La inercia del miedo

Por José Benegas. Pubicado el 18/7/14 en: http://josebenegas.com/2014/07/18/la-inercia-del-miedo/

 

La señora nombra a su nuera por decreto, se convierte en un comentario en algunos portales y el fenómeno que abona todos los abusos desde el año 2003 se repite: la oposición es espectadora. La más pasiva de las espectadoras porque los individuos en twitter y en los diarios reaccionan con indignación. Indignación quiere decir herida a la dignidad, algo que no está de moda, debe ser muy “neoliberal”.

En cualquier tema se nota una distancia sideral entre el enojo de la gente con la señora Kirchner y el cuidado mentiroso que en público tienen los que aspiran a ocupar su lugar, no solo respecto de actos de nepotismo vergonzoso como este. Dicho sea de paso, con tanto hotel de la exitosísima abogada ¿es necesario ser tan miserable como para sacarle más plata al estado para mantener a la nuera? Si la idea es que viva en Buenos Aires ¿No podría la familia exitosísima hacer una vaquita o vender un reloj para solventar sus gastos?

Lo peor no es este acto que la señora realiza sin ninguna vergüenza, sino el permiso de monarca que se le ha ido otorgando desde el momento de máximo temor al régimen kirchnerista en sus primeros años, cuando el país se dividió entre sus súbditos, sus cómplices y los asustados, como si un gritón que manejaba a Moyano y a la AFIP y tenía una afición por las cajas fuertes, hubiera sido un equivalente de Kim Jong Il.

De todo eso y del nacimiento de una “nueva política” consistente en no pelarse con nadie para poder tomar muchos cargos evitando problemas, quedó el tratamiento entre algodones del matrimonio déspota, disfrazado de “respeto a las instituciones”, lo que para ellos quiere decir “que hagan lo que quieran”.

Por eso la gravedad del episodio de la nuera, porque revela este fenómeno que solo se da en la Argentina, donde la titular del abuso es dejada de lado como centro de la crítica para ocuparse de sus débiles monigotes. Oposición y medios juegan a “ella no se da cuenta”. No pudo haber hecho más para demostrar su complicidad con el señor Boudou, pero todavía están los charlatanes como una abrumadora mayoría diciendo cosas como “la presidente debería darse cuenta del daño que hace la presencia del vice presidente”. O si no “Boudou le hace muy mal al gobierno”, como si estuviéramos ante un grupo de repúblicos con una manzana podrida.

Algo muy serio está pasando en la Argentina y es peor que el hecho de que se confunda la institucionalidad de una república con la de una monarquía absoluta. Es el crecimiento de esa práctica política del silencio, pensando en los negocios futuros o presentes, bajo el infame disfraz de la moderación.

No existe otro país, chavista o no chavista, salvo los totalitarismos donde no se mueve una mosca, en el que el titular del gobierno, el que maneja todos los hilos de la corrupción, el disparate y la mentira descarada, no es el centro de la crítica y si lo son sus bufones. Eso es lo que mantiene al kirchnerismo en pie, pese a ser el peor gobierno imaginable.

 

José Benegas es abogado, periodista, consultor político, obtuvo el segundo premio del Concurso Caminos de la Libertad de TV Azteca México y diversas menciones honoríficas. Autor de Seamos Libres, apuntes para volver a vivir en Libertad (Unión Editorial 2013). Conduce Esta Lengua es Mía por FM Identidad, es columnista de Infobae.com. Es graduado del programa Master en economía y ciencias políticas de ESEADE.

 

 

 

 

El derecho a la intimidad

Por Gabriel Boragina. Publicado el 19/7/14 en: http://www.accionhumana.com/2014/07/el-derecho-la-intimidad.html

 

El derecho a la intimidad es -puede decirse- en una perspectiva histórica, uno de los derechos más recientes aparecidos sobre la tierra. En efecto, en el pasado, la esfera privada y, por lo tanto, íntima de los seres humanos, se encontraba netamente sometida a los poderes de turno, ya fueran estos las antiguas monarquías –absolutas o no tanto- o bien, bajo los totalitarismos más cruentos surgidos en el siglo XX, entre los cuales destacaron el comunismo, el fascismo y el nazismo, dentro de cuyas “filosofías” el individuo es nada y el estado-gobierno lo es todo. Pasada momentáneamente la fase más despiadada de los regímenes señalados, el intervencionismo gubernamental-estatal mundial dominante por doquier en nuestros días nos proporciona una dosis un tanto menor de interferencia en la vida privada e íntima de las personas comparadas con aquellos, pero tiende, cada vez que puede, a hacerse -paso a paso- más creciente.

Con todo, hay otros ámbitos en los cuales la intimidad se ve amenazada, en los que los gobiernos no tienen una injerencia al menos inmediata. Uno de ellos es por ejemplo, la prensa:

“De más está decir que la libertad de investigación periodística no puede lesionar derechos (nadie lo puede hacer en una sociedad civilizada) lo cual implica respetar el derecho a la intimidad. Este derecho consagrado en todas las Constituciones liberales, fue explicitado de modo detallado en 1890 por Samuel Warren y Luis Brandis en un ensayo titulado “The Right to Privacy” (Harvard Law Review) y más adelante el célebre libro de Vance Pakard que bajo el título de La sociedad desnuda alude a todos los mecanismos y tecnologías gubernamentales y privadas que pueden utilizarse como invasivas (rayos láser, potentes máquinas fotográficas, telescopios y eventualmente aparatos que puedan captar ondas sonoras de la voz a grandes distancias) y las preguntas insolentes, formularios improcedentes y regulaciones invasivas por parte del Leviatán. Por razones de seguridad, la instalación de cámaras televisivas deben ser anunciadas por el instalador para dar la posibilidad de no transitar o visitar los lugares así vigilados. Por su parte, las llamadas cámaras ocultas en la mayor parte de las normativas penales no se aceptan como pruebas de un delito al ser recabadas por medio de otro delito.”[1]

Efectivamente, hay que tener en cuenta que nuestra intimidad no solamente se encuentra amenazada por los aparatos estatales de coerción y compulsión como son los estados-gobiernos cuyo poder es cada vez más creciente (si bien bajo forma más amables y pseudo –democráticas), sino que potencialmente todos nuestros semejantes, operando en ámbitos institucionales (como pueden ser medios de prensa, organizaciones, empresas, clubes, etc.) también representan una amenaza potencial para la intimidad de las personas. De allí, la importancia de preservar y volver a jerarquizar este derecho. La procedencia de este derecho es crucial porque:

