Sale 2014, entra 2015, un resumen del año:

Por Iván Carrino. Publicado el 24/12/14 en:  http://www.ivancarrino.com/sale-2014-entra-2015-un-resumen-del-ano/

 

2014 empezó con el gobierno reconociendo que su estrategia para “cuidar las reservas” y “evitar una devaluación” había sido un rotundo fracaso.

Además, la discusión sobre si la inflación era culpa de la emisión o de los empresarios malvados también estuvo presente. Claramente, los empresarios no tienen la culpa y, si ganan mucha plata, ¡mucho mejor!

A pésar del discurso del gobierno, el Banco Central comenzó una política agresiva de absorción de pesos mediante colocación de deuda. Una política que, sin reducción del gasto público, no puede hacer nada por sí sola. Sin embargo, incluso en el hipotético caso que el gasto excesivo se corrigiera, ese no sería el fin de nuestros problemas.

Otro tema, siempre relevante, fue el estado de la educación, que no sufre por la carencia de fondos, sino por los malos incentivos.

En julio entramos en default, aunque no como el de 2001, default al fin. El gobierno, sin sorpresas, acusó al neoliberalismo de ser el responsable. Se olvidaron que la deuda y el default no son problemas del capitalismo.

Poco antes del default, el propio INDEC reconocía que estábamos en recesión. Esto se daba, incluso, en el marco de una inflación alta y creciente. La pregunta obligada, entonces, fue ¿cómo es posible tener, a la vez, recesión e inflación?

Lo que sucedió, en realidad, es que la burbuja argentina se pinchó y el único desenlace tras la inflación, es la recesión.

Con default, recesión e inflación, el discurso y las acciones del gobierno se radicalizaron y se sancionaron leyes para controlar todavía más al sector privado. Las medidas no solo son una continuación de las malas políticas que nos llevaron a perder 290.000 millones de dólares en diez años, sino que, además, imitan modelos fracasados una y otra vez en la historia económica del mundo.

Por supuesto, la discusión sobre el cepo cambiario (que cumplió 3 años) siguió candente y, también, la de si se debe, o no, devaluar. Mi punto es que una cosa es devaluar la moneda (no recomendable) y otra “devaluar” la moneda (algo extremadamente necesario para la realidad argentina de hoy). Hablé con Pablo Wende sobre el tema. Por último, una crítica a la autoproclamada “economía heterodoxa“.

Como se ve, un año con muchos temas y mucho debate. En la economía, más deterioro en todos los frentes, pero con una expectativa favorable a futuro porque se descuenta que el partido de gobierno (al menos el sector más radical) no será reelegido.

Desde mi punto de vista, no veo que se vayan a emprender reformas importantes a partir de octubre de 2015, pero sí considero que, al menos muy poco, podríamos movernos en la buena dirección. Los problemas son dos: por un lado, hace falta mucho para revertir tantos años de deterioro institucional. Por el otro, todavía quedan muchos meses de un gobierno que, si bien logró “aquietar las aguas” en los últimos meses del año, no ha mostrado cambios de fondo.

Pero estos son temas de los que, con suerte, nos preocuparemos a partir de enero. Mientras tanto, ¡muy feliz navidad para todos y los mejores deseos de fin de año!

 

Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Trabaja como Analista Económico de la Fundación Libertad y Progreso, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y profesor asistente de Economía en la Universidad de Belgrano.

Perú aprueba ley de flexibilización laboral para jóvenes:

Por Belén Marty: Publicado el 23/12/14 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2014/12/23/peru-aprueba-ley-de-flexibilizacion-laboral-para-jovenes/

 

La iniciativa conocida como “Ley Pulpín” podría beneficiar a más de 800 mil jóvenes que están desempleados o trabajando en la economía informal.

Con el objetivo puesto en bajar el desempleo y el porcentaje de jóvenes entre 18 y 24 años que trabajan en la economía informal, el Congreso de Perú aprobó con mayoría parlamentaria el jueves pasado la polémica Ley Laboral para Jóvenes. No obstante, más de 5.000 jóvenes salieron a la calle este lunes para protestar contra ella por considerarla injusta e insuficiente.

Alonso Segura, ministro de Finanzas de Perú, aseguró que la ley apunta a disminuir los índices de desempleo a través de políticas que bajen los costos laborales para los empleadores. Según datos de este ministerio, unos 826.000 peruanos trabajan en la economía informal.

La iniciativa, también conocida como Ley Pulpín (como se le dice a los niños en Perú) crea un régimen laboral temporal y opcional para todos los jóvenes, incluidos aquellos que no han terminado la secundaria. Según el Ministerio de Finanzas, esta ley proveerá a los jóvenes de la opción de un empleo formal y con beneficios laborales esenciales.

Asimismo, explica en su sitio web, que la iniciativa prohíbe a los empleadores despedir a un empleado de régimen general para contratar a otro bajo esta nueva modalidad.

“Con la ley los trabajadores que están en la informalidad tendrán la opción de pasar a la formalidad, con contratos a plazo mínimo de un año, para que obtengan durante este tiempo las habilidades necesarias y su certificado de trabajo, para que cuando salgan de este régimen temporal pasen al general”.

El proyecto, firmado y presentado el 10 de diciembre al Congreso por el presidente Ollanta Humala Tasso y por la presidente del Consejo de Ministros, Ana Jara Velázquez, establece en su articulo 6° que los jóvenes contratados bajo esta propuesta no podrán superar el 25% del total de empleados de la empresa.

El mandatario peruano defendió el proyecto ante la alta desocupación laboral entre los jóvenes.“¿Qué podemos hacer con ellos? Tenemos que crear un programa, una ley que los proteja de la sobrexplotación de las empresas y por esto creamos esta ley, y les pido a todos ustedes que les demos esta oportunidad a los jóvenes, no les quitemos la oportunidad a los jóvenes”, pidió Ollanta Humala.

 

El contrato entre ambas partes deberá ser de por lo menos un año y contará con un período de prueba para el joven de 60 días.

El artículo 21 establece un incentivo al empleador para que contrate a jóvenes al otorgar, en el caso de las micro y mediana empresas, el compromiso del Estado de asumir “el costo correspondiente al primer año a la cotización del seguro social de salud de los jóvenes”.

La normativa se basa en que el desempleo entre los jóvenes peruanos es hasta cuatro veces superior a la de los adultos, “debido a su menor experiencia laboral y formación para el empleo”.

Ricardo Herrer, abogado laborista, le informó al periódico peruano El Comercio que este nuevo régimen para jóvenes beneficiará a los empleadores, pues reducirá los costos laborales de un 50% a un 15%.

Grupos juveniles se manifestaron en contra

El lunes pasado más de 5.000 jóvenes salieron a las calles de Lima, rumbo a la plaza San Martín, a protestar al grito de “somos estudiantes, no delincuentes”, en relación a los pocos beneficios que otorga esta ley para los que tienen menos experiencia laboral. En pancartas y consignas expresaron que el nuevo régimen laboral privilegia a a los grupos económicos.

