Márgenes de rentabilidad e inflación: nada que ver:

Por Iván Carrino. Publicado el 27/12/14 en: http://www.ivancarrino.com/margenes-de-rentabilidad-e-inflacion-nada-que-ver/

 

Argentina es uno de los países con inflación más alta del mundo. Sin embargo, hasta en la circunstancia más trivial uno puede escuchar, cuando comenta sobre el problema de la inflación, que los supermercados/comercios/shoppings/locales de ropa/etc. tienen márgenes de rentabilidad altísimos. Una conversación habitual sería la siguiente:

– Insoportable la inflación, ¡está todo carísimo!

– ¡Sí, claro, es que los supermercados te cobran tres veces más de lo que pagan ellos!

Como si una cosa tuviera que ver con la otra, a esto apuntan Capitanich y Costa cuando se refieren constantemente a “la cadena de valor”. Más explícitamente, este video del periodista Roberto Navarro insinúa que el supermercado te roba.

Ahora bien, veamos qué pasa en otras partes del mundo. En el libro de Tim Harford, “El Economista Camuflado“, se analiza el mercado de café:

Según el profesor de economía Brian McManus, los márgenes comerciales del café rondan el 150%; cuesta 40 centavos preparar una taza de café de máquina de un dólar, y menos de un dólar preparar un café cortado que se vende a 2,55 dólares. De modo que alguien está ganando mucho dinero.

Seguramente un margen de 150% no sea tanto como para que Navarro considere que las tiendas de café son ladrones, pero no podemos dudar que la diferencia es considerable. Ahora bien, si el margen de las tiendas de café es tan grande, seguramente Estados Unidos tenga una elevada inflación. Tal vez no el 40% que tiene Argentina, pero sí el 20%, el 15%… ¿el 10%?

Ni cerca. La inflación en Estados Unidos fue de 1,3% anual en noviembre de 2014. Los precios cayeron un 0,3% en el mes en comparación con el mes anterior.

Ok, pero los que insisten en confundir a la gente podrán argumentar que 150% es poco, que los supermercados argentinos tienen márgenes todavía superiores (claro que en ese “margen” no incluyen costos administrativos, impuestos, logística y un sin fin de etcéteras). Tomemos otro caso, entonces.

Se conoció hace unos días que un taxista que iba cargado de € 8.640.000 de cocaína fue interceptado por la policía. El taxista (o narcotraficante encubierto) iba a vender su cargamento de 288 ladrillos de 1kg de cocaína cada uno por un valor total de US$ 1.440.000 (aunque sus compradores pensaban estafarlo y pagarle solo una fracción en dólares y, el resto, en papel de diario).

Analicemos el margen de rentabilidad de la operación. Si tomamos el tipo de cambio dólar/euro resulta que lo que se iba a pagar en Argentina por US$ 1.440.000 se iba a vender en Europa por US$ 10.540.800. El margen iba a ser de 632%, una verdadera monstruiosidad, ¿no?

Si el argumento de Navarro y el gobierno fuera cierto, entonces, debería verificarse una inflación descomunal en toda Europa. Sin embargo, ese no es el caso.

Los precios al consumidor en la Zona Euro subieron solo un 0,3% en noviembre de 2014 en comparación con noviembre de 2013.

Moraleja: en los negocios más diversos encontraremos que el precio de comprar materia prima es sustancialmente diferente del precio al que esa materia prima (modificada, o no tanto) se vende al consumidor final. Esto no solo pasa en Argentina sino también en Estados Unidos, Europa y la India. Sin embargo, esta diferencia no tiene absolutamente nada que ver con los niveles de inflación de cada país e, incluso, es un pésimo indicador del margen de ganancia de las empresas, ya que existen muchos otros costos que esta ecuación no considera.

La próxima vez que escuchemos a alguien relacionar la inflación con lo que gana tal o cual empresa, mejor cambiar de canal.

 

Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Trabaja como Analista Económico de la Fundación Libertad y Progreso, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y profesor asistente de Economía en la Universidad de Belgrano.

Detención de abogado venezolano irá a instancias internacionales:

Por Belén Marty: Publicado el 24/12/14 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2014/12/24/detencion-de-abogado-venezolano-va-a-instancias-internacionales/

 

Marcelo Crovato tiene ocho meses preso, sin juicio ni pruebas en su contra; el viernes pasado intentó suicidarse en la prisión.