“Tal como escribe Milán Kundera en La insoportable levedad del ser “la persona que pierde su intimidad, lo pierde todo”. El derecho a la privacidad significa el resguardo a lo más caro del individuo, como consigna Santos Cifuentes en El derecho a la vida privada, constituye una extensión del derecho de propiedad. En la sociedad abierta, el sentido básico de resguardar ese sagrado derecho está dirigido principalmente aunque no exclusivamente contra los gobiernos. Las personas tienen el derecho a resguardar sus personas, sus papeles, sus archivos en sus computadoras, sus correos electrónicos, sus casas y en general sus efectos contra requisitorias y revisaciones y que ninguna orden de Juez puede librarse sin causa probable de delito sustentada en el debido juramento y con la expresa descripción del lugar específico, los objetos y las personas a ser requisadas.”[2]

Sin embargo, últimamente, con la creciente irrupción de Internet y de las redes sociales, ha surgido un fenómeno nuevo, que es el desmesurado exhibicionismo que la mayoría de las personas que hacen uso de las mismas exponen ante el mundo:

“Pero es sorprendente que hoy haya entregadores voluntarios de su privacidad que es parte sustancial de la identidad puesto que de la intimidad nace la diferenciación y unicidad que, como escribe Julián Marías enPersona, es “mucho más que lo que aparece en el espejo”, lo cual parecería que de tanto publicar privacidades desde muy diversos ángulos queda expuesta la persona en Facebook (además de que en ámbitos donde prevalece la inseguridad ese instrumento puede tener ribetes de peligrosidad).”[3]

Hay indudablemente un trasfondo psicológico en toda esta cuestión exhibicionista. Parece que -en efecto- asistimos a una cierta pérdida de identidad y despersonalización individual masiva, lo cual -a nuestro juicio- no es fruto directo de la tecnología en sí misma, sino que procede del cierto giro que la civilización está tomando y que la lleva a abandonar el otrora individualismo y volcarse hacia el colectivismo. Se trata de un vuelco cultural que encuentra raíces profundas que, a nuestro modo de ver, debe rastrearse en la educación que se imparte globalmente, en la que los gobiernos no cumplen un rol menor sino que, por el contrario, podemos decir que nuestra educación se halla cada vez más y más estatizada.

Existe un proceso de despersonalización, que se extiende casi en una velocidad similar al avance tecnológico, y en el caso puntual que nos ocupa, en forma directamente proporcional -nos animaríamos a decir- al progreso de Internet. Resulta, a nuestro criterio, altamente paradójico que exista gente que “se queje” de la intromisión del gobierno en sus vidas “privadas” a la vez que -contradiciendo su propia conducta anterior- ventile todas sus más detalladas intimidades en redes sociales como Facebook y Twitter, entre las más populares. Entre los argentinos, esta parece ser una conducta casi compulsiva, a la vez que irreflexiva, lo que denota -por otra parte- la razón por la cual los gobiernos nacidos de sus elecciones son cada vez crecientemente intrusivos.

 

[1] Alberto Benegas Lynch (h).”El eco de Eco: Otra vez la libertad de prensa” publicado en :

http://www.eldiarioexterior.com/el-eco-de-eco-otra-vez-la-libertad-de-prensa-42304.htm

[2] Alberto Benegas Lynch (h).”El eco…” óp. cit. Supra.

[3] Alberto Benegas Lynch (h) “Facebook y Compañía” publicado en http://eseade.wordpress.com/2014/04/24/facebook-y-compania/

 

 

Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE.  Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero.

La Argentina, “socia estratégica” de Rusia

Por Emilio Cárdenas. Publicado el 18/7/14 en: http://www.lanacion.com.ar/1709886-la-argentina-socia-estrategica-de-rusia

 

Después de la ilegal anexión de Crimea y Sebastopol por parte de la Federación Rusa, el presidente Vladimir Putin ha estado radiado por los países occidentales. Aislado, entonces. Más aún, dejado expresamente de lado por el G-7.

Además, su país ha sido recientemente objeto de nuevas sanciones económicas que se agregan a las que ya parecían haber hecho mella en el frío líder ruso. Ocurre que la economía rusa está empantanada, cerca realmente de la recesión, y que financieramente Rusia no es, para nada, inmune a las sanciones que se le han impuesto, que la lastiman. En especial, a la poderosa -y opaca- oligarquía empresaria que se mueve en torno al presidente Vladimir Putin.

Por esto Putin parece ahora haber cambiado de estrategia respecto de Ucrania. Por ello está siendo acusado por los separatistas ucranianos -recientemente desalojados militarmente de Slovyansk y virtualmente sitiados en Donetsk y Luhansk- de haberlos traicionado.

En los últimos días los discursos de Putin no han sido ni provocativos, ni pendencieros. Putin ahora habla -en cambio- de la necesidad de atender las urgencias humanitarias de Ucrania. Y de proteger las entregas de material militar avanzado, de origen ucraniano, del que las fuerzas armadas de Rusia, curiosamente, aún dependen.

Dejando de lado la agresividad que lo impulsara a apoderarse de Crimea y Sebastopol, Vladimir Putin ha estado desplegando una estrategia diferente. La de debilitar, todo lo posible, a Ucrania. Sin que se note demasiado.

Con esta política parece haber logrado que Ucrania se olvide de intentar pertenecer a la OTAN, por el riesgo de violencia que ese ingreso supondría. Mientras tanto, Putin apunta a que Ucrania tenga un gobierno efectivamente descentralizado, de modo de que los rusos que residen en el sudeste del país desde el fin de la Guerra Fría puedan defender mejor su propia identidad.

Putin sabe bien que el panorama político de Ucrania sigue siendo volátil y que, por estar económicamente quebrada, deberá llegar a un acuerdo con Rusia en materia de abastecimiento de gas natural, antes de que llegue el invierno, que allí es bien duro. Y que, en contrapartida, Rusia deberá asegurar que Crimea y Sebastopol obtengan el abastecimiento de electricidad, de agua y las provisiones que tradicionalmente llegan desde Ucrania.

Putin tiene, es cierto, todavía unos 40.000 soldados desplegados en la frontera con Ucrania. Sigue entonces con sus amenazas. Pero casi en silencio. Mientras tanto, en el plano económico, Rusia sufre una fuga de capitales de grandes proporciones. En los primeros seis meses de este año solamente, su fugaron al exterior nada menos que unos 75.000 millones de dólares.

Por todo esto, el tono de los mensajes de Putin ha cambiado. Pero no ha despejado la desconfianza que naturalmente Putin genera después de los inaceptables episodios de Crimea y Sebastopol.

Putin, que en el fondo es populista, sabe que su accionar en Crimea y Sebastopol tiene el apoyo de prácticamente el 80% de los rusos, encendidos en su nostálgico nacionalismo por el éxito -lleno de simbolismo- alcanzado por Putin. Pero sabe también que un 66% de sus connacionales no lo acompañará si ahora trata de extender la aventura militarista a otros puntos o regiones de Ucrania. Por esto, de la belicosidad abierta, Putin pasó a la estrategia de tratar de mantener débil al país vecino, de modo de poder presionarlo fácilmente en el futuro.