Diego Cadenas, joven peruano y activista político, expresó que muchos jóvenes se muestran en contra y se manifiestan en las plazas de Lima sin saber en realidad que esta ley es inclusiva. “Expresidentes como Alan García aprovechan esta situación para criticar al actual Gobierno. Y Ollanta Humala sin duda no tiene el apoyo de la población porque una vez más no cumple con el discurso populista por el que fue elegido”, indicó.

 

La búsqueda de una flexibilización laboral

Tania Peña, una joven miembro del Instituto Político para la Libertad le expresó al PanAm Post que esta iniciativa beneficiará a mas de 800.000 jóvenes que se encuentran hoy desempleados o trabajando en la economía informal.

“Lo que este nuevo régimen laboral busca es reducir los costos de la formalidad y la pesada sobrerregulación laboral para que estos jóvenes estén en planilla y puedan acceder a lo que actualmente no tienen: sueldo mínimo, seguridad social, sistema de pensiones, contrato escrito por un año, indemnización por despido arbitrario, vacaciones pagadas”, expresó la licenciada.

Asimismo, agregó que esta ley no es más que un pequeño avance hacia una flexibilización del mercado laboral. Según Peña, Perú tiene uno de los mercados laborales más rígidos y onerosos del mundo.

“Obviamente esta ley no es la completa cura a la informalidad sino solo un primer paso para ello. Esperemos pues que, lejos de ser derogada, esta ley sea el inicio de transformaciones más profundas que permitan resolver verdaderamente el problema”, concluyó.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

El populismo y la corrupción de los valores humanos:

Por Gabriel Boragina. Publicado el 28/12/14 en: http://www.accionhumana.com/2014/12/el-populismo-y-la-corrupcion-de-los.html

Ya nos hemos explayado respecto de la relación de género a especie existente entre el colectivismo y el populismo y, por tal razón, de la identidad efectiva entre los resultados o consecuencias de la aplicación de ambos. Como algunas de las derivaciones más aberrantes del populismo encontramos la corrupción de los valores humanos, producto de la denigración que el individuo o la persona sufre bajo esta concepción. Cuando el populismo llega al poder, encarna –o pretende hacerlo- a “la comunidad”, “la patria”, “el estado”, “la nación”, “el pueblo”, “la masa”, “los excluidos”, etc. fórmulas que pueden resumirse -en suma- en la comunidad o el estado:

“la «comunidad» o el Estado son antes que el individuo; si tienen fines propios, independientes y superiores a los individuales. Sólo aquellos individuos que laboran para dichos fines pueden ser considerados como miembros de la comunidad. Consecuencia necesaria de este criterio es que a una persona sólo se la respeta en cuanto miembro del grupo; es decir, sólo si trabaja y en cuanto trabaja para los fines considerados comunes, y su plena dignidad le viene de su condición de miembro y no simplemente de ser hombre. En realidad, los conceptos mismos de humanidad y, por consiguiente, de internacionalismo, en cualquiera de sus formas, son por entero productos de la concepción individualista del hombre. No hay lugar para ellos en un sistema ideológico colectivista. Aparte del hecho fundamental de no poder extenderse la comunidad del colectivismo sino hasta donde llegue o pueda crearse la unidad de propósito de los individuos, varios factores contribuyen a reforzar la tendencia del colectivismo a hacerse particularista y cerrado. De éstos, uno de los más importantes radica en que, como la aspiración del individuo a identificarse con un grupo es muy frecuentemente el resultado de un sentimiento de inferioridad, su aspiración sólo podrá satisfacerse si la condición de miembro del grupo le confiere alguna superioridad sobre los extraños. A veces, al parecer, es un aliciente más para sumergir la personalidad en la del grupo el hecho de que los violentos instintos que el individuo sabe ha de refrenar dentro del grupo pueden recibir rienda suelta en la acción colectiva contra el extraño.”[1]

 

Consecuencia de lo expuesto arriba es -en suma- que el populismo no puede considerarse humanitario, ni humanista, ni autoproclamarse tal. El populismo entonces no es humano, porque niega al individuo, excluye al que no forma parte de la colmena del grupo, que deja de ser humana al tiempo que ingresa bajo la esfera colectiva populista. Es por esto que el populismo (siempre como subproducto colectivista) se hace particularista y cerrado, lo que implica que el populista es un egoísta al que sólo le interesa su populismo, que tampoco es “suyo” sino del grupo al que pertenece. Como se ha visto en Argentina con los funestos Kirchner, en Bolivia con Morales, en Ecuador con Correa y principalmente en el castrocomunismo chavista venezolano, el populismo ha privilegiado y beneficiado a los miembros de su grupo, excluyendo a los extraños.

¿Cuál es el origen psicológico del populismo? El mismo que indica F. A. von Hayek respecto del colectivismo. El populista es un ser que padece un enorme complejo de inferioridad, pero no sólo este, sino que también conlleva consigo una carga formidable de resentimiento y envidia a todo aquel que sobresalga por sobre el grupo. Paradójicamente, el populista admite con agrado que sea su líder el único que pueda descollar por encima del resto del cardumen populista. A su vez, la envidia e inquina típicos del populismo alientan la codicia y los bajos instintos de sus miembros, sacan a la luz lo peor que puede abrigar en su interior un ser humano. Degrada -en una palabra- todo el sentido y todo el contenido de la vocablo humanidad, ya que el populismo rebaja a sus adeptos a la condición de simples animalitos, sólo aptos para ser domesticados, y exclusivamente útiles en la medida en que sirvan a los propósitos personales del/la líder del grupo, partido, o secta al frente del poder en ese momento.

“Una vez se admita que el individuo es sólo un medio para servir a los fines de una entidad más alta, llamada sociedad o nación, síguense por necesidad la mayoría de aquellos rasgos de los regímenes totalitarios que nos espantan. Desde el punto de vista del colectivismo, la intolerancia y la brutal supresión del disentimiento, el completo desprecio de la vida y la felicidad del individuo son consecuencias esenciales e inevitables de aquella premisa básica; y el colectivista puede admitirlo y a la vez, pretender que su sistema sea superior a uno en que los intereses «egoístas» del individuo pueden obstruir la plena realización de los fines que la comunidad persigue. Cuando los filósofos alemanes presentan una y otra vez como inmoral en sí el afán por la felicidad personal y únicamente como laudable el cumplimiento de un deber impuesto, son perfectamente sinceros, por difícil que pueda ser comprenderlo a quienes han crecido en una tradición diferente.”[2]

El populismo pretende identificarse plenamente con la “sociedad”, la “nación”, la “patria”, y demás denominaciones emotivas y melodramáticas. Pero en realidad, son los líderes populistas los que piensan en sí mismos como auténticas encamaciones humanas de tales entidades ficticias, que están únicamente en las palabras pero que carecen de existencia física, real y concreta. El líder populista se endiosa a sí mismo, en tanto su obsecuente súbdito “militante” diviniza a su líder, al punto de elevarlo a una condición cuasi celestial, llegando no pocas veces al extremo de rendirle un culto religioso, de los cuales forma parte esencial del mismo el rito de escuchar en las plazas y otros espacios públicos a su suprema divinidad populista. A esto le llaman precisamente la “militancia”, es decir un culto de auto-humillación del militante ante el o la líder y simultánea adoración a la máxima deidad populista. Los casos señalados antes (Kirchner, Morales, Correa, Chávez/Maduro) son vivo ejemplo de lo expuesto.