Abogados del Foro Penal Venezolano exhortaron a los organismos internacionales que velan por los derechos humanos a que intercedan por la liberación del abogado Marcelo Crovato, detenido sin orden de captura el pasado 22 de abril en ejercicio de su profesión.

El defensor intentó quitarse la vida el pasado viernes 19 de diciembre al colgarse de una ventana de la prisión donde se encuentra (Yare III).

El director del Foro Penal, Gonzalo Himiob, informó en comunicación con PanAm Post que si bien hay una suerte de asueto navideño en los tribunales venezolanos, el Foro Penal ha notificado de la situación del abogado al Comité contra la Tortura de la ONU, al Grupo de Trabajo de ese mismo organismo contra la Detención Arbitraria, a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos y a la organización Amnistía Internacional (AI).

El domingo, AI publicó un comunicado en el cual instó al Gobierno de Venezuela a liberar “sin demora” al letrado. Indicó que el intento de suicidio podría estar relacionado con las condiciones en las cuales Crovato se encuentra detenido.

El Ministerio Público lo acusa por asociación para delinquir e instigación a la desobediencia de las leyes. Sin embargo, sus abogados aseguran que en los ocho meses de su arresto, la Fiscalía no ha presentado evidencias en su contra. Además, ni siquiera se ha celebrado una audiencia preliminar para tratar su caso. La séptima suspensión del acto fue el pasado 22 de diciembre.

“La Corte debería avocarse y ordenar una medida humanitaria, libertad plena, traslado a un centro de salud, o libertad condicional. El pasado 15 de diciembre, basados en tres informes forenses del Ministerio Público, pedimos una medida humanitaria y aún no hay decisión”, dijo Alfredo Romero, director ejecutivo del Foro Penal al periódico venezolano El Nacional.

El relato de una detención arbitraria

En la madrugada del 22 de abril de este año, Crovato se dirigió a la casa de unos clientes para prestarles asistencia en el allanamiento de una propiedad relacionada a las protestas en contra del Gobierno de Nicolás Maduro.

Jorge Crovato, hermano de Marcelo, dijo al PanAm Post que su familiar quedó preso sin cometer delito alguno. “La última comunicación directa que tuvo fue con mi cuñada. Le dijo: ‘todo esta bien acá, voy a acompañar a mis clientes a la sede policial para que todo termine bien’. Una vez en la policía le dijeron ‘también vas detenido’”, relató.

El abogado Himiob coincide con la familia en que a Crovato lo capturaron a través de un engaño: “Le dicen ‘vamos a llevar a a sus clientes detenidos, venga usted con ellos para acompañarlos a la policía’. Cuando llega allí se entera que el también quedaba arrestado”.

Jorge Crovato reclamó que tras esta arbitrariedad su hermano permanece privado de libertad en una cárcel de presos comunes. Informó que sufre de depresión y de desnutrición por la baja calidad de la comida. También señaló que ha pasado por distintas intoxicaciones producto de la insalubridad de los alimentos.

La esposa de Crovato informó en una entrevista telefónica con el programa La Tarde deNTN24 que el viernes pasado su marido la llamó para despedirse, antes de intentar suicidarse. “Le supliqué que por favor no atentara más contra su vida”, confesó ella luego del episodio. “Para mí es muy difícil hablar de esto, pero tomé la determinación de hacerlo porque ya no puedo más”, expresó Arellano en el contacto telefónico.

Jorge Crovato denunció en su declaración a este medio que los tribunales se niegan a concederle a Marcelo las medidas para que se pueda atender su situación psicológica y médica. “No hay manera de que los tribunales respondan. Solo trabajan en estos días los tribunales de guardia. No hay ninguna garantía de que pueda protegerse su vida”.

El temor de la familia Crovato aumentó tras enterarse que el sábado pasado Marcelo aseguró que volvería a intentar quitarse la vida. “Estamos muy preocupados, pero estamos con las manos atadas”, dijo su hermano.

Sin acceso a la justicia

Jorge, quien vive en Panamá, aseguró que el debido proceso judicial se ha postergado y suspendido mes tras mes. “Todos los días que le ponen fecha para un audiencia se posterga. Lo levantan en la madrugada, en un proceso bien traumático, y lo trasladan desde la cárcel a Caracas [a una hora y media de distancia]. Luego, postergan sin ninguna razón. Te dicen que ese día no hay tribunal”, explicó.

Según el hermano de la víctima, los tribunales en Caracas no están “en condiciones de recibir a ninguna persona. No les dan comida, ni agua. Además están superpoblados y no hay donde hacer las necesidades; un cuadro bastante dantesco”.