Con ese escenario como transfondo, Putin ha organizado su reciente gira diplomática por nuestra región. Ella ha incluido -brevemente- a nuestro país, al que -como consecuencia de una década de actitudes provocadoras y destempladas- pocos líderes del mundo occidental hoy visitan. El ruso sabe perfectamente que, entre nosotros, recoge aplausos.

Por eso, entre otras cosas, el apoyo de Putin al proyecto de Nuevo Banco de Desarrollo que se lanzó en la reunión de los Brics,en Fortaleza. Un ente financiero nuevo que aparece como desafío simbólico a la vetusta arquitectura financiera institucional del mundo. Para financiar proyectos de infraestructura con recursos del orden de los 100 billones de dólares; esto es con menos de la tercera parte de los recursos del FMI o de los del Banco Mundial. Y con un esquema financiero adicional, destinado a ayudar a sus miembros a afrontar eventuales crisis de balanza de pagos, que será de la misma magnitud, esto es de unos 100 billones de dólares, de los que China aportará 41 billones de dólares.

Pero, cuidado, los Brics están en evolución. Ya no idealizan, en conjunto, el rol del Estado en sus respectivas economías. Ni China, que crece al 7,6%. Ni ahora tampoco la India, que crece al 5% anual, pero que ha cambiado drásticamente de rumbo económico. Ni siquiera Rusia, que -con una economía sustancialmente abierta- crece anémicamente, a menos del 2% anual.

Esto es así aunque Brasil (que también crece poco, al 2% anual) y Sudáfrica (que, por su parte, crece al 2,5% anual) sigan todavía siendo bastante proclives a operar economías proteccionistas fuertemente conducidas por el Estado. No obstante, sus respectivas poco atractivas situaciones económicas sugieren que los cambios de rumbo están latentes también en sus dos horizontes.

El viaje reciente de Putin desde Cuba a la Argentina (cuya peculiar política exterior casi no ha recibido, como tal, comentarios a lo largo de una década por parte de los principales medios norteamericanos) ha sido objeto de cobertura en los Estados Unidos. Se destaca que estamos participando en el esfuerzo ruso por expandir su influencia en la región. Particularmente en el delicado capítulo de la cooperación nuclear, con fines pacíficos. Por esto Putin nos proclamó “socios estratégicos” de Rusia en la región. Como Cuba o Nicaragua.

A lo que se agrega que Rusia probablemente construirá en nuestro país una base para su sistema de observación por satélites (como lo está ya haciendo en la Nicaragua bolivariana de Daniel Ortega) y proveerá tecnología militar de distinto tipo a nuestras fuerzas armadas, incluyendo un paquete de equipos, aviones y helicópteros para las tareas que se realizan en la Antártida.

Respecto de nuestro país, cabe destacar la cita de los medios norteamericanos al comentario reiterado de nuestra Presidenta, cuando acusa sentenciosamente a Occidente de tener un “doble estándar”. Presuntamente porque aprobó el referendo de las Malvinas y rechazó, en cambio, el de Crimea. Sin decir, claro está, que obviamente también hay claro “doble estándar” por parte de Rusia, que (al revés de Occidente) rechazó el referendo en las Malvinas, pero ayudó a organizar y, desde luego bendijo, el referendo similar realizado en Crimea. Y en su propia política, al haber votado de una manera en el Consejo de Seguridad y adoptar, en cambio, otra actitud fuera de ese ámbito.

Dos graves incidentes demuestran la amenaza a la paz y seguridad internacionales que supone la crisis ruso-ucraniana.

Los medios de comunicación del país del norte destacaron la poco común “cena-cumbre” organizada por nuestra Presidenta en honor de su huésped: Vladimir Putin. A la que invitó a buena parte de la más alta “crema” bolivariana regional.

En las últimas horas, dos graves incidentes demuestran la amenaza a la paz y seguridad internacionales que supone la crisis ruso-ucraniana. El derribo criminal de un avión de pasajeros de Malaysian Airlinesque sobrevolaba la tensa zona de Donetsk, todavía bajo investigación. Y el de un avión ucraniano por un caza ruso, en un acto de intervención rusa “directa” en el conflicto. La zona del conflicto es -queda visto- como un polvorín. Basta una chispa para generar explosiones descontroladas.

 

Emilio Cárdenas es Abogado. Realizó sus estudios de postgrado en la Facultad de Derecho de la Universidad de Michigan y en las Universidades de Princeton y de California.  Es profesor del Master de Economía y Ciencias Políticas y Vice Presidente de ESEADE.

Crean criptomoneda respaldada por oro para competir con Bitcoin

Por Belén Marty: Publicado el 17/7/14 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2014/07/17/crean-criptomoneda-respaldada-por-oro-para-competir-con-bitcoin/

 

Al parecer no todo es Bitcoin en el mundo de las criptomonedas. Durante el pasado Freedom Fest, un evento liberal en Las Vegas, el grupo financiero Newnote y el distribuidor líder en el mercado de lingotes de oro y plata, Anthem Vault, presentaron la INNCoin (Independence Coin), la primera moneda digital respaldada por oro. Si bien sus creadores explican que es una alternativa a la volatilidad del Bitcoin, sus críticos aseguran que no ofrece ninguna ventaja.

INNCoin, apodada “micro moneda de oro” (MGC por sus siglas en inglés), fue lanzada secretamente el 4 de julio —día de la independencia de Estados Unidos— y es, según sus creadores, un ejemplo del despliegue de la nueva tecnología que permite la posesión, almacenamiento y transferencia de metales preciosos.

Anthem Hayek Blanchard

Anthem Hayek Blanchard, el fundador deAnthem Vault, una empresa enfocada en los mercados de metales que permite la inversión fraccionada en barras de oro, trabajó anteriormente en Gold Money, la plataformaonline que permite comprar oro y plata.

Si bien la plataforma de GoldMoney es digital y permite comprar y vender gramos de oro, su transferencia es un poco más engorrosa. De todas maneras, GoldMoney proporciona una forma segura y sencilla de adquirir metales preciosos como oro, plata, platino con altos estándares de seguridad y auditorías independientes.

Al igual que Bitcoin, INNCoin será una moneda de código abierto que permite a cualquier usuario bajar e inspeccionar el código detrás de la moneda digital. Sin embargo, las empresas creadoras explican en un comunicado que esta moneda tendrá atributos que no se encuentran en el Bitcoin.

Una de las diferencias con Bitcoin, la criptomoneda más conocida y utilizada, es que en este caso habrá un total 10 millones de MGC, y para julio de 2015 estarán todas minadas, ya sea para su circulación o su posesión. Las MGCs estarán respaldadas por 100 gramos de oro almacenados en Anthem Vault, por lo que cada INNCoin podrá ser canjeada por 0,00001 gramos del metal precioso. De esta manera, aseguran que éstas tendrán un valor base desde el momento que las monedas hayan sido minadas.

