Reflexión rápida sobre Europa y el euro:

Por Pablo Guido. Publicado el 18/5/12 en http://chh.ufm.edu/blogchh/

En los últimos meses en Europa casi todos (un 90% aproximadamente) los gobiernos han perdidos las elecciones. No importa si son gobiernos conservadores, socialdemócratas o lo que sea. La noticia es que el oficialismo pierde las elecciones a manos de la oposición. Evidentemente acá hay un común denominador: la crisis económica en la eurozona. Y la crisis económica, fundamentalmente, tiene raíces fiscales. Los estados son demasiado grandes como para ser financiados con una carga tributaria “civilizada”. Por lo tanto, se suben impuestos, se incrementan las deudas y, en menor medida, el banco central europeo emite euros para comprar títulos públicos. Así, la población se opone a dichas medidas. Ya sea porque trabaja en el Estado (empleados públicos), o depende de un flujo de transferencias del estado (pensionados o proveedores), o es un contribuyente que paga impuestos (individuos y empresas). El resultado es que en las elecciones votan por los partidos que no están gobernando y tomando estas medidas. Hace poco más de un par de semanas ganó en Francia el candidato socialista, opositor: Hollande. Este candidato dijo, más o menos lo siguiente: que había que abandonar el ajuste e iniciar una agenda de crecimiento económico. Mi pregunta es: ¿qué quiere decir este señor cuando se refiere a que está en contra del ajuste y a favor del crecimiento? Nadie en sus cabales quiere un ajuste, por ejemplo, en su vida cotidiana: cuando en la familia hay que reducir un gasto porque no alcanzan los ingresos, a nadie le gusta. Pero dada la situación de restricción presupuestaria no quedan alternativas muchas veces. El ajuste fiscal en Europa es consecuencia de un desajuste previo del pasado: que los gastos han crecido y no hay dinero que alcance ahora en tiempos de recesión. Entonces viene el ajuste, bajando gastos o subiendo impuestos. La otra reflexión del ganador francés es que, abandonando el ajuste, hay que perseguir el crecimiento. También me pregunto: ¿quién no quiere el crecimiento? ¿quién no quiere mejorar el bienestar, tener más ingresos, acceder a más bienes y servicios? Que un candidato o gobernante dice que quiere una agenda de crecimiento no nos dice nada, porque es lo obvio. La pregunta es: ¿qué quiere decir un político cuando, en un contexto recesivo y de ajuste fiscal, dice que quiere el crecimiento? Mi suposición es que está pidiendo una alquimia monetaria. Esto es, reducir los límites del banco central europeo para emitir más y más euros y así, evitar el ajuste. El punto es que la emisión de euros de manera inflacionaria también será un ajuste, pero vía una pérdida de poder adquisitivo por parte de la gente cuando los precios de los productos suban a un ritmo mayor al actual.

 En síntesis, el ajuste en los estados europeos es un hecho. Lo que se está debatiendo es quién lo hace, cómo se hace, cuándo y por cuánto es el ajuste. Si será con mayores impuestos presentes o futuros (por aumento de deuda), emisión monetaria o reducción de gasto. No hay otra salida cuando hay un desajuste que el ajuste. El resto son declaraciones políticas que no hay que tener en cuenta.

Pablo Guido se graduó en la Maestría en Economía y Administración de Empresas en ESEADE. Es Doctor en Economía (Universidad Rey Juan Carlos-Madrid), profesor de Economía Superior (ESEADE) y profesor visitante de la Escuela de Negocios de la Universidad Francisco Marroquín (Guatemala). Investigador Fundación Nuevas Generaciones (Argentina). Director académico de la Fundación Progreso y Libertad.

 

BAILANDO POR ANGOLA:

Por Gabriela Pousa. Publicado el 20/5/12 en: http://perspectivaspoliticas.writingjewels.com/?p=1925

Si bien, la conducta de la Presidente no ha sido la esperada en muchas ocasiones, durante la gira por Angola, se pudo ver a una jefe de Estado aún más histriónica. En varios círculos donde la política tiene cabida, se ha escuchado preguntar insistentemente qué le pasa a Cristina. Esa es una respuesta que sólo podría darla ella. Especular sobre su salud y sus consecuencias, no aporta demasiado al análisis, aunque en los países civilizados, esos asuntos sean de interés público, y se informe oportunamente a los ciudadanos.