Gonzalo Himiob asegura que a raíz del caso, hay pocos profesionales dispuestos a ejercer la defensa de personas contrarias al régimen de Nicolás Maduro. “Yo no he visto que haya mucha gente dispuesta a colaborar. Como que se cuidan un poco las espaldas”, lamentó.

De acuerdo con el Foro Penal, a raíz de las protestas que sacudieron a Venezuela este año, permanecen detenidas 63 personas; a otras 613 se les dejó en libertad plena (42 menores de edad), 1.923 han sido liberadas con medidas cautelares (173 menores de edad), y 515 fueron liberadas sin presentación ante los tribunales (62 de ellas menores de edad).

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

¿ERA MISES ANARCO-CAPITALISTA?

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 28/12/14 en: http://gzanotti.blogspot.com.ar/2014/12/era-mises-anarco-capitalista.html

 

Punto 4 de la parte 3 de mi art. “La filosofía política de Ludwig von Mises”, en Procesos de Mercado, Vol. VII, Nro. 2, Otoño 2010.

Para Mises el estado es el aparato social de fuerza y compulsión cuyo fin es proteger los derechos individuales, mientras que el gobierno es el conjunto de personas encargadas de cumplir la función de estado[1]. Esas dos definiciones, aparentemente sencillas, esconden algunas cuestiones que ahora pasamos a considerar.

Primero, siempre nos llamó la atención positivamente que Mises destaque que la fuerza y la coacción forman parte de la naturaleza misma del estado. Respetamos y no negamos todas aquellas filosofías políticas donde el estado es la autoridad legítima encargada del bien común, donde la fuerza no es el elemento esencial, pero en el estado-nación contemporáneo, la autoridad política legítima tiene, tal vez no como “esencia” pero sí como “accidente propio” el uso de la fuerza. Si no se entiende esto, no se entiende la diferencia entre cualquier autoridad legítima y la autoridad del estado en un orden constitucional. Siempre cabe recordar, por ello, que un poder político ilegítimo no tiene, según la clásica analogía de San Agustín, ninguna diferencia con una banda de ladrones, y habría que analizar cuidadosamente qué poder político en la historia se salva de tan interesante comparación.

Ahora bien, si la fuerza es, moralmente, siempre el último recurso (supuesto moral que no creo que sea exclusivo de una mentalidad liberal…. ¿O no?), es comprensible que la legitimidad del estado requiera siempre una cuidadosa justificación. En el caso de Mises, es ese “fin” del estado (custodiar las libertades) el que le da dicha justificación, colocándose en ese sentido en una posición diferente a la del anarco-capitalismo (posición que reitera claramente en La Acción Humana[2]). Ante esto, y comprensiblemente, algunos libertarios[3] han destacado que el mismo Mises aclara su acuerdo con el derecho a la auto-determinación, no tanto de “los pueblos” sino de los individuos frente a una instancia administrativa[4]. Llevado hasta sus últimas consecuencias, es verdad, ello sería incompatible con el estado liberal clásico que Mises apoyaba. Pero Mises nunca llegó a esas últimas consecuencias, y es inútil forzar sus textos al respecto. Queda como una tensión dentro de su pensamiento, posiblemente porque, a pesar de su prédica anti-belicista, el derecho a la defensa ante las agresiones totalitarias –que tiene mucho que ver con la historia de su vida- nunca le dejó dar ese paso conceptual con claridad.

Por lo demás, al definir al gobierno como “conjunto de personas” es evidente que Mises tiene muy clara la función del individualismo metodológico[5] en estas cuestiones. Esto es, en ningún momento concibe al gobierno y al estado como algún tipo de entidad ontológicamente diferentes a las personas cuyos roles los conforman. Precisamente, el gobierno son personas cuyo rol social es el de estado. No sólo se inscribe esto en las finalidades inter-subjetivas de los mundos de vida según Schutz[6] –que fuera asistente a su privat seminaren Viena- sino que, coherentemente, aleja cualquier noción colectivista ontológica del estado, que tanto ha invadido las ciencias sociales y los presupuestos cotidianos del lenguaje, haciendo con ello incomprensibles cuestiones que para un liberal clásico al estilo Mises son obvias. Las personas reclaman al estado o gobierno, indistintamente, acciones o provisiones de dinero como si ese estado no estuviera constituído por personas que concretamente deben recurrir a recursos de otras para ejecutar sus acciones. La ceguera sobre este punto ha convertido a ciertos usos y costumbres sociales en difusores mudos de una visión omnipotente de eso que llamamos estado que no es más que un humilde grupo de personas, en general muy ineficientes y con conocimiento tan limitado como el resto y con problemas morales tan habituales como en el resto. Mises lo sabía y por eso tuvo que asistir con asombro a un endiosamiento del gobierno por parte de personas que pensaban que “el que pensaba al revés” era él…

 

[1] Liberalismo, op.cit., cap. 1 punto 7.

