Marketing Digital: Inicio 3 de Octubre.

¿Buscás mejorar tu estrategia de ventas? ¿Buscás generar una comunidad de usuarios activos? Internet nos ha atravesado la vida sin darnos cuenta. Somos nosotros quienes debemos adaptarnos y aprender sobre las nuevas tecnologías.
En este Seminario se debatirá sobre el negocio de las nuevas tecnologías y se darán las herramientas para pensar un negocio de manera digital.
Docente: Lic. Victoria Helman Licenciada en Publicidad y postgraduada en Community Manager en Univ. Barcelona. Consultora independiente en Marketing digital. Docente en UCES.
Se entregarán certificados.
Días y horarios:
Los lunes de octubre, de 19 a 21.30
Valor: $1.500
Para realizar la inscripción: extension@eseade.edu.ar
Para consultas sobre el temario: victoriahel@gmail.com

 

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Seminario abierto y gratuito: “Marketing para abogados ¿Qué de todo sirve?”

En un mercado como el jurídico, altamente competitivo, que proyecta en el corto y mediano plazo un incremento sustancial de la actividad, tanto en términos cuantitativos como cualitativos, posicionarse de cara a los actuales y potenciales clientes es clave. Este seminario presenta de manera intensiva distintas vías y herramientas para lograrlo.
Evento gratuito con inscripción previa.
Días: 13, 20 y 27 de septiembre.
Horario: de 19.00 a 21.30 00 hs.
Más información: info@eseade.edu.ar

Programa de Estudios: http://bit.ly/29hyeLk

 

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WP: A Mathematical Version of Garrison’s Model

Por Nicolás Cachanosky. Publicado el 1/9/16 en: https://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2016/09/01/wp-a-mathematical-version-of-garrisons-model/

 

Junto a Alexandre Padilla (MSU Denver) desarrollamos una versión matemática del modelo de Garrison. Más preciso sería decir que hemos traducido los gráficos del modelo a sus ecuaciones equivalentes.

La motivación de este paper es ofreces un modelo de Garrison más flexible que su versión gráfica. Este modelo ha sido utilizado tanto en investigaciones teóricas como académicas, donde una de los problema que he percibido es su falta de flexibilidad al momento de querer agregar variables o lidiar con una versión más compleja del mismo. El paper ofrece un modelo matemático base sobre el cual se pueden agregar tantas variables como se desee (no se está restringido a tres dimensiones como un gráfico) y lidiar con funciones más complejas que las lineales utilizadas en el modelo, etc.

Abstract

We develop a simple mathematical version of Garrison’s model. The purpose to develop a mathematical framework is to (1) show how such representation can be used and (2) layout a path for future work that requires a more flexible version of Garrison’s treatment than the graphical exposition. While the graphical model is limited to three dimensions, a mathematical version can include more variables of interest. First, we develop the mathematical framework of Garrison’s treatment. Then we apply it to the cases of increase in savings, secular growth, and the Austrian business cycle theory.

 

http://poseidon01.ssrn.com/delivery.php?ID=839101122089125079119120008123102081023038005086089069018120112119095016119019104075106041116007045039113101115121088079026102106091030041064025086009005006090015070024041035067088110016114029124072119106025123108124108090086101065112111123064118003091&EXT=pdf

 

Nicolás Cachanosky es Doctor en Economía, (Suffolk University), Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE). Fué profesor de Finanzas Públicas en UCA y es Assistant Professor of Economics en Metropolitan State University of Denver.

¿La economía ‘concreta’ contra la economía ‘teórica’? Lo concreto (datos), sin teoría, no se entiende

Por Martín Krause. Publicada el 1/9/16 en: http://bazar.ufm.edu/la-economia-concreta-contra-la-economia-teorica-lo-concreto-datos-sin-teoria-no-se-entiende/

 

Sebastián Campanario escribe artículos interesantes y creativos todos los domingos en La Nación. Quisiera ahora hacer referencia al último, titulado: ¿Adiós teorías? Economistas que piden foco en “lo concreto”: http://www.lanacion.com.ar/1932035-adios-teorias-economistas-que-piden-foco-en-lo-concreto

El título ya es de por sí desafiante. Por suerte está planteado en la forma de pregunta, ya que si fuera una afirmación habría que negarla inmediatamente. Para tener una idea del contenido, veamos los primeros párrafos:

“De un lado, una frase de Einstein: “La realidad es meramente una ilusión”. Del otro, una sentencia de Aristóteles, Kant, Perón y Aranguren (¡qué línea de cuatro!): “La única verdad es la realidad”. En el medio, una discusión acalorada entre economistas, tanto de la academia como de la gestión pública, que se plantea, entre otras preguntas: ¿se alejaron las políticas de los gobiernos de las necesidades concretas de la sociedad y están teñidas de ideología? ¿Hubo alguna época de “pragmatismo puro” con mejores resultados? ¿Están los estudios económicos en los últimos años transitando “al filo de la realidad”, como aquella famosa serie basada en relatos de Stephen King?

Uno de los libros de economía más comentados en esta temporada va por este carril: Concrete Economics: The Hamilton Approach to Economic Growth and Policy, de Bradford DeLong y Stephen Cohen. Ambos son académicos, pero DeLong es una celebridad en el mundo de las redes sociales: alimenta uno de los blogs más influyentes de la profesión, cuyo lema es: “Agarrando la realidad con ambas manos invisibles”.”

La columna no ofrece conclusiones al respecto, así que veamos de aportar alguna.

En realidad, no hay economistas que se enfoquen en lo concreto sin la ayuda de una teoría. Sería imposible. Lo único que recibimos a través de los sentidos son datos y solamente una teoría nos puede ayudar a entenderlos así que incluso aquellos economistas que se digan ‘pragmáticos’ y desechen las teorías están haciendo uso de una.

Es más, el problema que tenemos en la investigación económica no es usar o no usar una teoría para interpretar esos datos, sino la de si es posible hacerlo sin que ciertos valores introduzcan algún sesgo y si es posible, en definitiva, una investigación científicamente ‘neutral’. Ya que desde la selección del tema o de los datos que va a considerar el investigador está siendo guiado por ciertos valores previos. Desde esta perspectiva, no existe tal cosa como una ciencia pura ‘valueless’ o ‘wertfrei’.

Pero, por supuesto, todo economista que quiera decir algo sobre la realidad, tendrá la necesidad de conocerla y cuanto más la conozca más acertada será su interpretación de ella. Desde ese punto de vista, no creo que la discusión sea entre economistas más o menos ‘pragmáticos’ sino entre economistas con distintas teorías, ambos tomando en cuenta, en mayor o menor medida, la realidad.

No hay tal cosa como una “economía concreta” y una “economía divagante”. Hay mejores y peores teorías para explicar ese orden espontáneo que surge a partir de las acciones individuales, y que permite coordinarlas en el marco del mercado y la cooperación social.

Tal vez podamos decir que hay tal cosa como “economía teórica” y “economía aplicada” pero no mucho más. La primera es abstracta, busca leyes generales que nos permiten interpretar las consecuencias del accionar humano, de personas que tienen libre albedrío y preferencias subjetivas y cambiantes. La segunda es el análisis de una circunstancia histórica determinada a la luz de esas teorías.

¿Cuál es la novedad de Brad deLong?

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

CONSIDERACIONES SOBRE LA VEJEZ

Por Alberto Benegas Lynch (h)

 

Este tema interesará a todos puesto que, a menos que se produzca un accidente prematuro, a todos les toca, solo es cuestión de tiempo. Muchas veces al aludir a la vejez hay cierta carga peyorativa implícita o explícita ya que el comentario se suele circunscribir al aspecto puramente físico referido al consiguiente deterioro. Sin embargo, si comprendemos que el hombre no se limita a lo puramente material y que precisamente lo caracteriza los estados de conciencia, la psique o la mente. Si esto es así decimos, el aprovechamiento de la vida significa el mayor alimento posible del alma lo cual, a su vez, se traduce en una mucho mayor vitalidad espiritual. Una mucha  mayor riqueza intelectual respecto a la juventud que, al contrario, mantiene un cuerpo más vital pero con un alma en proceso de formación.

