. Hasta en los ambientes
religiosos, lo que conforma una realidad propia del agitado tiempo en que todos
vivimos.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y fue Vice Presidente de ESEADE.