El empresario como héroe

Por Carlos Newland.

Para Juan Bautista Alberdi el empresario puede ser un héroe. El buen empresario es siempre un héroe. Esta opinión mucho tuvo que ver con su visión general de la necesidad de desarrollar económicamente a las nuevas repúblicas sudamericanas.  El progreso de las naciones se lograría integrando las noveles economías al intercambio internacional, mediante la apertura comercial y la creación de infraestructura adecuada. Por otra parte, la llegada de capitales y especialmente de inmigrantes, complementaría y potenciaría los recursos naturales existentes.En todo el proceso el rol de los empresarios era vital al permitir y facilitar la movilización delos factores y capitales requeridos.

Alberdi trató especialmente este tema en la biografía que preparó como homenaje  al emprendedor estadounidense William Wheelwright, publicada en 1876. Alberdi  había  trabajado como abogado para el norteamericano a partir de 1845 en Valparaíso y allí iniciado una relación profesional y amistosa que continuó hasta la visita que le hizo días  antes de la muerte de Wheelwright en Londres en 1873. La biografía sirvió, no sólo para expresar su admiración al personaje, sino también para delinear su visión de lo que es un emprendedor, cuadro que estimamos sigue aún vigente en todos sus detalles.

La pregunta inicial que se hace Alberdi es sobre quiénes son los héroes propuestos para las nuevas sociedades, plasmados en monumentos en lugares públicos. Su respuesta es que usualmente eran militares o políticos. El problema es que estos, a los que denominó “héroes de la destrucción”, frecuentemente ocasionaban  empobrecimiento y retraso y no lo contrario. Además de ser responsables de corrupción y inestabilidad eran causantes de guerras y conflictos violentos que debían sufrir las poblaciones, tanto con sus vidas como por los recursos destinados para financiar estas actividades. Al mismo tiempo las nuevas naciones no rendían homenaje a los verdaderos motores del crecimiento que eran los hombres de empresa, los responsables de impulsar la producción y generar bienestar a los ciudadanos.

En su descripción de las características de los más grandes empresarios Alberdi destaca su visión estratégica y capacidad  para idear nuevos y grandes proyectos innovadores:“…toda empresa, que antes de ser un hecho, ha pasado por utopía. Los grandes hombres no son sino locos de la víspera. Todas las empresas de Wheelwright en Sud América se distinguen en una cosa: todas han sido tenidas como paradojas irrealizables antes de ser convertidas en hechos.”

Alberdi en su obra describe los proyectos del norteamericano que fueron diseños espectaculares de mejora  de transporte e infraestructura, desde una perspectiva continental y mundial. Pero no bastaban grandes ideas y visiones, era necesario concretarlas. El buen empresario, sustentado en su experiencia personal,  sabía que las iniciativas debían basarse en  cálculos cuidadosos y no eran fruto de especulaciones transitorias.  Parte de su trabajo era convencer  a los posibles inversores que los proyectos eran no sólo convenientes, sino también factibles. Asi  Wheelwright preparaba cuidadosas proyecciones de ingresos y egresos para demostrar la rentabilidad esperada de las empresas.Los cálculos incluían el costo financiero, de modo de poder evaluar el coste de oportunidad de las inversiones. A esto se agregaba la realización de múltiples acciones buscando publicitar y lograr apoyo para los emprendimientos. Pero tampoco era suficiente idear y proyectar nuevas empresas y obtener los fondos requeridos, sino que también era necesaria perseverancia para concretarlas.  El empresario debía soportar con paciencia las críticas a sus proyectos como irrealizables. Dado que muchos emprendimientos sólo podían tener éxito a largo plazo, debía estar preparado a soportar con templanza  años de pérdidas antes de recibir los beneficios esperados.  En el caso de la creación de “Pacific Steam Navigation Company”, Wheelwright tuvo que enfrentar en su realización la inestabilidad política de la región que dificultaba la obtención de interlocutores políticos que le garantizaran seguridad para operar en los diversos puertos. El establecer la línea le llevó desde 1833 a 1840 para el tramo de Valparaíso a Callao y otros cinco años para extenderla hasta Panamá. Durante los diez primeros años de vida la linea fue deficitaria, sólo aportando beneficios después de haber completado las rutas diseñadas originalmente. También la concreción del Ferrocarril Central Argentino estuvo para Wheelwright cargado de inconvenientes, no sólo por conclictos financieros de su socio inicial, sino por la guerra civil y luego la de la Triple Alianza. Ello implicó que la línea, iniciada en 1854, sólo pudiera comenzar entre Rosario- Córdoba en 1870.Asimismo tuvo que ser paciente en su último emprendimiento, el ferrocarril entre Buenos Aires y Ensenada, creado en 1863  pero sólo completado un año antes de su muerte, en 1872.

¿Cuáles era, para Alberdi, las características de un buen empresario desde el punto de vista social? En primer lugar destacaba que debían actuar con independencia de injerencias políticas y burocráticas, y por sobre todas las cosas no participar en entramados corruptos. En esta cuestión la impronta ética era fundamental ya que el solo motivo de ganancia podía llevar a los empresarios a comportamientos ilícitos con resultados negativos para la sociedad, al buscar del Estado prebendas y privilegios. El empresario debía desenvolverse en un marco competitivo, aun cuando esto pudiera ir en contra de su rentabilidad personal. Sólo cuando las ganancias individuales estuvieran alineadas con las ganancias sociales se daba el óptimo de bienestar. Al coincidir sus intereses con los sociales, el buen empresario lograba, además de beneficios,aumentar la producción, incrementar los salarios y abaratar el precio de los productos consumidos.

Carlos Newland es Dr. Litt. en Historia. Profesor y Ex Rector de ESEADE.

Un comentario en “El empresario como héroe”

  1. No entiendo algo, por un lado se menciona en el artículo que el avance de los proyectos necesita de la colaboración de los políticos o representantes de turno (“En el caso de la creación de “Pacific Steam Navigation Company”, Wheelwright tuvo que enfrentar en su realización la inestabilidad política de la región que dificultaba la obtención de interlocutores políticos que le garantizaran seguridad para operar en los diversos puertos”) pero por otro lado se menciona que las características de un buen empresario, para Alberdi, son o es: “En primer lugar destacaba que debían actuar con independencia de injerencias políticas y burocráticas”, suena un poco contradictorio ya que necesariamente (sin importar el lugar y tiempo) un avance de un determinado proyecto con fines económicos-sociales necesitará la injerencia de personas pertenecientes a la esfera de poder.
    .
    Interesante artículo, saludos!

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