Según el comunicado de prensa, Anthem Hayek Blanchard aseguró que esta moneda experimental será un ejemplo para demostrar cómo el oro o cualquier otro metal precioso puede respaldar una criptomoneda y convertirse en una solución al comercio e intercambio independiente.

Por su parte, Paul Dickson, presidente y CEO de Newnote afirmó: “Estamos muy contentos. Anthem Vault Inc. eligió Newnote para desarrollar esta moneda. Una criptomoneda respaldada por oro es un hito importante en la evolución de las monedas digitales. Nos permitió demostrar nuestra capacidad técnica para crear monedas virtuales respaldadas. Creemos que esta división de nuestro negocio va a contribuir de manera significativa a que nuestro modelo de negocios prospere”.

Otra ventaja que tendría esta moneda es que el oro de Anthem Vault estaría respaldado a su vez 100% por la aseguradora Lloyd de Londres contra la pérdida, daño o destrucción por robo o desastres naturales.

RealCoin, la moneda digital respaldada por dólares

Por otro lado, la semana pasada se anunció el lanzamiento de RealCoin. Esta flamante moneda digital funcionaría de la misma manera que INNCoin pero en vez de estar resguardada en oro, estaría respaldada por dólares estadounidenses.

RealCoin, la moneda digital respaldada por dólares estadounidenses

Brock Pierce, director de la Fundación Bitcoin en Estados Unidos, anunció que esta moneda tendrá el mismo beneficio que tiene Bitcoin de transferencias virtuales, instantáneas y gratuitas, pero con la diferencia de que se estarían utilizando dólares. El manejo con esta moneda digital será, según Pierce, menos problemática, debido a que el ratio de intercambio entre la RealCoin y el dólar será 1:1. Es decir, una unidad de RealCoin tendrá el valor de 1 dólar. Esto lograría eliminar al volatilidad del precio de Bitcoin, tema que preocupa a algunos usuarios de esta moneda digital.

Por su parte, Franco Amati, cofundador de Espacio Bitcoin Buenos Aires, emprendedor digital y miembro de la Fundación Bitcoin Argentina, le explicó a PanAm Post que INNCoin no suscita una verdadera competencia al Bitcoin, sino que es solamente una manera más sencilla de transferir oro de la misma manera que PayPal lo hace con los dólares.

El Bitcoin, explica Amati, vale lo que diga el propio mercado y no depende de nada más para obtener su valor, a diferencia de las MGC. “INNCoin es parte del paradigma tradicional, digitaliza al oro pero tiene los problemas del sistema tradicional [centralizado]. Lo característico del Bitcoin es que es descentralizado”, concluyó.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

Una viva bárbara la Señora

Por José Benegas. Pubicado el 18/7/14 en http://josebenegas.com/2014/07/17/una-viva-barbara-la-senora/

 

La señora es táctica, como todo tramposo. Desarrolló una gran creatividad para engañar en el corto plazo, pero es por completo incapaz de ver todo el panorama. Su última avivada va a llevar al país a un completo desastre.

Ayer su cabecita loca le habrá dicho que es la más viva del barrio, cuando explicó que la Argentina pagó al mandar los fondos al banco en New York. Si el agente de pago después no le entrega el dinero a los bonistas que entraron al canje, dijo con ese tono pedante que la caracteriza, será problema de: 1) El banco, 2) El juez, 3) Los propios bonistas. Máximo habrá hecho una pausa en la Play Station y le habrá dicho: ¡Mami, que inteligente que sos!

Pero no, no es nada inteligente. Si puede engañar a los programas de radio que creen que con esto el gobierno armó una discusión para complicar las cosas. Aunque lo consiguiera, esta sería una victoria pírrica.

Resulta que: 1) El banco cuenta con una orden judicial que le dice que no realice los pagos a los bonistas 2) El juez fue ratificado en dos instancias posteriores y 3) A los bonistas no se les mueve un pelo y están a punto de ganar mucho dinero, porque el motivo por el que no les pago no les importa nada. Es un problema del que obtuvo la “rebaja” en un canje cancelar la nueva deuda.

Si contrato a un pintor y el pintor recibe una orden judicial de no llevar adelante su prestación, el contrato pierde sus efectos, se torna de cumplimiento imposible. Yo no podría demandar al pintor por las consecuencias de su incumplimiento, pero lo que si le podría reclamar es que me devuelva el dinero que le pagué. Si la señora consigue convencer a los bonistas reestructurados de que no puede pagar porque su dinero quedó en un pretendido limbo legal, pues entonces la reestructuración para ellos fracasó. Será un problema de la Argentina echarle la culpa a otro, tendrá que demandar a Griesa y Griesa tal vez muera por eso, pero de risa.

Dicho de otra forma, en caso de que la prestación contenida en el bono reestructurado no pueda cumplirse, sea porque la Argentina no quiere, porque el Juez Griesa lo impide pagado por Magnetto, porque la vida es injusta, lo que ocurriría sería que tendrá que hacerse cargo entonces del renacimiento de la situación anterior a la emisión del bono. Esto es, los bonistas recuperan sus acreencias originales por imposibilidad de cumplimiento de la nueva obligación que las reemplaza, aunque la Argentina no tenga responsabilidad alguna. Que la tiene, por supuesto, actúa con una mala fe que ya comenté antes que es propia de los abogados saca-presos.

Toda la discusión de qué cosa es o no default carece de sentido en mi opinión. El fallo de Griesa no es más que el recuerdo de que la Argentina nunca salió del defalut. Tanto es así que sigue pagando tasas de interés de país fallido. Es decir, todo este debate es semántico.

El asunto grande acá es que lo que esta delirante está a punto de conseguir es mucho más grave que la aplicación de la cláusula rufo, por la cual habría que pagarle a los re-estructurados cualquier mejora que voluntariamente se ofrezca a los holdouts, esto es volver a convertirse en deudora del cien por ciento como si el canje nunca hubiera existido.

 

José Benegas es abogado, periodista, consultor político, obtuvo el segundo premio del Concurso Caminos de la Libertad de TV Azteca México y diversas menciones honoríficas. Autor de Seamos Libres, apuntes para volver a vivir en Libertad (Unión Editorial 2013). Conduce Esta Lengua es Mía por FM Identidad, es columnista de Infobae.com. Es graduado del programa Master en economía y ciencias políticas de ESEADE.

Mises analiza la economía austriaca en los años 1920, igual a la Argentina en 2014

Por Martín Krause. Publicado el 14/7/14 en: http://bazar.ufm.edu/mises-analiza-la-economia-austriaca-en-los-anos-1920-igual-a-la-argentina-en-2014/

 

Cuando los Nazis invadieron Austria secuestraron y se llevaron toda la biblioteca y los papeles de Ludwig von Mises. Luego los rusos llegaron a Berlín, y se llevaron esos papeles a Moscú, donde se mantuvieron en secreto hasta que la caída del socialismo permitió encontrarlos y recuperarlos. Como resultado de esto, Richard Ebeling editó esos trabajos en tres volúmenes publicados por Liberty Fund. El primero de ellos se llama “Monetary and Economic Policy Problems Before, During and After the Great War”. Allí Ebeling hace un comentario introductorio donde comenta el análisis de Mises sobre la situación austriaca a principios de los años 1920.