Y es que la Presidente “vendió” en África, una Argentina desconocida incluso para los propios habitantes de esta geografía. Cuando es sabido que Angola es uno de los países más corruptos, cuyo presidente se mantiene desde hace 32 años en el cargo, y en las calles se observa la desnutrición y la miseria, para nuestra mandataria, ambos países “deben estar más unidos que nunca para enfrentar este mundo nuevo”.

Más grave todavía resultó escucharla decir, hasta con un toque algarabía, que “tenemos tantas identificaciones con Angola” por lo cual es necesario estrechar vínculos y fomentar el comercio y la economía. Estudiando la historia, la cultura, la idiosincrasia de ambos territorios, no hallé el parangón que nos identifica. Quizás, Cristina Fernández encontró allí, una fotografía similar a la que podría llegar a haber en estos pagos cuando la “profundización del modelo” deje en plena evidencia sus consecuencias.

Tampoco se trata de contradecir a Cristina, y posiblemente, se estaba refiriendo a la corrupción inmersa dentro del gobierno angoleño. Ahí sí, es fácil hallar coincidencias entre los dos suelos. ¿Habrá sido entonces, un sincericidio de la Presidente?

El remate final que hiciera de los productos nacionales, se pareció a un comercial de Sprayette “Llame Ya”, y hasta despertó reminiscencias de la infancia cuando, por la playa, pasaba el heladero gritando a los cuatro vientos: “Hay palito, cucurucho, bombón, heladoooo” Y todo para la cartera de la dama y el bolsillo del caballero. Se fracasa en todo intento de graficar ese grotesco, razón por la cual creo que es una buena síntesis para saber que pasa y qué pasará en estas latitudes, observar este video   http://tn.com.ar/politica/00096507/cristina-cerro-su-gira-por-angola-entre-risas-apuntes-y-candombe , todo un acto de stand up como impone la moda del momento.

Triste resulta que todo el circo derive finalmente, en una realidad moralmente deleznable, pues mientras la Presidente hablaba de las virtudes argentinas, del “país de buena gente”, representantes de La Salada vendían alpargatas de 8 pesos a 10 dólares. Y aún más grave fue la actitud de un puntero político que, sin escrúpulos, fotografiaba a chiquitos descalzos, ofreciendo medias bordadas con la única consigna fija que tiene hoy el oficialismo. La obsesión les ciega toda razón.

Simultáneamente a este espectáculo dantesco, en las calles de la ciudad se veía a la gente desesperada por regresar a sus casas. Ni trenes ni subtes cumplían el servicio, y las filas para tomar colectivo eran similares a las que vimos cuando la tarjeta SUBE era una suerte de pasaporte al paraíso… Si comparamos, Poncio Pilatos era un nene de pecho.

Deberíamos preguntarnos si acaso, Cristina Kirchner, tiene derecho a hacer lo que quiera como lo viene haciendo. La respuesta es diferente para la jefe de Estado y para la gente. La dama está convencida que el 54% de los votos fue un cheque en blanco otorgado para que obre cuál Aladino con la lámpara frotando… El pueblo no lo considera de ese modo pero no tiene voz. Sólo tiene, cada x cantidad de años, voto que una vez depositado en la urna, tampoco le será propio.

A propósito del voto, detrás del anuncio de Florencio Randazzo afirmando que “se podrá votar con cualquier documento”, se deja ver un manto turbio. Pero es cierto, ¿qué puede hacer el argentino medio que pierde horas esperando un micro? Ese ciudadano está pensando en cómo llegar a fin de mes sin que la inflación se lo coma a él, está analizando cómo viene la mano con el trabajo porque hay despidos, y van aumentando los desempleados… Y está queriendo llegar a destino sin que una bala le perfore la sien, el corazón o el hígado.

