Patrón oro: Tipos de cambio fijo o paridad:

Publicado por el 9 de enero de 2012: en http://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2012/01/05/patrn-oro-tipos-de-cambio-fijo-o-paridad/#more-1632

Con el reciente interés en sistemas monetarios alternativos que la crisis financiera y la situación del Euro parecen haber traído, se ha renovado el interés por sistemas monetarios alternativos. Entre otros, el de patrón oro ha sido uno de los más discutidos. Que varias de las críticas realizadas al patrón oro son incorrectas o imprecisas no es nuevo.

Sin embargo, las presentaciones del patrón oro hacen referencia a tipos de cambio fijo, lo cual es impreciso, por no decir incorrecto. Salvo en un comentario de Larry White en Free Banking, no es fácil encontrar mención de este problema. Esta confusión es importante por dos motivos, (1) muestra que tan bien se comprende el sistema de patrón oro y (2) hace desaparecer algunos de los supuestos problemas del patrón oro.

Las referencias al tipo de cambio fijo se hacen en dos sentidos. Por un lado entre las notas bancarias o billetes y el oro y por el otro entre las notas bancarias de distintos bancos emisores (centrales). De este modo, se da a entender que el sistema de patrón oro consiste en fijar el precio del oro (price level target of one good) y/o tipos de cambio fijo entre las monedas de los distintos países. Si bien estas dos expresiones podrían llegar a considerarse como dos caras de una misma moneda, no dejan de errar al punto.

Hay dos aspectos centrales del patrón oro. En primer lugar no hay varias monedas que fijan su precio contra un bien, sino que hay una sola moneda a nivel internacional: el oro. Los billetes que emiten los bancos centrales no son dinero en sí mismo, sino que son substitutos monetarios en al forma de billetes convertibles. Este no es un mero detalle. La nota bancaria es convertible, que no es lo mismo que poseer un precio en términos de oro. No hay, por ejemplo, un precio entre el título de propiedad de una vivienda y la vivienda. No hay un “pegging” entre un cheque y el monto de su denominación.  Ver un tipo de cambio entre los billetes convertibles y el oro no es distinto que ver un tipo de cambio entre un cheque emitido en dólares y los dólares en el que está denominado. Ciertamente no es lo mismo hablar de inconvertibilidad del billete, lo cual claramente implica un default o incumplimiento de contrato, que de “ajustar el peg” del billete contra el oro. Referirse al patrón oro como un sistema que fija el precio del oro es confundir qué es y qué no es dinero en el sistema de patrón oro.

Por exactamente el mismo motivo no hay una relación de tipo de cambio fijo ni flotante entre los distintos billetes convertibles, sino que lo que hay es paridad. El ejemplo del cheque vuelve a ser ilustrativo. Si hay dos cheques emitidos por personas distintas, pero ambos denominados en la misma moneda, la relación de cambio de esos cheques no es un tipo de cambio, sino una paridad de conversión del mismo modo que uno convierte millas a kilómetros (y vice-versa) dado que ambos son dos unidades de medida de lo mismo. Un cheque por 500USD y otro por 1000USD no poseen un tipo de cambio, sino una relación de conversión. Dos billetes de 500USD por uno de 1000USD y vice-versa.

El tipo de cambio, a diferencia de la paridad, es un precio. Es decir, es un ratio de intercambio entre dos bienes. Si la relación entre los billetes convertibles fuese de tipo de cambio, entonces a más cheques de 500USD por cheques de 1000USD la relación entre ambos debería cambiar. Claramente esto no sucede. La relación de cambio, o paridad, no depende de la demanda y oferta como sí sucede con los precios.

Del mismo modo, la relación entre el billete convertibles y el oro no depende de demanda y oferta, sino del monto de conversión. Que al emitirse más billetes convertibles por el mismo monto no se altere la conversión a oro por billete no es fijar ningún precio. El billete, como el cheque, es un título de deuda por cierto monto de oro. Ciertamente que una unidad de oro siga siendo equivalente a una unidad de oro no implica fijar tipos de cambio.

Por supuesto, esto no quita que el precio del oro sí pueda cambiar. Si la demanda de oro se incrementa, su precio se incrementa respecto a otros bienes y servicios (no respecto al billete convertible). El mayor precio relativo del oro incentivará la producción del mismo.

Esto es importante para entender el sistema de patrón oro, y porque la diferencia con el sistema de cambio oro es mucho mayor que lo que la similitud de sus nombres parece indicar. En el segundo sí hay un precio entre el billete y el oro. Al momento que es la autoridad monetaria la que decide el monto de conversión, el billete deja de ser un estricto título de deuda como lo es en el patrón oro para pasar a tener identidad propia. En términos legales puede figurar como una deuda, pero en términos económicos es valuado de manera distinta.

Por este motivo, por ejemplo, Mises clasifica al billete convertible como un sustituto del dinero, pero al credit y fiat money como dinero propiamente dicho. El credit money, en su terminología, corresponde a al billete en el patrón cambio oro.

Si se comprende que en el patrón oro la moneda es el oro, y los billetes convertibles son sustitutos, desaparecen dos problemas importantes:

  1. Cuál debe ser la política monetaria en un sistema de patrón oro: Justamente no hay lugar para la política monetaria. Si esto fuese posible, entonces el sistema ya no es de patrón oro, sino del patrón de la entidad que administra el sistema (por ejemplo en el patrón cambio oro).
  2. No hay política de tipo de cambio: El mismo no puede ser fijo ni flotante porque hay una sola moneda. Distinta es la situación si algunos países poseen patrón oro y otros patrón plata. En ese caso, entre la plata y el oro sí hay un precio del mismo modo que lo hay entre el oro y los bienes y servicios. Pero ya sea que se considere que bajo el patrón oro las cosas andaban bien o mal no tiene nada que ver con tipos de cambio fijos o flotante; sino con tener una única moneda.

Algunos economistas suelen objetar a aquellos que prefieren manejar sus escritos en prosa, alegando que el uso de matemáticas evita confusiones y es más claro. Más allá de los beneficios y problemas que el uso de la matemática en economía puede acarrear, el tratamiento del patrón oro como un sistema de tipos de cambio fijo es una muestra no de los problemas de la prosa sino del mal uso de la misma. Es la teoría, no el lenguaje, lo que no está claro. Un uso descuidado del lenguaje no más problema de la prosa de lo que es un problema de la matemática el mal uso de la misma. No se puede criticar a una herramienta si no se le da un uso apropiado. Utilizar el término “precio (o tipo de cambio)” para dos fenómenos sustancialmente diferentes confunde, más que aclarar el funcionamiento de sistemas monetarios alternativos.

Nicolás Cachanosky es Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE), y Doctorando en Economía, (Suffolk University). Es profesor universitario.

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