[2] Op.cit., cap. VIII, punto 2.

[3] Ver al respecto los comentarios de Hulsmann en Mises…., op.cit., cap. 19.

[4] Liberalismo, op.cit., cap. 3, punto 2. Hay que citar el párrafo completo para verlo en su contexto: “…Como es evidente, el derecho de autodeterminación al que el liberal alude nada tiene que ver con ese supuesto “derecho de autodeterminación de las naciones”,  porque el liberalismo lo que defiende es la autodeterminación de los individuos habitantes de toda zona geográfica suficientemente amplia para formar su propia entidad administrativa. Y esto hasta el punto de que, si fuera posible conceder el derecho de autodeterminación a cada individuo, el liberal entiende también habría de serle otorgado. No es posible, desde luego, en la práctica, estructurar tal planteamiento, por  razones puramente técnicas, en razón de que a la zona de que se trate por fuerza ha de tener bastante entidad como para ser posible administrativamente gobernarla. La autodeterminación, por eso, no puede ir más allá de los habitantes de aquellas unidades territoriales que tengan cierto peso demográfico”. Pag. 136, las itálicas son nuestras.

[5] Sobre el tema del individualismo metodológico, hemos aclarado algunas cuestiones ontológicas en nuestro libro El método de la economía política, Ediciones Cooperativas, Buenos Aires, 2004.

[6] Ver Schutz, A.: ver The Phenomenology of the Social Word, Northwestern University Press, 1967; Las estructuras del mundo de la vida (junto con Luckmann), Amorrortu, Buenos Aires, 2003; Estudios sobre Teoría Social II, Amorrortu, Buenos Aires, 2003, y  On Phenomenology and Social Relations, University of Chicago Press, 1970.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.

Sale 2014, entra 2015, un resumen del año:

Por Iván Carrino. Publicado el 24/12/14 en:  http://www.ivancarrino.com/sale-2014-entra-2015-un-resumen-del-ano/

 

2014 empezó con el gobierno reconociendo que su estrategia para “cuidar las reservas” y “evitar una devaluación” había sido un rotundo fracaso.

Además, la discusión sobre si la inflación era culpa de la emisión o de los empresarios malvados también estuvo presente. Claramente, los empresarios no tienen la culpa y, si ganan mucha plata, ¡mucho mejor!

A pésar del discurso del gobierno, el Banco Central comenzó una política agresiva de absorción de pesos mediante colocación de deuda. Una política que, sin reducción del gasto público, no puede hacer nada por sí sola. Sin embargo, incluso en el hipotético caso que el gasto excesivo se corrigiera, ese no sería el fin de nuestros problemas.

Otro tema, siempre relevante, fue el estado de la educación, que no sufre por la carencia de fondos, sino por los malos incentivos.

En julio entramos en default, aunque no como el de 2001, default al fin. El gobierno, sin sorpresas, acusó al neoliberalismo de ser el responsable. Se olvidaron que la deuda y el default no son problemas del capitalismo.

Poco antes del default, el propio INDEC reconocía que estábamos en recesión. Esto se daba, incluso, en el marco de una inflación alta y creciente. La pregunta obligada, entonces, fue ¿cómo es posible tener, a la vez, recesión e inflación?

Lo que sucedió, en realidad, es que la burbuja argentina se pinchó y el único desenlace tras la inflación, es la recesión.

Con default, recesión e inflación, el discurso y las acciones del gobierno se radicalizaron y se sancionaron leyes para controlar todavía más al sector privado. Las medidas no solo son una continuación de las malas políticas que nos llevaron a perder 290.000 millones de dólares en diez años, sino que, además, imitan modelos fracasados una y otra vez en la historia económica del mundo.

Por supuesto, la discusión sobre el cepo cambiario (que cumplió 3 años) siguió candente y, también, la de si se debe, o no, devaluar. Mi punto es que una cosa es devaluar la moneda (no recomendable) y otra “devaluar” la moneda (algo extremadamente necesario para la realidad argentina de hoy). Hablé con Pablo Wende sobre el tema. Por último, una crítica a la autoproclamada “economía heterodoxa“.