Al unísono, su Presidente está pensando como asegurarse el 2015 y sacar en las legislativas, un 45%

Ese ciudadano no puede levantar el teléfono y llamar a la Ministro de Seguridad porque tiene un problema de personal. Ni ésta va a ofrecerle custodia las 24 horas. La categórica diferencia entre ciudadanos de primera y de segunda vuelve con inusitada vigencia. Imposible pensar en la Argentina una dirigencia que emule a aquel empresario italiano que intentó vivir con el sueldo que pagaba a sus empleados, y a la semana advirtió que no había posibilidad de hacerlo.

http://lacomunidad.elpais.com/angoru/2007/10/21/enzo-rossi-prueba-psar-con-sueldo-los-trabajadores-y-les

Pero debería quizás, adentrarme en las internas de la provincia de Buenos Aires y comentar que Daniel Scioli es tan deleznado como necesario para el kirchnerismo. O que Amado Boudou como fue “el elegido”, seguirá paseando por el mundo y cantando bajito aunque las evidencias y pruebas en su contra, se apilen en los despachos de los jueces comprados. Creer que el vicepresidente irá preso (al menos mientras dure el mandato) es no haber visto nada durante estos últimos 9 años.

La esencia y la naturaleza del “estilo K” no va a variar. Cada vez que se creyó en un punto de inflexión, por algún acontecimiento repentino que sacudiera el piso, éste duró lo que dura la arena entre los dedos. No se puede pretender ya, tener con estos políticos, un gobierno en serio. Si podría lograrse que, al menos, tuvieran la virtud del disimulo: y que Boudou no apareciera en todos los actos riéndose socarrón como enfrentándonos, que Cristina Kirchner hablara menos para que el descrédito no siga subiendo, que el índice del INDEC no lo griten a los cuatro vientos porque es un cachetazo a ese ciudadano, sí, el que estaba en la fila esperando el micro…

Está claro que la corrupción, la viven y disfrutan con libertad absoluta. Pero no les basta, necesitan hacer ostentación de la corrupción pues es también su manera de deleitarse, de vengarse. Y a esta altura, ya se sabe que a la perversión es muy difícil ganarle…

Iniciando la semana de Mayo, estamos prácticamente igual que en época del Virreinato. El pueblo sigue esperando saber de qué se trata, o al menos saber en cuánto tiempo más la identificación con Angola será real.

Gabriela Pousa es Licenciada en Comunicación Social y Periodismo por la Universidad del Salvador (Buenos Aires) y Máster en Economía y Ciencias Politicas por ESEADE. Es investigadora asociada a la Fundación Atlas, miembro del Centro Alexis de Tocqueville y del Foro Latinoamericano de Intelectuales.

“Golpe maestro” de Netanyahu

Por Emilio Cárdenas: Publicado el 21/5/12 en: http://www.lanacion.com.ar/1474414-golpe-maestro-de-netanyahu

Tácticamente, fue una maniobra política tan inesperada como pragmática y efectiva. En rigor, un verdadero golpe maestro. Cuando todos estaban especulando con su anuncio de convocar a elecciones anticipadas, Benjamin Netanyahu concertó rápidamente una sorpresiva alianzacon el partido Kadima -fundado en su momento por Ariel Sharon, como desprendimiento del Likud- con el que conformó la coalición política de gobierno más amplia y poderosa de la historia reciente de Israel. Hoy, prácticamente invulnerable.

 Como consecuencia, nada menos que 94 de las 120 bancas del parlamento (Knesset) israelí están ahora firmemente alineados con el nuevo gobierno. Entre ellas, las 28 bancas que aporta Kadima, que naturalmente ahora se suman a las bancas del Likud y sus aliados más cercanos.

¿Por qué este repentino pacto? Claramente, porque todos sus actores ganan. También el líder de Kadima, Shaul Mofaz, quien suponía (con mucha razón) que en las elecciones anticipadas podía llegar a sufrir una importante derrota, perdiendo hasta la mitad de las bancas que hoy su partido tiene. Ocurre que el margen de aprobación de la gestión de Netayahu es muy alto. Y que la oposición aparecía profundamente dividida.