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Cualquier similitud con la situación argentina en 2014 no parece ser coincidencia. Pasó casi un siglo y parece que no hemos aprendido nada. Dice Ebeling sobre Mises:

“Los artículos de Mises “Devaluación Monetaria y el Presupuesto Nacional” y “Por la reintroducción de prácticas normales de mercado de capitales en las transacciones de moneda extranjera” explicó que el tipo de cambio es un precio creado en el mercado que simplemente no puede ser fijado y manipulado por el estado. El valor de una moneda en términos de otra reflejaba en definitiva su poder de compra. Guiada por la “ley de un solo precio”, la tendencia del mercado era a establecer un tipo de cambio en cuyo punto el atractivo de comprar un cierto bien en cualquiera de los dos países fuera el mismo. Al establecer el tipo de cambio a un nivel diferente que el de mercado significa solamente que fue establecido a una tasa muy barata o muy cara. En vista de la escasez de divisas como resultado del control de cambios el gobierno ordenó que todos los ingresos de divisas debían entregarse a la Autoridad Austriaca de Control de Cambios a una tasa fija, y ahora la burocracia gubernamental determinaría su racionamiento tanto a importadores como exportadores.

Prohibiendo transacciones normales de divisas simplemente trasladó las transacciones al mercado negro y evitó el funcionamiento de aquellos arreglos institucionales a través de los cuales los individuos se protegen de las fluctuaciones inciertas del tipo de cambio utilizando el mercado legal de futuros. En cambio, el entorno inflacionario con pocos caminos legales para obtener “cobertura” contra los efectos de una moneda que se deprecia, significó que más y más gente comenzaba a usar monedas extranjeras en las transacciones dentro de Austria. Los controles de cambios deben ser eliminados y la impresión de dinero debe terminar si se quiere evitar un desastre monetario.

La causa fundamental de los problemas de Austria estaba en la fuerza de la idea socialista, con todas sus consecuencias negativas. Este fue el tema de dos artículos de Mises, “El problema austriaco” y “El programa de la Socialdemocracia Agraria”. Los socialistas estaban determinados a controlar y gastar hasta la destrucción total del país. Bajo esta administración, los impuestos y la inflación consumieron la riqueza acumulada en el pasado y limitaron la acumulación de capital en el presente. Demagógicamente prometieron riqueza mientras causaban pérdidas nacionalizando y regulando industrias que terminaron sufriendo pérdidas que se pagaban finalmente con más inflación. Su agenda agrícola iba a hacer el mismo daño a la economía rural como lo hacía a la industria y las manufacturas en las ciudades.

¿Qué debería hacerse? En Febrero de 1921, Mises presentó el borrador de un plan para responder a la pregunta ¿Cómo puede salvarse a Austria?” La primera medida era frenar la impresión de dinero. Pero esto solo podía hacerse si se eliminaban los costosos subsidios a los alimentos y se reprivatizaban las industrias para terminar con los enormes gastos destinados a cubrir sus déficits, para que el presupuesto nacional volviera a estar balanceado. Los controles de cambios debían eliminarse con un mercado libre de cambios, para todo tipo de transacciones. Al mismo tiempo, el valor de la corona austriaca tendría que estabilizarse una vez que el Banco Central terminara de emitir dinero y se frenara la depreciación de la moneda. Todas las regulaciones locales y los controles que interfieren en el comercio entre las distintas provincias de Austria tenían que levantarse, y el libre comercio debería ser reintroducido en todas sus formas. Este era el camino para una próspera y revitalizada Austria.”

 

Martín Krause es Dr. en Administración, fué Rector y docente de ESEADE y dirigió el Centro de Investigaciones de Instituciones y Mercados (Ciima-Eseade).

Informe privado revela que Puerto Rico escondió realidad de la deuda pública

Por Belén Marty: Publicado el 16/7/14 en: http://es.panampost.com/belen-marty/2014/07/15/informe-revela-que-gobierno-de-puerto-rico-escondio-dimensiones-reales-de-la-deuda-publica/

 

Puerto Rico amaneció este martes con la noticia de que su deuda pública asciende a unos US$110 mil millones, y no a los $72.796 mil millones que se calculó oficialmente. Este aumento considerable se hizo público en un informe del Colegio de Contadores Públicos Autorizados (CCPA) del país, el cual realizó recomendaciones y propuestas sobre la situación económica y fiscal.

Con este documento, el consejo de expertos estimó que es tiempo de reconocer la magnitud de la crisis fiscal de Puerto Rico, buscar una unidad nacional en pos de recuperar la confianza y armar un plan de desarrollo económico que cuente con una disciplina fiscal.

“En el 2014 le adicionamos US$3.500 millones a la deuda para un gran total de $72.796 millones. Un nivel de deuda que no contempla el déficit actuarial de cerca de US$37 mil millones, lo que eleva nuestra deuda a más de US$110 mil millones. El nivel de deuda se torna sumamente preocupante cuando vemos cómo se ha disparado su relación con el producto nacional bruto, llegando la relación de la deuda pública —excluyendo el déficit actuarial— a cerca de 100%”, indica el informe de 16 páginas.

El informe explica que las administraciones de los últimos 14 años “recurrieron a emitir deuda para subsidiar gastos operacionales” pero, advierte el documento, los distintos gobiernos han decidido ignorar esta cuestión.

Si bien el consejo plantea la necesidad de aumentar la presión impositiva para paliar la deuda, explican que ésta no es una solución a largo plazo, sino que debe venir acompañada de una disciplina fiscal (evitar la recurrente práctica de pagar gastos con deuda a largo plazo) y con una reducción del gasto público.

“Aumentar las contribuciones puede ser parte de la solución, pero no es la solución. Debemos seguir el patrón de otros países donde la crisis se ha afrontado mediante un recorte substancial al gasto público combinado con un aumento en las contribuciones […] Es decir, no se debe permitir que el sistema impositivo obstruya la gestión productiva del país”, señaló el documento.

En una entrevista telefónica,  Luis Dávila, abogado, analista de noticias, y conductor de un programa radial en Puerto Rico, advirtió que lo que el documento indica es la agigantada deuda publica que tiene la isla. Al respecto seguró que la deuda de Puerto Rico es “campeona mundial” y que supera incluso a la de Argentina, Japón o Portugal.

El analista expresó que un porcentaje de esa deuda pública se “estuvo escondiendo en los libros” y que se relaciona con la deuda de los planes de pensiones dados a los más de 100.000 empleados estatales. “Sus planes de pensiones están atrapados en un corralito portorriqueño, porque el Estado no tiene fondos para pagarles”, agregó.