Como se ve, un año con muchos temas y mucho debate. En la economía, más deterioro en todos los frentes, pero con una expectativa favorable a futuro porque se descuenta que el partido de gobierno (al menos el sector más radical) no será reelegido.

Desde mi punto de vista, no veo que se vayan a emprender reformas importantes a partir de octubre de 2015, pero sí considero que, al menos muy poco, podríamos movernos en la buena dirección. Los problemas son dos: por un lado, hace falta mucho para revertir tantos años de deterioro institucional. Por el otro, todavía quedan muchos meses de un gobierno que, si bien logró “aquietar las aguas” en los últimos meses del año, no ha mostrado cambios de fondo.

Pero estos son temas de los que, con suerte, nos preocuparemos a partir de enero. Mientras tanto, ¡muy feliz navidad para todos y los mejores deseos de fin de año!

 

Iván Carrino es Licenciado en Administración por la Universidad de Buenos Aires y Máster en Economía de la Escuela Austriaca por la Universidad Rey Juan Carlos de Madrid. Trabaja como Analista Económico de la Fundación Libertad y Progreso, es profesor asistente de Comercio Internacional en el Instituto Universitario ESEADE y profesor asistente de Economía en la Universidad de Belgrano.

Perú aprueba ley de flexibilización laboral para jóvenes:

Por Belén Marty: Publicado el 23/12/14 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2014/12/23/peru-aprueba-ley-de-flexibilizacion-laboral-para-jovenes/

 

La iniciativa conocida como “Ley Pulpín” podría beneficiar a más de 800 mil jóvenes que están desempleados o trabajando en la economía informal.

Con el objetivo puesto en bajar el desempleo y el porcentaje de jóvenes entre 18 y 24 años que trabajan en la economía informal, el Congreso de Perú aprobó con mayoría parlamentaria el jueves pasado la polémica Ley Laboral para Jóvenes. No obstante, más de 5.000 jóvenes salieron a la calle este lunes para protestar contra ella por considerarla injusta e insuficiente.

Alonso Segura, ministro de Finanzas de Perú, aseguró que la ley apunta a disminuir los índices de desempleo a través de políticas que bajen los costos laborales para los empleadores. Según datos de este ministerio, unos 826.000 peruanos trabajan en la economía informal.

La iniciativa, también conocida como Ley Pulpín (como se le dice a los niños en Perú) crea un régimen laboral temporal y opcional para todos los jóvenes, incluidos aquellos que no han terminado la secundaria. Según el Ministerio de Finanzas, esta ley proveerá a los jóvenes de la opción de un empleo formal y con beneficios laborales esenciales.

Asimismo, explica en su sitio web, que la iniciativa prohíbe a los empleadores despedir a un empleado de régimen general para contratar a otro bajo esta nueva modalidad.

“Con la ley los trabajadores que están en la informalidad tendrán la opción de pasar a la formalidad, con contratos a plazo mínimo de un año, para que obtengan durante este tiempo las habilidades necesarias y su certificado de trabajo, para que cuando salgan de este régimen temporal pasen al general”.

El proyecto, firmado y presentado el 10 de diciembre al Congreso por el presidente Ollanta Humala Tasso y por la presidente del Consejo de Ministros, Ana Jara Velázquez, establece en su articulo 6° que los jóvenes contratados bajo esta propuesta no podrán superar el 25% del total de empleados de la empresa.

El mandatario peruano defendió el proyecto ante la alta desocupación laboral entre los jóvenes.“¿Qué podemos hacer con ellos? Tenemos que crear un programa, una ley que los proteja de la sobrexplotación de las empresas y por esto creamos esta ley, y les pido a todos ustedes que les demos esta oportunidad a los jóvenes, no les quitemos la oportunidad a los jóvenes”, pidió Ollanta Humala.

 

El contrato entre ambas partes deberá ser de por lo menos un año y contará con un período de prueba para el joven de 60 días.

El artículo 21 establece un incentivo al empleador para que contrate a jóvenes al otorgar, en el caso de las micro y mediana empresas, el compromiso del Estado de asumir “el costo correspondiente al primer año a la cotización del seguro social de salud de los jóvenes”.

La normativa se basa en que el desempleo entre los jóvenes peruanos es hasta cuatro veces superior a la de los adultos, “debido a su menor experiencia laboral y formación para el empleo”.