No obstante, lo cierto es que Shaul Mofaz ya forma parte del gabinete especial de Netanyahu. Y opera en su cercanía inmediata. Atrás quedaron sus críticas. Hoy es el aliado más importante del Likud. Las elecciones ocurrirán entonces, recién al final del período de Netanyahu, en octubre de 2013.

Hasta entonces Netanyahu tendrá una oportunidad -y un respaldo- sin par para tomar las diversas decisiones que las circunstancias requieran. Aun las más difíciles y hasta las más duras. Pese a la eventual oposición del laborismo de Shelly Yachimovich, que parecería haber quedado sumamente aislada, casi en soledad.

 El acuerdo político de gobierno alcanzado tiene consecuencias inmediatas de todo tipo. Primero, libera a Netanyahu de la presión de sus hasta hoy aliados de la ultra-ortodoxia israelí, que de algún modo lo tenían como una suerte de rehén en algunos temas domésticos urticantes como son los vinculados con los asentamientos y su futuro. O la abolición de la llamada “Ley Tal”, que permite a los ultra-ortodoxos evadir el servicio militar o público, pese a que esa norma ha sido expresamente declarada inconstitucional por la propia Suprema Corte israelí. O poder modificar el sistema político de representación proporcional israelí, según el cual cualquier partido que obtenga un 2% de los sufragios logra una representación parlamentaria, lo que transforma a la legislatura en un inevitable mosaico, plagado de diferencias y de posibles vetos. O invertir más en vivienda, salud o educación, como postula la clase media secular.

También hay posibles consecuencias de importancia en el plano regional e internacional. Ellas no son menores. Hasta en aquellos temas que suponen una amenaza existencial para Israel.

Por ejemplo, respecto del dilatado proceso de paz con los palestinos, la nueva mayoría política permite pensar en posibles concesiones que hasta ayer simplemente no eran imaginables. Para Mofaz, recordemos, encarrilar la cuestión palestina hacia una paz duradera es una cuestión más urgente que la amenaza nuclear de Irán, por terrible que ésta sea. Lo cierto es que -como antes de la Guerra de los Seis Días, en 1967- Israel está ahora gobernada por una coalición estable y centrista, dotada de una muy singular fortaleza. Lo que es ideal para avanzar. Aún cuando sea de aplicación que para bailar el tango se necesitan dos.

 Mofaz, nacido en Irán y ex ministro de defensa, es -cabe acotar- bastante menos agresivo que Netanyahu o que su ministro de defensa, Ehud Barak, cuando de actuar respecto de la latente amenaza nuclear iraní se trata. Esto proyecta a la vez prudencia y fortaleza sobre la imagen del nuevo gobierno.

Lo cierto es que para encarar todos estos temas, de enorme complejidad, hay ahora un horizonte de tranquilidad de un año y medio. Lo que no es poco, como oportunidad a aprovechar.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

Cándido Méndez y el gasto:

Por Carlos Rodríguez Braun. Publicado el 20/5/12 en: http://www.libremercado.com/2012-05-20/carlos-rodriguez-braun-candido-mendez-y-el-gasto-64577/

El secretario general de UGT, Cándido Méndez, escribió un artículo en El País sobre la contención del gasto público, una medida a su juicio incorrecta; además, aunque es a veces justificada asimilándola al ajuste del gasto que realizan las familias, según Méndez esto ni siquiera sería válido en el seno de las familias: “Si eso fuera así, en mi casa, hogar de una humilde familia obrera, no hubieran entrado El Quijote, las obras completas de Blasco Ibáñez y un diccionario enciclopédico de dos tomos, el único al alcance de nuestras posibilidades”.

El argumento identifica poder político y sociedad civil. Don Cándido no distingue entre la decisión libre de un ciudadano con su dinero y la imposición de la Administración que decide arrebatárselo y gastarlo en su nombre. Pero, veamos, si el señor Méndez elogia la decisión de su familia de ajustar el presupuesto, reduciendo unos gastos y aumentando otros, como el importante capítulo de los libros, es notable que no perciba la importancia que reviste el hecho de que esos libros fueron comprados libremente por sus padres con su dinero; y que no observe que si eso está bien, y está muy bien, entonces también vale para todos los demás gastos que hacen los ciudadanos, a saber, que deberían decidir ellos cómo ajustarlos a sus ingresos, y no los políticos.