[1] Friedrich A. von Hayek, Camino de servidumbre. Alianza Editorial. España pág. 181-182

[2] Friedrich A. von Hayek, Camino…ob. cit.  Pág. 189

Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE.  Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero.

 

 

ESPÍRITU NAVIDEÑO Y RESPETO A LA LIBERTAD

Por Gabriel J. Zanotti: Publicado en Diciembre de 2010 en http://www.institutoacton.com.ar/articulos/74artzanotti79.pdf

 

Había pensado un título como “Navidad y liberalismo”, pero sería un error. Nunca he
intentado derivar directamente de mi fe un sistema político determinado, ni he intentado
colocar a las Escrituras como la premisa de la cual se derivara directamente un sistema
político. Claro, he aclarado infinitas veces que el liberalismo (con todas las aclaraciones
pertinentes) no es contradictorio con mi fe, lo cual es muy diferente.
Habiendo hecho esta aclaración, voy a hacer una pequeña reflexión para creyentes y no
creyentes que compartan cierto espíritu liberal. Me refiero a la no agresión, a la no
invasión, a no iniciar la violencia contra otro. A veces eso se mezcla con la indiferencia
ante el prójimo, pero no es lo mismo. El fundamento para no invadir no debe ser la
expresión “es tu vida, morite si querés”, sino “respeto tu conciencia”, “no voy a invadir
la casa de tu existencia”, lo cual es muy diferente a no preocuparnos por la vida de los
demás. Muchos han deducido la invasión al otro como el resultado de la preocupación
por el otro, y ese es el grave error que el liberal siempre denuncia.
Para los que somos creyentes, Cristo es Dios, para los no cristianos, obviamente no.
Pero creo que ambos grupos coincidirán en algo: su nacimiento fue pacífico, una paz en
serio. No fue el hijo de un monarca o emperador autoritario de la época cuyo nacimiento
anunciaba quién era el próximo invasor de las vidas ajenas. Nació sin reclamar nada, sin
invadir a nadie. Cuando su madre recibió el anuncio de que iba a tener un hijo, ella
preguntó cómo podía ser eso, y la respuesta del ángel fue un diálogo respetuoso que
quedó como modelo de diálogo entre razón y fe. María no fue coaccionada. A partir de
su nacimiento, Cristo estuvo con sus padres 30 pacíficos años pacíficos viviendo de su
trabajo y de la co-propiedad con su padre. Luego afirmó que él era el Mesías, el Hijo de
Dios, Dios mismo, anunciando la llegada del mesías esperado por el pueblo judío. Pero
Cristo, que afirmaba ser Dios, no procedió como otros que se creen Dios. Predicó,
habló, no fundó un ejército ni obligó a nadie a seguirlo. Conversaba con todos, y muy
especialmente con los que procedían de modo diverso a lo que él predicaba. Hablaba,
estaba y comía con todos, sencillamente con todos, y sólo discutía –y se enojaba precisamente
con los que se consideraban muy pero muy buenos. Pero tampoco los
coaccionaba. El ser humano, cuando se cree Dios, piensa que puede invadir a los demás,
forzarlos; este ser humano, que afirmaba ser Dios, sólo mostró un Dios que dialoga.
Cuando lo vinieron a buscar para matarlo, le dijo a uno de sus discípulos “guarda la
espada”, y cuando afirmó ser Rey, dijo “mi reino no es de este mundo” (suerte para
Pilatos ☺ ). Desde su Cruz perdonó a todos.
Los creyentes, que a veces son autoritarios en su vida cotidiana y en sus opciones
políticas, deberían pensar en el Cristo al cual dicen seguir. Un Cristo que dialoga y no coacciona. Si Cristo, que según los creyentes es Dios, no usa la fuerza para imponer sus
ideas, ¿por qué sus “creyentes” sí lo hacen? ¿Tienen prerrogativas que Dios no tiene?
Y los no creyentes pueden quedarse meditando en este peculiar ser humano (que los
creyentes consideramos humano también). Si, tal vez tuvo razón el soldado romano que
le dijo que si era Dios, que se bajara de la cruz. No me van a negar que hubiera sido un
digno final de Hollywood. Cristo bajando victorioso de su cruz y derrotando a toda
Roma con sólo un soplido; sentándose en el mismo trono del emperador romano e
instaurando el Reino de Dios en la Tierra que, por supuesto, iba a tener ejércitos e iba a
coaccionar como cualquier gobierno. Pero no. ¿No porque no era Dios? ¿O no porque,
precisamente, lo era?
Navidad otorga a todos, creyentes y no creyentes, una especial oportunidad para meditar
todo esto. He allí un hombre que proclamó su divinidad y no invadió nunca a nadie. Es
interesante meditar el por qué.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

CUBA-ESTADOS UNIDOS

Por Alberto Benegas Lynch (h)

 

En mi artículo publicado el 14 de octubre de 2007, titulado “Mi primo, el Che” distribuido por LiberPress, me refería sucintamente  a la situación de Cuba antes del advenimiento del castrismo, así consignaba que a pesar de las barrabasadas de Batista, era la nación de mayor ingreso per capita de Latinoamérica, eran sobresalientes en el mundo las industrias del azúcar, refinerías de petróleo, cerveceras, plantas de minerales, destilerías de alcohol, licores de prestigio internacional; tenía televisores, radios y refrigeradores en relación a la población igual que en Estados Unidos, líneas férreas de gran confort y extensión, hospitales, universidades, teatros y periódicos de gran nivel, asociaciones científicas y culturales de renombre, fábricas de acero, alimentos, turbinas, porcelanas y textiles.

 

Ahora el gobierno estadounidense se prepara para reanudar las relaciones diplomáticas con la isla-cárcel que solo este año ha detenido a casi dos mil personas, la mayoría perteneciente a las Damas de Blanco, un acto simbólico aquél que trasmite la falsa idea de que en ese país ahora las cosas han cambiado y que merecen el reconocimiento del otrora baluarte del mundo libre.