Panorama futuro de Puerto Rico

Para Dávila, va a ser muy difícil que Puerto Rico salga de esta posición dada la última ley que acaba de promulgar el gobierno. “Lo que complica todo es la ley que permite a las corporaciones públicas declararse en quiebra y no pagar sus obligaciones”.

Según Dávila, con esta ley, Puerto Rico está mandando la señal de que va a incumplir y “dados estos números, los mercados empiezan a considerar a la isla zona de desastre, trayendo como efecto inmediato una negación a los mercados financieros internacionales”, explica.

“Gastan por décadas más de lo que pueden generar, y cuando deben apretar la tuerca, pretenden hacerlo con impuestos. Esto es lo que pasa con Puerto Rico, el gobierno ha alzado tanto los impuestos que han desbaratado las empresas y erosionado la base tributaria del Estado y con esto matan a la economía. Una economía que venía en recesión terminará sin dudas en una depresión”, concluyó el abogado.

Sostuvo asimismo que el crecimiento económico en promedio de América Latina es entre y 3 a 4%, muy distinto de lo que sucederá en Puerto Rico, que  lleva nueve años en contracción económica.

Por su parte, Aníbal Jover Pagés, presidente de la CCPA, manifestó cierto optimismo para los negocios. “Puerto Rico es un buen lugar para hacer negocios. Contamos con una infraestructura, transportación marítima y aérea, carreteras internas y telecomunicaciones de primera. Para el inversionista extranjero somos un país con moneda estable y sobre todo, estabilidad política. ¿Que si podemos mejorar? Por supuesto que sí”, sostuvo.

 

Belén Marty es Lic. en Comunicación por la Universidad Austral. Actualmente cursa el Master en Economía y Ciencias Políticas en ESEADE. Conduce el programa radial “Los Violinistas del Titanic”, por Radio Palermo, 94,7 FM.

Se necesita más “igualdad” en el mundo

Por Gabriel Boragina. Publicado el 12/7/14 en: http://www.accionhumana.com/2014/07/se-necesita-mas-igualdad-en-el-mundo.html

 

Este es el reclamo que se escucha por doquier. No sólo las personas comunes lo utilizan en sus conversaciones cotidianas, ya sean familiares, laborales, estudiantiles o sociales, sino que forma parte del repertorio habitual del discurso de todos los políticos del mundo. El reclamo de mayor igualdad campea en todos los ámbitos. Y cuando hacemos ver que la igualdad es imposible, se nos replica que la igualdad que se exige es la “de oportunidades”, y que esta -en cambio- si sería realizable.

Sin embargo, los estudios más serios de los que se dispone no coinciden con esa última apreciación. Uno de dichos análisis es el que efectúa el conocido “Índice de Calidad Institucional”, que ordena los países examinados de mayor a menor de acuerdo a la mejor o peor institucionalidad que exhiben. Y las conclusiones respecto de los de peor institucionalidad son las que siguen:

“Precisamente, una de las conclusiones a las que puede llegarse con tan sólo observar qué países se encuentran en las últimas posiciones (Myanmar, Somalia, Corea del Norte y en América Latina Haití, Venezuela y Cuba) es que se trata de países con gobiernos que se han puesto como objetivo dicha igualdad o que no parecen contar con un marco institucional en absoluto y los individuos están sometidos a los abusos de grupos organizados para utilizar al poder en beneficio de “sus” propias oportunidades. Las leyes de la economía nos explican la relación causal entre ciertas instituciones, el crecimiento económico, la mejora del nivel de vida y la posibilidad de aprovechar un mayor número de oportunidades. Estas instituciones son aquellas que protegen en forma efectiva derechos individuales básicos como el derecho a la vida, la libertad de opinión, la libertad de movimiento, el derecho de propiedad, la libertad contractual. Aquellos países que han logrado desarrollar un conjunto de instituciones sólidas brindan a sus habitantes más y mejores oportunidades para buscar alcanzar los fines y objetivos que quieran perseguir. Esto es lo que significa contar con un mayor “desarrollo humano”.”[1]

Si efectivamente pudieran igualarse las oportunidades de todo el mundo, los niveles de pobreza y subdesarrollo se expandirían en forma exponencial y alarmante, al tiempo que los gobiernos se volverían más y más despóticos y tiránicos de lo que ya lo son en la actualidad (cuestión esta última que cada vez pasa más y más inadvertida). El progreso desaparecería literalmente de la faz de la tierra y volveríamos a las épocas primitivas, donde existía una mera economía de subsistencia. Rápidamente el caos social se apoderaría de cada vez más países. Estarían prohibidas por ley cualesquiera manifestación de talento, inventiva y mucho menos permitidas ninguna expresión de genialidad por parte de nadie, ya que eso quebraría por completo las “iguales oportunidades” de todos los demás, pese a que estas no se revelen (porque, en realidad, la mayoría de las personas carecen de aptitudes notables en absolutamente todos los campos del saber humano). Nadie podría inventar ni descubrir absolutamente nada, hasta que el vecino tuviera la misma oportunidad de hacerlo, y pese a que no posea los conocimientos ni las habilidades para ello.

Pero ¿en que consistiría concretamente ese mayor “desarrollo humano” del que nos habla el Dr. Krause?:

“No es solamente una vida más larga y saludable, adquirir conocimientos y contar con los recursos necesarios. Algunos países pueden haber alcanzado una buena esperanza de vida al nacer o un determinado acceso a conocimientos, pero una vida dirigida por otros, restringida por controles y mandatos y una educación sesgada son más bien “restricciones” que logros de una vida completa. El individuo tiene que tener más opciones para vivir su vida como crea que merece ser vivida, para obtener el conocimiento que estime importante y, seguramente, esta capacidad de decidir le permitirá finalmente contar con los recursos necesarios.”[2]

Si queremos ser “iguales”, necesariamente deberemos ser dirigidos por otros. Perdemos indefectiblemente por completo nuestra independencia y nuestra libertad. Porque alguien deberá cuidar que nadie “se salga de la raya” ni que pase el límite de la igualdad impuesta. Y toda igualdad, recordemos (también la “de oportunidades”, desde luego), ha de ser obligada por una autoridad. No existe la “igualdad voluntaria”, la que es fácticamente imposible, porque naturalmente todos somos diferentes. Este poder que debería existir para evitar mayores desigualdades será justamente aquel que terminará restringiendo mayores oportunidades. Es decir, a mayor igualdad menor oportunidad (I > O). Mas igualdad significa siempre menor libertad y menores oportunidades, porque estas últimas nacen (y sólo pueden surgir) de la plena libertad.