Don Cándido deja para el final su condena más dura: “De las últimas medidas del Gobierno, la que mayor filo ideológico tiene es la subida de tasas universitarias, que crea un muro económico para obstaculizar que el hijo o la hija de una limpiadora pueda ser economista”. No presta ninguna atención al muro que deben sortear las familias para financiar la educación universitaria, ni al muro que representa un sistema intervenido que produce cada vez más licenciados condenados al paro o a realizar actividades muy diferentes de las correspondientes a sus estudios; no presta atención al hecho de que la sociedad civil descubrió las becas para estudiantes pobres hace varios siglos; en fin, no presta atención a nada más que la ficción conforme a la cual el mayor gasto público siempre es bueno, y quien no lo crea es que padece… ideología.

En fin, sigamos con ideología. Don Cándido Méndez augura terribles catástrofes si la coacción política y legislativa disminuye. “Todo está en riesgo”, dice, dramáticamente, todo, la convivencia, la democracia, Europa, todo, porque igual caemos en una economía “de libre mercado como pretendía, entre otros, Aznar”. Caramba, y usted igual creía recordar que en tiempos de Aznar hubo impuestos, cotizaciones, regulaciones, Seguridad Social y todo el aparato coercitivo de la llamada “economía social de mercado” que Méndez añora. Parece que no hubo nada de eso. Es más, igual no hubo ni subvenciones millonarias a los sindicatos. 

El Dr. Carlos Rodríguez Braun es Catedrático de Historia del Pensamiento Económico en la Universidad Complutense de Madrid y miembro del Consejo Consultivo de ESEADE.

 

Sin inversiones no se supera la pobreza :

Por Alejandro Alle Publicado el 15/5/12 en: http://www.elsalvador.com/mwedh/nota/nota_opinion.asp?idCat=50839&idArt=6899985

 El documento publicado por CEPAL hace unos días bajo el título “La inversión extranjera directa (IED) en América Latina y el Caribe” ilustra claramente sobre la diferencia entre los magros US$ 386 millones de IED recibidos por El Salvador en 2011 y los montos muy superiores captados por sus vecinos. Permite, además, reflexionar sobre el camino a seguir para cambiar dicha realidad.

En el año 2011 Panamá recibió US$ 2,790 millones de IED; Costa Rica US$ 2,104 millones; Honduras US$ 1,014 millones; Guatemala US$ 985 millones, y Nicaragua US$ 968. En otras palabras, El Salvador no recibió ni el 5% de los US$ 8,247 de IED que llegaron a la región.

Y tampoco es que Centro América haya sido el paraíso de la IED: Chile recibió US$ 17,299 millones y Colombia US$ 13,234 millones. El Salvador debería dejar esa negativa costumbre autocomplaciente de compararse sólo con Centro América. Una costumbre que, como muestran los números, ya ni de autocomplacencia sirve.

Sean de un color o del otro…, quienes pretendan politizar las cifras carecerán de argumentos: el promedio de IED en el período 2000-2005 fue de apenas US$ 325 millones: la IED era muy baja antes. Y sigue siendo muy baja ahora.

La excepción de 2007, cuando El Salvador recibió US$ 1,551 millones de IED, se explica totalmente por la venta de los bancos. Fue un simple cambio de accionistas y no una nueva inversión.

Ocurre que si bien las cifras de IED sirven como referencia general, hay ciertas distorsiones puntuales como la citada (que tuvo un coletazo en 2008), que deberían computar adjunta una “desinversión nacional directa”…, que eso es lo que fue la venta de los bancos. Ni buena ni mala. Apenas una venta de acciones.

La manía de clasificar las inversiones por nacionalidad suele llevar a la torpeza de olvidar que cuando se trata de una compra-venta de acciones no debería computarse como inversión, porque su neto es cero.