 

Como el sistema comunista no es capaz de producir nada eficientemente (ahora, ¡ni azúcar!), Cuba primero se financiaba con el producto del saqueo en gran escala a los súbditos y los recursos naturales de la URSS y luego con parte de lo obtenido por el petróleo venezolano y las privaciones de ese pueblo. Ahora que el precio del oro negro se ha desplomando y el chavismo está agonizando, los sátrapas cubanos se dirigen a Estados Unidos al efecto de poder financiar a los carceleros para lo cual sirve el reconocimiento diplomático.

 

Por su parte, el embargo no es el problema,  más bien ha servido como pretexto para endosar todos los males de la isla cuando hipócritamente todas las operaciones se hacían y se hacen a través de triangulaciones. El problema es el antedicho reconocimiento ante el mundo y la consiguiente pretensión de usar a Estados Unidos para que el régimen totalitario no decaiga en el alimento para sustentarlo, del mismo modo que lo hacían antes con los criminales soviéticos y los payasos peligrosos del Orinoco.

 

Todas las personas con algún sentido de dignidad se entristecen frente a esta infamia porque no olvidan los alaridos de dolor de los presos atestados en mazmorras y las miserias espantosas por las que atraviesan los cubanos cotidianamente, las espantosas condiciones de las pocilgas que son los hospitales (solo se mantiene algún centro de salud en la vidriera para la gilada) y los sistemáticos lavados de cerebro que se dicen escuelas o universidades donde debe escribirse con lápiz en los cuadernos para que la próxima camada pueda borrar y escribir nuevamente debido a la escasez de papel.

 

Conozco de cerca aquellos imbéciles norteamericanos que dan la espalda a la extraordinaria tradición de libertad de su propio pueblo y se creen con cierta gracia al alabar al barbudo de la isla cubana diciendo que admiran la igualdad que impera y el amor que prima en el pueblo, mientras se alimentan, se visten y se atienden en Estados Unidos.

 

También están los llamados empresarios sedientos de hacer negocios con el aparato estatal sin importarles el sufrimiento y el padecimiento ajeno que se multiplica cada vez que los mandones reciben financiamiento. Y, por último, los snobs de siempre que apoyan movimientos socialistas mientras tienen a buen resguardo sus cuentas bancarias en lugares civilizados.

 

Por supuesto que esta noticia del “reencuentro” entre Cuba y Estados Unidos es celebrado por las izquierdas que se percatan de las maniobras del castrismo para seguir en las mismas. Por eso hay gobernantes que se han adelantado a decir que este acercamiento significa redoblar las posibilidades de que el espíritu de la Cuba del Che mantenga las banderas en alto. Ninguno de los cuales por cierto es consistente con sus declamadas profesiones de fe ya que son en general millonarios con fondos obtenidos por medio del robo descarado a las poblaciones que gobiernan, tal como sucede con los Castro cuyos patrimonios siempre presiden las auditorias internacionales.

 

Si duda que siguen los idiotas útiles que hacen de carne de cañón pero que festejan ruidosamente todos los zarpazos del Leviatán aunque, en definitiva, son perjudicados por el sistema que apoyan y algunos cristianos peculiares que traicionan abiertamente los mandamientos de no robar y no codiciar los bienes ajenos sin entender en lo más mínimo los pilares de la sociedad abierta de la responsabilidad individual, el respeto recíproco ni la caridad que, para que sea tal, siempre es realizada con recursos propios y de modo voluntario (dicho sea al pasar, como ha señalado muy documentadamente J. F. Revel, Estados Unidos, desde el siglo dieciocho hasta el presente ha sido el país donde el promedio ponderado de caridad por persona es la más alta del orbe).

 

Después están los tilingos superlativos que proclaman a los cuatro vientos que la reanudación de las relaciones diplomáticas son “un hecho histórico” por la mera circunstancia de que hace más de medio siglo que las botas comunistas vienen aplastando a los cubanos indefensos y ahora se revierten esas relaciones cortadas desde 1961, aunque no cesa el referido estrangulamiento y consecuente oprobio.

 

Invito a los lectores que meditemos juntos con detenimiento lo que escribe Carlos Alberto Montaner, como es sabido, un pensador de fuste al que leen más de dos millones de personas sus columnas semanales. Dice Montaner en su último artículo referido al asunto que venimos tratando en una nota titulada “La normalización”: “Para mi no hay duda de que se trata de un triunfo político total de la dictadura cubana”.

 

Por su parte, el senador estadounidense Marco Rubio ha escrito en el Wall Street Journal un artículo con el sugestivo título de “Una victoria para la opresión” que “El anuncio hecho por el presidente Obama el miércoles de dar legitimidad diplomática y acceso a dólares estadounidenses al régimen de Castro no solamente es malo para el oprimido pueblo cubano, o para los millones que viven en exilio y perdieron todo en las manos de la dictadura. La nueva política cubana de Obama es una victoria para los gobiernos opresivos de todo el mundo y tendrá consecuencias negativas reales para el pueblo estadounidense. Desde que Estados Unidos rompió sus relaciones diplomáticas en 1961, la familia Castro ha controlado el país y la economía con una mano de hierro que castiga a los cubanos que expresan su oposición y exigen un futuro mejor. Bajo los Castro, Cuba también ha sido una figura central en el terrorismo, el narcotráfico y todo tipo de miseria y caos en nuestro hemisferio”.

 

Asimismo, la célebre neurocirujana Hilda Molina radicada en Buenos Aires repite en cuanta entrevista le es solicitada y en cuanta conferencia se la invita que considera su deber desmentir la propaganda sobre Cuba y denunciar los crímenes atroces de la dictadura insoportable que se percibe en los más mínimos resquicios de la vida del sufrido pueblo cubano. Es ésta una persona de apariencia frágil pero que articula un discurso de gran fuerza y vigor espiritual, siempre pronunciado con respeto y en un tono educado (sabemos que los gritones ocultan bajo sus vociferaciones la sinrazón y la incapacidad de argumentar).  Me congratulo que esta luchadora incansable, que a veces se siente tan desamparada, hace un tiempo haya incorporado mi nombre entre los miembros del Consejo Consultivo de su institución Crecer en Libertad.

 

Lo de nuestros hermanos de Cuba no es un tema simplemente de solidaridad hacia sus padecimientos y para con las vidas de tantos exiliados que lo han perdido todo en su tierra natal, sino que es en interés propio puesto que todos estamos interesados en la vigencia de libertad. Por eso nuestro homenaje a las personas mencionadas a la que agregamos el recuerdo de Huber Matos que alguna vez nos visitó en Buenos Aires y al formidable defensor de la sociedad abierta, Armando Valladares.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. En Administración. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas y fue profesor y primer rector de ESEADE.

Acusan a Gobierno cubano de hundir lancha con 32 balseros:

Por Belén Marty: Publicado el 22/12/14 en:  http://es.panampost.com/belen-marty/2014/12/22/acusan-a-gobierno-cubano-de-hundir-lancha-con-32-balseros/

 

El pasado martes 16 de diciembre la guardia costera cubana embistió y hundió a una balsa que transportaba a 32 cubanos hacia la Florida, en Estados Unidos, según denunció una mujer cuyo marido, Diosbel Díaz Bioto, cayó al mar y permanece desaparecido.