 

Sin duda que en la vejez -y siempre- la mente está en formación o en tránsito ya que nunca se llega a una meta final puesto que el conocimiento tiene la característica de la provisionalidad sujeta a refutaciones y la ignorancia es infinita en relación a lo que se conoce. Emmanuel Carrére ha escrito con razón que “lo opuesto a la verdad no es la mentira sino las certezas”. Nada peor que los que no están abiertos al debate al efecto de incorporar nuevas perspectivas: es lo más potente para alejarse de la verdad.

 

De lo que estamos hablando es la comparación de cortas edades respecto a edades avanzadas en cuanto a la dosis de conocimientos y experiencias si se ha aprovechado la vida. Sin duda que las personas son en esto como los vinos: no por el hecho de transcurrido el tiempo mejoran, antes al contrario un mal vino empeora con el transcurso del tiempo. Si la vida se desperdicia en lo que tiene de propiamente humana, el resultado no será bueno.

 

Cuando se alude a la vejez entonces debe subrayarse que si le damos más importancia al alma que al cuerpo, al fondo más que a la forma, la sustancia más que al accidente, lo que nos define como humanos respecto a la cáscara, si esto es así debe destacarse la evolución del estado de conciencia más que los estados de los kilos de protoplasma. Claro está, lo dicho no significa para nada no atender las necesidades del cuerpo. Al contrario, resulta esencial este cuidado, nada más acertado que aquello de mens sana en corpore sano.

 

Hay ciertas inconsistencias en torno a este asunto. Por ejemplo, cuando muere alguien se suele repetir “pobre fulano o mengana” ¿Cómo “pobre” si se piensa que los estados de conciencia, la psique o la mente son inmateriales y por ende no se descomponen y por tanto sobreviven al cuerpo? Incluso según algunas denominaciones religiosas ¿no es que gozan en el más allá de una vida más placentera si han hecho las cosas bien? Entonces, para ser consistentes con esta visión “pobres los que quedan” porque extrañan a los que se fueron, lo cual es evaluado por pensadores como Emmanuel Swedenborg en su peculiar esquema de la religiosidad que tanto ha influido en autores como Jorge Luis Borges o Mario Vargas Llosa y también las elucubraciones de destacados deístas como Thomas Paine y Voltaire (que por definición rechazan la idea de iglesias oficiales puesto que en esta tradición el vínculo es del hombre con Dios y sin intermediarios).

 

Ludwig von Mises y el premio Nobel en economía Milton Friedman son unos de los tantos intelectuales que sostienen las ventajas de liberar las drogas (también ex presidentes como Fernando Henrique Cardoso, Vicente Fox y  César Gaviria) para evitar los graves problemas como los suscitados por la llamada Ley Seca y distinguen lo que es un crimen de lo que es un vicio del que cada uno es responsable. El primero de los nombrados afirma que aquellos que le otorgan más importancia al alma que al cuerpo, para ser consistentes con su “guerra a las drogas” deberían prohibir también libros, obras de teatro y similares que dañan la psique con un resultado mucho más contundente que el daño corporal.

 

El antedicho ensanchamiento del alma o la psique está estrechamente vinculado a los espacios de libertad de cada uno al efecto de actualizar sus potencialidades en busca de su particular proyecto de vida. Hoy en día con los atropellos de aparatos estatales desbocados y completamente desviados de sus misiones específicas de proteger derechos, cercenan los espacios de libertad y en consecuencia reducen las posibilidades de los alimentos de la mente. En un campo de concentración las posibilidades de desarrollo de una persona no son las mismas que en libertad.

 

Por supuesto que la libertad es una condición necesaria pero no suficiente para el desarrollo de cada uno. Puede concebirse a personas que, por ejemplo, dedican sus energías para drogarse hasta perder el conocimiento,  lo cual, naturalmente no significa encaminares hacia metas de excelencia sino a la degradación y extinción total.

 

Sin duda que el deterioro del cuerpo llega un momento tal que puede afectar también al cerebro con lo que la psique, los estados de conciencia o la mente dejan de comunicarse con el mundo exterior debido al referido deterioro progresivo. Pero cuando no llega esa etapa o, en su caso, mientras no llegue, la evolución del alma sigue su marcha ascendente si se saben aprovechar las oportunidades y se saca partida de la vida propiamente humana.

 

Este es el sentido por el que en muchas comunidades se tiene especial consideración con la vejez, no solamente debido a lo enclenque que pueda estar el cuerpo sino especialmente para sacar partida de la experiencia y el conocimiento en el que beben las generaciones más jóvenes.