Las evidencias internacionales sobre la correlación entre la productividad de un país y la calidad de vida de sus habitantes son abrumadoras. Los intentos por negarlas sólo pueden provenir de la estupidez.

Y la única manera de mejorar la productividad de un país es propiciando la llegada de nuevas inversiones, tanto en el área pública como en la privada. Haciéndolo con seriedad, porque con US$ 300 millones anuales de IED (neta…) no se supera la pobreza ni se llega a ninguna parte.

Con altos niveles de productividad, además, no sólo se favorece la llegada de nuevas inversiones sino que se mejora la rentabilidad de las inversiones existentes. Y siendo la rentabilidad un formidable aliciente para generar riqueza (al menos así son las cosas en este planeta…), se completa un círculo virtuoso: productividad, rentabilidad, generación de riqueza, crecimiento económico.

De eso, en definitiva, se trata la competitividad, que según la certera definición del Foro Económico Mundial, es el “conjunto de instituciones, políticas, y factores que determinan el nivel de productividad de un país”. Porque productividad y competitividad son sinónimos.

Finalmente, para que el crecimiento económico derive en desarrollo económico y humano, que al fin de cuentas es lo que importa…, tiene que funcionar el siempre invocado pero rara vez verificado “efecto derrame”. Ese efecto por el cual los beneficios de liberar los mercados llegarían, de manera directa o indirecta, a toda la población en términos de mejor calidad de vida.

En gran parte de América Latina, y El Salvador no fue la excepción, no faltaron los ingenuos que creyeron que la institucionalidad ya no sería importante. Y tanto desde la derecha como desde la izquierda se alentó al populismo como alternativa. Quien no lo vea que abra los ojos.

Los latinoamericanos pareciéramos tener una particular predisposición para condimentar los análisis de política económica con argumentos pseudo-ideológicos. Burdas ofensas a la inteligencia. Así nos va.

Pero no tenemos excusas, porque el camino al desarrollo siempre estuvo bien señalizado.

Hasta la próxima.

Alejandro Alle es Ingeniero. Máster en Economía (ESEADE, Buenos Aires). Columnista de El Diario de Hoy.

 

¿En qué se parecen Obama y Evita?

Por Alejandro A. Tagliavini. Publicado en http://www.panamaamerica.com.pa/periodico/edicion-actual/opinion-interna.php?story_id=1189106

“Voy a proponer… la necesaria reducción del déficit con el indispensable estímulo de la economía”, ha dicho Hollande, que exigirá a Merkel el final del “duopolio francoalemán”, cuando asumía con sobriedad republicana como el séptimo presidente de la V República Francesa y el segundo socialista desde la posguerra.

 El PIB de la eurozona evitó la recesión, en el p rimer trimestre de 2012, gracias a que Alemania (que concentra el 27% del PIB euro) supuestamente creció 0.5%, según Eurostat, que asegura que Francia está estancada mientras caen Italia (0.8%), España (0.3%), Holanda (0.2%) y Grecia (6.2%) que ya ha perdido más del 20% en cuatro años. Entre tanto, el PIB de EE.UU. crece 0.5%. En los mercados ya se habla del corralito (gran invento argentino) en España, pero “se quedan tranquilos” cuando el mismo Gobierno que dice ser pro mercado y estatiza Bankia descarta esa hipótesis como “un salto al vacío irracional”.

 Durante un acto en apoyo a su reelección, en Nueva York, convocado por la organización Futuro Fund y la comunidad gay norteamericana, Obama recomendó: “Aquellos que no hayan visto Evita aún, deberían hacerlo”, frente a Ricky Martin que trabaja en el musical sobre la icónica figura argentina en Broadway.

 En fin, al mejor estilo estatista, de derechas e izquierdas, la vieja y trillada propuesta de Hollande de bajar el déficit sin detener “el estímulo” (el gasto) implica aumentar la presión tributaria. Así le va a Europa, es que sucede que, más impuestos, implican menos recursos en el sector privado, que es el que produce. Así, mientras que nadie rehúye pagar por un recurso que le sirve para ganar aún más dinero (para producir), en 2011, mil 780 estadounidenses renunciaron a la nacionalidad para evitar tener que presentar información al Servicio Interno de Impuestos (IRS, en inglés), mientras que en 2010 fueron 485 mil  personas, duplicando la cifra del año previo.