El Movimiento Democracia (MD), una organización que se dedica a defender los derechos humanos de los cubanos, organizó una conferencia de prensa en Miami el viernes 19 para dar a conocer el hundimiento del barco y la desaparición de Díaz Bioto.

Las 31 personas rescatadas luego del episodio, que intentaban llegar a las costas estadounidenses, fueron detenidas por la Seguridad del Estado en Versailles, Diosbel Díaz BiotoLas mujeres y los niños fueron liberados el jueves 18. Los hombres, según indicó el presidente de MD, Ramón Sánchez, aún permanecen detenidos.

Durante la conferencia de prensa, Sánchez informó que la balsa que había salido el lunes a las 4:00 am. de Bacunayagua “no estaba en buen estado”. Asimismo, informó que dentro de los viajeros se encontraban dos niños de cinco y ocho años, y siete mujeres.

“La lancha se estaba hundiendo pero ellos no hacían caso”

El desaparecido es el esposo de Masiel González Castellano, quien también estuvo presente durante la embestida y habló por teléfono desde Cuba durante la conferencia de prensa. Confirmó que perdieron la ubicación de Díaz Bioto tras caer al mar.

“Estábamos gritando, pedíamos auxilio, que nos ayudaran porque la lancha se estaba hundiendo. Pero ellos no hacían caso. Lo que hacían era ir para arriba de la lancha. Unas personas se tiraban al agua y otros nos quedamos ahí y la lancha se iba hundiendo”, contó González, quien fue contactada por el Movimiento Democracia.

“Ellos sabían que habían niños pero seguían para arriba de nosotros. No les importaba”, manifestó González Castellano.

Respecto al conductor de la lancha, la mujer señaló que “era de Miami”, aunque Sánchez informó que hay versiones contradictorias sobre el origen lanchero, y que podría tratarse de un traficante de personas. Aún así destacó que “no justifica la agresión salvaje del Estado contra civiles”.

“Aparentemente, el barco había sido tripulado por un traficante o una persona que había ido a sacar personas de Cuba. Eso esta mal hecho y debe ser castigado. Pero el resto de las personas civiles que había a bordo estaba compuesto por mujeres y niños. Esas eran visibles a las embarcaciones del Gobierno”, indicó.

Durante la conferencia la MD comunicó que otros testigos habrían advertido que el incidente ocurrió a 22 millas de Cuba, en aguas internacionales. Sin embargo, el cubano presidente de MD se comunicó con la Guardia Costera de Estados Unidos, quienes informaron que lo sucedido pasó en aguas cubanas.

“Por favor reporten si ven a alguna persona flotando en el mar en un pedazo de barco. O si ven un cuerpo”, instó Sánchez.

Más aún, Sánchez replicó que le parecía irónico que este ataque y el encarcelamiento de balseros sucedan durante el anuncio del restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre Cuba y Estados Unidos.

“De lo que no se ha hablado es de derechos humanos y [este incidente] nos indica que no ha cambiado nada de lo que tiene que cambiar”, lamentó.

Los balseros, un legado de la Revolución

Ramón Sánchez precisó en conversación con PanAm Post que esta no fue la primera vez que un guardacosta de Cuba embiste a una embarcación de su país. Recordó el hundimiento del remolcador 13 de Marzo en 1994, por el cual las Naciones Unidas condenó a Cuba. Con 72 personas a bordo las embarcaciones estatales Polargo embistieron y tiraron cañones de agua para hundir a los balseros. Murieron 41 cubanos, de los cuales 10 eran niños.

Según información que maneja Sánchez, ante el asedio de los guardacostas del régimen la semana pasada, una mujer en la lancha le rogó a los guardacostas que pararan y al no ver que eso sucediera, se lanzó a bordo de la embarcación gubernamental y apagó el motor desde la consola.

“Aún así, la embarcación del régimen continuó asediando la lancha y lograron que se virara y las personas cayeron al agua”.

Sánchez informó que a pesar de que las mujeres fueron liberadas el jueves, hasta el momento cree que los hombres que estaban a bordo permanecen detenidos. “A veces lo que sucede es que el Gobierno les corta las comunicaciones para que no tengan contacto con el mundo externo, para que no se sepan las cosas que no quieren que se divulguen”.

“El hecho causa dos problemas”, explicó el cubano radicado en Miami. “Crear un acto tan salvaje, un Estado en contra de personas civiles, niños y mujeres. Y otro tema es que si estaban localizados a 22 millas de Cuba cuando cometieron el incidente lo hicieron en jurisdicción internacional. Estos puntos son muy graves”.

Según él, no hay forma de saber cuántos son los cubanos que se han lanzado al mar tratando de llegar a orillas estadounidenses desde el inicio de la Revolución: “Antes de este régimen de 56 años de dictadura en Cuba no se conocía la figura de balsero. Menos de 1% de la población vivía en el exterior. Desgraciadamente, se ha transformado en algo célebre a lo largo de los años; más del 20% de la población vive en el exterior. Muchos han salido a través del mar, arriesgando a su familia y a ellos a morir ahogados o por tiburones entre otros peligros”.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

Populismo para pocos. Miseria para muchos:

Por Gabriel Boragina. Publicado el 21/12/14 en: http://www.accionhumana.com/2014/12/populismo-para-pocos-miseria-para-muchos.html

 

El populismo, como parte del colectivismo, posee la particularidad de ser todo lo contrario a lo que su nombre pareciera –a primera vista- sugerir. Efectivamente, el populismo es un movimiento principalmente sectario, que privilegia a selectas minorías y excluye a amplias mayorías. Tal como dijimos, es una peculiaridad que deriva directamente del género del cual procede, el colectivismo. Eso explica la razón por la cual el populismo tiene fuertes manifestaciones de corte nacionalista:

“Considerar la tendencia universal de la política colectivista a volverse nacionalista como debida por entero a la necesidad de asegurarse un resuelto apoyo, sería despreciar otro y no menos importante factor. Incluso cabe dudar que se pueda concebir con realismo un programa colectivista como no sea al servicio de un grupo limitado, que el colectivismo pueda existir en otra forma que como alguna especie de particularismo, sea nacionalismo, racismo o clasismo, La creencia en la comunidad de fines e intereses entre camaradas parece presuponer un mayor grado de semejanza de ideas y creencias que el que existe entre los hombres en cuanto simples seres humanos. Aunque sea imposible conocer personalmente a todos los miembros de nuestro grupo, por lo menos han de ser del mismo tipo que los que nos rodean y han de hablar y pensar de la misma manera y sobre las mismas cosas, para que podamos identificarnos con ellos. El colectivismo a escala mundial parece ser inimaginable, si no es al servicio de una pequeña élite. Daría lugar, ciertamente, no sólo a problemas técnicos, sino, sobre todo, a problemas morales que ninguno de nuestros socialistas desea afrontar.”[1]