 

Esto está ligado al entramado entre jóvenes y viejos en las familias en las que cuando los hijos son menores los padres se ocupan de ellos en todos sus múltiples problemas, en su salud, en sus estudios, en su alimentación y en su recreación. Esto mismo es lo que sucede en devolución de cariño con los padres cuando son mayores por parte de los hijos. Esto se ve más claramente en comunidades asiáticas, por ejemplo, en Corea del Sur, donde, por otra parte no hay sistemas compulsivos de previsión social debido entre otras razones al motivo descripto (y, dicho sea de paso, donde las tasas de ahorro son las más altas para proveer en la vejez). En cambio, en otros lares se observa algo bien distinto: hijos que abandonan a sus padres o los encierran en geriátricos para liberarse de ellos con el argumento de que “están muy ocupados” como si los padres no hubieran estado ocupados cuando atendieron y cuidaron a sus hijos.

 

Para los materialistas (o deterministas físicos si recurrimos a terminología popperiana) no hay estados de conciencia, psique o mente con lo que el ser humano estaría programado como un loro donde no habría tal cosa como argumentación, ideas autogeneradas, responsabilidad individual, moral o libertad. Como ha consignado John Eccles, premio Nobel en Neurofisiología, “uno no se involucra en un argumento racional con un ser que sostiene que todas sus respuestas son actos reflejos” y apunta que “cuanto más descubrimos sobre el cerebro más claramente distinguimos entre los eventos del cerebro y el fenómeno mental”. Y Max Plank, premio Nobel en Física,  concluye que “sería una degradación inconcebible que los seres humanos fueran considerados como autómatas inanimados en manos de una férrea ley de causalidad”. Por último para citar a los más destacados científicos en la materia, John Lucas afirma que “Solo un agente libre puede ser racional. El razonamiento, y por tanto la verdad, presupone la libertad y no el condicionamiento por nexos causales de la materia”.

 

Entonces, si hemos comprendido que el libre albedrío es una característica que diferencia al hombre de todas las otras especies conocidas y que la psique es lo que hace posible esa libertad, debemos concluir que el alimento de esa alma es función primordial del ser humano para elevarse en busca de la antedicha excelencia, lo cual madura en la vejez si se han llevado a cabo los esfuerzos consiguientes.

 

Así es que el deterioro físico es más que compensado por esa inyección de contenido que no se tiene a edad temprana. Este es el sentido de la reverencia a la vejez. Platón ha dicho que “me da enorme placer hablar con las personas de edad avanzada. Han estado en el camino sobre el que todos nosotros debemos transitar y saben donde están los obstáculos y las dificultades y donde está nivelado y es más fácil”.

 

También en la vejez se modifica la preferencia temporal debido a que se acorta el período de vida por lo que tiende a atribuirse mayor valor al presente con lo que se disfrutan más los momentos y simultáneamente tiende a concentrarse más la atención en los detalles de la vida. Las dos situaciones operan en otra dirección en edades juveniles donde los proyectos a largo plazo tienen muchas veces prelación respecto de los de corto plazo o, como decimos, el presente. Al mismo tiempo no es infrecuente que se descuiden o se pasen por alto los detalles que muchas veces hacen la vida más agradable respecto a la aceleración por lograr otras metas. Todo esto por lo que pueda entenderse por presente ya que como decía San Agustín “se de que se trata aunque si me lo preguntan no puedo explicarlo”: razonaba que en última instancia el presente es muy difícil de aprehender puesto que se divide instantáneamente en lo que fue y lo que será (el pasado y el futuro).

 

En resumen, no es raro que en las sociedades contemporáneas se subestime la vejez porque hay una grosera sobrevalorización de la forma del cuerpo con la obsesión del gimnasio lo cual tiene prelación respecto al cultivo del alma que en realidad animaliza la conducta y desaprovecha el sentido de una vida propiamente humana. En cierto sentido esta es una de las explicaciones de la decadencia de valores que hoy ocurren al subvertir las prioridades más elementales.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. en Ciencias de Dirección. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas, fue profesor y primer rector de ESEADE durante 23 años y luego de su renuncia fue distinguido por las nuevas autoridades Profesor Emérito y Doctor Honoris Causa.