“La existencia de mayores oportunidades en los países de alta calidad institucional se confirma también con el flujo de migraciones. Suele decirse que a nivel global los individuos votan con los pies, es decir se dirigen a dónde creen que tendrán más oportunidades. Esto es evidente también en el continente americano, los países del norte son los que atraen un mayor flujo de inmigrantes y los que se encuentran en los últimos puestos del ICI son los que más los expulsan, cuando los dejan salir.”[3]

Curiosamente, aquellos países del norte (despectivamente llamados “ricos”) hacia donde la gente se dirige, son los que el discurso progre-populista los acusa de tener mayores “desigualdades”. Por eso, les resulta a ellos paradójico que las personas migren masivamente hacia aquellas naciones. Pero nada de extraño tiene si se analiza y se comprende la naturaleza humana, que casi instintivamente, no busca igualarse a nadie, sino superarse y mejorar de estado. En cambio, huyen de los países más igualitaristas que son los del sur.

Entonces, es importante atenerse a estos datos empíricos, que confirman los hechos de que el progreso y la riqueza de los pueblos vienen solamente de la mano de la desigualdad, que aumenta las oportunidades de todos, a condición de que todos seamos libres y nunca en el caso contrario.

 

[1] Martín Krause. Índice de Calidad Institucional 2012, pág. 6 y 7

[2] Krause M. “Índice….· op. Cit. Pág. 6-7

[3] Krause M. “Índice….” op. Cit. Pág. 6-7

 

Gabriel Boragina es Abogado. Master en Economía y Administración de Empresas de ESEADE.  Fue miembro titular del Departamento de Política Económica de ESEADE. Ex Secretario general de la ASEDE (Asociación de Egresados ESEADE) Autor de numerosos libros y colaborador en diversos medios del país y del extranjero.

El Costo de los Default de Deuda

Por Nicolás Cachanosky. Publicado el 15/7/14 en: http://puntodevistaeconomico.wordpress.com/2014/07/16/el-costo-de-los-default-de-deuda/

 

De no acatar el fallo del Juez Griesa, Argentina entraría en default a fin de julio. Recordemos que el fallo de Griesa sostiene que Argentina debe pagar el 100% (más punitorios) de lo correspondiente a los bonistas que no entraron al canje de deuda en el 2005. En la noche de ayer comenzaron a circular rumores de que el gobierno de Argentina estaría seriamente considerando entrar en default utilizando un discurso político para asignar culpas, por supuesto, a terceros.

 

Por un lado, para el país que defaultea su deuda, el default implica una transferencia del costo de la deuda a sus acreedores. Es como sacarse de encima del balance un pedazo de los pasivos. ¿Quién se hace cargo? Los acreedores en tenencia de los bonos. Sin embargo, al reestructurar las deudas estos costos se comparte entre acreedor y deudor.

La carga mayor de costos, sin embargo, se hace presente inmediatamente luego de esta transferencia de parte del pasivo del deudor la acreedor. Las economías modernas se encuentra en el rincón opuesto al de los intercambios con trueque. Las economías modernas funcionan en base créditos. Nuestras cuentas bancarias, sin ir más lejos, implican transacciones de crédito. Al prestar nuestro dinero al banco (depósito), recibimos un crédito por le monto del depósito que es utilizado para intercambios. En la práctica ni diferenciamos, dado que este tipo de crédito es normal y cotiza a la par con dinero en efectivo. Tenemos, entonces, que al caer en default y cortar el crédito se produce un “paro cardíaco” al sistema de pagos de un país. Cuanto más bancarizado el país, mayor el efecto sobre el mercado. Cuánto más abierto al mundo, mayor el efecto al cortarse el acceso a los mercados de crédito internacionales.

Pero el otro costo que, al menos el gobierno actual de Argentina no parece estar mirando, es el de la caído en el precio (valor) de los bonos. Estos bonos se encuentran en los balances de bancos, fondos de inversión (por ejemplo pensiones), etc. Esto afecta la solvencia del sistema financiero por dos lados. En primer lugar, el efecto en el balance. Al perder valor, los bonos (portfolio) puede no ser suficiente para obtener la liquidez necesaria (al venderlos en el mercado) para honrar los depósitos. En segundo lugar, al percibir el deterior del balance del sistema financiero, es posible que los clientes se apuren a retirar sus depósitos, poniendo a los bancos bajo mayor presión. Dado que esto es un efecto externo sobre el sistema financiero, todos los bancos se encuentran en la necesidad de vender activos para hacerse de liquidez, produciendo caída de precios (acciones, bonos, etc. -cae el Merval) por “fire sales.”

Espermos que los rumores sean eso, sólo rumores, y que por una vez la cordura reine en el gobierno Kirchnerista y se evite un nuevo default. Argentina podría coronarse como uno de los pocos, sino el único, país en entrar en default estando aún en default (recordemos que los pagos a bonistas que hizo Argentina fue gracias al “stay” del juez Griesa, no gracias a la reestructuración de deuda del 2005 -a pesar de que algunos insisten en llamarla la “más exitosa en la historia”.)

 

Nicolás Cachanosky es Doctor en Economía, (Suffolk University), Lic. en Economía, (UCA), Master en Economía y Ciencias Políticas, (ESEADE) y Assistant Professor of Economics en Metropolitan State University of Denver.

OTRA VISIÓN DEL APARATO ESTATAL

Por Alberto Benegas Lynch (h):

 

Como es sabido, en Estados Unidos tuvo lugar el experimento más extraordinario en lo que va de la historia de la humanidad respecto a la libertad y a los magníficos resultados que ello produjo en los campos más diversos.

 

El objetivo consistió en limitar las funciones de los aparatos estatales al mínimo indispensable y al solo efecto de garantizar los derechos individuales de la gente y aun así siempre inculcando estrictos controles y severas desconfianzas al poder (como reiteraban los Padres Fundadores “el costo de la libertad es su eterna vigilancia”).

 

Se estableció lo que se denominó “un sistema mixto” que consistía en fraccionar el poder a través de muy diversos procedimientos.  Se dividió en cuatro grandes partes: la Cámara de Representantes, la Cámara de Senadores, la Presidencia y la Corte Suprema de Justicia. La primera era elegida por los estados miembros, a su vez divididos en distritos electorales. El Senado sería elegido sería elegido de modo indirecto a través de las Legislaturas locales que, además, votarían un gobernador y una Corte según los mecanismos dispuestos por la Constitución local, todo ello en el contexto del federalismo al efecto de maximizar la descentralización del poder, la más absoluta libertad de prensa como “cuarto poder”, el respeto irrestricto al debido proceso y una tajante separación entre religión y gobierno (“la doctrina de la muralla”). Por otro lado, los procesos electorales se llevarían a cabo en distintos períodos para distintas funciones, incluyendo rotaciones parciales en diferentes cuerpos al efecto de separar e independizar los diversos roles.