Esto va de la mano con lo que el profesor C. Sabino consigna en su célebre definición de populismo, cuando del mismo expresa:

“La oposición a la política tradicional, a “la oligarquía y el imperialismo”, se engarzó entonces con un mensaje nacionalista, en el que resultó fundamental la prédica por la “justicia social” y la apertura de espacios de poder para quienes se sentían marginados.”[2]

Prueba cabal de que el populismo es esencialmente sectario, ha de encontrar siempre enemigos a quienes enfrentarse, y si no los encuentra deberá inventarlos. Esta es la línea de acción que han seguido todos los populismos de la historia y la que recientemente han reflotado los nefastos regímenes de los Kirchner en Argentina, Morales en Bolivia, Correa en Ecuador y el tristísimo experimento del castrocomunismo chavista venezolano. En todos estos ejemplos, los resultados han sido semejantes: exclusión social, elevación de los índices de pobreza, intervención a ultranza de la economía, desprecio al individuo y a los derechos del mismo. Y esas etéreas y demagógicas apelaciones al pueblo y a la nación, vacías y carentes de contenido, y sólo destinadas a embaucar a cuanto desprevenido incauto estuviere dispuesto a escuchar los cantos de sirenas de personajes sin escrúpulos como los nombrados anteriormente y todo su séquito de cortesanos y aduladores en el poder, lo que incluye, por supuesto, los infaltables pseudo-empresarios (mal llamados “capitalistas”) que tan bien caracterizara Alberto Benegas Lynch (h) como modernos barones feudales al servicio del poder político. El colectivismo y su producto más repetido, en Latinoamérica al menos, el populismo es la filosofía del grupo, de la manada no-pensante, de la masa amorfa, de los idiotas útiles al servicio de un líder o un puñado de personas que desde el poder aspiran a lucrarse del siempre complaciente servilismo de sus súbditos. Es por esto mismo, entre otras cosas, que el profesor C. Sabino concluye su definición expresando:

“El populismo, en síntesis, fue más nacionalista que clasista, más antinorteamericano que prosoviético, más apegado a las grandes fórmulas vacías que a programas claros de gestión económica, con lo que se acercó en muchas de sus manifestaciones, indudablemente, al fascismo.”[3]

En el marco de su explicación sobre las paradojas del colectivismo, F. A. v. Hayek advirtió algo que es enteramente aplicable a una de las manifestaciones del colectivismo, como es nuestro actual populismo:

“Una de las contradicciones inherentes a la filosofía colectivista está en que, como descansa en la moral social humanitaria que el individualismo ha desarrollado, sólo puede practicarse dentro de un grupo relativamente pequeño. Que el socialismo sea internacionalista en tanto permanece dentro de la teoría, y que tan pronto como se lleva a la práctica, sea en Rusia o en Alemania, se torne violentamente nacionalista, es una de las razones por las que el «socialismo liberal», que es como la mayoría del mundo occidental se imagina el socialismo, tiene que mantenerse en el plano de la teoría pura, mientras que la práctica del socialismo es totalitaria en todas partes. El colectivismo no tiene sitio para el amplio humanitarismo liberal, sino tan sólo para el estrecho particularismo de los totalitarios.”[4]

Razonamientos totalmente aplicables al populismo, que ya ha demostrado sobradamente en su experiencia latinoamericana que ha terminado favoreciendo a grupos muy pequeños, representados por sectores elegidos adrede entre los jefes populistas, para ser privilegiados con dadivas y subsidios envueltos en atractivos y emotivos rótulos, tales como el de los “planes sociales”, que no han tenido otro efecto –tras una larga experiencia- que hundir más aun a la gente ya pobre en la miseria, a la vez que generándole una dependencia psíquica y material al movimiento populista. Pero dado el hibrido ideológico que encierra todo populismo, tampoco han faltado prebendas y favoritísimos a ciertos “empresarios” amigos, que siempre se han mostrado absolutamente serviles con el régimen. Como especie del socialismo, el populismo conlleva sus mismas connotaciones en todas partes donde se le pretenda aplicar, tal y como -por otro lado- la experiencia histórica remota y reciente confirman a cada paso.

El carácter sectario del populismo se revela en la necesidad de la pertenencia al partido, a la militancia, a la organización, al movimiento, o denominaciones similares, que ponen de manifiesto la condición excluyente para todo aquel que no pertenezca a la tropa y como tal no rinda culto y obediencia incondicional al líder de la secta.

[1] Friedrich A. von Hayek, Camino de servidumbre. Alianza Editorial. España pág. 179

[2] Carlos Sabino, Diccionario de Economía y Finanzas, Ed. Panapo, Caracas. Venezuela, 1991. Voz populismo latinoamericano.

[3] C. Sabino, Diccionario….ob. cit. Ídem. Voz populismo latinoamericano.

[4] Friedrich A. von Hayek, Camino de servidumbre…ob. cit. pág. 180-181

 

Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE.  Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero.

Europarlamento reclama liberación de presos políticos en Venezuela:

Por Belén Marty: Publicado el 18/12/14 en: http://es.panampost.com/panam-staff/2014/12/18/europarlamento-reclama-liberacion-de-presos-politicos-en-venezuela/

 

Luego de incluir en el orden del día un debate sobre casos de violaciones de derechos humanos, la democracia y el estado de derecho, el Parlamento Europeo emitió un comunicado en el que insta al Gobierno de Nicolás Maduro a liberar inmediatamente a Leopoldo López, y demás presos políticos.

En la resolución, el Europarlamento exige al Estado venezolano respetar los tres pronunciamientos que ha emitido la Organización de Naciones Unidas a través de instancias como el Grupo de Trabajo sobre detenciones arbitrarias, el Comité contra la Tortura y el Alto Comisionado para los Derechos Humanos, los cuales han determinado que la detención del líder opositor y otros presos políticos, se dio arbitrariamente.

El Presidente del Parlamento Europeo, Martin Schulz, recibió a Lilian Tintori, esposa de Leopoldo López, quien planteó la crítica situación de los derechos humanos, la persecución y el encarcelamiento de venezolanos por expresar ideas disidentes al Gobierno de Maduro.

El documento pide la liberación inmediata de los exalcaldes Daniel Ceballos y Enzo Scarano, así como de Salvatore Luchesse y los jóvenes estudiantes detenidos desde el mes de febrero, entre ellos Rosmit Mantilla, Alexander Tirado y Raúl Baduel. También exhorta el cese del acorralamiento contra la ex diputada María Corina Machado y otros dirigentes de la oposición venezolana.

El Parlamento Europeo, que agrupa a partidos de la izquierda y derecha democrática de toda Europa, pide al Gobierno venezolano que cumpla con su propia Constitución y sus obligaciones internacionales, las cuales exigen la independencia de los poderes, el respeto a los derechos humanos, a la libertad de expresión y al pluralismo político.

