La Regla de Hayek y la Norma de Productividad:

Por Nicolas Cachanosky: Publicado el 2/5/11 en: http://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2012/05/02/la-regla-de-hayek-y-la-norma-de-productividad/#more-2557

En política monetaria, tanto la Regla de Hayek (Hayek’s rule) como la norma de productividad (productivity norm) han retomado cierto protagonismo al considerar las distintas alternativas de política monetaria tanto antes como luego de una crisis monetaria. ¿Qué debe hacer un banco central para evitar una crisis y, de haber una crisis, cuál es el mejor curso de acción?. La Regla de Hayek, y la norma de productividad, sin bien poseen la misma inspiración, no son exactamente sinónimos. De hecho, la regla de Hayek es un caso particular de uno más general, la norma de Productividad.

 Mientras la Regla de Hayek está más cerca de ser un enunciado positivo de política monetaria, la norma de productividad es más un principio que una política puntual. La norma de productividad implica que el nivel de precios debe ser libre de oscilar de manera inversa a cambios en productividad. De este modo, de haber aumentos de productividad el nivel de precios debe poder disminuir y de haber pérdidas de productividad el nivel de precios debe aumentar. En términos de demanda agregada y oferta agregada. Movimientos hacia la derecha de la oferta agregada (OA -> OA’) no deben ser compensados con movimientos artificiales en la misma dirección de la demanda agregada (PBI = C + I + G + NX).

OAyDA

En Prices and Production Hayek argumenta que, en términos de la teoría cuantitativa MV debería ser constante –k. Por lo tanto:

MV = k = Py

En este caso, un aumento en la productividad de los factores de producción (TFP) implica un aumento de y, por lo que el nivel de precios P debe disminuir de modo tal que MV se mantenga constante. Un ejemplo de este caso es el del mercado de computación y telefonía móvil, donde en los último 20 años (o más) los precios de computadores han disminuido a la par de un aumento en la producción y calidad en la producción. No toda disminución del nivel de precios (deflación) es un problema para la economía. La deflación puede ser buena o mala dependiendo de cuál sea la causa de la misma.

Ahora bien, mantener MV constante permite movimientos en P inversos a cambios en la productividad, pero ello no implica que MV = constante sea la única posibilidad. Es posible que tanto P como y se muevan por efectos indirectos ante cambios en los niveles de productividad, por lo que un ajuste monetario es también necesario. Selgin (1990, 1997) desarrolla en mayor detalle esta relación. Hay dos condiciones que deben cumplirse para que la norma de productividad sea equivalente a una situación donde MV es constante.

En primer lugar, la oferta de los factores de producción debe ser inelástica. Es decir, si el trabajo es el único factor de producción, la oferta de trabajo no cambia ante cambios en la productividad del trabajo. En este caso el la relación inversa entre cambios en la producción –y– y el niel de precios –P– es proporcional 1 a 1. Por lo tanto, el lado izquierdo de la ecuación no se modifica y MV se mantiene constante. En un caso más general, donde los factores de producción son múltiples, y no únicamente trabajo, lo que sucede es que el ingreso nominal de de todos lso factores de producción es estable. En términos de la Regla de Hayek en la teoría cuantitativa es que MV = constante.

Si en cambio la oferta de factores de producción es elástica, y ante cambios en la productividad también hay cambios en la oferta de factores de producción, entonces la producción –y– se mueve por dos motivos: (1) incremento en la productividad (TFP) y (2) mayor oferta de factores de producción. El nivel de precios, sin embargo, ajusta por cambios en productividad. Por lo tanto, del lado izquierdo de la ecuación MV ya no es constante, sino que debe incrementarse para cubrir la diferencia entre P e y, es decir, mantener el ingreso nominal por factor de producción estable, y dado que ha aumentado la cantidad de factores de producción la masa monetaria (MV) se incrementa. A modo de ejemplo, si la producción aumenta un 10%, compuesta un 8% por aumentos de productividad y un 2% por aumento en la oferta de factores de producción, entonces MV va a incrementarse un 2%.

En segundo lugar, la elasticidad de la demanda de dinero respecto a cambios en el ingreso real debe ser unitaria para que MV se mantenga constante. Si la demanda de dinero es elástica (>1), entonces cambios en la productividad –y– alteran la demanda de dinero. En este caso no es y la variable que se mueve por dos motivos distintos, sino que es P. El nivel de precios desciende por (1) aumentos de productividad y (2) incremento en la demanda de dinero. Para evitar distorsiones monetarias similares al efecto Cantillon ante un aumento en la demanda de dinero, la oferta de dinero se incrementa, por lo que MV ya no es constante. Si, por ejemplo, hay un aumento en la productividad de 8% y el nivel de precios cae 10%, compuesto un 8% por cambios en la productividad y un 2% por un aumento en la demanda de dinero, entonces la masa monetaria MV aumenta un 2%. Lo inverso ocurre si la demanda de dinero es inelástica (<1).


La norma de productividad busca mostrar como funciona este fenómeno en un mercado libre de intervenciones (Selgin, 1985, 1988, 1993). La norma de productividad en sí no es una regla que un banco central siga, dado que en la presencia de banca libre no hay banco central y esta dinámica es el resultado espontáneo y no intencionado de los bancos emisores bajo competencia. La norma de productividad no se pone en práctica más que lo que uno pone en práctica demanda y oferta, son fenómenos de mercado cuyo entendimiento contribuye a comprender como la política monetaria genera ineficiencias en el mercado. Intentar mantener el nivel de precios estable ante aumentos en la productividad afecta innecesariamente los precios relativos. La norma de productividad ilustra lo que una política monetaria eficiente debe replicar, pero no dice en sí cómo hacerlo. La norma de productividad es el fin, la Regla de Hayek es uno de los medios para llegar a ese fin.

Ante la presencia de un banco central la pregunta de qué política monetaria debe seguir es relevante. La Regla de Hayek es una primera aproximación, pero no es la única ni tampoco es la palabra final. Cae en el ámbito de estudios empíricos encontrar cuál es una medida apropiada de ingreso nominal por factor de producción para intentar mantener un equilibrio monetario lo mejor posible. No hay duda que un banco central posee límites infranqueables que la banca libre no sufre, pero el menos de los males siempre es preferible a uno mayor.

La atención que se ha prestado recientemente a políticas estabilización del PBI nominal (NGDP targeting), por ejemplo por Scott Sumner, es un reflejo de esta norma de productividad. Donde Hayek argumentaba un NGDP targeting del 0%, Scott Sumner argumenta un NGDP targeting del 5%. A priori es difícil definirse por cuál es más preciso sin conocer las elasticidades de las ofertas de factores de producción y demanda de dinero.

En resumen, la Regla de Hayek y la norma de productividad no son sinónimos. La primera es una de las posibles aplicaciones prácticas, o principio de política monetaria, que intenta emular el comportamiento de la norma de productividad.

Nicolás Cachanosky es Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE), y Doctorando en Economía, (Suffolk University). Es profesor universitario.

 

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