Ricardo Herrer, abogado laborista, le informó al periódico peruano El Comercio que este nuevo régimen para jóvenes beneficiará a los empleadores, pues reducirá los costos laborales de un 50% a un 15%.

Grupos juveniles se manifestaron en contra

El lunes pasado más de 5.000 jóvenes salieron a las calles de Lima, rumbo a la plaza San Martín, a protestar al grito de “somos estudiantes, no delincuentes”, en relación a los pocos beneficios que otorga esta ley para los que tienen menos experiencia laboral. En pancartas y consignas expresaron que el nuevo régimen laboral privilegia a a los grupos económicos.

Diego Cadenas, joven peruano y activista político, expresó que muchos jóvenes se muestran en contra y se manifiestan en las plazas de Lima sin saber en realidad que esta ley es inclusiva. “Expresidentes como Alan García aprovechan esta situación para criticar al actual Gobierno. Y Ollanta Humala sin duda no tiene el apoyo de la población porque una vez más no cumple con el discurso populista por el que fue elegido”, indicó.

 

La búsqueda de una flexibilización laboral

Tania Peña, una joven miembro del Instituto Político para la Libertad le expresó al PanAm Post que esta iniciativa beneficiará a mas de 800.000 jóvenes que se encuentran hoy desempleados o trabajando en la economía informal.

“Lo que este nuevo régimen laboral busca es reducir los costos de la formalidad y la pesada sobrerregulación laboral para que estos jóvenes estén en planilla y puedan acceder a lo que actualmente no tienen: sueldo mínimo, seguridad social, sistema de pensiones, contrato escrito por un año, indemnización por despido arbitrario, vacaciones pagadas”, expresó la licenciada.

Asimismo, agregó que esta ley no es más que un pequeño avance hacia una flexibilización del mercado laboral. Según Peña, Perú tiene uno de los mercados laborales más rígidos y onerosos del mundo.

“Obviamente esta ley no es la completa cura a la informalidad sino solo un primer paso para ello. Esperemos pues que, lejos de ser derogada, esta ley sea el inicio de transformaciones más profundas que permitan resolver verdaderamente el problema”, concluyó.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

El populismo y la corrupción de los valores humanos:

Por Gabriel Boragina. Publicado el 28/12/14 en: http://www.accionhumana.com/2014/12/el-populismo-y-la-corrupcion-de-los.html

Ya nos hemos explayado respecto de la relación de género a especie existente entre el colectivismo y el populismo y, por tal razón, de la identidad efectiva entre los resultados o consecuencias de la aplicación de ambos. Como algunas de las derivaciones más aberrantes del populismo encontramos la corrupción de los valores humanos, producto de la denigración que el individuo o la persona sufre bajo esta concepción. Cuando el populismo llega al poder, encarna –o pretende hacerlo- a “la comunidad”, “la patria”, “el estado”, “la nación”, “el pueblo”, “la masa”, “los excluidos”, etc. fórmulas que pueden resumirse -en suma- en la comunidad o el estado:

“la «comunidad» o el Estado son antes que el individuo; si tienen fines propios, independientes y superiores a los individuales. Sólo aquellos individuos que laboran para dichos fines pueden ser considerados como miembros de la comunidad. Consecuencia necesaria de este criterio es que a una persona sólo se la respeta en cuanto miembro del grupo; es decir, sólo si trabaja y en cuanto trabaja para los fines considerados comunes, y su plena dignidad le viene de su condición de miembro y no simplemente de ser hombre. En realidad, los conceptos mismos de humanidad y, por consiguiente, de internacionalismo, en cualquiera de sus formas, son por entero productos de la concepción individualista del hombre. No hay lugar para ellos en un sistema ideológico colectivista. Aparte del hecho fundamental de no poder extenderse la comunidad del colectivismo sino hasta donde llegue o pueda crearse la unidad de propósito de los individuos, varios factores contribuyen a reforzar la tendencia del colectivismo a hacerse particularista y cerrado. De éstos, uno de los más importantes radica en que, como la aspiración del individuo a identificarse con un grupo es muy frecuentemente el resultado de un sentimiento de inferioridad, su aspiración sólo podrá satisfacerse si la condición de miembro del grupo le confiere alguna superioridad sobre los extraños. A veces, al parecer, es un aliciente más para sumergir la personalidad en la del grupo el hecho de que los violentos instintos que el individuo sabe ha de refrenar dentro del grupo pueden recibir rienda suelta en la acción colectiva contra el extraño.”[1]

 