Entre otros puntos reflejados en la resolución, se recomienda al Gobierno venezolano que entable un diálogo “fuerte y abierto” con la Unión Europea, y se pide a los entes judiciales del país suramericano poner fin a la impunidad.

Los parlamentarios europeos acordaron enviar una comisión a Venezuela para hacerle seguimiento a la situación que vive el país.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

En economía, magia no hay:

Por Roberto H. Cachanosky. Publicado el 21/12/14 en: http://www.lanacion.com.ar/1754172-en-economia-magia-no-hay

En los primeros diez meses del año, el gasto del sector público nacional base caja aumentó 43,6% en relación con igual período de 2013. El Gobierno sigue empecinado en incrementar el gasto público como mecanismo de reactivación económica. Sigue creyendo que hay algún efecto mágico por el cual, si le quitan $ 100 de impuestos a un contribuyente, esos $ 100 se transforman en una demanda de $ 120 si la gasta el Estado. Aquí no hay ninguna multiplicación de los panes. Los $ 100 que deja de gastar el contribuyente por la mayor carga tributaria los gastará algún burócrata, subsidiado o contratista del Estado. Y así, la demanda global es la misma. Unos pueden gastar $ 100 más y otros, $ 100 menos. No existe tal cosa como el efecto multiplicador del gasto público por la sencilla razón de que en economía no hay magia. El mayor consumo no surge de la nada.

Hay una única forma de que, en el corto plazo, el Estado puede aumentar el gasto público, generar más actividad económica artificialmente y no castigar, en lo inmediato, al sector privado. Esa forma es recurrir al ahorro externo. Pedirles prestado sus ahorros al dentista de Roma, al médico de Denver, al arquitecto de Tokio o al ingeniero de Berlín. Con ese financiamiento, en el corto plazo, el Estado puede subir el gasto público. En el largo plazo, habrá que pagar el capital más los intereses, con lo cual habrá que cobrarles impuestos a los contribuyentes y eso contraerá el nivel de actividad. La fiesta de consumo se acaba cuando se acaba el financiamiento externo. Eso fue lo que pasó en los 90 y lo que intentó este Gobierno con la colocación de bonos por US$ 3000 millones, pero hizo el gran papelón del año. El pésimo resultado en el intento por volver al mercado voluntario de deuda no fue por una cuestión de mal manejo técnico; la realidad es que nadie le presta a un país mal administrado, insolvente, que está en default financiero y comercial y en desacato con la justicia.

Si se considera que 2015 es un año electoral en el que el oficialismo pone en juego los legisladores que obtuvo en 2013 cuando tuvo un buen resultado electoral, no hay que hacerse muchas ilusiones de que vaya a bajar el gasto público. Primero, porque ellos hacen del gasto público su construcción de poder político; segundo, porque si no lo hicieron hasta ahora, menos lo van a hacer en un año electoral.

El argumento del Gobierno es que quienes proponemos bajar el gasto público proponemos el ajuste. La realidad es que hoy el ajuste lo paga el sector privado con caída del salario real, una presión impositiva que asfixia la actividad económica, más desocupación y pobreza. Aquí hay dos posibles ajustes. Uno, el que hace el Gobierno que es recién mencionado. El otro es ajustar a la legión de empleados públicos que consumen sin producir y, encima, entorpecen a quienes generan lo que ellos luego van a consumir sin pagar. Otros que alguna vez tendrán que ajustar son los que han hecho del subsidio una forma de vida. Tener 18 millones de beneficiarios de planes sociales sólo muestra un país que destruyó la cultura del trabajo y el esfuerzo personal. Un fracaso como construcción de prosperidad. Por último, el ajuste también pasa por eliminar los millones de pesos que paga el contribuyente para financiar la corrupción de la obra pública.

Si el ajuste pasa por terminar con la legión de empleados públicos que entorpecen a quienes producen, a quienes han hecho del subsidio su forma de vida y a los corruptos que lucran con la obra pública, no sólo me parece eficiente desde el punto de vista económico, sino también moralmente recomendable.

Ahora bien, sabemos que esto último no va a ocurrir, por lo tanto, será el sector privado, empleados y empresas, los que sufrirán el ajuste. El cada vez más reducido sector productivo del país sufrirá un mayor ajuste con menores salarios reales, más desocupación y menos rentabilidad en las empresas. Esto quiere decir que, frente a un gasto público creciente, el déficit fiscal se ampliará y habrá que buscar la forma de financiarlo.

No tiene tantas opciones el Gobierno. Difícilmente vaya a abrirse el mercado voluntario de deuda para captar el ahorro externo y financiar así el gasto. Ni arreglando con los holdouts tendría el mercado muchas ganas de comprar deuda argentina. ¿Opciones? Veo básicamente dos. Una alternativa es darle más a la máquina de imprimir billetes y dejar que tanto la inflación se escape y el blue vuele. La otra es absorber esa emisión monetaria con más deuda que coloca el Banco Central y profundizar el proceso recesivo. En vez de financiar el gasto con más impuesto inflacionario, financiarlo con endeudamiento interno. Esto lo viene haciendo el Banco Central este año. El stock de Lebacs, Nobacs y pases aumentó de $ 100.000 millones a fines de 2013 a $ 231.000 millones en noviembre. En 11 meses, el Central más que duplicó su deuda con el sistema financiero. Esos bonos que las entidades financieras le compran se financian básicamente con los depósitos de la gente. Por eso ahora escasea el crédito para el sector privado. El Estado es un elefante en un bazar que se lleva buena parte del escaso ahorro interno.

Ante la negativa a bajar el gasto público, una opción es dejar que se dispare la inflación y el dólar blue. La otra es concentrarse en controlar el blue, a costa de retrasar el tipo de cambio real que hará caer más las exportaciones, mantener la inflación en el orden del 2% mensual y generar una fenomenal recesión. El Gobierno tiene la palabra. Eso sí, que quede claro. Magia en economía no hay.

 

Roberto Cachanosky es Licenciado en Economía, (UCA) y ha sido director del Departamento de Política Económica de ESEADE y profesor de Economía Aplicada en el máster de Economía y Administración de ESEADE.

Colación de grados académicos 2014.

Palabras pronunciadas en ocasión del acto de colación de grados. Por Guillermo Luis Covernton.  