 Cuenta Daniel J. Mitchell, en The Wall Street Journal, que en 2001 en Suiza, el 85% votó a favor de una ley “freno a la deuda”, que exige que el gasto del Estado central no crezca más rápido que los ingresos. Antes de que entrara en vigor, el gasto público se expandía un 4.3% anual y ahora 2.6% anual.

 Aunque el sistema no es lo ideal, lo cierto es que el gasto anual del Estado central hoy no llega al 20% del PIB, y el gasto total en todos los niveles del Estado es del 34% del PIB, 36% menos que antes del “freno a la deuda”.

 Obviamente, los políticos no quieren restricciones a su capacidad de comprar votos con el dinero ajeno, pero las personas están comenzando a tener consciencia de que este negocio “como costumbre” ya no es aceptable, salvo en países políticamente subdesarrollados, discípulos de Evita, como en Argentina y Venezuela, a la que Obama mira con tanta admiración.

Alejandro A. Tagliavini es ingeniero graduado de la Universidad de Buenos Aires. Es Miembro del Consejo Asesor del Center on Global Prosperity, de Oakland, California y fue miembro del Departamento de Política Económica de ESEADE.

 

DERECHOS HUMANOS

Por Gabriel J. Zanotti. Publicado el 21/5/12 en http://gzanotti.blogspot.com.ar/2012/05/derechos-humanos.html

Toda persona tiene derecho natural al fruto de su propio trabajo, o a lo legítimamente heredado o donado sin fraude. Ello incluye al libre comercio.

Por ende, todo impuesto que grave la propiedad o la renta es contrario al derecho natural y por ende intrínsecamente inmoral.

Y toda persona es inocente excepto se demuestre lo contrario.

Por ende, ninguna persona tiene por qué declarar ante nadie sus ingresos, ni el origen o el destino de sus ingresos.

Todo impuesto que grave la propiedad o la renta es contrario al derecho natural y por ende intrínsecamente inmoral.

Toda persona tiene el derecho de entrar, permanecer o salir de su territorio.

Por ende, toda persona tiene el derecho de emigración e inmigración sin declarar absolutamente nada de sus ingresos legítimamente adquiridos.

Si alguien ha adquirido sus bienes por robo, fraude, dolo, violencia o evasión de los pocos impuestos justos que pudiera haber (viejo debate), debe ser previamente procesado y recién allí la justicia tiene derecho a inquirir sobre sus bienes y revisar su propiedad.

Hasta entonces, toda pregunta coactiva sobre cuándo, cuánto, de dónde o hacia dónde, sobre los bienes propios, en viaje o no, es intrínsecamente inmoral.

Por ende, todas las personas que violen estos derechos, requisando, preguntando, expropiando y por ende robando lo que no deben, están haciendo un acto intrínsecamente inmoral, lo sepan o no, del cual son responsables, primariamente, desde los autores intelectuales de esas legislaciones, el poder ejecutivo que la impulsa, los legisladores que las sancionan, y los jueces que las hacen cumplir. Las responsabilidades personales, desde el punto de vista de la conciencia subjetiva, sólo las sabe Dios (no juzguéis y no seréis juzgados), pero ello es aplicable tanto al violador de menores como a los que expropian la propiedad ajena.

Todos los que ejecutan y hacen cumplir esas leyes son por ende los verdaderos criminales y delincuentes, y todo aquel que se resiste es el verdadero inocente que se está defendiendo del robo ejecutado por una banda de criminales, llámese gobierno o Al Capone.

Sólo la conciencia de estos derechos es la verdadera revolución. Mientras tanto, sólo la esclavitud es nuestro destino.

Gabriel J. Zanotti es Doctor en Filosofía, Universidad Católica Argentina (UCA).  Es profesor full time de la Universidad Austral y en ESEADE es Es Profesor Titular de Metodología de las Ciencias Sociales en el Master en Economía y Ciencias Políticas de ESEADE.