Consecuencia de lo expuesto arriba es -en suma- que el populismo no puede considerarse humanitario, ni humanista, ni autoproclamarse tal. El populismo entonces no es humano, porque niega al individuo, excluye al que no forma parte de la colmena del grupo, que deja de ser humana al tiempo que ingresa bajo la esfera colectiva populista. Es por esto que el populismo (siempre como subproducto colectivista) se hace particularista y cerrado, lo que implica que el populista es un egoísta al que sólo le interesa su populismo, que tampoco es “suyo” sino del grupo al que pertenece. Como se ha visto en Argentina con los funestos Kirchner, en Bolivia con Morales, en Ecuador con Correa y principalmente en el castrocomunismo chavista venezolano, el populismo ha privilegiado y beneficiado a los miembros de su grupo, excluyendo a los extraños.

¿Cuál es el origen psicológico del populismo? El mismo que indica F. A. von Hayek respecto del colectivismo. El populista es un ser que padece un enorme complejo de inferioridad, pero no sólo este, sino que también conlleva consigo una carga formidable de resentimiento y envidia a todo aquel que sobresalga por sobre el grupo. Paradójicamente, el populista admite con agrado que sea su líder el único que pueda descollar por encima del resto del cardumen populista. A su vez, la envidia e inquina típicos del populismo alientan la codicia y los bajos instintos de sus miembros, sacan a la luz lo peor que puede abrigar en su interior un ser humano. Degrada -en una palabra- todo el sentido y todo el contenido de la vocablo humanidad, ya que el populismo rebaja a sus adeptos a la condición de simples animalitos, sólo aptos para ser domesticados, y exclusivamente útiles en la medida en que sirvan a los propósitos personales del/la líder del grupo, partido, o secta al frente del poder en ese momento.

“Una vez se admita que el individuo es sólo un medio para servir a los fines de una entidad más alta, llamada sociedad o nación, síguense por necesidad la mayoría de aquellos rasgos de los regímenes totalitarios que nos espantan. Desde el punto de vista del colectivismo, la intolerancia y la brutal supresión del disentimiento, el completo desprecio de la vida y la felicidad del individuo son consecuencias esenciales e inevitables de aquella premisa básica; y el colectivista puede admitirlo y a la vez, pretender que su sistema sea superior a uno en que los intereses «egoístas» del individuo pueden obstruir la plena realización de los fines que la comunidad persigue. Cuando los filósofos alemanes presentan una y otra vez como inmoral en sí el afán por la felicidad personal y únicamente como laudable el cumplimiento de un deber impuesto, son perfectamente sinceros, por difícil que pueda ser comprenderlo a quienes han crecido en una tradición diferente.”[2]

El populismo pretende identificarse plenamente con la “sociedad”, la “nación”, la “patria”, y demás denominaciones emotivas y melodramáticas. Pero en realidad, son los líderes populistas los que piensan en sí mismos como auténticas encamaciones humanas de tales entidades ficticias, que están únicamente en las palabras pero que carecen de existencia física, real y concreta. El líder populista se endiosa a sí mismo, en tanto su obsecuente súbdito “militante” diviniza a su líder, al punto de elevarlo a una condición cuasi celestial, llegando no pocas veces al extremo de rendirle un culto religioso, de los cuales forma parte esencial del mismo el rito de escuchar en las plazas y otros espacios públicos a su suprema divinidad populista. A esto le llaman precisamente la “militancia”, es decir un culto de auto-humillación del militante ante el o la líder y simultánea adoración a la máxima deidad populista. Los casos señalados antes (Kirchner, Morales, Correa, Chávez/Maduro) son vivo ejemplo de lo expuesto.

[1] Friedrich A. von Hayek, Camino de servidumbre. Alianza Editorial. España pág. 181-182

[2] Friedrich A. von Hayek, Camino…ob. cit.  Pág. 189

Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE.  Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero.