 

James Wilson, el redactor del primer borrador de la Constitución y profesor de derecho en la Universidad de Pennsylvania escribió que “el gobierno se establece para asegurar y extender el ejercicio de los derechos naturales de los miembros y todo gobierno que no tiene esto en la mira como objeto principal, no es un gobierno legítimo”. Del mismo modo, James Madison, el padre de la Constitución, sostuvo que “el gobierno ha sido instituido para proteger la propiedad de todo tipo […] Éste es el fin del gobierno, solo un gobierno es justo cuando imparcialmente asegura a todo hombre lo que es suyo” y Samuel Chase -uno de los signatarios de la Declaración de la Independencia donde se subrayó el derecho a la resistencia frente gobiernos opresivos- escribió que “Un acto de la legislatura (ya que no puedo llamarla ley) contrario a los grandes primeros principios no puede considerarse el ejercicio legítimo de autoridad legislativa.”

 

Como he recordado antes, el origen del Poder Legislativo y sus equivalentes era para administrar las finanzas del rey o el emperador puesto que la ley propiamente dicha surgía de fallos de árbitros en un proceso abierto y evolutivo y de descubrimiento del derecho y de ninguna manera como un acto de ingeniería social ni de diseño por parte de legisladores que fabrican leyes cada vez más adiposas y contraproducentes, es “la tiranía legal” de que nos habla Jean-Marc Varaut en su obra El derecho al derecho.

 

Ahora bien, es de interés centrar la atención en el Poder Ejecutivo en el contexto de la concepción estadounidense que Edmund Randolph y Elbridge Gerry originalmente propusieron (en la Convención Constituyente) que fuera un cuerpo colegiado: un triunvirato, al efecto de filtrar decisiones y ejercer contralores recíprocos también en ese nivel. Esto fue así a pesar de que la idea sobre el Poder Ejecutivo era limitarlo a ejecutar lo que establece el Congreso. En este último sentido, Jorge Labanca publicó un interesante trabajo titulado “El que preside no gobierna” donde destaca y desarrolla ese punto (en Ensayos en honor de Alberto Benegas Lynch, padre – escritos compilados y prólogo por Ezequiel Gallo). Por su parte, Leonard E. Read en su obra titulada Governmet, An Ideal Concept  explica que ha sido un gran error el denominar “gobierno” al aparato estatal norteamericano del mismo modo que no se denomina “gerente general” al guardián de una fábrica.

 

En esta línea argumental entonces, la concepción estadounidense del aparato de la fuerza fue mucho más modesta y recatada que la que se tiene hoy en día, tanto actualmente en Estados Unidos como en otras partes del mundo, situaciones que hacen aparecer a gobernantes como si fueran directores de una empresa comercial en lugar de circunscribirse a cumplir con las resoluciones administrativas que promulga el Congreso sobre entradas y salidas de fondos públicos y, en realidad no gobernar, esto es, mandar (salvo instruir circunstancialmente a los agentes de seguridad y equivalentes). De allí la sabia sentencia de Jefferson en cuanto a que “el mejor gobierno es el que menos gobierna”.

 

Hoy en día hay una carrera desenfrenada por ocupar cargos públicos revestidos de adjetivos inauditos como el de “estadista” (para no decir nada de las expresiones trogloditas como la de “excelentísimo”) y otras sandeces cuando en realidad, en una sociedad abierta, se trata de meros empleados que cumplen la función de guardianes de derechos igual que el guardián de una fábrica mencionado por Read. Y si se pretende introducir la ironía de Lasalle en cuanto al “vigilante nocturno”, hay que agregar que también debe ser vigilante diurno pero no constituir megalómanos que manejan a su arbitrio vidas y haciendas ajenas rodeados de todo tipo de ridícula pompa pronunciando discursos que apuntan a detentar facultades que atropellan a quienes financian sus cargos.

 

En el caso de la referida experiencia estadounidense, es relevante recordar que, cuando el poder tributario se excedía, la rebelión fiscal constituyó un camino muy saludable para ponerle bridas al Leviatán. Si a esto se agrega la independencia de la moneda del gobierno y la reflexión de Jefferson en cuando a la conveniencia de prohibir la contratación de deuda pública al efecto de no comprometer patrimonios de futuras generaciones que no han participado en el proceso electoral para elegir a los funcionarios que contrajeron la deuda, se habrán minimizado los atropellos del agente encargado de velar por los derechos individuales. La aludida prohibición implica asignación de derechos de propiedad a los llamados servicios públicos y comprender que la intervención en áreas inviables necesariamente hace que éstas se extienden debido al carácter antieconómico de esas intervenciones. Y no se diga que la contrapartida de la deuda estatal para futuras generaciones son los servicios de las inversiones correspondientes puesto que no hay tal cosa como “inversión forzosa”. En rigor, las finanzas públicas compatibles con una sociedad abierta no contempla tal cosa como “inversión pública” sino gastos en activos fijos para distinguirlos de los gastos corrientes (la inversión es fruto de la abstención voluntaria de consumo, lo cual significa ahorro cuyo destino es la inversión debido a que el titular estima mayor valor en el futuro que en el presente). Desde luego que la prohibición de contratar deuda por parte de los aparatos estatales no significa que les esté vedado negociar pasivos.

 

De cualquier modo, en términos contemporáneos, es de interés tomar en cuenta las sugerencias que he mencionado en detalle en otras oportunidades de Hayek, Leoni y Montesquieu para los poderes legislativo, judicial y ejecutivo respectivamente para así minimizar los riesgos de “tiranías electas” tan temidas por Jefferson.

 

Hoy estamos instalados en regímenes cleptocráticos con fachadas democráticas y esto se debe a los incentivos que quedan en pie para el desbarranque a que asistimos. Como también he dicho antes, no se trata de esperar milagros con el sistema vigente, sino de proponer vallas adicionales para controlar el poder. Hayek en las primeras líneas con que abre su libro Law, Legislation and Liberty sostiene que, hasta el presente, todos los grandes esfuerzos realizados por la tradición de pensamiento liberal han sido un fracaso, precisamente, por eso propone nuevas limitaciones al poder, porque como ha dicho Einsten no pueden esperarse resultado distintos con las mismas recetas.

 

Albert V. Dicey, uno de los referentes tradicionales de mayor envergadura del constitucionalismo no escrito en Inglaterra y escrito en Estados Unidos, advierte en Lectures on the Relation Between Law and Public Opinion del peligro inmenso y el deterioro de la concepción gubernamental debido “al crecimiento de la legislación que tiende al socialismo”.Demás está decir que el asunto no estriba en elegir gente “buena” y sustituirla por la “mala” y caer así en la trampa de Platón del “filósofo rey”, el tema consiste en introducir fuertes incentivos al efecto de poner coto a los reiterados abusos por parte de los aparatos estatales. Está en juego el futuro de la civilización y la supervivencia de los más necesitados. Es perentorio abrir debates sobre estos temas cruciales esbozados en esta nota.

 

Alberto Benegas Lynch (h) es Dr. en Economía y Dr. En Administración. Académico de la Academia Nacional de Ciencias Económicas y fue profesor y primer rector de ESEADE.

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