Pruebas de la esclavitud de baja intensidad

Por Pablo Guido. Publicado el 19/3/13 en http://chh.ufm.edu/blogchh/

 Hayek afirmaba que “…no es el modelo democrático en sí, sino su variante de tipo ilimitado, lo que, en mi opinión, puede llegar a resultar tan opresivo como cualquier otro gobierno arbitrario”. Es decir, la democracia podría, en función de los intereses de la mayoría, oprimir la libertad individual y los derechos de la minoría. De esta manera, para limitar los poderes del gobierno y proteger los derechos individuales surge el denominado Estado de Derecho el cual supone el imperio de la ley (normas generales, abstractas, conocidas y ciertas). Donde aquella está ausente las libertades de las personas se ven reducidas, no garantizadas, pisoteadas por aquellos que detentan el gobierno o aquellos a los cuales el gobierno les transfiere algún tipo de privilegio.

 En Argentina hace décadas que el Estado de Derecho brilla por su ausencia, en menor o mayor medida. Actualmente y desde hace ya una década que se ha profundizado este problema. Los siguientes son algunos extractos de la entrevista que le hicieron a un empresario argentino, presidente de la empresa Shell, en el cual aquel cuenta la persecución que ha sufrido en los últimos años:

 

“El rol de un dirigente está vinculado con cumplir con sus obligaciones, pero también con exigir que se respeten sus derechos”.

  • “Aquellos empresarios que aceptaron (la violación de sus derechos) no cumplieron con su rol; privilegiaron lo conveniente y no lo correcto…”
  • “Esa complacencia va a tener resultados que irán en contra del que la estuvo usufructuando”.
  • “Espero que lleguemos a tiempos brillantes en los que podamos hablar todos en voz alta, de decir lo que pensamos y no tengamos miedo”.

 Carlo Cipolla escribió La decadencia económica de los imperios, donde describe los casos del imperio romano, del imperio bizantino, del imperio español, entre otros. En el primer capítulo del libro Cipolla ensaya una teoría general de la decandencia y escribe: “Si el espíritu público decae y el espíritu de cooperación falta, cualquier programa de renovación tiene escasas posibilidades de éxito”. Palabras que pintan de cuerpo entero los problemas que hace tiempo y fundamentalmente hoy sufre la sociedad argentina para poder intentar romper con el statu quo que le pone barreras al surgimiento de un ámbito donde las libertades individuales se garanticen y el poder del gobierno esté limitado.

Pablo Guido se graduó en la Maestría en Economía y Administración de Empresas en ESEADE. Es Doctor en Economía (Universidad Rey Juan Carlos-Madrid), profesor de Economía Superior (ESEADE) y profesor visitante de la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín (Guatemala). Investigador Fundación Nuevas Generaciones (Argentina). Director académico de la Fundación Progreso y Libertad.

 

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