 

 

ESPÍRITU NAVIDEÑO Y RESPETO A LA LIBERTAD

Por Gabriel J. Zanotti: Publicado en Diciembre de 2010 en http://www.institutoacton.com.ar/articulos/74artzanotti79.pdf

 

Había pensado un título como “Navidad y liberalismo”, pero sería un error. Nunca he
intentado derivar directamente de mi fe un sistema político determinado, ni he intentado
colocar a las Escrituras como la premisa de la cual se derivara directamente un sistema
político. Claro, he aclarado infinitas veces que el liberalismo (con todas las aclaraciones
pertinentes) no es contradictorio con mi fe, lo cual es muy diferente.
Habiendo hecho esta aclaración, voy a hacer una pequeña reflexión para creyentes y no
creyentes que compartan cierto espíritu liberal. Me refiero a la no agresión, a la no
invasión, a no iniciar la violencia contra otro. A veces eso se mezcla con la indiferencia
ante el prójimo, pero no es lo mismo. El fundamento para no invadir no debe ser la
expresión “es tu vida, morite si querés”, sino “respeto tu conciencia”, “no voy a invadir
la casa de tu existencia”, lo cual es muy diferente a no preocuparnos por la vida de los
demás. Muchos han deducido la invasión al otro como el resultado de la preocupación
por el otro, y ese es el grave error que el liberal siempre denuncia.
Para los que somos creyentes, Cristo es Dios, para los no cristianos, obviamente no.
Pero creo que ambos grupos coincidirán en algo: su nacimiento fue pacífico, una paz en
serio. No fue el hijo de un monarca o emperador autoritario de la época cuyo nacimiento
anunciaba quién era el próximo invasor de las vidas ajenas. Nació sin reclamar nada, sin
invadir a nadie. Cuando su madre recibió el anuncio de que iba a tener un hijo, ella
preguntó cómo podía ser eso, y la respuesta del ángel fue un diálogo respetuoso que
quedó como modelo de diálogo entre razón y fe. María no fue coaccionada. A partir de
su nacimiento, Cristo estuvo con sus padres 30 pacíficos años pacíficos viviendo de su
trabajo y de la co-propiedad con su padre. Luego afirmó que él era el Mesías, el Hijo de
Dios, Dios mismo, anunciando la llegada del mesías esperado por el pueblo judío. Pero
Cristo, que afirmaba ser Dios, no procedió como otros que se creen Dios. Predicó,
habló, no fundó un ejército ni obligó a nadie a seguirlo. Conversaba con todos, y muy
especialmente con los que procedían de modo diverso a lo que él predicaba. Hablaba,
estaba y comía con todos, sencillamente con todos, y sólo discutía –y se enojaba precisamente
con los que se consideraban muy pero muy buenos. Pero tampoco los
coaccionaba. El ser humano, cuando se cree Dios, piensa que puede invadir a los demás,
forzarlos; este ser humano, que afirmaba ser Dios, sólo mostró un Dios que dialoga.
Cuando lo vinieron a buscar para matarlo, le dijo a uno de sus discípulos “guarda la
espada”, y cuando afirmó ser Rey, dijo “mi reino no es de este mundo” (suerte para
Pilatos ☺ ). Desde su Cruz perdonó a todos.
Los creyentes, que a veces son autoritarios en su vida cotidiana y en sus opciones
políticas, deberían pensar en el Cristo al cual dicen seguir. Un Cristo que dialoga y no coacciona. Si Cristo, que según los creyentes es Dios, no usa la fuerza para imponer sus
ideas, ¿por qué sus “creyentes” sí lo hacen? ¿Tienen prerrogativas que Dios no tiene?
Y los no creyentes pueden quedarse meditando en este peculiar ser humano (que los
creyentes consideramos humano también). Si, tal vez tuvo razón el soldado romano que
le dijo que si era Dios, que se bajara de la cruz. No me van a negar que hubiera sido un
digno final de Hollywood. Cristo bajando victorioso de su cruz y derrotando a toda
Roma con sólo un soplido; sentándose en el mismo trono del emperador romano e
instaurando el Reino de Dios en la Tierra que, por supuesto, iba a tener ejércitos e iba a
coaccionar como cualquier gobierno. Pero no. ¿No porque no era Dios? ¿O no porque,
precisamente, lo era?
Navidad otorga a todos, creyentes y no creyentes, una especial oportunidad para meditar
todo esto. He allí un hombre que proclamó su divinidad y no invadió nunca a nadie. Es
interesante meditar el por qué.

 

Gabriel J. Zanotti es Profesor y Licenciado en Filosofía por la Universidad del Norte Santo Tomás de Aquino (UNSTA), Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA). Es Profesor titular, de Epistemología de la Comunicación Social en la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor de la Escuela de Post-grado de la Facultad de Comunicación de la Universidad Austral. Profesor co-titular del seminario de epistemología en el doctorado en Administración del CEMA. Director Académico del Instituto Acton Argentina. Profesor visitante de la Universidad Francisco Marroquín de Guatemala. Fue profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE, y miembro de su departamento de investigación.