 

Una nueva colación de grados académicos de nuestra querida ESEADE. Un nuevo grupo de profesionales que salen a  interactuar en nuestra comunidad, con los valores, los principios y la concepción de sociedad abierta y búsqueda de la verdad que ha caracterizado desde siempre a nuestra universidad. Una etapa que, mientras se transita, se ve como lejana, y hasta en algunos momentos, inalcanzable. Y que muchas veces nos hace creer que será la etapa definitiva en nuestra formación académica. Y afortunadamente, muchas veces nos equivocamos en esto también. La formación de un profesional es una tarea continua, que no tiene final en lo concreto, aunque pueda tener puntos finales en lo formal. ESEADE nos ha inspirado, a quienes hemos tenido la enorme fortuna de poder estudiar sus currículas académicas, un insaciable deseo de seguir profundizando en el estudio de nuestras respectivas disciplinas científicas. Apetito que muchas veces canalizamos hacia la docencia, el debate, la investigación, orientada a la publicación de elaboradas ponencias; que nos permitirán interactuar con la comunidad académica, de modo tal de poder recibir opiniones alternativas, críticas generosas, puntos de vista relevantes en los que no habíamos reparado. Descubrir puntos de investigación futuros, inspirar a nuestros condiscípulos, profesores y colegas. Establecer nuevos vínculos con aquellas personas que, al igual que nosotros, hacen de la búsqueda de la verdad un objetivo de vida.

La vida nos enseña miles de cosas. Muchísimas muy valiosas. Se aprende en el trabajo. Se aprende en la familia. Se aprende en las dificultades. Se aprende incluso en las crisis y en las imponderables calamidades.

Pero la particularidad que vamos a valorar siempre, de lo aprendido en el estudio formal y dedicado, es que se captan miles de matices alternativos que requerirían de muchas vidas para ser asimilados.

Se adquieren conocimientos generalizables y mucho más aplicables a una inmensa variedad de casos, precisamente por la sistematización en la forma en que se imparte y se comparte el conocimiento. Y esencialmente, en que se aprende a aprender, a analizar las leyes generales y su grado de aplicación al caso concreto. Y se desarrolla un enorme bagaje de conocimiento empírico, que luego se puede sistematizar y nuevamente retroalimenta a la comunidad científica a la que nos estamos integrando.

Pero una institución tan afín a los valores de la libertad, al respeto por el disenso y al desprejuiciado fomento del crecimiento de las ciencias, como ha sido siempre la característica de nuestra Universidad, desarrolla permanentemente esa cualidad de nuestros intelectos: La capacidad de cuestionar, de discutir, de disentir, de tratar de encontrar la contradicción o el aspecto aún no resuelto de todas y cada una de las temáticas que abordamos.

Y principalmente, la capacidad de autocrítica, destreza fundamental para poder aportar algo nuevo al conocimiento, al actual estado del arte. Porque, como muy bien nos ha enseñado Sir Karl Raymond Popper:

“El progreso consistía en un movimiento hacia teorías que nos dicen más y más –teorías de contenido cada vez mayor. Pero cuanto más dice una teoría, tanto más excluye o prohíbe y mayores son las oportunidades de falsarla. Así, una teoría con un contenido mayor es una teoría que puede ser más severamente contrastada. Esta consideración dio lugar a una teoría en la cual el progreso científico resultó consistir no en la acumulación de observaciones, sino en el derrocamiento de teorías menos buenas y su reemplazo por teorías de mayor contenido”. [1]

La lección que nos enseña el maestro es que tenemos que trabajar infatigablemente derribando nuestras propias elaboraciones e hipótesis, nuestras conjeturas y refutaciones, para hacer un verdadero aporte original. Esto requiere una personalidad muy fuerte. Una gran convicción. Nos obliga a ser concretos, a dar marco a una discusión fructífera. A desear que nos critiquen y que traten de destruir nuestros planteos. Nos compromete a ser tolerantes.

Asimismo, la educación formal es clave para la formación de un criterio científico. Criterio que, a su vez, será esencial para la interpretación de los acontecimientos del universo que nos rodea. La observación no garantiza la comprensión ni la percepción correcta del universo: Como muy bien explica Paul Feyerabend:

“… en cierto sentido, no se puede enseñar la investigación, … es un arte cuyos rasgos específicos solo revelan una tenue parte de sus posibilidades y cuyas reglas nunca llegan a estar permitidas para crear dificultades insuperables a la ingenuidad humana.

Estas reglas pueden ocasionalmente guiar la investigación, pero frecuentemente quedan reconstituídas por nuevas invenciones y nuevos métodos. …

Niels Bohr o William James subrayaban la inestabilidad de los logros científicos.

Por eso los presentaban históricamente como productos provisionales, dentro de un desarrollo largo y complejo y se oponían a los intentos de clarificación, independientes de la investigación”. [2]

Las conclusiones a las que podamos arribar, dependerán siempre de la rigurosidad de nuestro análisis. Y de la validez de la metodología elegida, estará, entonces en función de la aportación que puedan hacer nuestros resultados. Hay aquí un evidente campo de acción para el criterio del investigador. No solo en cuanto al método, sino también, en cuanto a las excepciones que podamos presentar al método, ya que como bien se nos ha enseñado:

“… no hay una sola regla, por plausible que sea, y por firmemente basada que esté en la epistemología, que no sea infringida en una ocasión u otra. Resulta evidente que esas infracciones no son sucesos accidentales, que no son consecuencia de una falta de conocimiento o de atención, que pudiera haberse evitado. Por el contrario, vemos que son necesarias para el progreso. …

Esta práctica liberal, repito, no constituye solo un mero hecho de la historia de la ciencia, sino que es razonable y absolutamente necesaria para el desarrollo del conocimiento”.[3]

Esta libertad es lo que debemos ejercer con plena responsabilidad, con la convicción de que estamos dedicando todos nuestros esfuerzos a la clarificacion de la verdad. A acercarnos al conocimiento de lo aún ignorado. Que nos exige imaginación, creatividad y criterio.

El tiempo compartido en este claustro académico, la guía de aquellos que fueron nuestros maestros y la discusión desprejuiciada con nuestros condiscípulos habrán sido, sin dudas, los elementos que nos permitirán, en el futuro, elegir las herramientas más adecuadas para servir a nuestra sociedad y a su comunidad científica.

Esto es lo que, todos los presentes aquí, hoy, deseamos,  para todos Uds.

Recuerden y honren siempre a su “Alma Mater”.

Muchas gracias.

[1] Popper: Karl R. “Búsqueda sin término”.  Madrid – Tecnos – 1994. ISBN: 84-309-0723-8 Pag 106 – 107

[2] Feyerabend, Paul: “Adiós a la razón”.  Madrid – Tecnos – 1992 ISBN: 84-309-1071-9 Pag 106 – 107

[3] Feyerabend, Paul: “Tratado contra el método”.  Madrid – Tecnos – 2000 ISBN:84-309-0887-0 Pag. 7.

 

 

Guillermo Luis Covernton es Dr. En Economía, (ESEADE). Magíster en Economía y Administración, (ESEADE). Es profesor de Macroeconomía, Microeconomía, Economía Política y de Finanzas Públicas en la Pontificia Universidad Católica Argentina, Santa María de los Buenos Aires, (UCA). Es director académico de la Fundación Bases. Es presidente de la asociación de Ex Alumnos de ESEADE.